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jueves, 31 de enero de 2019

¿Qué tipo de partidos políticos tenemos en Colombia?

Por Jesús Felipe Rosero Cardon.
Estudiante de Medicina

Cuando se habla de los tipos de partidos políticos en Colombia, se hace referencia a modelos clásico de organización partidista; es decir, cómo funcionan, cuál es su dinámica de trabajo, ideología, qué intereses representan políticamente y cómo es su modelo de toma de decisiones. Teniendo esto en mente, es importante mencionar que en los años 90, nuestro país experimentó un periodo de cambio político intenso, un ejemplo claro de esta situación es la redacción de la Constitución Política de 1991, la cual se dio posterior al movimiento de la séptima papeleta. El auge de la actividad democrática, la expansión de sufragio, las crecientes ideologías políticas del pueblo colombiano y la “molestia” que se tenían que tomar los diferentes partidos políticos con el fin de identificar las preferencias de los votantes, motivó al desarrollo de diferentes modelos de organización de partidos. En este punto, es importante mencionar que, los partidos políticos de los años 90´ se encontraban bajo un régimen democrático limitado y elitista, el cual, se puede evidenciar en el texto titulado: Convenciones nacionales y banquetes, que hace parte del libro: Elecciones y partidos políticos en Colombia, escrito por Mario Latorre. (Latorre)1, sin embargo, posteriormente el sistema político pasó a formar parte de una distribución más equitativa de los recursos sociales.

Entrando en materia de las diferentes formas de representación política y de “hacer política” (Hoskin, 1998)2 afirma: “Basados en la literatura acerca de los partidos, Katz y Mair (1995, 5-6) capturan bien esta dinámica, al desarrollar un modelo dialectico para el modelo de estructura de partidos. Las primeras estructuras de partidos, con sus locus de poder en los cuerpos parlamentarios, eran de la variedad cacus cadre, seguidos por el surgimiento de partidos de masa que a su vez generaron un reacción estructural de los partidos cadre y eventualmente también de los partidos de masas, en forma de partidos agarra-todo. Finalmente, las contradicciones asociadas con los partidos agarra-todo generaron el modelo de cartel de partidos cuya función principal fue retener el poder gubernamental a través de la cooperación entre partidos y el apoyo estatal”

Como se pudo evidenciar anteriormente, Hoskin hace una magnífica reseña organizada cronológicamente explicando cómo se originaron los diferentes modelos de estructura de los partidos políticos en la historia mundial, mencionando las primeras estructuras como cacus cadre, que posteriormente fueron acompañados por los partidos de masa y luego por los llamados partidos agarra-todo que, finalmente, gracias a sus contradicciones, dieron origen al modelo de cartel de los partidos políticos.

Ahora bien, (Hoskin, 1998) refiere que: “los cuatro modelos analizados por Katz y Mair son aplicables al caso colombiano, aunque con salvedades en cuanto a los términos de transición de un modelo a otro y su secuencia. El modelo clásico de cacus cadre se corresponde perfectamente con los partidos colombianos hasta la década de 1930, cuando el partido liberal buscó construir un partido de masas dependiente en la movilización de trabajadores y campesinos, así como con la clase popular en la década de 1940. Sin embargo, el intento de institucionalizar un Partido Liberal de masas fue incompleto, y el modelo cadre al final prevaleció”. Posteriormente, en Colombia se desarrollaron modelos de partidos como: modelo de masas, modelo cartel y, por último, el modelo atrapa-todo, en ese mismo orden.

En resumidas cuentas, el sistema político colombiano atravesó grandes problemas al hacer la transición de una democracia representativa a una más participativa. Los diferentes partidos intentaron adaptarse a los ambientes cambiantes y, de esa forma, desarrollar diferentes estructuras con el fin de ganar las elecciones. Respecto a esto, nacieron diferentes modelos de estructura de partidos políticos colombianos, los cuales son: cacus-cadre, partidos de masas, modelo cartel y partidos atrapa-todo, los cuales no se van a definir en este texto.

Lo que viene a continuación es preguntarse ¿por qué se habla que los partidos políticos les han dado la espalda a sus ciudadanos? ¿Es por esta razón que ya no logran congregar suficiente masa como para llenar plazas? Para responder estas preguntas, es necesario señalar el análisis de Katz y Mair (1995, 5-6) según (Hoskin, 1998), la cual, evidencia que “la crítica hacia los diferentes partidos políticos se enfoca en el fracaso para representar satisfactoriamente a la sociedad civil ante las agencias estatales y que dicha critica, se basa en cuatro presuposiciones, la cuales son: 1) Los partidos son incapaces de identificar los intereses del electorado. 2) Los partidos no tienen la capacidad organizacional para traducir dichos intereses en victorias electorales. 3) Los intereses de las organizaciones de partidos no son isomorfos o coherentes con sus seguidores. 4) Los partidos son incapaces de traducir intereses sociales en política pública”. Estas afirmaciones son muy precisas, debido a que engloba toda la problemática sobre la incompetencia de los partidos políticos respecto a la representación política de los ciudadanos en cuatro puntos importantes, los cuales, se pueden extrapolar y encajar perfectamente con el comportamiento político de nuestro país. Estos cuatro puntos explican el por qué los ciudadanos sientes que les dan la espalda y es básicamente porque no se sienten representados políticamente, es decir, que sienten los partidos políticos no tienen la capacidad de ver los intereses del pueblo y por ende, están imposibilitados para traducir esos interés en una victoria política, lo que causa desmotivación, decepción y sentimientos de abandono en la población. Lo anterior, eventualmente se puede ver reflejado en la inasistencia de las personas a las diferentes plazas donde se realizan actos políticos de los diferentes partidos, de esta manera, los partidos políticos pierden progresivamente la capacidad de poder traducir los intereses políticos de las personas en políticas públicas.

Como conclusión, la política colombiana se encuentra atravesando diversas problemáticas en lo referente a lograr una democracia cada vez más participativa y representativa, lo que obliga a los diferentes partidos políticos a adaptarse a las exigencias de los ciudadanos, por lo tanto, se puede prever que dichos partidos se alejaran ostensiblemente del antiguo modelo cadre, el cual dependía profundamente del clientelismo. De igual manera, se puede afirmar que en Colombia el problema no está en responder qué tipo de partidos políticos hay en Colombia, el verdadero problema se encuentra en que esos partidos políticos no nos representan y no son coherentes políticamente con los ciudadanos, por consiguiente, no pueden lograr traducir los interés del pueblo en políticas públicas. El análisis de las cuatro presuposiciones del fracaso de los partidos políticos realizado por Katz y Mair (1995, 5-6) según (Hoskin, 1998) es sencillamente exacto y en mi opinión como ciudadano Colombiano, logra abarcar toda la problemática en esos cuatro puntos. Ahora bien, es tarea de las nuevas generaciones cambiar el viejo paradigma de la política en Colombia, teniendo en cuenta los cuatro puntos mencionados anteriormente y plantear una solución viable y justa para cada una, de esta manera, podremos logar la verdadera representación política en nuestro país, lo que se traduce en políticas públicas que verdaderamente reflejen los intereses del pueblo Colombiano. Soy fiel creyente en que una política hecha de la manera correcta, nos convertirá en potencia mundial.

Referencias

Hoskin, G. (1998). El estado y los partidos políticos en Colombia. En F. Botero, Partidos y elecciones en Colombia (págs. 289-319).

Latorre, M. (s.f.). Convenciones nacionales y banquetes. En Elecciones y partidos políticos en Colombia (págs. 35-79).

lunes, 11 de diciembre de 2017

La función social de la investigación

Por Cecilia Restrepo Neira y Adolfo A. Abadía.
Publicado en Unicesi Investiga No. 3, 2017 (p. 38)

El conocimiento está considerado como la mayor riqueza de la humanidad. Una riqueza que transforma realidades y que, generado a través de la investigación, evoca procesos de creación, de reestructuración, de reflexión, de impacto, entre otros factores que convocan la solución de problemáticas de índole social que aborda diferentes contextos.

