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domingo, 18 de mayo de 2014

Queremos paz… ¡con mano dura!

Columnista Hugo Andrés Arévalo González.

Ven en él, un discurso y una figura claras y contundentes. Quieren a toda costa que se penalicen a los grupos armados que han desangrado a Colombia: que paguen por las muertes de niños, mujeres y hombres; por las violaciones, robos y desplazamientos. Muchos hemos sentido tanta rabia por estas situaciones que me imagino que es la primera sensación que se experimenta: venganza a través de la mano dura de la justicia.

Él es un personaje sin propuesta, por eso no es el “número uno”: es claro que todo lo que hace y dice es un monólogo emitido por el ex presidente Álvaro Uribe Vélez (ver video). Resulta tan idéntico su discurso, que da risa verlo haciendo incluso los mismos gestos que aquel paisa iracundo viudo del poder.

El otro, que ahora busca la reelección, parecía en sus comienzos de gobierno como un náufrago aferrado una tabla en medio del inmenso mar. Emite con una convicción sorprendente, unas iniciativas absurdas, como por ejemplo: que Colombia perteneciera al “selecto” grupo armado de la OTAN, que dizque porque Colombia también “tiene el derecho” (ver video). Que Colombia tiene también el derecho de qué? ¿No le basta con la guerra interna para ir a buscar más pleitos por fuera? Luego -y como nos tiene acostumbrados-, vería la reacción de las personas, y con base en eso, se retractaría de sus despropósitos. Sin embargo, este otro que parecía que iba a tener peores resultados que Uribe; terminó quitándole –no con mucho esfuerzo voluntario- gran parte de las huestes conservadoras, liberales, etc., etc., a su maestro de corruptelas.

Del candidato que por prejuicio social denotaría con su cabello blanco, “sabiduría”, nos queda nada más que mirar y no esbozar palabra alguna ante su burrada. Pero para argumentar el porqué de lo dicho anteriormente, no es sino recordar que en una reunión de Hang Out de El Tiempo, afirmó que "en la agricultura moderna, casi que lo menos importante es la tierra" (ver video). Resulta vergonzosa su cita en un país donde la violencia creciente desde la década de los 50 ha sido ocasionada básicamente por un problema de injusta distribución de la tierra.

Jorge*, es uno de tantos colombianos que le critica las políticas “sociales” a Uribe, sobre todo cuando tiene que ver con seguridad. Es por eso que está en contra de las evidencias de los ciudadanos y campesinos asesinados por la fuerza pública, presentados como insurgentes abatidos. Jorge tiene 53 años y es médico, y como profesional ha tenido que ver cómo sus colegas de trabajo le sonríen al sistema de salud corrompido por la Ley 100 de 1993 de su majestad Álvaro Uribe. Conoce de cerca la muerte en manos de quienes se supone, deben salvar las vidas de los ciudadanos, pero para sorpresa de muchos, Jorge votará (¡botará!) por Óscar Iván Zuluaga, porque dice ser muy conservador y quiere recuperar la posibilidad de volver tranquilo a su finca; y porque, según él, lo peor de todo es que las FARC no sean culpabilizadas y castigadas por todo el daño que le han hecho a la sociedad.

La guerra ya no es opción: si usted quiere un cambio pero piensa como Jorge*, no puede seguir pidiendo el mismo modelo guerrerista que han elegido los colombianos que vivieron antes que usted: bala y más bala. La alternativa es otra y muy obvia: la guerrilla nació por las desigualdades del gobierno; porque los campesinos no eran tenidos en cuenta, porque se les estaban robando la tierra y no se les daban garantías de una vida digna. La respuesta coherente para acabar con gran parte de la guerra colombiana, es ésa: dar educación, garantizar el derecho a la vida, a la libre expresión; redistribuir las tierras según sus aptitudes y en extensiones similares, regular la explotación mineral de las multinacionales, mejorar la educación reforzándola con nuevas estrategias de aprendizaje dignas de nuestro siglo; mayor inversión económica, incentivar el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Sólo cuando entendamos que la opción para acabar la guerra, no es más guerra; habrá paz.

Para terminar, lo más preocupante: algunos compañeros y colegas de mi juventud, justifican y promueven la reelección de Santos porque es el “único” que ha estado tan cerca de un proceso de paz. Sin embargo, aunque sea verdad, son innegables dos hechos: 1. Que su iniciativa del fin del conflicto armado en mutuo acuerdo con los grupos guerrilleros es un caballo de Troya para su reelección. Y 2. Mis compañeros dicen que cómo no firmar el proceso de paz bajo mano de Santos, si es él y su equipo quienes conocen ya los procedimientos. Y que firmarlo AHORA, evitará más guerra; que pensemos en las familias y su dolor.

Mis respuestas: el proceso de paz y su gabinete, pueden seguir sin Santos hasta que se pacte lo necesario. El fin del conflicto sí evitaría más violencia en teoría, pero es falso: cuando las políticas paternalistas entregan subsidios por todos lados para maquillar los daños del TLC al sistema productivo y económico; cuando el modelo de salud es otro tipo de guerrilla para los colombianos; cuando la educación deplorable son las minas que quiebran los sueños de los niños; cuando los salarios, son bombas devaluadas ante los altos costos de la canasta familiar, etc.

Ante todo esto, no hay argumentos para apoyar al proceso de paz bajo la mano de que quien escribe una cosa con una de ellas; lo borra con la otra.

Jorge* es un alias dado para proteger a la persona.

La razón de mi voto

Columnista José Jairo Jaramillo.

La razón de mi votoEscribo esta columna antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, seguramente Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga pasaron a segunda vuelta, que se celebrara el próximo 15 de junio. La elección presidencial se polarizo, y ello hizo que de 5 buenos candidatos, quedaran dos viables (con opciones reales)... el candidato de la Unidad Nacional (que es una coalición entre los partidos Liberal, Cambio Radical y de la U) y el del Centro Democrático.

Manifiesto mi apoyo al Presidente Juan Manuel Santos, un hombre que se atrevió a dar inicio a un proceso de paz, a pesar del costo político que ello implicaba, un proceso que ha avanzado como ningún otro en la historia del conflicto en Colombia; se han llegado a acuerdos a tres de los cinco puntos de la agenda de negociación 1) en materia de política agraria, 2) participación política y recientemente 3) narcotráfico, faltan dos, reparación a las víctimas y fin del conflicto.
Apoyo el proceso de paz, en los últimos 50 años han muerto aproximadamente 220.000 colombianos con ocasión de la guerra, y ha habido más de 5.000.000 de desplazados. Además de los elevadísimos costos económicos de mantener indefinidamente la confrontación militar, nosotros gastamos el 5% de nuestro Producto Interno Bruto en aparato militar, EEUU apenas el 4%. Para este año el presupuesto para defensa es de 28 billones de pesos, es decir nos gastamos por segundo alrededor de $887.000, en mantener la confrontación, y gastos militares.

Santos está comprometido con sacar a Colombia de la guerra, por eso lo respaldo, mientras Óscar Iván Zuluaga representa a los sectores económicos y políticos que se han lucrado del conflicto, y se han visto beneficiados políticamente de él (gran ejemplo de ello es Álvaro Uribe Vélez que le vendió al país la ilusión de ganar la guerra por la vía militar, no lo consiguió, pero gracias a ella fue elegido dos veces y hoy quiere ser reelecto interpuesta persona… Zuluaga representa a quienes quieren que todo siga igual, que no se hable de reparación a las víctimas, de ocultar que Colombia vive en conflicto hace 50 años, de parar la restitución de tierras, y lo más importante de abortar un proceso de paz que por más duro que sea es el camino correcto.

Hemos vivido una guerra sucia, en la que el ex presidente Uribe y su candidato el “Zorro” zuluaga, han chuzado desde el fiscal al mismo Presidente Santos (esto confesado por su hacker) para por cualquier medio (legal o ILEGAL) desprestigiar, y vilipendiar un proceso de paz que no les gusta, por que de concretarse los deja sin razones para hacer política…yo como joven si quiero que esto cambie, y espero que usted apreciado lector piense lo mismo, si estamos en segunda vuelta y esta Santos y Zuluaga no lo piense tanto, por sus hijos y por su país la mejor opción es la paz y no la guerra. Juan Manuel Santos presidente.

lunes, 31 de marzo de 2014

Hoy es Petro mañana ellos

Columnista José Jairo Jaramillo.

El presidente Juan Manuel santo no solo actuó contrario a la ley, sino que a mi entender actuó en contra de lo que puede ser su legado para la historia, la paz con las FARC.

Alejandro Ordoñez, Procurador General de la Nación, ha destituido alrededor de 331 funcionarios de elección popular (9 senadores, 3 representantes a la cámara, 288 alcaldes y 31 gobernadores) ¿Pero por qué solo hasta ahora se cuestiona sobre la competencia del Procurador para destituir e inhabilitar a funcionarios electos por voto popular?

La respuesta es que “le decretó la muerte política” a Gustavo Petro, a uno le puedo gustar o no este dirigente, lo cierto es que él representa en el imaginario colectivo lo que no representan los cientos de otros líderes políticos del país. Desenmascaro la parapolítica, arriesgando su vida con ello, destapo el carrusel de la contratación en Bogotá, y es un ex guerrillero que dejo las armas y se la jugo por la democracia, Samuel Moreno, responsable del saqueo a la capital colombiana solo fue sancionado con 1 año de inhabilidad, Petro quien denuncio ese robo es castigado con 15 años ¡que contradicción!

El problema de fondo, es jurídico más que político, veamos. El ordenamiento jurídico interno reconoce las facultades del procurador de inhabilitar y suspender a funcionarios públicos (artículo 277 de la Constitución). Por otro lado la Convención Americana de Derechos Humanos en su artículo 23 establece que solo un juez a través de un proceso penal puede limitar los derechos políticos. Muchos dirían que prima la Constitución pero el asunto no es tan sencillo. La misma carta política en su artículo 93 establece que los tratados internacionales sobre derechos humanos prevalecen en el orden interno, tal es el caso de la Convención Americana.

La procuraduría cuando destituyo e inhabilito a Petro no actuó como juez sino como organismo de control y no lo hizo dentro de un proceso penal sino disciplinario, lo que a todas luces pone de manifiesto que estas facultades del ministerio público son contrarias al derecho interamericano.

Ante su sanción el ahora ex alcalde de Bogotá recurrió a las tutelas y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), las primeras fracasaron ante las cortes colombianas, mientras la CIDH solicito al Estado suspender la destitución del alcalde hasta que la Corte Interamericana resolviera el asunto de fondo. Como ya todos saben, el Presidente Santos, decidió que no eran vinculantes y por tanto no eran de obligatorio cumplimiento.

La misma corte constitucional en sentencia T-558/03 considero que tales medidas si son obligatorias, y no solo en casos en los que este la vida en peligro, como dijo la canciller, sino…EN TODOS. El jefe de Estado actuó más por cálculo político que jurídico, pero creo que le puede salir caro, pues lo que podría ser su mayor obra de gobierno, el proceso de paz con la guerrilla, se ve afectado. Petro un ex guerrillero que gano el poder en democracia fue destituido he inhabilitado 15 años. Eso mina la confianza pues los subversivos pensaran que no hay garantías, hoy es Petro mañana ellos.

martes, 18 de febrero de 2014

Lo que importa es Bogotá

Por Jhosef Eduardo Meza Cuesta.
Estudiante de Ciencia Política
Universidad Nacional de Colombia – Sede Bogotá D.C.