En este sentido, actualmente, se pide a las universidades que generen conocimientos que sean útiles para la sociedad a través de procesos investigativos. Esta demanda modifica la relación academia y sociedad, concientizado a las universidades ha generar proyectos que reconozcan la función social de la investigación, y que permitan abrir espacios de transferencia para la búsqueda de soluciones a problemáticas sociales que transformen la realidad en un sentido de justicia y bienestar social.

En consecuencia, es posible advertir que la primera y principal función social de la investigación universitaria está relacionada con la connotación que arrastra consigo el concepto de lo social. Es decir, lo social como ligado a la sociedad, lo que imprescindiblemente, evoca el aporte de soluciones a problemáticas y necesidades que preocupan a nuestra sociedad, así como a los beneficiarios directos vinculados a los diversos proyectos de investigación.

A su vez, esto implica considerar el componente ético de la investigación en todas las etapas del ejercicio investigativo, no solo por el vínculo directo con los seres humanos, sino también por los imprevistos que se pueden generar sobre el ambiente. Es importante que los investigadores en las universidades sean conscientes de todos los sujetos involucrados en sus proyectos y les concedan un lugar privilegiado como agentes colaborativos en la toma de decisiones durante el proceso y presentación de resultados.

Una segunda función social concierne al componente de formación de la investigación, y está asociado a la participación e iniciación científica de estudiantes. En consecuencia, la generación de nuevo conocimiento no solo busca llenar vacíos o generar nuevas líneas de investigación, sino también nutrir y actualizar los conceptos, métodos y teorías que se manejan en las aulas.

Finalmente, una tercera función social de la investigación compete, inevitablemente, a los investigadores mismos. Aunque por lo general suele pasarse por alto este punto, no cabe duda que en primer lugar el compromiso social de los investigadores es consigo mismos. Su capacidad de reflexión y análisis crítico, y de curiosidad para abordar un problema o innovar en un enfoque, debería ser el motor de todo investigador. Son este tipo de factores los que están asociados a la vocación del investigador y a la pasión que imprime en su ejercicio como agentes transformadores de realidades.

Para finalizar vale la pena reflexionar sobre la difusión y comunicación de los resultados, debido a su capacidad de determinar los alcances que se pueden esperar del ejercicio investigativo. Si bien el conocimiento científico tiene como ventaja un lenguaje preciso, que da poco espacio a ambigüedades, muchas veces es concebido como oscuro e ininteligible para un público más amplio que la comunidad académica al que está dirigido. Esto sugiere, además, que la función social de la investigación está relacionada con la habilidad de traducir el conocimiento científico a un lenguaje que pueda ser comprendido y apropiado por un público distinto al lector especializado.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Principios de la teoría realista de la política internacional. Una reflexión de la obra de Morgenthau

Por Cecilia Restrepo Neira.
Estudiante de la Maestría en Estudios Sociales y Políticos de la Universidad Icesi

En el presente texto, realizo una descripción de los 6 principios que plantea el texto de Morgenthau (1986) Política entre las naciones: la lucha por el poder y la paz, acerca de la teoría realista. Posteriormente, identifico cómo se puede establecer una reciprocidad con algunos aspectos, respecto al planteamiento del texto de Celestino Arenal (1981) La génesis de las relaciones internacionales como disciplina científica.

Es importante destacar que Morgenthau es reconocido como el fundador de la escuela realista en las Relaciones Internacionales a mediados del siglo XX. En su texto, se hace evidente su pensamiento respecto a una política internacional basada en el poder, relaciones de tensión entre Estados, y si se quiere, entre individuos corriendo, con el riesgo que se solapen intereses personales, aludiendo así a una concepción de moral universal.

A continuación, se describen los 6 principios planteados desde la teoría realista de la política internacional:

1. La Racionalidad y la universalidad de las leyes: el realismo político supone que la política, al igual que la sociedad, debe obedecer a leyes objetivas que prevalecen en la naturaleza humana. De acuerdo a este principio, en términos de la política, es necesario separar la verdad de la opinión y es importante tener en cuenta que verificar los hechos no es suficiente para comprobar la realidad de los mismos y sus consecuencias. De esta manera, los hechos de la teoría internacional cobran sentido teórico.

2. El poder como un rasgo fundamental del concepto de interés: el interés definido en términos de poder, traza un camino para la política internacional e infunde un orden a la esencia de la misma. En este principio se hace evidente la articulación entre los hechos y la razón, haciendo énfasis en lo racional, en lo objetivo y no en lo emocional. Es decir, debe haber una distinción entre los intereses personales y el deber oficial de la política siguiendo la pretensión de distinguir entre la política y el político.

3. El interés en el poder como categoría: se legitima que el realismo asume el concepto de poder como elemento fundamental del concepto de interés, y entiende que este concepto es válido universalmente como categoría objetiva.

4. Tensión entre la moral y la política: el realismo político manifiesta tener conciencia de los preceptos morales que se encuentran en la acción política, y la tensión que se presenta entre éstos y la eficacia de la acción política. El juicio que se establezca de la acción política debe hacerse desde la mirada de una moral universal a la luz de los principios morales universales, puesto que un individuo puede exigir justicia, aunque el mundo perezca como lo indica el aforismo usado en el texto, y cada uno tiene una idea de lo implica dicha exigencia. Sin embargo, el Estado no tiene derecho a decir lo mismo, en nombre de quienes tiene bajo su cuenta. Un individuo puede sacrificarse así mismo, pero el Estado no puede interferir en la acción política de esta manera, por tanto, el realismo político considera la prudencia como la suprema virtud en política, puesto que le permite reconocer que no tiene el control total y debe llegar a acuerdos para mantener o alcanzar el poder.

5. Las ideas morales: en este principio, el realismo político se niega a dar un valor excelso a las pretensiones morales de una nación. Es decir, que no justifica que en nombre de la moral o de ideales morales, se ejecuten destrucciones de naciones y civilizaciones, y en este sentido establece una diferencia entre verdad y opinión, asimismo, como discrimina entre verdad e idolatría. Este principio destaca nuevamente la importancia del interés en términos de poder, como el concepto que nos pone a salvo de los excesos de la moral.

6. La autonomía: de este principio, es posible destacar 4 aspectos que, a mi juicio, son relevantes:

6.1. La concepción pluralista del realismo político: el realismo político reconoce al hombre como un sujeto económico, político, moral y religioso que converge en uno mismo como la combinación de diversas proyecciones humanas. Puesto que no tendría sentido un hombre que solo se encaminará hacia una proyección, el autor menciona que, por ejemplo, un hombre con una solo proyección política sería como una bestia, porque carecería de la proyección moral y no sería posible que tuviera control sobre su comportamiento.

6.2. La defensa por la autonomía: el realismo político mantiene la autonomía de su esfera política, pensando en el interés desde la concepción del poder.

6.3. La aceptación de la divergencia de pensamiento: acepta la existencia de otros parámetros de pensamiento diferentes a los parámetros políticos; sin embargo, tiene claro que no someterá dichos parámetros a los políticos.

6.4. El distanciamiento del realismo político de la aproximación legalista-moralista a la política internacional: el realismo político se aleja de otras escuelas de pensamiento, cuando propone una imposición de sus parámetros de pensamiento sobre la esfera política.

Cabe mencionar que el texto de Arenal y el texto de Morgenthau, convergen en un debate importante acerca de las relaciones de poder establecidas por los Estados, en la búsqueda de un equilibrio entre los extremos, representados en los conceptos claves: la guerra y la paz. Lo que en suma, genera una serie de conflictos y tensiones de todo tipo. Dicho equilibrio de poder, se convierte entonces en un actor fundamental de las relaciones internacionales, lo que implica que entre más grande y fuerte es el Estado mayor será su protagonismo. Las formas de posicionar el poder pueden adoptar un performance de violencia ocasionando guerras o también puede tomar vías diplomáticas. Es decir, la presencia de las negociaciones, acuerdos, entre otros, en búsqueda de (re)establecer un equilibrio, generando condiciones de paz, seguridad y orden, ya que la guerra amenazaría dicho equilibrio.

Por otra parte, para la comprensión de las dinámicas sociales del contexto internacional, es importante desde la perspectiva de las Relaciones Internacionales como una disciplina en interacción con otras áreas de conocimiento. En este sentido, desde el principio de autonomía, Morgenthau plantea la aceptación de la existencia de otras formas de pensamiento, lo que fortalece a las relaciones internacionales en su carácter científico y como una disciplina autónoma.

En este mismo sentido, plantea que las relaciones internacionales están representadas por esferas autónomas de acción, que para ser comprendidas dependían de un modelo teórico específico para la política internacional. En consecuencia, esto llevaría un cambio importante que impulsaría el desarrollo de la disciplina, teniendo como punto de partida la creación de un nuevo modelo teórico: el realismo político, Realpolitik. Asimismo, Arenal (1981) plantea: “El desarrollo de las relaciones internacionales como ciencia autónoma se inserta igualmente en esa dinámica que señalamos, configurándose como ciencia de la sociedad internacional, que busca superar planteamientos ya insuficientes y dar respuesta a los complejos problemas internacionales” (pág. 881).

De acuerdo a lo anterior, y siguiendo a Arenal, en la medida en que se requiera llenar un vacío de conocimiento acerca de los aportes y análisis sobre el poder, realizados desde otras ciencias sociales, se valida la importancia de la transdisciplinariedad para abordar y profundizar en las dinámicas de la sociedad internacional y de la política internacional.

Referencias Bibliográficas
Arenal, C. D. E. L. (1981). La génesis de las relaciones internacionales como disciplina científica, 2, 849–892.

Morgenthau, Hans Joachim (1986). Principios de la teoría realista de la política internacional tomado del texto de Política entre las naciones: la lucha por el poder y la paz. 11-25

lunes, 21 de noviembre de 2016

La lectura desde dos perspectivas

Por Mary Dagua.
“La lectura, resurrección de Lázaro,
levantar la losa de las palabras”
Jorge Perros

El acto de leer es inmenso en todo el sentido de la palabra, nos permite conocer nuevas cosas, viajar en el tiempo, recordar, soñar, educarnos; en conclusión, nos lleva a vivir en la mejor medida posible. Pero más que ese romántico punto de vista de la lectura, esa que tenemos los soñadores y quienes amamos la lectura, hay dos puntos que resaltare y amplificaré con la ayuda de “Como una novela” del autor francés Daniel Pennac.

En primer lugar, hablare sobre “la lectura como comprensión”. El acto de leer algo, comprenderlo e incluso poder comentarlo, reseñarlo y compartirlo. La palabra clave en esta lectura es la deducción, pues bien, necesitamos para lograr deducir un texto de tres actos claves: comprender la relevancia del texto, recuperar lo más importante del texto y finalmente la inferencia utilizando nuestro horizonte hermenéutico.

El horizonte hermenéutico es ese diccionario que todos tenemos en la cabeza, una enciclopedia o incluso, para los más estudiosos o conocedores, una biblioteca llena de información relevante para comprender un texto. Con este podemos deducir actos y palabras así podremos tener una mejor comprensión lectora.

Nos cuenta Pennac que el comienzo de ese horizonte hermenéutico, de ese amor por la lectura se da cuando empezamos a preguntar, ¿cuáles serían ese tipo de preguntas?

“- ¿Cómo se escribe eso?
- ¿Cómo se escribe qué?
- prehistórico
- p.r.e.i.s…
- déjame ver”

Y está bien eso, preguntar nos abre muchas puertas, como dicen muchos docentes “es más bobo el que no pregunta porque continua ignorante en su pregunta”, así empezamos todos, comiendo tierra por la curiosidad de su sabor, tocando la candela para saber que se siente, mordiendo al perro ya que si el muerde ¿por qué yo no puedo?

Luego de ampliarlo, podemos continuar con la lectura ya desde un acto de deducción, ya sabemos que la princesa siempre termina con el príncipe y la bruja malvada en la ruina. Y después pasamos a querer ese pedacito de texto, ese párrafo que nos encanta, esa frase, esa página y luego ¿por qué no? Ese libro.

“El mismo párrafo, evidentemente – virtudes de la repetición –, después otro, su “pasaje predilecto, después textos completos. Textos que sabe casi de memoria, que reconoce más que lee, pero que lee de todas maneras por la alegría de reconocerlos”

Yo soy consciente del hecho que hay muchos más aspectos en cuanto a la comprensión de un texto, pero quise enfocarme en nuestros inicios como lectores y en como eso impulsa el resto de nuestra vida lectora.

El segundo punto es “la lectura como practica social y critica”. Ahora bien, son 4 los aspectos principales de este, según nuestra clase. El uso de la lectura en comunidad; la lectura como una práctica social; comprensión textual e ideológica; y finalmente la configuración semántica particular de las palabras.

Personalmente considero que la primera se puede perfectamente complementar la segunda, ya que cuando leemos en comunidad estamos dando mucho de nosotros, estamos haciendo una práctica social, enseñando y aprendiendo, lo llamare lectura social. Este será mi aspecto a tratar en este trabajo, al igual que en el primer punto lo ejemplificare con la obra, del autor de “la felicidad de los ogros” (1985) Daniel Pennac, “Como una novela”.

Se nos cuenta sobre Perros, un profesor, que leía a sus alumnos, les daba vida con esa lectura.

“Por su voz descubramos de repente que todo aquello había sido escrito para nosotros”

Anteriormente se nos cuenta que los jóvenes a los cuales le leía Perros, pensaban que no sabían nada, que no eran buenos para nada, que, si son buenos en algo, quizá, pero no mucho. Con la lectura aprendieron a conocerse, sus gustos, sus placeres, a saber, que si eran algo y en algo serian buenos. A causa de esa lectura esos jóvenes fueron transformados y eso no solo pasa en Francia, para no irnos a casos más remotos, hace cuatro años yo odiaba las letras, decía que no me entraban ni con sangre, gracias a una gran docente, a sus lecturas a su trabajo social mediante la literatura, hoy amo esas letras que algún dia odie.

“Este descubrimiento intervenía después de una interminable escolaridad en la que la enseñanza de la literatura nos había mantenido a una distancia respetuosa de los libros”

Y es eso lo que quiero recalcar más que cualquier cosa, como, aunque en la mayoría de las instituciones educativas nos ponen a comer letra sin saborearla, tan solo por decir estos jóvenes “leyeron” cuatro novelas en un semestre; sin ellos elegirlas, sin quererlas, sin entenderlas. Esto cambia cuando hay una lectura verdadera, con interés, teniendo a esa persona que nos lea o que nos impuse a hacerlo. Ahora bien, digo que no hay nada más hermoso que leerle a un amigo un pequeño párrafo de nuestro libro favorito y en un par de días nos diga que lo leyó completo. El trabajo social a partir de la lectura consiste en eso, dejar de lado eso negativo de los libros, que nos obligan a ver, y enseñar ese positivo, hermoso y dedicado lado de la lectura.

Terminare con mi parte favorita del libro.

“¡Que pedagogos éramos cuando no estábamos preocupados por la pedagogía!”

Bibliografía
PENNAC, D. (2004). Como una novela. Norma: Bogotá.

martes, 20 de septiembre de 2016

La lectura como un acto de amor

Por Mary Dagua.

¿Qué es la lectura? Esa es la pregunta que muchos de los que leemos nos hacemos. Ahora yo responderé desde mi punto de vista, desde como lo siento y como lo vivo. Soy estudiante de licenciatura en literatura y por ello debo leer muchos textos semanalmente, algunos muy a mi estilo y otros no tanto, pero todos son textos que me dejan algo en que pensar, una reflexión, un aprendizaje, algo nuevo; y creo sobre todas las cosas que leer es eso, aprender, reflexionar y crear, pero también es amor. Y he aquí donde empieza la cuestión, el fin de este texto, y es que para muchos leer es una necesidad, para otros una simple cuestión de obligación, pero para esta humilde lectora, de libros baratos (económicamente hablando), esos que no voy a buscar a las librerías porque sé que sería una tortura total, ya que su precio es inalcanzable para mí, para esta lectora es un acto puramente de amor, de verlo en la estantería o en el piso de un mercado, leer su título, sonreír y decir ¡caray, yo tengo que leer esto!.