Bogotá está polarizándose por la situación del alcalde Gustavo Petro. En el fondo lo sé, porque situaciones como esta hacen que la gente no tenga más opción que escoger entre uno u otro bando, a pesar de que hay alternativas como la abstinencia –aunque Néstor Morales diga que es solo otra expresión de apoyo a Petro-. Ahora, con la estancada revocatoria de la Procuraduría General de la Nación y el referendo próximo, la gente de esta ciudad se está dividiendo entre los petristas, quienes consideran que el alcalde ha hecho una buena gestión y que la “oligarquía” lo quiere tumbar por ayudar a los más pobres; y los antipetristas, quienes dicen que ha sido uno de los peores alcaldes, y cuyo gobierno se caracteriza por la improvisación e ineficiencia a la hora de aplicar sus políticas, y para algunos, la intransigencia del burgomaestre.

De todos los debates que se han hecho en torno a este evento queda una simple pregunta: ¿quién tiene la razón? Ambas partes esgrimen buenos argumentos porque se basan en hechos y en el derecho interno e internacional. Sin embargo, están marcadas por cierto orgullo que se manifiesta por las connotaciones de cada una de ellas: por un lado, los defensores de Petro cometen el mismo error que él, y es atar su destino político al proceso de paz –algo que, de por sí, es grave- y al buen desarrollo de la ciudad y de la democracia; su catalizador es la visión de “mártir” –por cierto, de izquierda- que ha transmitido a través de sus discursos. Y por otro, los que están en contra suya también exageran en algo: afirman que Bogotá está en la peor crisis en muchos aspectos aparte de los anteriores –improvisación, ineficiencia e intransigencia-, de los que resaltan la seguridad –exageración porque, según un informe de la periodista mexicana Carmen Aristegui que salió el año pasado, la ciudad no está ni siquiera entre las ciudades más peligrosas del mundo- y la movilidad –exageración porque no es culpa exclusiva del actual mandatario, sino de alcaldes anteriores, empezando por Samuel Moreno-, entre otros. Ambos comparten una equivocación y es que consideran, respectivamente, que su expulsión o su permanencia en el Palacio Liévano implicará una situación muchísimo más crítica a la que, en verdad, considera cada parte. Por eso, especialmente, dicen firmemente que tienen la razón.

Alguna vez, hablando con una amiga, me dijo que temía que, por esta situación, hubiera otro bogotazo como el del 9 de Abril, pero se retractó de sus palabras. Estas no dejan de ser inquietantes porque el referendo revocatorio se acerca cada vez más, a pesar de que será el 6 de Abril, y las campañas respectivas ya empezaron. Puede que haya algunos roces o enfrentamientos entre los contrincantes, pues ambos defenderán su posición a capa y espada, pero esto no debe ir más allá llegando, incluso, a la violencia –no faltan los radicales que siempre hay dentro de estos grupos…-. Menos mal, hasta ahora, nadie ha hecho un llamado al desorden y la persecución aunque, por lo álgido del evento que en sí mismo se caracteriza así, algo podría ocurrir, así no pase de los insultos mutuos en las redes sociales.

Por ello, y como ciudadano bogotano, hago un llamado a las partes y a los conciudadanos a que voten en la revocatoria si lo desean, pero que no piensen en hacerlo por Gustavo Petro, ya sea porque lo aman o porque lo detestan, ni mucho menos creyendo que su caída será el punto final del proceso de paz o que su continuidad será peligrosa para la institucionalidad del Estado y el cumplimiento de las leyes, como lo consideran algunos de sus contradictores. Y además, que generen debates civilizados en torno al tema, sin generar violencia o actos de intolerancia de ningún tipo. Lo que importa es Bogotá, y las personas, adeptas o no, opositoras al alcalde o no, en sí, los que voten, deberían tener eso en cuenta y ver este referendo no tanto como un campo de batalla entre la oligarquía y la izquierda, sino como una oportunidad para decidir que es lo que quieren para la ciudad.

lunes, 14 de octubre de 2013

¿Por qué soy liberal?

Columnista José Jairo Jaramillo.

Partido LiberalLos partidos políticos son un espacio de ideas, donde confluyen personas con valores, principios y una visión común de la organización social.

El Partido Liberal Colombiano nació hace más de 150 años alrededor del programa presidencial de José Hilario López, quien fue un vehemente defensor de la libertad de los esclavos negros y la protección económica de los artesanos (gran parte de la clase trabajadora colombiana de entonces). En este siglo y medio de vida, la colectividad ha cometido desaciertos, algo propio de cualquier institución manejada por seres humanos y donde confluyen intereses diversos. Mas estoy convencido que han sido más sus triunfos que fracasos.

Como por ejemplo:

  1. La lucha por la democratización y desconcentración del poder político, primero en el siglo XIX, instaurando el federalismo en Colombia, y luego en el siglo XX por la elección popular de autoridades territoriales: alcaldes y gobernadores. Como una forma de democratizar el poder político local, acercar el Estado a los ciudadanos y evitar la concentración excesiva de atribuciones en cabeza del Presidente de la República, quien elegía a “dedo” a los gobernadores y estos a su vez a los alcaldes.

  2. Intentos por democratizar la propiedad de la tierra, objetivo loable, perseguido en los gobiernos liberales de Alfonso López Pumarejo y Carlos Lleras Restrepo. Donde se busco acabar con el latifundio, y garantizar la productividad del campo entregándole tierra a los campesinos. En el gobierno Pumarejo, se creó la clausula constitucional que instituyo “que la propiedad privada tiene una función social por cumplir” desmitificando la percepción de que esta es un derecho absoluto y sometiéndola al interés general y al bien público.

    En el gobierno Lleras se creó la institucionalidad para hacer efectiva la repartición de la tierra, como por ejemplo el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA-hoy llamado INCODER) se lograron algunos avances en la materia, mas estos gobiernos liberales encontraron fuerte oposición a la reforma agraria de los grandes terratenientes y de algunos sectores del conservatismo, que a través de acuerdos como el Pacto de Chicoral a mediados de los 70, decidieron no implementar las reformas liberales. Aun hoy es una materia pendiente en el país, democratizar la propiedad, concentrada en cabeza de grandes latifundista que valiéndose de todos los medios, legales e ilegales, se han apoderado de ellas, aliados (aclaro, NO TODOS) con narcotraficantes, guerrillas y paramilitares. Si Colombia tuviera 100 habitantes, 4 de ellos serian dueños de alrededor del 65% del territorio rural de la nación. (Una realidad vergonzosa, que se debe modificar). El liberalismo tiene este reto pendiente…llevar a cabo en la practica la reforma agraria iniciada y boicoteada el siglo pasado.

  3. Impulso a la educación pública y al sistema de salud para los sectores populares. Un pilar esencial de la filosofía liberal, es la separación entre las funciones de la iglesia y el Estado, como una forma de garantizar la libertad de pensamiento, de cultos y rescatar los valores republicanos y civiles en la formación de la ciudadanía por sobre los religiosos, que se circunscriben a la esfera intima del individuo y por tanto no deben determinar la acción política del Estado. Fue bajo esta concepción, la de un Estado laico, que el Partido Liberal le aposto a la consolidación de la educación pública como una manera de formar ciudadanos consientes de los valores de nuestra república y como una manera de democratizar las oportunidades en la sociedad, Para que hijos de obreros, campesinos, y la clase media tenga acceso al bien mas do valioso… el conocimiento. Por otro lado respecto a la salud, y solo como ejemplo cito al gobierno del ex Presidente Liberal Ernesto Samper, que mas allá de las críticas que se le pueden hacer por el proceso 8.000, se dio a la tarea de construir el SISBEN, programa que permite a los más humildes acceder al sistema público en salud.

  4. La convicción de que el problema del conflicto armado debe tener una solución política, sin renunciar nunca al ejercicio legitimo de la fuerza contra actores al margen de la ley. Ejemplo de ello el estatuto de seguridad del ex Presidente Liberal Julio Cesar Turbay Ayala y del presidente Liberal Virgilio Barco en cuyo gobierno se desmovilizo el grupo guerrillero M19 y se inicio la desmovilización del EPL (ejército popular de liberación). El partido es consciente de la imposibilidad física de eliminar a los grupos guerrilleros y de los altos costos en términos de vidas humanas, crisis humanitarias y económicos que ello implica. Por tanto promueve la solución política de estos problemas, a través de la negociación, porque siempre será mejor y más sensato tener a estos sectores defendiendo su visión de la sociedad en el marco de las instituciones democráticas y no en las montañas de Colombia con un fusil al hombro.

  5. Porque la posición en política internacional ha sido siempre de respeto y concordia con todos los países del mundo, bajo el supuesto de libre autodeterminación de los pueblos y soberanía del Estado.

  6. Por último porque el partido en su esencia es una colectividad socialdemócrata, es decir, promueve y concilia tres de los valores humanos más importantes, la libertad, la igualdad y la solidaridad. No comparte la posición extrema de neoliberales que consideran que el mercado debe ser el mecanismo para asignar todo tipo de bienes, y que mercantilizan la educación, la cultura y la salud, y desconocen el rol del Estado en la construcción de una sociedad más justa, y de marxistas que en nombre de la igualdad absoluta sacrifican la libertad y promueven una organización política que hace que el Estado usurpe la voluntad política de la suma de individualidades. El partido Liberal, defiende un modelo económico regulado por el Estado, para evitar los excesos y el abuso de los operadores económicos y para redistribuir la riqueza (manifestación de la solidaridad, entendida como la máxima que obliga al Estado a buscar la incorporación de los sectores mas oprimidos a un modelo de calidad de vida en condiciones de dignidad). El país a la par que crece económicamente debe distribuir, para que no se de ese efecto perverso de crecimiento con desigualdad. Creemos en un modelo capitalista con rostro humano y solidario, donde se produce riqueza, y esta es utilizada para lograr en palabras de Jorge Eliecer Gaitán: “la igualdad material frente a la vida” igualad de oportunidades, en salud, educación, y acceso al bienestar…de los más humildes, los liberales creemos en una sociedad donde no sea la cuna la que establezca el destino del ser humano, sino su propio carácter y determinación.

Como decía Luis Carlos Galán “una vida digna es como una carrera de un kilometro, en nuestro país hay quienes inician esa carrera 100, 400 metros adelante, otros 200, o 600 metros atrás, otros nunca inician la carrera…es deber del Estado garantizar que al menos todos los colombianos recorran ese kilometro… a través de asegurar los derechos mínimos como la educación, la salud, la alimentación y la vivienda”. En esto creemos lo liberales colombianos, reconocemos los errores cometidos en el pasado, pero estamos convencidos de la misión histórica de nuestra colectividad…hacer una nación más justa.

miércoles, 17 de abril de 2013

Circo en Cali

Por Camilo Medina.

Es increíble la forma de hacer política en esta ciudad, la polarización de los medios y la siempre despreciable brutalidad policíaca. En este caso hago un jalón de orejas a un medio que jamás pensé hacerlo, noticias uno la red independiente que mediante este video (ver) asegura que el presidente del concejo de Cali, José Fernando Gil ordena que se electrocute al veedor ciudadano y líder del movimiento Todos por Cali Camilo Chará.

Después de ver el video sentí la necesidad de indagar por qué eso pasaba en el concejo de nuestra ciudad, que según noticias uno fue un acto claro de violación a la libre expresión. Pero a pesar de toda la credibilidad que ha ganado en los últimos años noticias uno por ser independiente y jactarse de ello ahora encuentro serías fallas y elementos de polarización que da indicios que ellos mismos no son tan transparentes como parecen.