Y es que primero hay que saber que es el amor. Y según google es: “Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno.” Concuerdo por supuesto, porque amamos a ese objeto como parte fundamental de nuestra vida, como un algo que debemos proteger de la lluvia, de ese gato inquieto, de ese perro mordelón, de esa mamá que todo lo que no ve en su puesto lo bota. Para ser mejor entendida, más útil no podría ser citar a un reconocido escritor como lo es Daniel Pennac; quien nos dice en su libro “Como una novela” (2004) que el leer es un hecho, si bien no puramente, pero si necesariamente de amor.

“Si, como se dice, mi hijo, mi hija, los jóvenes no aman la lectura -y el verbo es exacto, se trata precisamente de una herida de amor-, no hay que incriminar ni a la televisión, ni a la modernidad, ni a la escuela.”

A lo largo de mi vida he leído una buena cantidad de libros, textos, ensayos, reseñas y demás, con esto estoy convencida de que leer y amar, van totalmente de la mano. No puede uno convivir sin el otro, personalmente, no puedo leer un libro sino lo amo, por eso siempre investigo que es lo que “me mandan” a leer de la universidad, para enamorarme del autor, del tema, de las letras que voy a consumir. Ya para el final diré que espero encontrar aún más letras de las cuales enamorarme, casarme con ellas y tener una vida plena, sabiendo que ninguna de las cosas que he leído será olvidada.

Bibliografía
PENNAC, D. (2004). Como una novela. Norma: Bogotá, Colombia.

lunes, 30 de marzo de 2015

El desafío de los jóvenes en Hong Kong

Por Juan David Mesa.

Revolución de los paraguas: reflexión de una acción colectiva contenciosa

Motivados por el ideal de una democracia, centenares de jóvenes de Hong Kong se tomaron las calles de esta importante ciudad, por casi tres meses, reclamando la constitución de un gobierno local democrático con más candidatos que solo los del partido oficialista-comunista del Estado. 'Armados' de mucho valor, desafiaron a las fuerzas policiales con un ejército de paraguas para soportar los gases lacrimógenos que les eran lanzados. Teniendo en cuenta este marco situacional, mi idea central es que esta 'Revolución de los paraguas' constituyó una acción colectiva contenciosa. Para esto, tomaré las propuestas de Charles Tilly (2011) y Sidney Tarrow (2004) al respecto.

Para estos intelectuales, una acción colectiva es contenciosa cuando quienes actúan carecen de un acceso regular a las instituciones. Así mismo, para Tarrow, es contenciosa cuando quienes actúan lo hacen “en nombre de reivindicaciones nuevas o no aceptadas constituyendo una amenaza para las autoridades” (2004, 24). Dado que el Estado chino es un régimen político de un único partido, estas acciones colectivas fueron contenciosas porque provinieron de jóvenes con un acceso restringido al rígido marco institucional de ese país, al exigir una apertura democrática que permitiera que más actores políticos entraran a decidir el futuro de su nación.

Así mismo, esta 'Revolución de los paraguas' constituyó una acción colectiva contenciosa porque al desafiar a las autoridades, estos jóvenes buscaron una reivindicación simbólica por el cambio político y social, asunto de inmediato rechazado por representar una amenaza a ese orden social que pareciera el gobierno chino representar. Otro asunto clave que se asoma, a propósito de esta acción colectiva contenciosa, es la estructura de oportunidades que a nivel macrosocial posibilitó que estos jóvenes levantaran su contienda. Tomando como referencia una ley de 1997 en donde el gobierno chino se comprometía que se podría elegir democráticamente un alcalde para Hong Kong, los jóvenes justificaron y legitimaron activamente sus protestas.

Más allá de que los movimientos de jóvenes en Hong Kong hubieran representado una acción colectiva contenciosa por amenazar el orden social estando al margen de las instituciones, la pregunta que surge es ¿hasta qué punto, en un gobierno con esa estructura política rígida, pueden existir factores estratégicos y procesos políticos favorables que sigan impulsando movimientos sociales como estos? La pregunta surge partiendo de la propuesta de Jenkins (1994) que sostiene que el éxito de un movimiento depende, entre otros elementos, de los factores estratégicos y procesos políticos favorables. En ese sentido, ¿fueron exitosas las movilizaciones de los jóvenes en Hong Kong? ¿Qué papel entrarían a jugar, en estos movimientos sociales, la movilización de recursos como la información, propuesta en Melucci (1999), en un régimen totalitario que restringe muchas veces el acceso a, por ejemplo, internet? Amanecerá y veremos. Por lo pronto, en China los paraguas siguen abiertos.

Referencias
JENKINS, Craig. (1994). La Teoría de la Movilización de Recursos y el estudio de los movimientos sociales. En: M. Revilla (Comp.) Movimientos sociales. Acción e identidad. Madrid, España: Zona Abierta.

MELUCCI, Alberto. (1999). Qué hay de nuevo en los nuevos movimientos sociales. En: L. Enrique (Ed.) Los nuevos movimientos sociales: de la ideología a la identidad, (pp. 119-149). Madrid, España: Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).

TARROW, Sidney. (2004). El poder en movimiento. Los movimientos sociales, la acción colectiva y la política. Madrid, España: Alianza.

TILLY, Charles. (2011). Describiendo, midiendo y explicando la lucha. En: R. Hobert y J. Auyero, (comp.), Acción e interpretación en la sociología cualitativa norteamericana, (pp. 13-38). Quito, Ecuador: Flacso.


sábado, 4 de octubre de 2014

Migración personal ¿problema de los Estados?

Por Sarha García Navarrete.
Curso: Comunicación, migraciones y cambio social

En una época en la que comunicarse es cada vez más fácil, donde los medios de comunicación se renuevan de una manera proporcionalmente directa con la tecnología y, a su vez, están cada vez más al alcance de todos, se tiene que las proyecciones personales de los individuos se permean más por la influencia de los medios comunicativos. Hoy por hoy es más fácil asumir una posición personal o tener una opinión sobre algún suceso ocurriendo a kilómetros de distancia. Cada vez es más fácil encontrar personas que compartan esa misma posición o, en su defectos, encontrarse con los disidentes de la misma.

Es por ello que, citando a Appadurai (2001), es viable confirmar que “los medios de comunicación electrónicos transforman sustancialmente los medios masivos de comunicación en todo su conjunto”, lo cual, siguiendo al mismo autor, repercute en el imaginario social de las personas. Desde esta perspectiva, el movimiento migratorio no puede ser visto como un fenómeno aislado. Tampoco involucra únicamente a quienes deciden migrar. Se trata de un fenómeno que está profundamente nutrido por lo publicitado en los medios masivos de comunicación. Por lo anterior, las decisiones de migrar no puede ser entendidas de una manera superficial, toda vez que sobre ellas se edifican cientos de proyecciones y deseos influenciados por los medios de comunicación, las cuales, fundamentándome en las investigaciones adelantadas por Baron, Neils y Gomez (2013), no sólo se producen por decisiones económicas sino también aluden a las ansías de independencia, y calidad de vida, entre otros.

No obstante no se puede llegar a la desafortunada conclusión de que las migraciones son un reflejo univoco de los medios de comunicación; es decir que la relación existente entre las migraciones y los medios de comunicación debe ser contemplada desde varias perspectivas, sin descuidar que ésta se alimenta de diversos aspectos políticos y culturales.

Desde mi juicio, me permito señalar que no basta con contemplar las migraciones desde un punto de vista fenomenológico, sino que es imperante analizar las implicaciones políticas, jurídicas, entre otras. Esto porque las migraciones no solo tienen efectos sociales; también tiene implicaciones económicas, que pueden vulnerar, además, algunos derechos internacionalmente protegidos, y generar desigualdades. Razón por la cual, considero que el problema no radica de manera exclusiva en los medios de comunicación, sino que debe ampliarse la mirada para tener un panorama más completo que permita idear formas, no de prohibir las migraciones –que desde mi perspectiva solo propiciaría la ilegalidad-, sino de hacerlas cada vez más humanas, debido a que las movilizaciones en busca de, lo que se considera, mejores oportunidades, son situaciones inherentes a los seres humanos. En consecuencia sería inadmisible emprender una lucha contra una fuerza natural presente, especialmente, en un mundo globalizado.