No soy partidario ni simpatizante del Concejal Gil, soy consciente de lo difícil que es hoy por hoy la movilidad en la ciudad por medio del MIO y lo necesario de una oposición efectiva a esta problemática. La situación de movilidad debe denunciarse y ponerse en boca de todos los caleños para que la administración municipal haga lo respectivo y arregle la situación. Pero sinceramente la forma de oposición de Camilo Chará solo crea malestar y conflicto, no es una oposición efectiva, solamente alcanzo a ser un remedo de denunciante y un victimario de la brutalidad policíaca.

El líder del movimiento Todos por Cali no fue sacado del concejo por denunciar los problemas que sufre el Masivo Integrado de Occidente, sino por hacer acusaciones, que aunque sean fuertes son ciertas, contra el secretario de tránsito Alberto Hadad por el cual el presidente del concejo hizo el primer llamado de atención y advirtió que se centrara en su denuncia. Posteriormente el joven líder siguió con las puyas esta vez contra la concejal Clementina Vélez, desviándose completamente de la denuncia del MIO tema por el cual fue invitado. El concejo de Cali tiene ciertas reglas que hay que cumplir, al joven Chará no se le vetó el derecho a la libre expresión, él pudo empezar su denuncia enfocándose en el MIO sin hacer acusaciones o dar puntos de vista que no iban al caso. Si! todos podemos decir lo que nos plazca pero si somos invitados en una instancia como el concejo para hablar de un tema específico como el MIO y ya nos advierten que hablemos del MIO, ¿por qué no hablamos del MIO que es lo que más nos afana? Esto debió hacerlo Chará en vez de estar tirando puyas a Hadad y a Vélez, hecho que solo generó un malestar en la corporación.

Un pésimo repertorio de la oposición, dejó salir a la luz pública otra vez la brutalidad policíaca, que a continuación describiré, y los datos errados de un medio de comunicación independiente.

La concejal del PDA Patricia Molina, en el momento en que el concejal Gil pidió a Chará que bajara del micrófono por no respetar las reglas de alocución del concejo de Cali por segunda vez, salió a la defensa del joven líder, este fue un acto de solidaridad a pesar del incumplimiento de las reglas del activista. Luego estuvo de cerca del acto donde se hizo presente la brutalidad policiaca. El hecho fue que cuatro policías subieron para escoltar a Camilo Chará, ante las negativas y oposición de éste lo electrocutan. Condeno completamente este acto, se deben buscar responsables por este abuso de autoridad y violación a la integridad del denunciante.

Lo que no apoyo es que la red independiente diga que el presidente del concejo de la ciudad ordenó los ataques eléctricos, ¿de dónde sacan eso? Gil ordenó el retiro de Chará, pero no los actos brutales que contra él se cometieron. El presidente del concejo ante las denuncias de Molina hizo lo más salomónico que pudo hacer, pasar a los micrófonos al comandante encargado de la seguridad del concejo y escuchar su declaración, que claramente negó. Posteriormente la concejal Molina indignada empezó un acalorado acusamiento a Gil, que más que una denuncia de una funcionaria pública parecía un alegato de galería. La sesión se suspendió y la denuncia del MIO quedó en nada. Se notó que no se sabe hacer oposición efectiva, la brutalidad policíaca es un tema que hay que combatirlo fuertemente, deben rodar cabezas en esa institución, el medio de comunicación no cuenta claramente la verdad y lanza falsas acusaciones y por último lo que pasó el 4 de abril de 2013 es la muestra de un circo en los espacios públicos de la ciudad, el MIO sigue rodando con sus problemas y por estar perdiendo el tiempo en puyas nadie lo denuncia.

Otros videos que muestran imparcialmente lo sucedido.
www.youtube.com/watch?v=LJtBkioEfXs
www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=7O_uc3E5aNg

sábado, 9 de febrero de 2013

Las FF.AA.: Fuerzas Amadas (por la burguesía)

Columnista Victoria Berta.

En esta nueva publicación he decidido abocarme a la aparición de un vídeo sobre la marina chilena y las repercusiones que éste ha tenido, producto de su llegada a los medios masivos de comunicación. Además, aprovecharé para utilizar este ejemplo como disparador para repensar nuestra realidad.

Mi pregunta es: ¿Qué fue lo que sintieron al ver este vídeo? ¿Terror? ¿Indignación? ¿Satisfacción? ¿Sorpresa?...

¡Si se sorprendieron por una conducta de este tipo, creo que acá hay un gran problema! Si nos remitimos al pasado encontraremos una respuesta al porqué.

A lo largo de la historia, las fuerzas armadas han sido grandes participantes en la organización política, social y económica Latinoamérica. Tal es así, que el pasado siglo se ha caracterizado por un sinnúmero de golpes de Estado que tuvieron como protagonistas a esta corporación; pero resulta necesario destacar que muchos de estos sucesos gozaron de la complicidad –explícita o implícita- de órganos que, paradójicamente, consideramos símbolos de la democracia”: los partidos políticos. La chispa del humorTambién, no está de más decir que fueron, y son, las burguesías nacionales (con el apoyo de las burguesías internacionales) las que han utilizado estas instituciones para perpetuarse en su posición hegemónica, controlando y oprimiendo al resto de la sociedad por medio de la física y simbólica.

Hoy en día, y producto de todas las atrocidades que ha cometido en el pasado, se ha expandido en la sociedad civil un sentimiento de repudio hacia esta corporación y, más aún, hacia muchos de sus ideales radicalizados. Pero debemos ser realistas: el nacionalismo intransigente sobre el cual se ha fundado el aparato militar (el cual se basó siempre en la construcción de enemigos antagónicos de los cuales era necesario defenderse) aún se encuentra presente en instituciones de tradición conservadora, como por ejemplo las agrupaciones políticas ultranacionalistas, pero también en muchos aspectos de nuestra identidad nacional, fundamentado, principalmente, por la Historia oficial de cada país.

Anita te invocóEl gran problema radica en que, pese a que han hecho tanto mal a los pueblos, las fuerzas armadas siguen existiendo y siguen siendo “el brazo armado del Estado”. Claramente la burguesía y su tan defendido sistema “democrático” necesitan de ellas para alcanzar y mantener la hegemonía. Y por ello es que, si bien muchos gobiernos rechazan todo tipo de vínculo con los militares y los condenan por la violencia ejercida en sus gobiernos de facto, no han sido capaces de producir cambios internos, ni mucho menos de extinguirlas; y cuando hablamos de cambios nos referimos a aspectos estructurales, como por ejemplo, modificar el contenido y la forma de educación con que las escuelas militares forman futuros soldados y marines (algo que puede ser una de las principales causas para que los marinos –en este caso los chilenos- quieran exterminar a sus “amenazantes vecinos” y por ello ejerciten con cantos xenófobos -“Argentinos mataré, bolivianos fusilaré, peruanos degollaré”-). Entonces de nada sirve que el gobierno chileno declare sentirse “avergonzado” e imparta duras sanciones a sus responsables, pues aunque dejen de cantarlo en público, van a seguir pensándolo y preparándose para tal fin. Entonces, la solución consiste en una transformación mucho más profunda.

El segundo aspecto que este disparador reflota es: y con todo esto, ¿donde ubicamos la idea de unión latinoamericana?

¡¡¡Con corporaciones tan intransigentes como ésta, la unión latinoamericana parece una utopía!!!

Los latinoamericanos nos estamos equivocando en pensar que la buena relación entre nuestros gobiernos basta para alcanzar dicha unión. Que los dirigentes políticos concreten acuerdos comerciales o de apoyo político significa lograr una unión superficial que muchas veces se rige por intereses de los mandatarios (justamente esto fue lo que pasó en Europa, donde por priorizar acuerdos económicos, nunca se avanzó en la integración de sus habitantes).

Tratados comerciales EE.UU. y LatinoaméricaEs la sociedad civil la que debe construir los lazos, sin mediación de las corporaciones. Pero para lograr esto debemos romper con muchas de las construcciones ficticias que componen nuestras identidades nacionales, que provocan las abismales “diferencias” entre lo que implica ser “chileno” y “argentino”, “boliviano” y “peruano”, o “colombiano” y “ecuatoriano”, “quechua” o “mapuche” (porque sería incompleto pensar que se puede lograr una integración si no se tiene en cuenta a las naciones que no son reconocidas por los Estados); y avanzar en la conformación de una identidad latina inclusiva, que acepte las diferentes costumbres, religiones, etc.

Siendo capaces de integrarnos sólidamente podremos reversionar una de las clásicas doctrinas yankees que tanto nos ha perjudicado (la Doctrina Monroe y su lema “América para los americanos”), y lograr una “Latinoamérica para los latinoamericanos”.


Vídeo que actúa como dispositivo del articulo.

jueves, 10 de enero de 2013

Usando la Ciencia para Activar las Conciencias

Por Clonadora de Conciencias Comunitarias (3C).

Unir a las 3 generaciones usando las peticiones de los niños reconociéndose como animales y mostrando sus peticiones de los niños, jóvenes y adultos. Así como el rescate de la parte femenina/maternal en todos los aspectos, desde la ciencias, política y la religión.

Para mayor información sobre la Libreta que estará a la venta en el mes de enero 2013, por favor contactar al email: clonadoradeconciencias3c@gmail.com

viernes, 30 de noviembre de 2012

Regalo de Navidad para mis lectores y amigos, especialmente para aquellos que se dedican al Mundo de la Política

Columnista Carlos Herrera Rozo.

He tropezado por arte de birlí-birloque, en una librería de viejo, aquí en Palma de Mallorca, con un libro que lleva sobre su lomo el curioso titulo: “El Libro del Señor de Shang”. En un principio pensé que se trataba de un cuento oriental y pase de largo buscando en los anaqueles de la librería aún no sé qué. Pero me quede con la copla, en mi cabeza resonaba ese curioso título de -El Libro del Señor de Shang- por lo que volví sobre mis pasos, lo saque del anaquel para echarle una ojeada y matar de una vez por todas mi curiosidad sobre aquel libro de paginas amarillentas, de olor a papel viejo, y que, por lo que se desprendía de su estado, no había sido abierto hacia mucho tiempo o quizás nunca. Mi sorpresa fue mayúscula, tenía entre mis manos un tratado de teoría política escrito entre los siglos III o IV antes de Cristo, cuando China no era todavía un imperio. Lo compré y lo llevé a casa para leerlo, reposadamente, con plena conciencia para compararlo con otros pensadores políticos.

Sí, me sorprendió. Me sorprendió en un principio encontrar aquel tratado de política de la china antigua. Mi sorpresa fue aun mayor en la medida en que avanzaba en su lectura. Entendí rápidamente que me encontraba ante el primer tratado de “real política” de que se tenga noticia, pero y fundamentalmente entendí que rivalizaba con “EL Príncipe” de Nicolás Maquiavelo y los tratados políticos de Lenin y otros pensadores, donde se trazan, sin parangón, los lineamientos de una política absoluta donde la Ley y la Fuerza priman sobre los sentimientos y los intereses de participación ciudadana en la cosa pública. Sus autores, en los tres casos, muestran unas cualidades psicológicas especiales para realizar este trabajo: mentes lógicas a toda prueba; conocimiento profundo de la ambición humana; Voluntad política de hacer que no se detiene ante ningún obstáculo; desprecio absoluto por sus congéneres; Y, rechazo numantino a cualquier tipo de compromiso. No es, sin embargo, un caso aislado, ¡no!, con inusitada frecuencia aparecen teóricos del estado que pretenden por “Razones de Estado” transformar la política en una proposición demostrable, lógicamente, en un teorema.

Como muchos políticos y teóricos de la política, el Señor de Shang, pensaba, pienso yo estando ahora aquí en mi cocina, que vivía en una época de decadencia, de furiosas turbulencias sociales, de crisis económica incluida, que ameritaban decisiones rápidas y efectivas, de leyes severas que impidieran el deterioro del Estado y la disolución de las costumbres mediante la destrucción previa de las tradiciones ancestrales y poder así formular un Estado Nuevo, fuerte y obediente. El Señor de Shang pretendía crear una sociedad compacta, unida, orientada hacia un solo objetivo: La guerra y la conquista, el sometimiento de más pueblos y más hombres, y la imposición de la nueva Ley del Estado. Para el Señor de Shang la ley tenía que destruir y reconstruir la variedad del pueblo Chino hasta convertirlos en campesinos y guerreros. No había sitio para otras clases. El Poder del Estado, la guerra y la conquista eran las metas. El Hombre, el ciudadano, eran simples fichas en su particular ajedrez.

Pero, ¿Quién era Shang? Shang sirvió como alto funcionario en el estado de Qin 359 a 338 antes de Cristo. Introdujo leyes y decretos que permitieron a sus gobernantes someter a toda China y fundar un imperio en el año 221 a. C. Sin embargo, es poco probable que Shang escribiera el texto asociado a su nombre pues tuvo que huir para salvar su vida después de la muerte de su patrón; pasó muy poco tiempo para que fuera ejecutado también. Vale la pena para todo estudioso de la política empezar comparando Shang con el pensamiento político de Nicolás Maquiavelo (1469-1527) fundador de la moderna doctrina de la razón de Estado y, posiblemente, su pensador más original; para luego continuar con los textos políticos comoFilósofos y teóricos políticos "La República" de Platón, "El Leviatán" de Thomas Hobbes, el "Ensayo sobre el Gobierno Civil" de Locke, "El Espíritu de las Leyes" de Montesquieu, "El Contrato Social" de Rousseau, "Discurso a la Nación alemana" de Fichte, "La democracia en América" de Alexis de Tocqueville, "El Manifiesto Comunista" de Marx y Engels, "El pacto del Mayflower", "Mein Kamp" de Hitler y muchos otros textos que al compararlos nos dan una idea clara del mundo de la política, vínculo que los une a todos ellos a pesar de los diversos matices.

La historia de la humanidad está jalonada no sólo por los grandes acontecimientos, sino también por la creación de ciertas obras literarias y políticas que aparecen de tarde en tarde y que contribuyen o empujan nuevos acontecimientos. En las obras citadas se encontraran muchas imperfecciones, desigualdades, apaños, sinuosidades y vicios propiciados por la pasión partidista y, algunas, verdaderamente odiosas. Hay que hacer notar también que a pesar de las taras señaladas, algunas de esas obras obtubieron resonancia histórica, porque lo que predicaban respondía particularmente a las preocupaciones, a la pasión política del momento. Por todo ello debemos cuidar de las palabras, de la forma como las usamos, de la transcripción de nuestro pensamiento. Dice el adagio popular que, “Quien dice lo que piensa, no piensa lo que dice”, no de otra manera se puede explicar la manida definición de política en auge: “La política es el arte de lo posible”. ¿Cómo debemos traducirla? Como definición no está mal, como principio es un fiasco: Se dice, ni más ni menos, que no se puede hacer nada, que la política es el arte de engañar a los incautos. Olvidan, algunos, que la política es hacer todo aquello que este orientado al bien común, a mejorar las sociedades en que nos ha tocado vivir.

Un ejemplo de ese tipo de totalitarismo que denuncio es el llevado a efecto por algunos gobernantes Colombianos para quienes el libre disenso es sinónimo de pertenecer al enemigo, al genio del malsín comprender siquiera que es el particular derecho a la libre expresión el que hace posible la democracia, que la constitución política, las leyes y los tratados están para cumplirlos y no solamente para pasar de puntillas sobre ellos haciendo como que se cumplen para engañar a propios y extraños.

Como quiera que no haya encontrado “El Libro del Señor de Shang” en la red, me permito agregarles el archivo de “El Arte de la Guerra” de Tzun Tzu considerado como uno de los mejores libros sobre estrategia de todos los tiempos, para que se regocijen en su lectura y tengan a mano enseñanzas que jamás sobran en el transcurso de la vida…

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO 2012-2013

jueves, 20 de septiembre de 2012

Prio-Di O-Jon

Columnista Nibega.

Todo esto inició una noche en que habiendo conocido sobre el tema en una conversación muy singular, distinta a las que entablamos normalmente los jueves, pero igualmente interesante; me dispuse a ir en busca de esos textos viejos y maltrechos de los que me habían hablado, Casualmente, o debería decir causalmente y en el término de un año di con la poca información existente.

De antemano prefiero contextualizar al lector que desconoce de qué trata lo que vengo a relatar, quiero dejar explícitamente indicado que la información que se encuentra presente es una nimia parte de lo poco que se sabe, se cuenta o se encuentra disponible para su uso académico; los conocedores sobre el tema afirman que puede encontrarse más información en manuscritos como los ya encontrados y gracias a los cuales puedo refutar mis palabras.

El Prio-Di O-Jon es el hueco donde suele caer todo aquel que vaya en busca de una verdad, finita y verdadera. En las culturas precolombinas se consideraba el Prio-Di O-Jon como esa maldición para los inconformes con esa realidad y ese cúmulo de saberes considerados verdad, por ende era un elemento simbólico y fáctico de coerción y control. Físico: para quienes se perdían en el Prio-Di O-Jon; y simbólico: para quienes conocían las historias que se repetían a los ciento veinte días de iniciado su calendario [1], por lo tanto estos acontecimientos reinicidían y era un tipo de celebración lúgubre y nefasta que evitaba cambios estructurales en su organización social y política.

Prio-Di significa: búsqueda o camino, O-Jon: hueco o fosa sin fin, por lo tanto era ese final sin final que tomaban aquellos en esa senda de la verdad "la verdad no os hará libres" era el mensaje que yo, después de estudiar los pocos textos existentes deduzco, apoyado en las propias experiencias de nuestros días en los que parece existir una correlación entre lo que acontece con aquellos abanderados de la verdad y la maldición del Prio-Di O-Jon. La verdad digamos es un camino tortuoso y sin fin que nos excluye del mundo aceptado y la cual cargamos como fatalidad [2].

Con Los trabajos que encontré sobre el Prio-Di O-Jon, más los manuscritos que se encuentran disponibles, logré aglomerar frases y palabras que fueron llenando los espacios en blanco de mi mente y excluidos por mi desconocimiento sobre el tema. Aun me sigue siendo desconocido, pero del cual se al menos ahora que esas celebraciones [3]. Eran llevadas a cabo con rigurosidad, sopesar de los no presentes y homenajeados como el valeroso recuerdo de lo no debido.

Estos acontecimientos y remontándonos a aquellas épocas sucedían en medio de la selva, en medio de la nada, cubiertos por la espesa verdura que componía su cotidianidad: árboles de toda índole, flores de todas las formas y de colores que difícilmente hoy encontraremos en otra selva, en esta selva de cemento; acompañados también del canto de los pájaros, del croar de las ranas, del chirrido gorgoteante de los grillos, con la pacha mama bajo sus pies y de techo las estrellas que iluminaban todo su entorno; usualmente la luna se escondía durante estos sucesos en función de lo acontecido, “una forma de retratar la desaparición de aquellos personajes caídos en el Prio-Di O-Jon” dicen las descripciones de los rituales registrados en manuscritos.

Lo único seguro de aquellos caídos en desgracia es que nunca se les volvió a ver, lo que se relate de ahí en adelante son puras habladurías y por ende es mejor no divagar en aquellas situaciones tratando siquiera de cavilar lo acontecido.




[1] Cabe anotar que los tiempos cambian según las concepciones de tiempo y calendario, entendiéndose siempre que las culturas precolombinas o nativos de este nuevo continente concebían el tiempo de manera circular y no lineal como nosotros los "occidentales".
[2] Las siguientes anotaciones fueron personales y por lo tanto subjetivas.
[3] Celebración no entra en el contexto ni occidental, ni actual, sino como acontecimiento repetitivo y marcado dentro de una comunidad, para nuestro caso abarca todo lo que ahora es Ecuador, Perú y la zona del sur occidente Colombiano.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

El ejemplo del Koalambiano...

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Minutos después de que el presidente de la República, Juan Manuel Santos, anunciara oficialmente el proceso de paz con la guerrilla de las Farc se pronunció el ex presidente Álvaro Uribe, quien manifestó su desacuerdo con el diálogo y lo calificó como "muy grave" para el país y lo ha descrito como "bofetada a la democracia". No sé todavía CÓMO CALIFICAR las "sesudas" intervenciones del Señor Uribe toda vez que, como mandatario, dejo mucho que desear. Fuera de favorecer la creación de los paramilitares, de enfrentar a la población civil para ocultar sus verdaderos propósitos, de rodearse de lo más corrupto de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, bien conocidas hoy por la opinión publica nacional, de gastar miles de millones de pesos en una guerra inútil que seguramente engordo los bolsillos de muchos de sus amigos con la compraventa de armas, de regalarle el país a las multinacionales y de arrodillarse ante el Poder Norte Americano para que no siguieran adelante con el prontuario levantado en su contra por la CIA:

Documento del Archivo Federal de Seguridad de EEUU de 1991 donde Álvaro Uribe aparece en el número 82 (ver) referenciado como hombre del cartel de Medellín y amigo de Pablo Escobar, quien aparece en el número 79. Publicado hasta el 2004 por la Universidad George Washington (ver documento completo).

Caricatura del MatadorEn el libro Los Jinetes de la Cocaína escrito en 1987 se explica el origen del narcotráfico en Colombia y las familias que le dieron origen. En esta obra pueden ver que Álvaro Uribe Sierra, padre de Alvaro Uribe Vélez era un reconocido NARCOTRAFICANTE PEDIDO EN EXTRADICION POR LOS EE.UU y asociado al Clan Ochoa (vea el capitulo 3) además de los nexos con Pablo Escobar Gaviria quien construyo unas casitas y dono unos arbolitos cuando era alcalde de Medellín el ex presidente Alvaro Uribe Vélez (descargar el libro completo) Todo ello nos lleva a preguntarnos ¿A qué compromisos llego Alvaro Uribe Vélez con el Gobierno Norte Americano para que le dejaran en paz y no seguir con ello los pasos de el ex presidente Panameño Manuel Antonio Noriega?

Las actitudes del Ex presidente son, por decir lo menos, absurdas, anti-democráticas, faltas de ética y de toda lógica política. Es la rocambolesca actitud del titiritero para llamar la atención publica. Bien decía Miguel de Cervantes que, eso que a ti Sancho, te parece bacía de barbero me parece a mí el yelmo de Mambrino, y a otro le parecerá otra cosa. En esta confusión Uribe confundió las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado con los paramilitares y así continua….

La vida del señor Uribe es comparable a la del Koala. El koalambiano, el señor Uribe, parece feliz. Quizá lo es. Mírenlo: una monada. Y, sin embargo, podemos catalogarlo como el mamífero más lamentable del planeta. En ciertos aspectos, muestra rasgos que sugieren un alto nivel evolutivo: sus huellas digitales (un elemento raro en la naturaleza) son casi indistinguibles de las humanas, eso piensa él, pero, y eso también es raro, está en regresión. Evoluciona al revés. Cada generación es un poquito más imbécil que la anterior.