Las diferentes teorías que se han acercado al tema de las migraciones se fundamentan en premisas diferentes. Así, las teorías clásicas y neoclásicas han tenido como punto de partida bases económicas, ya sea desde perspectivas micro o macroeconómicas. Y, por otro lado, se extienden las teorías cimentadas en las redes migratorias o en la familia como núcleo esencial de éstas. Sin entrar en profundidad dentro estas teorías, lo cual escaparía a la finalidad de este ensayo, me permito señalar la conclusión de Rocío García Abad (2003) al considerar que ninguna de estas teorías estaría completa sin el enfoque de la otra. Es decir que, el movimiento migratorio es tan complejo que su estudio no se puede ceñir de manera exclusiva a un único punto de vista, por lo cual resulta imperante que los movimientos migratorios sean analizados desde un conjunto de visiones que permitan ampliar el panorama sobre los mismos, para lograr entender que las migraciones son, por sí mismas, cambios sociales.

Por lo tanto se debe emprender una lucha por la igualdad que compagine los derechos de los nacionales con las prerrogativas concedidas a los extranjeros para generar un ambiente de aceptación entre quienes, en principio, resultarían ser desiguales debido a su nacionalidad. Esto en la medida en que, si bien existen instrumentos internacionales que reconocen la inherencia de algunos derechos a la condición humana, tales como la dignidad, la igualdad, la libertad, entre otros, de la misma manera su regulación y aplicación están sujetas al arbitrio de cada Estado. Por lo que cada país puede, legítimamente, como expresión de su soberanía, distinguir en diferentes ámbitos de la sociedad entre nacionales y extranjeros. Así las cosas, considero que se deben implementar criterios razonables que sirvan como límites a la discrecionalidad estatal basándose en el reconocimiento de la migración como cambio social capaz de disponer de nuevas alternativas laborales, diversidad y pluralidad, en fin, cualidades positivas que tratan a lo ajeno con respeto.

Referencias
1. Appadurai, Arjun. La modernidad desbordada. Capítulo 1. Ver más en: www.ayg-pycs.com.ar

2. Barón, Neils y Gomez (2013), Crossing new borders. Computers, Mobile Phones, Transportation, and English Language Among Hispanic Day Laborers in Seattle, Washington. Ver más en: www.onlinelibrary.wiley.com

3. Un Estado de la cuestión de las teorías de las migraciones. Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitate. Ver más en: www.ehu.es

lunes, 29 de septiembre de 2014

Reflexiones sobre la migración de niños y jóvenes a EEUU

Por Ana Cristina Hoyos.
Curso: Comunicación, migraciones y cambio social

¿Por qué se genera tanta agresividad por parte de ciudadanos nativos hacia los inmigrantes, así estos sean niños? Jesús Martín-Barbero (2007) nos puede ayudar a responder esta pregunta, pues él explica que los extranjeros generan sentimientos de incertidumbre, pues son percibidos como un “otro” que los nativos no saben si ubicar como amigo o enemigo. Con respecto a esto, Barbero además retoma la idea de “la ideología del miedo” la cual es importante pues hace alusión a esa prohibición de comprender al otro, pues esto implica una traición a “nosotros” o por lo menos se percibe de esta manera.

Es precisamente por lo expuesto anteriormente que Arjun Appadurai (2001) considera que el Estado-Nación está llegando a su fin. Pues como se puede evidenciar en testimonios que han circulado en la prensa, como el de Elvira Hurtado, quien dice en sus propias palabras: “Lo que hemos vivido no lo esperábamos, nos maltrataron aquí (en Texas), mi hija estuvo en una cárcel junto a mi durante 6 días, hasta que nos dieron una carta, para salir, viajar y la obligación de presentarnos ante un Juez de Migración en 30 días” en el artículo de prensa: “Disculpe Obama por ingresar ilegalmente": hondureñas en EEUU; se evidencia que Estados, como el de Estados Unidos de América, no les brindan o reconocen los derechos a inmigrantes, y por ende, hacen que los estados-nación ya no sean viables. De igual manera se evidencia que los procesos de migración generan esferas públicas en diáspora, es decir, multiculturas locales. Por esto me parece interesante y pertinente la propuesta de Appadurai por apostar por un discurso transnacional, que implica un nuevo sistema capaz de enfrentarse al fenómeno interconectado de pueblos e imágenes que se están presentado en la actualidad debido al fenómeno de la globalización, como bien lo explica este autor en su texto.

Por otra parte, como se puede observar en noticias y videos como “Immigrant children crossing border into U.S. to escape violence”(2014), los inmigrantes siempre dejan a seres queridos en su nación de origen; por esto mismo, el uso de tecnologías de comunicación e información pasa a ser esencial para estos sujetos, pues como afirman Barón et al (2013), el uso de dichas tecnologías son fundamentales para la sobrevivencia en un nuevo entorno social, además que el uso de dichas tecnologías les generan un empoderamiento a estos agentes sociales.

Referencias

-Appadurai, Arjun (2001). "La modernidad desbordada". En: Capítulo 1. Aquí y Ahora, pp. 5-24.

-Barón, Neils & Gomez (2013), Crossing new borders. Computers, Mobile Phones, Transportation, and English Language Among Hispanic Day Laborers in Seattle, Washington.

-Martín-Barbero, Jesús (2007). "De incertidumbres e inciertas esperanzas Una meditación sobre el comunicar en medio de la tormenta". En: Ciudadanías de la incertidumbre: comunicación, poder y subjetividad FELAFACS. Bogotá.

-Video: CBS Evening news (2014). “Immigrant children crossing border into U.S. to escape violence”. En Youtube.

-Artículo de prensa: "Disculpe Obama por ingresar ilegalmente": hondureñas en EUA. Publicado el 5 de Julio de 2014; 11:39AM - Redacción: redaccion@laprensa.hn En línea en: www.laprensa.hn

martes, 17 de junio de 2014

Reflexión sobre la paz

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Hubiera querido tener una mayor participación en la elección del candidato a la presidencia de la república pero no siempre las cosas salen como uno desea. Comenzare por felicitar a todos los ciudadanos que votaron por la PAZ, e invitar a todos los que votaron por la GUERRA a reflexionar sobre la PAZ y el futuro de las nuevas generaciones de COLOMBIANOS. Se que quienes tuvimos la desgracia de nacer dentro del conflicto somos mas conscientes de los daños padecidos, del lastre que nos impide avanzar y, por lo mismo, de la inminente necesidad de llegar a acuerdos de PAZ que garanticen la libre convivencia.

Los pueblos Democráticos,sin excepción, cuando firmaron el contrato social lo hicieron conscientes de que sin el la libre convivencia devendría imposible. Es por ello que, la PAZ, es el mayor bien dentro de las democracias representativas, y que, sien el, todas las demás normas legales y los bienes que de ellas se desprendan desaparecerán o dejan de tener sentido practico toda vez que no podrán aplicarse en plenitud ni disfrutarse sin temor. Es por ello que, este preciado bien, la consecución de la PAZ,es una tarea que no solamente obliga al Ejecutivo y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado,sino a todos los ciudadanos en su conjunto. porque todos somos los titulares del deber de reconciliación entre hermanos en el convencimiento de que la relación de fuerzas sea sustituido por relaciones de colaboración y entendimiento con la vista puesta en el bien común.

De todo lo anterior se desprende que no puede haber PAZ verdadera sin JUSTICIA SOCIAL. Si queremos acabar con el conflicto tenemos la necesidad ineludible de reestructurar el estado y por consiguiente la política, con mayúsculas, sin revanchismos que hagan fracasar los mas sinceros propósitos. Si no lo hacemos así solo alcanzaremos paces de componenda, como todas las ya firmadas, en las que absurdamente se reconoce una porción de PAZ O DE JUSTICIA SOCIAL que no se corresponde con los intereses ciudadanos ni da soluciones claras a los grupos en conflicto sino que hace caso a intereses espurios mas preocupados por sus privilegios que por los intereses de la nación. La PAZ conseguida de esta forma ni es justa ni, por lo mismo, equitativa, es una PAZ impuesta por el mas fuerte.