¿Han probado una hoja de eucalipto? es como las ideologías toxicas. No lo hagan. Es como Uribe y sus seguidores, correosa, tóxica y apenas proporciona alimento pero con la expresa función de embrutecer a quien la ingiera.

Hace unos veinte millones de años, el Colombiano, vivía en las selvas, alimentándose de hojas, plantas y animales muy diversos. Cuando el clima empezó a enfriarse, las selvas fueron reemplazadas por bosques de eucaliptos. Y aparecieron los Koalambianos. Con una ideología cada vez mas retrograda, como muchas ideologías hoy en boga. Muchísimas especies se extinguieron con la llegada del eucalipto y su nueva especie de mamífero. Otras buscaron nuevos lugares para establecerse o emigraron para salvar la vida. Escritores, Periodistas, Sindicalistas, campesinos y todo aquel ciudadano que no quisiera participar del nuevo orden.mOtros prefirieron adaptarse y conformarse con lo que se daba. Desde entonces, su vida ha ido convirtiéndose en una auténtica porquería.

Para arreglárselas con la nueva dieta neoliberalista impuesta por Uribe y digerir las hojas de eucalipto, el koalambiano desarrolló una especie de microbio mental que lo hizo propicio a la violencia. Pero eso lo hizo entonces, cuando poseía la inteligencia que puede esperarse de un mamífero. Ahora, el microbio se transmite por la vía más fácil, El Uribismo, y, a partir de los seis meses, y hasta que cumple con su existencia, el koalambiano pasa gran parte de su tiempo amorrado al lado de su padre, Alvaro Uribe, sorbiendo un tipo de excremento rico en microbios dañinos. En este caso, como en otros, la infancia define la vida.

Una vez adulto, el koalambiano puede dedicarse ya a masticar hojas de eucalipto. Dedica a ello unas cinco horas diarias. Luego necesita un trabajo de unas 18 horas para que actúe el microbio mental. El animalito es altamente irritable mientras come: ni se le ocurra tocarlo. También es irritable mientras digiere. Por ello, ni lo mire, se vuelve excesivamente violento. En eso se le va prácticamente toda la jornada: come, digiere y se cabrea. No hay tiempo para más, o si, para mandar eliminar a sus semejantes.

Caricatura del MatadorLa dieta de eucalipto, léase Uribismo, muy pobre en proteína y en cualquier otro elemento nutritivo, ha provocado un progresivo empequeñecimiento del cerebro. Los fósiles demuestran que, antes, en la época selvática, el cráneo del Colombiano estaba lleno de masa cerebral. Ahora, el cerebro del Koalambiano es como una nuez pequeña, con dos lóbulos desconectados entre sí, flotando en fluido. El koalambiano viene a pesar entre 50 y 90 kilos. Su cerebro supone el 0,2% de esa masa corpórea. Si el humano hubiera seguido la tendencia regresiva del koalambiano, ahora, en lugar de poseer un cerebro de 1,4 kilos, tendría uno de 100 gramos. Aún hay tiempo para conseguirlo. Sólo es cuestión de perseverar.

No creo que haga falta comer todos los días medio kilo de hojas de ideología toxica, como el koalambiano, para convertirse en un imbécil. Quizá sea posible conseguir el mismo efecto con unas cuantas ideas, masticadas durante años y años. Se podría empezar con un par de conceptos básicos, patria y nación, tan correosos, tóxicos y carentes de proteína como el eucalipto. Al cabo de un cierto tiempo, más o menos largo, según los casos, el aspirante a koalambiano nota los efectos iniciales: una sensación de pertenencia intensa a un grupo, y de diferencia respecto a otros grupos. El siguiente paso será una inefable sensación de superioridad respecto a otros grupos. Lo principal ya está hecho.

Pero no hay que conformarse con eso. Es necesario encontrar un equivalente al microbio que el koalambiano chupa: las malsanas secreciones de su padre ideológico. Ahí nos valdría, quizá, algo más tenue que un concepto. Como, por ejemplo, lo que algunos llaman "fidelidad ideológica". Recuerden, sobre todo, que no hablamos de principios, ética, o moral: si se tuviera de eso, resultaría casi imposible convertirse en koalambiano. No, aquí nos referimos a esos prejuicios sectarios que nos llevan a votar a un partido, o a comprar un periódico, o a ver una cadena de televisión, con un único fin: que refuercen nuestros prejuicios; es decir, que nos mantengan firmes en el punto de partida y no intenten inocularnos la funesta manía de pensar.

Cuando, para nosotros, los buenos sean siempre los mismos y lo hagan siempre bien, y los malos sean siempre los mismos y lo hagan siempre mal; cuando nos moleste la duda; cuando seamos incapaces de percibir nuestra propia ignorancia; cuando nuestro mecanismo mental se limite a conjugar el "yo", el "nosotros" y el "ellos", lo habremos conseguido. Basta ponerse a ello. Vocación no nos falta.

Desde aquí apoyo al Presidente Santos para seguir adelante en la pacificación del país, mediante el diálogo constructivo, oyendo al legítimo contradictor y llegando a acuerdos que hagan posible una verdadera convivencia entre Colombianos. A veces es mejor que califiquen tu prudencia de timidez, tu sabiduría de pereza, tu estrategia de debilidad; es preferible que un enemigo sabio te tema por tu sabiduría y rigor a que los “amigos necios” te elogien o te vilipendien. Es este el concepto que tenía Tito Livio sobre la opinión de algunos “patriotas”; para él un cuerpo enfermo es más sensible al dolor que uno sano; un país desesperado elegirá una solución extrema ante un trastorno menor: De eso se aprovecho Uribe Vélez para llevar al país a la violencia inimaginable que se padeció bajo su gobierno.

sábado, 1 de septiembre de 2012

A propósito de los acuerdos de paz

Columnista Carlos Herrera Rozo.

A propósito de los acuerdos de PazHace días me hice el propósito de no volver a escribir sobre temas de la actualidad colombiana, quizás equivocadamente, pero fundada mi decisión en los artículos de prensa y, fundamentalmente, en los comentarios soeces y desproporcionados, de los ciudadanos que los firman. No se dan cuenta que esa actitud descalifica, ética y moralmente, aun llevando razón, a quienes los suscriben. Pero debemos de convenir que su actitud es el reflejo de una política de desinformación, de desconocimiento de las instituciones que nos rigen, de ignorancia supina sobre los manejos del poder, de miedo a lo que ocurre a lo largo y ancho del país, de sometimiento a los dictados de la violencia, de incredulidad ante la ineptitud o la complacencia de los jueces, de sometimiento a quienes utilizando los medios de comunicación narcotizan a los ciudadanos falseando la verdad creando paraísos y nirvanas donde solo existe odio, resentimiento, fanatismo y desdén por el otro que piensa diferente, sirviendo, a contra pelo de la opinión pública, a quienes quieren imponer, desde la caverna, el pensamiento único, que les permita obrar a sus anchas incumpliendo los principios que han jurado defender.

Hoy, después de las lecturas de los diarios y de los comentarios anexos, sobre los temas motivo de esta nota, “Los Acuerdos de Paz” entre el gobierno del Presidente Santos y las guerrillas de las FARC y el ELN . me propongo llamar la atención de los ciudadanos, especialmente de los jóvenes, en aras de las buenas maneras, de la reconciliación entre los colombianos, apostando por salvaguardar los principios fundamentales de nuestra Carta Magna, de modo significativo en lo referente a la libertad de expresión, fundamento sin el cual, la democracia no es posible. Nada agregamos cuando afirmamos que el fallo es del sistema político y, menos aun, cuando señalamos con el dedo a nuestro legitimo contradictor, al opositor, sea este comunista, fascista, liberal o conservador. Debemos comprender que la disposición al desacuerdo, al libre disenso, así se lleve a extremos fastidiosos, es la columna vertebral de una sociedad abierta. La democracia exige, para no naufragar en el marasmo de las opiniones hechas, de la existencia de individuos que se opongan a la opinión de las mayorías, porque una democracia de consensos, como el frente nacional, o de pactos permanentes entre partidos políticos para repartirse el poder, no será una democracia que perdure mucho tiempo.

Entiendo que a las comunidades les resulta más sencilla la vida cuando todos parecen estar de acuerdo sobre su gobernabilidad, lejos de ideas reformistas por buenas que ellas sean, en aras de salvaguardar las convenciones y las formas de convivencia, optando por rechazar al disconforme. Pero también tenemos que aceptar que la vida, desde esa perspectiva restringida, será menos activa y poco satisfactoria. Quien observe con detenimiento las sociedades, las naciones en que su actividad democrática natural se ha detenido, como la nuestra, gracias a la violencia mantenida a lo largo de más de cincuenta años, vera que sus instituciones se han desintegrado y que el caos reina para satisfacción de unos pocos que medran a costa del sufrimiento general de los ciudadanos para los cuales gobiernan. Es el precio que se paga por acallar la voz de los disconformes, aceptando luego, en silencio, un círculo cerrado de opiniones y de ideas en el que nunca se permite la voz de la oposición, ni para escuchar el grito desgarrador del silencio impuesto por la fuerza. Me dirá, algún avispado lector, que no es el caso colombiano, solo debo afirmar que, aparentemente las personas siguen siendo libres de decir lo que les venga en gana, pero cuando sus opiniones se apartan de lo que dice el statu quo, son apartadas y marginadas de la sociedad, cuando no, asesinadas u obligadas al exilio. Los ejemplos de este proceder son múltiples en el país, y si no nos proponemos con seriedad y rigor constitucional en conseguir la paz continuaremos alejándonos de la realidad que nos acucia y permitiendo que la sangre de nuestros compatriotas se siga derramando y el presupuesto que debería servir para mejorar la vida de todos los ciudadanos desperdiciándose en una guerra inútil.

Creo que los ciudadanos en general, los intelectuales y los jóvenes en particular, están en mora de participar activamente en la vida política de la nación. No podemos aceptar “el no me importa la política”, porque es dejar en manos de desaprensivos la forma en que debemos gobernarnos, la forma en que debatimos nuestros intereses comunes, el problema no es, ni se centra en saber, si estamos o no de acuerdo con un acto legislativo sino en la forma en que se debate y los actores interesados o no en que salga adelante. Es asombroso observar como las sociedades han ido aceptando, sin protestar, la invasión indebida de sus derechos personalísimos, por no hablar de la invasión de Irak, el racismo, la homofobia, las diferencias de clases, etc. En el siglo pasado los intelectuales fueron la voz en defensa de las libertades: se identificaron con las protestas contra el abuso de poder por parte del estado secundados por los jóvenes que exigían un cambio de las instituciones que consideraban caducas y alejadas de la realidad social a las que se aplicaban. Hoy, tanto unos como otros, quizás sometidos por el miedo, hablan y escriben a contrapelo de lo que ocurre en las sociedades avanzadas. Los ciudadanos en general, los intelectuales y los jóvenes en particular no deben olvidar que si renuncian a la política activa abandonan a la nación en manos de políticos corruptos, de funcionarios mediocres y venales, y al vaivén de los intereses desmedidos de las multinacionales y de los grupos de presión. Por lo mismo no debemos abandonar el desafío de la renovación tanto de las instituciones cuando la costumbre lo demanda como de la clase política existente cuando sus principios y valores lesionan el interés general.

A propósito de los acuerdos de PazEl disentir, la disconformidad, la disidencia, la oposición siempre han sido obra de mentes jóvenes y renovadoras. Para corroborar este aserto basta con mirar las páginas de la historia: La revolución Francesa, La revolución Americana, La independencia de América del Sur, La revolución de Octubre, el New Deal, la Europa de la posguerra, el movimiento del 68, fueron movimientos liderados por jóvenes. Frente a los excesos del poderes más probable que los jóvenes los afronten y exijan su solución, que se resignen a ser sometidos y a acallar sus conciencias. Pero, como ocurre hoy día, también, debido mas a la desinformación y a la persistencia de los desarreglos sociales, que se sometan más que sus mayores a caer en el apoliticismo desviando sus intereses hacia cosas superfluas, o a aquellas otras que llaman su atención y que llenan intelectualmente el espacio vacío que les deja la política, como las ONG, Green Peace, médicos sin fronteras, etc., con la disculpa de que, “la degradación política no es cosa nuestra”. No son conscientes de que la sociedad en que viven, las instituciones que se ha dado solo podrán seguir existiendo en la medida en que su compromiso con la gestión de la cosa pública no decaiga.

Todo lo que tiene el ciudadano para defender el interés general son las elecciones a los consejos municipales, a las asambleas, a los cuerpos legislativos y al ejecutivo. Son estos los únicos medios que poseemos para convertir la opinión ciudadana en acción ejecutiva dentro de la ley para poder convivir en paz y armonía. Por todo ello es fundamental la garantía de las libertades ciudadanas, en especial, aquella que defiende la libertad de expresión, la expresión del legitimo contradictor. El fracaso de la democracia trasciende las fronteras y nos muestra ante extraños como fieras en un estado fallido. Jóvenes, que no sea ese nuestro destino, actuemos siempre en política como si estuviéramos frente a una catástrofe inminente: Espíritu crítico, imaginación permanente y voluntad de acción ejecutiva. Para salir del subdesarrollo necesitamos leyes nuevas, sistemas electorales diferentes, participación activa de todo el espectro político: Liberales, conservadores, comunistas, socialistas, fascistas, socialdemócratas, etc., restricciones efectivas a los grupos de presión, legislar con rigor la financiación de los partidos políticos, encontrar los medios legales para que las autoridades elegidas o no respondan por sus acciones ante la ley y ante los ciudadanos a quienes se deben y que son en ultimas quienes con sus impuestos les pagan.

El encabezamiento de esta nota indicaba que íbamos a hablar de LOS ACUERDOS DE PAZ No lo he hecho, porque es un tema, hoy y ahora, privativo del ejecutivo. Es el presidente quien deberá ir poniéndolo en conocimiento de los ciudadanos y de los cuerpos legislativos; de los cuerpos de seguridad del estado y del poder, judicial en la medida en que avancen las negociaciones. Sí he hablado de las causas que dan lugar al extravío de algunos ciudadanos empeñados en continuar inflando sus cuentas bancarias con el sostenimiento de la guerra y al peligro que entraña el desconocimiento del derecho constitucional, de la libre expresión dentro del arco social y parlamentario. Los jueces no están para judicializar la política ni para encubrir a los corruptos sino para hacer respetar la ley y perseguir a los criminales. independientemente de quienes ellos sean; Los ex presidentes de la Nación para apoyar las medidas que adopte el ejecutivo y guardar el debido silencio en un tema tan trascendental como el que hoy se discute en beneficio de todos los colombianos; el Parlamento para ayudar a buscar cauces por los que rápidamente progresen las negociaciones y se apliquen sin dilación salvaguardando los principios constitucionales vigentes Todos ellos serán más efectivos, y le sirvieran mas a la nación y a la democracia, si dedican todos sus esfuerzos en conseguir la paz.

Los colombianos lo que realmente desean es que el gobierno del señor Santos abandone la política de guerra abierta de su antecesor y abra canales que permitan el entendimiento entre los colombianos; que dedique más tiempo a buscar un modelo económico diferente al impuesto desde Washington y que sea más acorde con los intereses sociales de todos los colombianos; que se evite, cumpliendo con la constitución y la ley el total DESCUADERNAMIENTO DEL PAIS, la perdida de los valores democráticos, para conseguir, mediante el esfuerzo mancomunado de todos los colombianos, sin excepciones de ninguna índole, un país viable, dejando de pertenecer, con ello, al grupo de países fracasados, donde actualmente figuramos, en los anales de la geopolítica mundial.

Hoy, visto lo visto, los ciudadanos tenemos que organizarnos en asociaciones efectivas y rodear sin fisuras al ejecutivo en la consecución de los acuerdos de paz que nos permitan acceder, por derecho, en las decisiones que afecten la vida comunitaria. Ello requiere la exigencia irrenunciable de un cambio fundamental en las estructuras institucionales. Leyes nuevas que le permitan al ciudadano una mayor participación democrática en las decisiones que afecten a la sociedad. Los jóvenes y los intelectuales tienen la obligación de encabezar esta cruzada.

sábado, 9 de junio de 2012

Reflexiones sobre el poder

Columnista Nibega.

Hoy me pregunto qué es el poder, por qué tanto interés en ello, por qué buscamos controlar a otros y eso qué tiene que ver con la información. Pues bien, el poder no es dinero como podrían pensar unos, el dinero compra intereses, soborna por favores, calla verdades e ideas muy valiosas; el dinero se hizo para controlar, pero es ineficiente; como todos hemos visto el caos se desata cuando no nos disponemos a obedecer por dinero, cuando gritamos verdades sin importar si van a ser oídas o no. Es obsoleto si realizamos que hay algo, de verdad, más allá del dinero y sus hechos de acción. El dinero pierde poder y con ello control o pierde control y con ello poder, que joder se pierden los dos.

Existe siempre la idea globalizada -para usar la ridícula terminología actual- de que el control por parte de unos es efectivo, esa idea se rompe o ha estado rota y remendada. Somos felices siendo guiados, “es que es más sencillo no pensar y dejar que otros se ocupen de eso” dicen unos, “no tengo tiempo” replican otros y a los ingleses les sabe dulce el cacho de la monarquía, los Norte Americanos, con todo respeto, son los dueños del control por medio del miedo y sus “miedos de comunicación” de las estrategias desinformativas y acá, en el sur, como buenos presagios continentales buscamos lo mismo, se han dado cuenta que una mente independiente no tiene control, que la información es PODER, que el internet es información al instante, información incendiaria, unos la usan para propiciar falsas rebeliones, como Egipto y Siria, entre otras naciones, lo que resulta siendo una forma fácil de cambiar de mando sin debilitar la estructura, una buena forma de mantener al señor matanza y su machine gun funcionando.

Reflexiones sobre el poder¿Por qué los derechos de autor importan tanto y, de repente, justo después del boom del internet (hace varios años) y de las redes sociales que son capaces de comunicar todo un continente y más, en cinco minutos a lo sumo? ¿Por qué es importante evitar que ciertos medios de información en internet, como los visuales por ejemplo: los videos en YouTube, donde es más accesible a todos y logra comunicar naciones y continentes? Pues porque se pierde el control de esos unos, porque se informa debidamente, no esos periódicos manchados de sangre y dinero o los noticieros desinformativos que tanto pesar causan en los verdaderos comunicadores ¿un titulo de grado, más especialización y quién sabe qué más, para qué? Para afirmar que los falsos positivos no son falsos, para cubrir noticias de este tipo como la muerte de un niño a manos de su madre (no es que sea un desalmado, es que en la realidad colombiana esto sucede a diario y no es justo que le dediquen casi una semana un caso de estos obviando lo importante “cortinitas de humo”) Para seguirle el Twitter a un expresidente que manejó el país como su finca ¿cómo es que se llamaba? A sí, paramilitarlandia o el Ubérrimo, próspera para cultivar fusiles y cavar fosas comunes.

Bloquean los más fieles medios de comunicación, el quinto poder como lo llaman unos, queriendo evitar dejar al pueblo con algo de mente para generarse ésta y muchísimas más preguntas. La iglesia fue efectiva con los viejos y adultos, pero la iglesia no puede con una mente estudiada. El Estado cambia o pretende cambiar la educación y así disminuir la calidad educativa, agregándole a esto los límites al internet que piensan implantar ¿qué queda? La televisión, la radio, la prensa (o deberían llamarla presa) y la iglesia para adoctrinar este pueblo indígena e incauto que se ha atrevido a pensar y blasfemar sobre lo que es la verdad.

Por eso en resumidísimas palabras, el poder es una capacidad, es la capacidad de “ver más allá de lo evidente” de no tragar, ni entero ni migajas, de saber comunicarse y conocer, de no perder los estribos ni de la vida, ni de la sociedad. A recuperar el poder.

martes, 31 de enero de 2012

Hacia una política de paz

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Hacia una política de pazLlamamiento a la cordura, al entendimiento y al dialogo entre hermanos debe ser la consigna. La guerra hay que dejársela a aquellos para los que la equidad y la justicia social adquieren la forma y toman el valor de una perplejidad constante y paralizante. A aquellos para los que entienden la política no como una actividad en la que prima sobre cualquier otro concepto el bienestar de las comunidades en las cuales les ha tocado vivir, sino su propio interés personal y al de sus áulicos, que los han aupado al poder a expensas de la rapacería económica y el crimen ejercidos sobre sus propios conciudadanos. Por ello vale la pena hacer un análisis sucinto de la realidad Latino Americana y, especialmente, la atinente a Colombia y Venezuela. Me propongo hacer una pequeña exposición de motivos que sirva de reflexión , en relación con nuestra posición, en el va y ven de la política internacional, en el entendimiento de que con ella orientemos nuestros esfuerzos en el mantenimiento de la paz y en la unidad de nuestros pueblos como única garantía de conseguir para nuestros hijos y nietos y para todas las generaciones venideras un mundo digno de ser vivido:

Vale la pena recordar que la política de EE.UU. en relación con América Latina se sustenta en una ofensiva político-militar orientada a apuntalar los regímenes clientes-adeptos y a socavar y desestabilizar los gobiernos independientes en la región. Lo más llamativo de esta táctica reside en el esfuerzo económico- militar del gobierno Norte Americano para derrotar los movimientos socio-político popular, independientemente de si son ideológicos o militares, opuestos a la dominación imperial. Los países de la región donde con mayor intensidad se lleva a efecto esta ofensiva son Colombia y Venezuela. En los dos países la apuesta Norte Americana es muy alta por cuanto los intereses político, económico, ideológico y las consideraciones geo-estratégicas lo exigen, así pensaba Bush y el pentágono, y así piensa Obama.

Colombia y Venezuela poseen costas que los comunican con los países del Caribe y tienen acceso a los países Andinos; el que emerja en Colombia un régimen revolucionario o que se estabilice el régimen nacionalista en Venezuela podría inspirar movimientos similares en la zona transformando la región y minando seriamente el control que ejerce Washington a través de sus regímenes clientes. De producirse cambios significativos estos afectarían el control Norte Americano sobre la producción y abastecimiento de petróleo, no solo en Colombia y Venezuela, sino que, tal actitud, provocaría como efecto dómino reacciones similares en México y en el Ecuador, en éste último país ya se están sucediendo, así como los procesos de retroceso de privatización masiva de las empresas nacionales que tan ávidamente persiguen los especuladores financieros internacionales ,las grandes compañías multinacionales y los amigos de los gobernantes de turno.

Estados Unidos necesita mantener un abastecimiento creciente de combustibles- Petróleo y derivados- para mantenerse inflexible en el actual momento de guerra no declarada con Irán y otros países del Golfo incluyendo a Irak, al que aun, a pesar del genocidio, no ha podido someter, sin perder de vista la creciente vulnerabilidad de Arabia Saudí y otros países Árabes productores de Petróleo estremecidos por los movimientos que sacuden oriente medio...