Si no cambiamos nuestra manera de pensar, si no somos capaces de ver al otro como nuestro legitimo contradictor con los mismos derechos, deberes y obligaciones dentro del marco constitucional vigente, no lograremos otra cosa que anestesiar las INJUSTICIAS SOCIALES con un pacifismo ramplón donde se vayan amontonando unas encima de otras nuevas querellas y demandas por el incumplimiento de la JUSTICIA hasta que, como siempre ha ocurrido, en nuestra patria verde y herida, la falsa paz establecida sea una montaña de injusticias que vuelva a reventar en mil llagas purulentas. Tienen que entender tanto los gobernantes como los gobernados que la PAZ no es la ausencia de GUERRA, ni un equilibrio entre fuerzas adversas, sino la búsqueda de un ORDENAMIENTO LEGAL BASADO EN LA JUSTICIA SOCIAL que exige darle a cada cual lo que se merece: Castigo, dentro de la ley, al criminal, resarcimiento de las victimas y garantía de que la INJUSTICIA no podrá seguir reinando para los desaprensivos en el uso de la fuerza para garantizar sus privilegios.

Invito a todos los Colombianos, especialmente a las gentes jóvenes, a releerse la historia de los últimos setenta y cinco años del país para, con ello, tener una mejor perspectiva de lo que ha ocurrido y de la urgente necesidad de llegar no a una Pax Romana simo a una PAZ pactada por todas las fuerzas vivas de la nación con el animo siempre dispuesto al buen entendimiento entre las partes por el bien común y por una JUSTICIA SOCIAL SIN FISURAS NI REVANCHISMOS.

Citare un par de ejemplos para hacer mas comprensible esta disertación sobre la PAZ:

Terminada la segunda Guerra Mundial, la sociedad de naciones se volcó en construir un nuevo orden mundial que preservara a las generaciones venideras de la tortura de la guerra instituyendo la norma del recurso a la fuerza solo en el caso excepcional de la legitima defensa y las medidas de mantener la PAZ apelando siempre al Consejo de Seguridad. Lamentablemente las supuestas “garantías” que se exigían pendían mas, y así sigue ocurriendo, de los intereses de las potencias que se sientan en el Consejo antes que proteger el bien común. Las Grandes Potencias se han dedicado por entero a proteger sus intereses geo-estrategicos y económicos sustentados en sus principios “democráticos” inicuos a costa de la ruina de generaciones enteras y del fracaso de las naciones que padecen sus decisiones: La reciente guerra contra IRAK promovida por el grupo de las AZORES, George W. Buhs, Tony Blair y Jose María Aznar es un claro ejemplo de este proceder, pero también el mantenimiento de guerras intestinas como ha ocurrido en RUANDA, Afganistán, Israel y Palestina, Nigeria, República Centro Africana, Colombia, República del Congo, Somalía, Sudan, etc,etc. todos estos países sujetos al expolio continuado de sus recursos naturales y, para conseguirlo, manteniendo por medio de la guerra, su fragilidad interna.

lunes, 16 de junio de 2014

Los sueños del Otro

Columnista Hugo Andrés Arévalo González.

Hace un par de días hablaba con alguien que me decía: "y ¿cómo sabemos si los sueños que queremos cumplir, no son los de otras personas?". Me recordó esa vieja conversación conmigo mismo hace años: ¿era mi vida una repetición de voluntades heredades de familiares, amigos o desconocidos que influyeron en mi personalidad débil y facilitaron un camino ajeno a lo que realmente quería? Había dejado el tema abandonado porque creía hasta ese momento que con seguridad, mis sueños hacían parte realmente de mí... pero tuve que pensarlo. Luego, la duda era porque no lo tenía tan seguro, o porque simplemente es de carácter humano el someter seguridades a la duda y por supuesto, los resultados de lo que se crean saber o tener, podrían variar en el autoexamen.

Pensé en todo lo que tengo planeado y estoy construyendo para mi corto y mediano plazo, porque el largo plazo no es más que el puerto de llegada de estos dos primeros. En general, mis sueños, parecían haber sido sometidos en mi cabeza por otras personas.

Pero analizando cuidadosamente, pude ver que por más que quisiera no haber tenido incidencia de sueños de otras personas en los míos, era imposible, puesto que las relaciones interpersonales y sociales son tan complejas, que tan solo un gesto, una señal, una palabra escrita o hablada, puede cambiar el curso de las cosas y dejar una huella o una marca en nosotros; por supuesto, nuestro destino depende en gran medida de la determinación que tomemos en ese tipo de momentos.

Parecía que mi destino había sido influido de manera brutal por muchas personas que han tenido personalidades fuertes, sin embargo, hubo un rompimiento: hallé un abandono a las seguridades con el paso del tiempo y lo que parecía ser el sueño de otra persona en mi vida, comenzó a tener argumentos propios para ser cumplidos como mis propios objetivos.

No es malo pensar, como tampoco lo es solo actuar sin reflexionar; creo que cada persona debe darse la oportunidad de encontrar entre ambas formas, cómo enriquecer su vida y sacar sus propias conclusiones; no hay recetas para la vida. Y según las circunstancias, un modo de decidir o actuar o pensar depende de lo que queramos; o también de dejarnos llevar por la esa corazonada, la intuición, la voz, por lo que nos mueve desde adentro...

Decía Carl Jung en su documental El mundo interior, que la construcción de la realidad había comenzado a partir de fantasías o sueños de cada ser humano, que con el paso del tiempo y la voluntad de cada uno, se fue plasmando de manera material; por ejemplo, a través de las casas y su necesidad de forjar un lugar para cuidarse de los peligros exteriores. Por tanto, las fantasías no es solamente aquello despojado de valor: "la fantasía, nos dice Lacan, es una construcción de la realidad desde el deseo. Es decir, que la fantasía no es una forma de escapar a la realidad, sino, por el contrario, una forma de posibilitarla" (ver más).

Podríamos empezar a reflexionar cuáles de nuestros sueños, imaginación y fantasías corresponden solamente a nuestra verdadera voluntad, guiada por nuestra conciencia y no hacen parte de miedos, culpas y auto castigos inconscientes para repetir cadenas o patrones de traumas que habremos vivido en otro momento. Nuestros sueños que quisiéramos realizar para nuestras vidas, bien pudieran ser enmascarados con estas culpas y remordimientos como forma de expiar nuestro dolor...actuando así, solo estaremos existiendo y no viviendo... seríamos el personaje de un guion escrito por otra persona. Simples autómatas.

Un ejemplo: Leonard Zelig, el protagonista de la película Zelig de Woody Allen (ver película) tiene una crisis de identidad. Se tocan ambientes como: la Gran Depresión de Estados Unidos en 1920, la Alemania Nazi, la Segunda Guerra Mundial, etc... y Zelig, aparece en todos los escenarios en momentos totalmente distintos como si los hubiera vivido en carne propia.

"La doctora Eudora Nesbitt Fletcher (Mia Farrow), la profesional que arriesga toda su carrera por solucionar el problema de Leonard Zelig (Woody Allen), a quien la prensa llama el camaleón humano por su propensión a transformar su personalidad según las personas que tiene al lado. La doctora aplica técnicas psicoanalíticas en contra de la opinión de sus colegas, que defienden la procedencia orgánica de su dolencia hasta el punto de atribuirla a una ‘indigestión de comida mexicana o a un tumor cerebral’ (ver más). De manera graciosa pero no por ello menos intensa y compleja, Allen parece denunciar y a la vez reírse sobre situaciones de política: la locura del nazismo y las crisis económicas, y cómo el individuo, no exento a dichos problemas, se sumerge obediente en los ires y venires del mundo, donde es más fácil seguir los sucesos que hacer un alto en el camino y preguntarse un por qué. En el caso de Zelig, es de tal manera su vida una mera existencia; un vivir por vivir, que es un muerto en vida, como lo evidencia una de sus frases: "Porque es seguro. Es seguro ser como los demás. Quiero gustarle a la gente" (ampliar).