Geo-estratégicamente las transformaciones políticas en Colombia y Venezuela podrían llevar a un pacto de integración regional que incluiría no solamente a la mayoría de los países de América del Sur , Centro América y la inclusión de Cuba, destruyendo el embargo que desde hace 40 años mantiene Washington sobre la isla y creando una alternativa viable al acuerdo de libre comercio (ALCA/FTAA en ingles) impulsado por Estados unidos, primando un pacto regional que jamás ha sido visto con buenos ojos por EE.UU. como lo demuestra el reiterado fracaso de los diferentes intentos de los países de la región en éste sentido.

La Estrategia de EE.UU. hacia Colombia y Venezuela corre por diferentes derroteros: En Colombia, Washington ha optado por la "guerra total", el enfrentamiento entre hermanos sin posibilidad de solución a través del libre entendimiento y disenso. En Venezuela, se ha adoptado la doble estrategia de una sublevación civil de desestabilización político-económica que subvierta el orden y termine en un golpe de estado.

Hacia una política de pazEs bien conocida por todos la estrategia en Colombia. La lucha contra-insurgente en Colombia se lleva a efecto bajo el paraguas del Narcotráfico para justificar la acelerada escalada militar y para-militar. La campaña se lleva a efecto en las zonas en las que las Farc mantienen su presencia y son más fuertes, así mismo sobre civiles, campesinos, organizaciones ciudadanas, sindicatos y en fin contra todos aquellos que rechazan el pensamiento único .De otra parte, ignoraban, a un tiempo, las áreas controladas por las fuerzas para-militares aliadas de las Fuerzas Militares de Colombia y a los intereses de algunos desaprensivos que, aprovechando la revuelta, hacen suculentas ganancias apropiándose de tierras y otros bienes sin importarles el derramamiento de sangre inocente en la consecución de sus propósitos.

En Venezuela, en contraste con la política de tierra arrasada en Colombia, se ha implementado un enfoque cívico-militar que permita el derrocamiento del Presidente. La primera parte es la desestabilización de la economía presionando a grupos allegados de negocios profesionales y a dirigentes políticos y sindicales de derechas mediante la utilización de los medios masivos de comunicación y el cierre de empresas estratégicas. La segunda fase se orienta hacia la captación de militares en retiro o activos que provoquen fisuras significativas dentro de las fuerzas de seguridad del Estado que desemboquen en un Golpe Militar.

A grandes rasgos, es lo que está ocurriendo, y somos los ciudadanos quienes reflexivamente debemos pensar, dejando egoísmos y pasiones a un lado, sobre el futuro de las nuevas generaciones de Latino Americanos. Es por lo menos prudente llenarnos de razones, examinar detenidamente los acontecimientos mundiales, leer lo que se opina sobre nosotros en otras latitudes, estar pendientes de lo que los politólogos internacionales opinan sobre el devenir del mundo y luego tomar posiciones que nos permitan estar a la vanguardia del desarrollo justo y equitativo de las sociedades en las que no ha tocado vivir o rechazando, sin paliativos, la negación al libre ejercicio de las libertades, a la garantía de nuestros derechos y al cumplimiento de nuestros deberes. Debemos evitar que otros piensen por nosotros para ejercer sin limitaciones los derechos que nos otorga la Democracia.

Sé que no está todo dicho. Sé que el tema es muy extenso, pero si es necesario vale la pena abrir un debate para despejar incógnitas y dar luz a las zonas oscuras. Por hoy solo quería abrir una ventana a la esperanza, alejar la guerra de nuestro diccionario e invitarlos a todos a una reflexión más profunda de nuestra situación política, económica y social haciendo énfasis en el análisis reflexivo de lo que entendemos por justicia social. Allí donde no hay justicia social no suele existir la democracia. La democracia se nutre y se fortalece con la diversidad ideológica, pero no puede ni debe dar lugar a la creación de guetos aislados y sometidos. Por ello es importante el establecimiento de reglas comunes que permitan que funcione el sistema sin alteraciones del ritmo, es decir, cumpliendo estrictamente todos y cada uno de sus principios sin que ninguno de sus miembros se vea perjudicado por otro. Es éste principio de la equidad y de la vulneración de las libertades el que da origen a movimientos sociales no deseados. Vale la pena citar como ejemplo la deriva reaccionaria de los Neo-con que tiene que ver con la deriva de los movimientos cristianos hacia el quehacer político activo: El Papa Wojtyla fue, entre otras cosas, un activo hombre de estado involucrándose de lleno en la lucha contra el comunismo y las ideologías de izquierda y de devolverle los favores que la CIA le prestó desarticulando los movimientos de la teología de la liberación en América Latina y en el resto del Mundo: Para ello el Vaticano se involucro en Polonia y en Croacia y no condeno la intervención de Bush con ocasión de la guerra del Golfo.

Hacia una política de pazLos Demócratas tenemos que hacer un esfuerzo de comprensión sobre lo que sucede. No se trata de transigir con la vulneración de los derechos humanos en nombre de ideologías, tradiciones o creencias que reclaman respetabilidad. Se trata más bien de regresar a los valores según los cuales es el dialogo y el raciocinio lo que nos permite acercar posturas por alejadas que se encuentren las unas de las otras. Por eso es injusta y peligrosa la identificación de la violencia con el disenso ideológico. Los colombianos nos encontramos ante una situación grave, pero seguramente no se trata tan solo, y quizás no se trata tanto, de la amenaza terrorista en sí como de la anormalidad de la vida de los colombianos durante los últimos sesenta años. Mientras no abordemos con seriedad y decisión las causas que producen la violencia será imposible acabar con ella. El gasto de miles de millones de pesos en mantener una guerra es absurdo. Si esos recursos se dedicaran a crear infraestructuras y mejoras que contribuyan a elevar el estándar de vida de los ciudadanos la violencia política iría desapareciendo por sustracción de materia. Pero no se hace. La compra de armamento deja inmensos beneficios para quien las vende y suculentas comisiones para quien las compra. Por ello es más fácil que los gobiernos se apliquen, como se viene haciendo, a identificar a los ciudadanos en dos categorías: Los buenos y los malos, haciéndonos participes de la definición Norteamericana de los países buenos y los países malos: Los aliados o los que pertenecen al eje del mal. Los problemas políticos, aun los más aleves, participes de actitudes criminales, exigen por parte de los gobiernos y de quienes pretendan solucionarlos, para su tratamiento y solución, voluntad política cierta, respaldo de la ciudadanía y de todas las fuerzas vivas de la nación e inflexible cumplimiento de los acuerdos a que haya lugar, toda vez que, como se ha demostrado a lo largo de estos sesenta años de violencia política, su incumplimiento por una de las partes produce el efecto adverso al buscado. Son las partes en conflicto las que están obligadas a cumplir, sin paliativos, con los acuerdos a que haya lugar en el entendimiento de que si no se respetan los acuerdos y se buscan soluciones que mejoren el estándar de vida de los ciudadanos la violencia política y la criminalidad no desaparecerán.

miércoles, 25 de enero de 2012

Sófocles

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Razón y pasión: la ética políticaDe conformidad con todo lo expuesto hasta ahora en “La democracia y su desarrollo” (ver) me permito presentarles dos textos de Sófocles. Lo haremos también con otros autores clásicos, que nos permitan una mayor comprensión del tema tratado. Debemos leer estas obras, no por presumir de intelectuales, sino porque comprendemos que releer a los clásicos nos conduce al máximo placer de la lectura, a desentrañar la vida, conocer sus misterios y, de alguna manera, reconocer nuestros más caros anhelos.

Leer es mimetizarse con lo leído y, en el mejor de los casos, identificarse con algún personaje para vivir en él la historia en primera persona, hacer parte de la ficción, relacionarse con la alteralidad, la nuestra, la ajena o la de la literatura que a diferencia de los amigos, del otro de carne y hueso, permanece intacta esperándonos para darnos sosiego o enseñarnos algo nuevo sobre la vida que vivimos día a día y todo lo que es inherente a ella; los amigos, la familia, los seres cercanos a los que queremos, por contingencias de la vida, pueden desaparecer, la literatura no.

Las grandes obras de la literatura, en el mundo de hoy, son aquellas que sobreviven a la actual era de la información más allá del cine, del gran hermano y de las series televisivas, aquellas que seguiremos leyendo y releyendo como Hamlet, El Quijote, El Rey Lear, Edipo Rey, Grandes Esperanzas, Cien años de soledad o cualquiera de las que glosemos en estas páginas. Por todo ello, nuestro autor es hoy Sófocles y sus obras Edipo Rey y Antígona.

Sófocles es uno de los tres grandes dramaturgos de la antigua Atenas, junto con Esquilo y Eurípides. Nació en Colona alrededor del año 496 a.C. Escribió la mejor educación aristocrática tradicional. De joven fue llamado a dirigir el coro de muchachos para celebrar la victoria naval de Salamina en el año 480 a.C. En el 468 a.C., a la edad de 28 años, derrotó a Esquilo, cuya preeminencia como poeta trágico había sido indiscutible hasta entonces. En el 441 a.C. fue derrotado a su vez por Eurípides en uno de los concursos dramáticos que se celebraban anualmente en Atenas. Sin embargo, a partir del 468 a.C., Sófocles ganó el primer premio en veinte ocasiones y obtuvo en muchas otras el segundo. Su vida, que concluyó en el año 406 a.C., coincidió con el periodo de esplendor de Atenas cuando el escritor contaba casi con noventa años. Pese a no comprometerse activamente en la vida política y carecer de aspiraciones militares, fue elegido por los atenienses en dos ocasiones para desempeñar una importante función militar.

SófoclesSófocles escribió más de cien piezas dramáticas, de las cuales se conservan siete tragedias completas y fragmentos de otras ochenta o noventa. Las siete obras conservadas son Antígona, Edipo Rey, Electra, Áyax, Las Traquinias, Fil octetes y Edipo en Colono. También se conserva un gran fragmento del drama satírico Los sabuesos, descubierto en un papiro egipcio alrededor del siglo XX.

Antígona y Las Traquinias fueron escritas posteriores a 441 a.C., Edipo Rey y Electra datan del 430 al 415 a.C. y se sabe que Fil octetes fue escrita en el año 409 a.C. Estas siete tragedias se consideran sobresalientes por la fuerza y la complejidad de su trama y su estilo dramático, y al menos tres de ellas Antígona, Edipo Rey y Edipo en Colono son consideradas unánimemente como obras maestras. Antígona propone uno de los principales temas del autor: el carácter de los protagonistas, las decisiones que toman y las consecuencias, a menudo dolorosas, de estos dictados de la voluntad personal. Edipo Rey, merecidamente famosa por su impecable construcción, su fuerza dramática y su eficaz ironía, fue considerada por Aristóteles en su Poética, como la más representativa, y en muchos aspectos la más perfecta, de las tragedias griegas.

La Frase

“Oh habitantes de mi patria, Tebas, mirad: he aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquel al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulo de terribles desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso”.

La Obra: Edipo Rey

La más famosa de las tragedias griegas es sin lugar a dudas Edipo Rey. En ella hay algo particularmente amenazador y terrible. La historia surge de dos profecías entrelazadas procedentes del oráculo de Apolo: Layo y Yocasta tuvieron un hijo, el oráculo vaticino que aquel niño mataría a su padre. Layo, su padre, dominado por el pánico, envía al niño a recibir la muerte a un bosque. Años después, Edipo, un huérfano criado por el rey y de Corinto, un estado vecino, oye que su destino, según el oráculo, es matar a su padre y casarse con su madre. En síntesis un padre oye que será asesinado por su hijo y en consecuencia se deshace de él; del otro lado un hijo escucha que matará a su padre y se casara con su madre y por tanto huye del lado de quienes cree que son sus padres verdaderos.