El caso de Zelig, es apenas un caso dentro del cine, pero este funciona como representación de la realidad. Si bien no todos los casos tienen una incidencia solamente psicológica, puesto que también hay gran influencia del desarrollo orgánico del cerebro en las personas, lo que a veces impide el funcionamiento normal de actividades o del reconocimiento del sí mismo y del cuerpo que se tiene como un organismo propio; me parece que para muchos de los que nos consideramos afortunados por tener un cuerpo desarrollado dentro de lo normal, es prudente con nosotros mismos, empezar a pensar sobre esto: ¿son mis sueños, mis sueños? ¿o son de Otros? Un Otro que se dirige dos vías: aquel que vive en nosotros y no hemos despertado y aceptado; y también aquel que vive en las demás personas, y que estando despierto o no, también nos complica las cosas. Lo importante es saber cómo complicarnos la vida a conciencia.

domingo, 25 de mayo de 2014

La democracia es un estilo de vida

Columnista Adolfo A. Abadía.

Cada cuatro años los ciudadanos colombianos tenemos la oportunidad de ejercer una de las expresiones democráticas, quizás de las pocas que muchos podremos ejercer. Esta es, a su vez, una de las piezas fundamentales de todo humano como ciudadano de alguna nación. No es nada más que manifestarse políticamente a través del voto. Esto significa elegir la preferencia y el rumbo político que se considera más acertado, es dejar sentado nuestra inclinación política y dar prerrogativas a una postura frente a otras. Con el voto estamos participando en la configuración de los políticos que participarán en los debates que están implícitos en el quehacer de la política. Es una oportunidad para vivir la experiencia de la democracia.

Esta jornada electoral registró quizá el más alto nivel de abstencionismo para elecciones presidenciales de las últimas de las que se tiene registro para el principal cargo político del país. Y esto me da pie a pensar un par de cosas. Por un lado, a pesar del alto abstencionismo, es evidente que los colombianos queremos vivir en un régimen democrático. Esto se ve expresado en que muchos colombianos se enorgullecen de la estabilidad de régimen democrático colombiano, más aún cuando se comparan otros casos de países latinoamericanos. La idea de trasfondo que apoya esa afirmación, en muchos de los casos, varía entre dos extremos, –es que no nos convertimos en una nueva Cuba– dicen unos, y –es que no nos volvimos en una dictadura como ocurrió en varios países del cono sur del continente-. Mi posición ante estas dos dicotomías es muy simple, no vivimos en Cuba, pero emergieron grupos de lucha revolucionaria que han dado lora hasta el día de hoy. No vivimos una dictadura que arrasara quienes respiraran “aires de izquierda”, pero hemos sido testigos de cómo se han asesinados sistemáticamente a los líderes políticos que representaran la oposición a los partidos tradicionales de Colombia, en particular a los partidos de izquierda como ocurrió con la Unión Patriótica en los 80. En todo caso, nuestros dos partidos tradicionales han sido promotores de grandes y sangrientos enfrentamientos que se han reproducido a lo largo y ancho de la historia colombiana.

A pesar del alto abstencionismo, también es común escuchar -es que Venezuela es una Democracia pero en decadencia-. Aquí lo que está en discusión es el grado que se le da a ciertos valores y principios que se consideran implícitos en la experiencia de vivir en una democracia. Por lo tanto, si una nación privilegia principios como la igualdad, la libertad, el libre mercado, la justicia, el derecho, la multiculturalidad y la pluri-etnicidad, no es nada anormal que se manifieste en contra de cualquier acto que vaya en contra de esos principios. En este sentido, se entiende que muchos colombianos critiquen los golpes a la libertad de expresión que ocurre en Venezuela; que cause conmoción la intención de invitar a Cuba, país que difiere a Colombia entre otras cosas por su modelo económico, a un foro de presidentes latinoamericanos como ocurrió en la pasada VI Cumbre de las Américas. Al parecer, sentar una posición es más sencillo cuando se mira hacia afuera, pero si observamos hacia el interior, lo que ha pasado y sigue ocurriendo, entonces llegaríamos a la conclusión que aquí también ocurren cosas tan graves como en países vecinos. Por ejemplo, la interceptación ilegal de la comunicación privada de personas de la opción o de aquellos quienes presuntamente representan un “peligro” para la democracia rompiendo con todas las libertades y derechos de la contraparte es un asunto demasiado grave. Retomando el caso venezolano, a pesar de todo lo que ha ocurrido, y está ocurriendo, en términos de violación a los derecho humanos y fraude electoral, el nivel de abstención es aproximadamente 3 veces menor que en Colombia.

A pesar del alto abstencionismo, no paro de escuchar afirmaciones como -para que votar si siempre son los mismos-. Nada es tan recurrente como escuchar la anterior frase, y más en momentos próximos a las elecciones y en círculos familiares. Si bien, sí se eligen, y últimamente reeligen, candidatos de amplia trayectoria política y cercana a las familias de la élite política que, directa o indirectamente, han jugado un importante rol en la política colombiana; sin embargo, jamás son los mismos. No son los mismos pues, por ejemplo y a simple vista, Gaviria y la constitución del 91 no es lo mismo que el proceso 8000 con Samper; el Samper “sin visado norteamericano” no fue lo mismo como el “Tour internacional” de Pastrana en busca de apoyo para su proceso de paz; la zona de distención de Pastrana no se puede comparar con las políticas de seguridad democrática de Uribe; y ni siguiera el Uribe de 2002-2006 se puede comparar con el Uribe que fue hasta el 2010 pues el Uribe del segundo periodo le tocó defenderse de mucho de lo que hizo en su primer periodo (DAS, DMG, AIS, AUC, Falsos positivos, Yidispolítica, Parapolítica, etc.); y para notar la diferencia entre Santos y Uribe, no falta sino googlear sus cuentas de twitter y mirar como sus posituras están constantemente enfrentadas. Por otro lado, la variedad de candidatos y opciones políticas no son las mismas. Fácil fue, por mucho tiempo, votar por el candidato del partido liberal o el del partido conservador. Ahora la emergencia de nuevos partidos y movimientos políticos, así como de candidaturas independientes, han marcado la diferencia en las últimas elecciones. La variedad de opciones es tan variada como los colores del arcoíris; también, la fuente de los apoyos políticos así como de los apoyos económicos se mueve a multiniveles. En una nivel van de lo legal a lo ilegal, en otro nivel de la “Para”- a “Farc-política”; en un tercer nivel, la tensión gira entre políticas seguridad y políticas con impacto social, en otro nivel de carácter más coyuntural, la disyuntiva es entre el Uribismo y el Santismo, o cualquier oposición política que el exmandatario Álvaro Uribe mencione en su cuenta Twitter. Actualmente, la polarización política gira entorno a proceso de paz adelantado en La Habana, entre quienes apoyan este proceso de negociación y quienes no lo hacen.

Y sin embargo, el abstencionismo también puede entenderse como una elección racional, una decisión que indica desacuerdo con las opciones que se presentan como candidatos, sus propuestas, sus trayectorias políticas. El abstencionismo puede también indicar un ambiente de inconformidad generalizado con el método de elección de las personas que aspiran al poder político, incertidumbre por el alto grado de probabilidad de que “se pierda el voto”; pero más preocupante aún, puede ser un indicador de que la democracia, con todos los “pro y contras”, no es el régimen político con el cual se sienten identificados.

Yo los invito a que nos pensemos la democracia no como un conjunto de oportunidades, de reglas, de instituciones y entidades, ni como la acumulación de derechos, valores y principios, de libertades y deberes. La democracia es todo eso y mucho más. Es una forma de ver al mundo, de aproximarse a la vida, de resolver los conflictos, de apreciar la alteridad, de interactuar con el “otro”, de comunicarse con los demás, de interpretar la complejidad, de entender las relaciones sociales. La democracia es un estilo de vida, la cual es mejor vivirla a plenitud.

jueves, 17 de abril de 2014

El lado humano de los psicópatas

Columnista Hugo Andrés Arévalo González.

Las primeras imágenes que se le vienen a uno a la mente cada que escucha nombres como: "Adolf Hitler, Luis Alfredo Garavito, Charles Manson, etc...", suelen desencadenar juicios de valor como: “monstruos, asesinos” y en general, frases con carga de odio e impotencia, y no es para menos, puesto que tanto daño han causado a la sociedad.