La obra de Sófocles es una estructura de temores, una trama de sospechas que se apaciguan o se inflaman para al final quedar definitivamente aclaradas. La trama crea una ironía dramática, el espectador, el publico sabe lo que Edipo ignora, pero también crea la sensación de una ironía intrínseca de la vida. Sin quererlo, nos convertimos en aquello que queremos evitar, somos lo que odiamos: Edipo es grande porque a pesar de que lo que descubre constituye una sentencia, un peligro para él sigue adelante.

“Además, ¿estoy profanando el lecho del muerto, con estas manos que le quitaron la vida? ¿No soy un vil?
¿No soy la hez de la impureza?
A mis manos murieron todos….

Sófocles crea una enorme furia promovida por una enorme voluntad. La tragedia nos perturba porque sugiere que podemos ser inteligentes y rudos –Matar al padre y acostarse con la madre- sujeto por una fuerza irracional incontrolable. Así funciona el universo. Los hombres inteligentes, los poderosos no están exentos ni más libres que los tontos de cometer actos de barbarie. No es el destino el que nos acomete para que obremos en determinado sentido, no, es la falta de visión, de perspectiva, en síntesis la ceguera la que nos aparta de la verdad, del conocimiento así queramos alcanzarlo.

Federico Nietzsche en "El Origen De La Tragedia" afirma: “En Esquilo la nausea queda disuelta en el terror sublime frente a la sabiduría del orden del mundo, que resulta difícil de conocer debido únicamente a la debilidad del ser humano. En Sófocles ese terror es toda vía más grande, pues aquella sabiduría es totalmente insondable. Es el estado de ánimo, más puro, de la piedad, en el que no hay lucha, mientras que el estado de ánimo en Esquilo tiene constantemente la tarea de justificar la administración de la justicia por los dioses, y por ello se detiene siempre ante nuevos problemas. El límite del ser humano, que Apolo ordena investigar, es cognoscible para Sófocles, pero es más estrecho y restringido de lo que Apolo opinaba en la época pre-dionisiaca. La falta de conocimiento que el ser humano tiene acerca de si mismo –su ceguera- es el problema de Sófocles, la falta de conocimiento que el ser humano tiene de los dioses es el problema de Esquilo”.

ANTÍGONA

A continuación reproduzco uno de los más bellos pasajes de la literatura clásica: el diálogo entre Creonte y Antígona:

    CREONTE (a Antígona) Y tú, tú que inclinas al suelo tu rostro, ¿confirmas o desmientes haber hecho esto? ANTÍGONA Lo confirmo, sí; yo lo hice, y no lo niego. CREONTE (Al guardián.) Tú puedes irte a dónde quieras, ya del peso de mi inculpación. (Sale el guardián). Pero tú (a Antígona) dime brevemente, sin extenderte; ¿sabías que estaba decretado no hacer esto? ANTÍGONA Si, lo sabía: ¿cómo no iba a saberlo? Todo el mundo lo sabe. CREONTE Y, así y todo, ¿te atreviste a pasar por encima de la ley? ANTÍGONA No era Zeus quien me la había decretado, ni Dike, compañera de los dioses subterráneos, perfiló nunca entre los hombres leyes de este tipo. Y no creía yo que tus decretos tuvieran tanta fuerza como para permitir que solo un hombre pueda saltar por encima de las leyes no escritas, inmutables, de los dioses: su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre, y nadie sabe cuándo fue que aparecieron. No iba yo a atraerme el castigo de los dioses por temor a lo que pudiera pensar alguien: ya veía, ya, mi muerte –y ¿cómo no?—, aunque tú no hubieses decretado nada; y, si muero antes de tiempo, yo digo que es ganancia: quién, como yo, entre tantos males vive, ¿no sale acaso ganando con su muerte? Y así, no es, no desgracia, para mí, tener este destino; y en cambio, si el cadáver de un hijo de mi madre estuviera insepulto y yo lo aguantara, entonces, eso si me sería doloroso; lo otro, en cambio, no me es doloroso: puede que a ti te parezca que obré como una loca, pero, poco más o menos, es a un loco a quien doy cuenta de mi locura. CORIFEO Muestra la joven fiera audacia, hija de un padre fiero: no sabe ceder al infortunio. CREONTE (Al coro.) Si, pero sepas que los mas inflexibles pensamientos son los más prestos a caer: Y el hierro que, una vez cocido, el fuego hace fortísimo y muy duro, a menudo verás cómo se resquebraja, lleno de hendiduras; sé de fogosos caballos que una pequeña brida ha domado; no cuadra la arrogancia al que es esclavo del vecino; y ella se daba perfecta cuenta de la suya, al transgredir las leyes establecidas; y, después de hacerlo, otra nueva arrogancia: ufanarse y mostrar alegría por haberlo hecho. En verdad que el hombre no soy yo, que el hombre es ella si ante esto no siente el peso de la autoridad; pero, por muy de sangre de mi hermana que sea, aunque sea mas de mi sangre que todo el Zeus que preside mi hogar, ni ella ni su hermana podrán escapar de muerte infamante, porque a su hermana también la acuso de haber tenido parte en la decisión de sepultarle. (A los esclavos.) Llamadla. (Al coro.) Si, la he visto dentro hace poco, fuera de sí, incapaz de dominar su razón; porque, generalmente, el corazón de los que traman en la sombra acciones no rectas, antes de que realicen su acción, ya resulta convicto de su arteria. Pero, sobre todo, mi odio es para la que, cogida en pleno delito, quiere después darle timbres de belleza. ANTÍGONA Ya me tienes: ¿buscas aún algo más que mi muerte? CREONTE Por mi parte, nada más; con tener esto, lo tengo ya todo. ANTÍGONA ¿Qué esperas, pues? A mí, tus palabras ni me placen ni podrían nunca llegar a complacerme; y las mías también a ti te son desagradables. De todos modos, ¿cómo podía alcanzar más gloriosa gloria que enterrando a mi hermano? Todos éstos, te dirían que mi acción les agrada, si el miedo no les tuviera cerrada la boca; pero la tiranía tiene, entre otras muchas ventajas, la de poder hacer y decir lo que le venga en gana. CREONTE De entre todos los cadmeos, este punto de vista es solo tuyo. ANTÍGONA ¿Que no?, que es el de todos: pero ante ti cierran la boca. CREONTE ¿Y a ti no te avergüenza, pensar distinto a ellos? ANTÍGONA Nada hay vergonzoso en honrar a los hermanos. CREONTE ¿Y no era acaso tu hermano el que murió frente a él? ANTÍGONA Mi hermano era, del mismo padre y de la misma madre. CREONTE Y, siendo así, ¿cómo tributas al uno honores impíos para el otro? ANTÍGONA No sería a ésta la opinión del muerto. CREONTE Si tú le honras igual que al impío… ANTÍGONA Cuando murió no era su esclavo: era su hermano. CREONTE Que había venido a arrasar el país; y el otro se opuso en su defensa. ANTÍGONA Con todo, Hades requiere leyes igualitarias. CREONTE Pero no que el que obró bien tenga la misma suerte que el malvado. ANTÍGONA ¿Quién sabe si allí abajo mi acción es elogiable? CREONTE No, en verdad no, que un enemigo.. ni muerto, será jamás mi amigo. ANTÍGONA No nací para compartir el odio sino el amor. CREONTE Pues vete abajo y, si te quedan ganas de amar, ama a los muertos que, a mí, mientras viva, no ha de mandarme una mujer.

La Obra: Antígona

Como quiera que con frecuencia somos citados a ejercer el derecho ciudadano de elegir a nuestros representantes a los cuerpos colegiados y al jefe del gobierno, vale la pena antes de dicho ejercicio releer ANTÍGONA de Sófocles ya que se eleva como la tragedia que representa la máxima expresión de la libertad, la familia y el derecho natural frente al despotismo y a las razones de estado. Es también, guardadas las distancias y la forma de entender la vida, volver a lo griego, como valor fundamental de la civilización occidental. Cada vez que Antígona es representada, o simplemente leída, levantándose altiva, gloriosa y mártir muriendo en escena, ganamos de alguna manera la libertad y la democracia; y Sófocles, como diría José María Pemán, gana nuevamente la batalla de Salamina, y con ella, la civilización europea, al contrario, si se hubiere perdido, seriamos persas u orientales, y nuestro destino, seria diverso al que vivimos.

Pero volvamos a Antígona, a lo que ella representa: el pensamiento claro de la razón de la verdad frente a la razón de la política. Eteocles y Polinices, los hijos de Edipo, mueren peleando, en bandos contrarios, en el cerco y liberación de Tebas. Eteocles, del lado de la ciudad; Polinices, del lado de los sitiadores. Creonte, el déspota gobernante de Tebas, decreta que Eteocles sea enterrado con todos los honores que corresponden a los héroes que mueren por la patria; Polinices, en cambio, que murió del lado de los sitiadores, debe quedar insepulto como carnaza de los buitres y escarmiento de los Tebanos.

Conocido el decreto del déspota, ANTÍGONA, hija también de Edipo, se propone desobedecer el mandato y enterrar a su hermano. Antígona es sorprendida en su intento por los soldados y llevada presa ante el tirano que la increpa por su desobediencia recordándole que habrá pena de muerte para quien entierre a Polinices. Entre Antígona y Creonte se produce un diálogo que se eleva sobre el simple interrogatorio judicial de lo ocurrido y produce un choque entre la ley natural y la piedad familiar con la voluntad personal y arbitraria del tirano. Creonte sentencia según su poder material y su voluntad omnímoda. Antígona argumenta según la ley natural fijada por los dioses en el espíritu humano. Esta escena representa, sin lugar a dudas, el nacimiento de la libertad, de la dignidad humana, de la conciencia personal frente a cualquier tiranía: Antígona le grita a Creonte que sus decretos no tienen ningún valor en la región del Hades y que ella no nació para compartir el odio sino el amor. Creonte le responde pronunciando su sentencia de muerte y Antígona es enterrada viva en una cueva en la montaña. Hemon, el hijo de Creonte, corre a liberar a Antígona, su amada, y al encontrarla muerta se quita la vida...

Complejo de EdipoLa Tragedia de Antígona nos coloca frente a los valores humanos: La libertad, la dignidad, el derecho natural y la familia, en síntesis, la defensa de los derechos personalísimos del ser humano. Pero, y lo más importante, ante la exigencia de ser críticos ante los hechos y circunstancias que rodean nuestras vidas: actuar con recta conciencia. La exigencia ciudadana nos lo reclama. Son la reflexión en el análisis de los pros y los contras de los programas de los candidatos de los diversos partidos lo que ha de definir nuestro voto sin perder la perspectiva de lo que debemos defender: el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos, nuestra propia dignidad como seres humanos y la libertad personal por encima de cualquier otro principio. Quien pretenda arrebatarnos los derechos adquiridos a lo largo de tantas luchas conseguidos debe ser señalado, por los ciudadanos, con el dedo de la ignominia y condenado a desaparecer de la escena política.

Por todo ello, y bajo estos principios, debemos votar por quien, dentro de sus programas, garantice la igualdad de derechos y obligaciones para todos los ciudadanos, LA PARTICIPACIÓN ACTIVA DEL PUEBLO EN LA GESTIÓN DEMOCRATICA: La razón de la verdad de la sociedad en que vivimos frente a la razón de las mezquindades políticas y las injerencias de los poderes facticos en las razones de estado.

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