Sin embargo, como lo ha demostrado la sabia naturaleza: nada tiene su efecto sin su causa. Y la gran mayoría de estos "monstruos" no hubieran llegado a serlo si no hubieran sido humanos primero. Y Cuando digo "humanos", me refiero a que tuvieron, por ejemplo, una infancia cercana a situaciones familiares traumáticas.

Por otro lado, no todos los asesinos considerados desde una visión psicológica o psiquiátrica como "psicópatas", se hacen. Es decir que una persona no sólo se construye desde su experiencia de vida; sino que también hay casos en que el infante nace así. De igual manera, el proceso evolutivo de las personas se complementa entre el legado genético y la experiencia del día a día (epigenética). El segundo caso, lo trata la película ‘Tenemos que hablar de Kevin (2011)' de Lynne Ramsay (ver película), donde se aborda la vida de un adolescente que asesina a su familia y compañeros del colegio; se comenta el origen psicopatológico como una posible afección de un desbalance neurológico en el córtex prefrontal ventromedial, según el neurocientífico Simon Baron-Cohen. Y añade al caso de Kevin en la película (ver columna): “Psicópatas como Kevin tienen cero grados de empatía afectiva (simplemente no les importan los sentimientos de los demás) pero tienen excelente empatía cognitiva (capaces de introducirse a la mente de otra persona usando su habilidad para descubrir lo que otra persona piensa, siente o quiere; manipular a los otros a través del engaño)”.

Otra película que trata sobre esta temática, es ‘Stoker (Lazos perversos, 2013)’ de Chan-Wook Park (ver tráiler).

Fuera de los casos de las películas, lo que conocemos de la historia nos devela el porqué personas como Hitler han desatado caos en el mundo. Tiene que ver con su infancia. Para citar un caso de maltrato de su padre hacia él: "Le gustaba humillar a su hijo. En una muestra de rebelión, Adolf, entonces de seis años, trató de escapar de su casa durante la noche, saltando por una ventana. Se desvistió para salir con menos ruido, pero quedó enganchado. Su padre lo oyó y trajo al resto de la familia para que se rieran de él. Adolf lloró durante tres días” (ver noticia completa).

De igual manera sucedió con Charles Manson: “El primer día de colegio el niño fue regañado por su maestra, lo que hizo que el pequeño volviera a su casa corriendo y llorando. Como castigo y para enseñarle una lección, su tío lo mandó al colegio al día siguiente vestido con ropas de su prima JoAnn” (ver completo).

Y aunque pareciera que este tipo de castigos no fueran mayor cosa como para que estas personas se convirtieran en lo que llegaron a ser; sí son el abrebocas del continuo sufrimiento que ellos y otras tantas personas siguen padeciendo, llevando en su interior el presente como una bomba social en el futuro.

En el caso de Colombia, Luis Alfredo Garavito no ha contado con menos odio. Y su experiencia familiar habrá sido para él tan fuerte como lo fue para ya mencionados: vivió un proceso de violencia en su municipio, Génova en Antioquia, asediado por guerrilla, ejército y paramilitares. Cuando se desplazaron al norte del Valle, el problema se enfocó ahora en su núcleo familiar; por mencionar un caso, y quizá el más representativo: “La relación de Luis Alfredo con su padre y su madre no era la más idónea, expresando que ‘mi padre fue muy rígido y mi madre, una persona que poco afecto y cariño me brindo. De mi tierna infancia tengo muy amargos recuerdos… cuando llegué a tener uso de razón yo veía cómo mi padre, en innumerables ocasiones, golpeaba a mi madre y la arrastraba; todavía tengo yo esos gritos que ella desesperadamente lanzaba. Yo vi cuando él la cortó; esa imagen quedó grabada dentro de mi cerebro de por vida, no la he podido olvidar…. Yo fui el único que la defendí…. Le metió una pela que la dejó coja estando embarazada de mi hermano Ricardo. Fueron casi cuarenta años que le aguanto mi mama a ese señor humillaciones, desprecios; recuerdo que le decía: "yo la recogí del fango, mujerzuela’” (ver completo).

Y a quien quiera ampliar la visión de la vida de Garavito, puede también leer el informe sobre su estructura de la personalidad desde una visión psicoanalítica (ver), en la que se reflexiona la problemática: “Las luchas y rebeldías externas del adolescente no son más que reflejos de los conflictos de dependencia infantil que íntimamente aún persisten. Los procesos de duelo obligan a actuaciones que tienen características defensivas, de carácter psicopático, fóbico, o contra fóbico, maníaco o esquizoparanoide según el individuo y sus circunstancias. Es por esta razón que se puede hablar de un verdadero ‘síndrome normal’ del adolescente, en el sentido en que precisamente este exterioriza sus conflictos de acuerdo con su estructura y sus experiencias”.

Para ver un cambio real, es necesario, comprender la vida de estas personas lejos del prejuicio y reforzar el trabajo de las políticas públicas en materia de salud mental en Colombia, donde a noviembre de 2013, los afectados eran “2 millones de personas y sólo una de cada 10 recibía tratamiento terapéutico” (ver). El primer detonante de las enfermedades mentales de las personas, suelen darse por medio del trato violento de las familias.

Un reportaje de Séptimo Día de Caracol, aclara la situación, exhibiendo diferentes casos de negligencia estatal donde es necesario para promover campañas y apoyo a las familias dentro de lo educativo, económico y de la salud (ver reportaje).

El reto y el compromiso político frente a este tema es pues, más que necesario, según el profesor de economía y ciencias conductuales: "Tiene sentido para los científicos sociales participar más en la política, ya que muchos de los problemas más difíciles de la sociedad son, en esencia, de comportamiento. Usando los hallazgos científicos sociales para crear intervenciones plausibles, entonces probar su eficacia con ensayos controlados aleatorios, puede mejorar - y en ocasiones salvar - la vida de las personas, al tiempo que reduce la necesidad de aumentar el gasto público para solucionar problemas en el futuro" (ver columna).

Finalmente, la responsabilidad como seres humanos sanos no sería menos eficaz si a parte de la ideal intervención política desde el gobierno y el Estado; las familias también colaboraran con su constancia educativa y de amor. El padre y la madre son igual de importantes y la capacidad de estos para sobrellevar las adversidades desiguales de la sociedad, por ejemplo en materia económica o familiar, son vitales para romper ciclos de violencia con sus hijos.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Para reflexionar en pleno siglo XXI

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Diálogo entre Jean Baptiste Colbert -ministro del rey de Francia- y el Cardenal Mazarino acerca del Estado y la gente, durante el reinado de Luís XIV de Francia, el ‘Rey Sol’

Colbert: Para conseguir dinero, hay un momento en que, engañar [al contribuyente] ya no es posible. Me gustaría, Señor Superintendente, que me explicara cómo es posible continuar gastando cuando ya se está endeudado hasta al cuello...

Jean Baptiste Colbert (izquierda) y el Cardenal Mazarino (derecha)Mazarino: Si se es un simple mortal, claro está, cuando se está cubierto de deudas, se va a parar a la prisión. Pero el Estado...!! cuando se habla del Estado, eso ya es distinto!! No se puede mandar el Estado a prisión... Por tanto, el Estado puede continuar endeudándose. Todos los Estados lo hacen!

Colbert: Ah sí ¿Usted piensa eso? Con todo, precisamos de dinero. Y cómo hemos de obtenerlo si ya creamos todos los impuestos imaginables?

Mazarino: Se crean otros.

Colbert: Pero ya no podemos lanzar más impuestos sobre los pobres.

Mazarino: Es cierto, eso ya no es posible.

Colbert: Entonces, ¿sobre los ricos?

Mazarino: Sobre los ricos tampoco. Ellos no gastarían más y un rico que no gasta, no deja vivir a centenares de pobres. Un rico que gasta, sí.

Colbert: Entonces cómo hemos de hacer?

Mazarino: Colbert, tú piensas como un queso de Gruyere o como el orinal de un enfermo!!. Hay una cantidad enorme de gente entre los ricos y los pobres!! Son todos aquellos que trabajan soñando en llegar algún día a enriquecerse y temiendo llegar a pobres. Es a esos a los que debemos gravar con más impuestos..., cada vez más..., siempre más! A esos, cuanto más les quitemos, más trabajarán para compensar lo que les quitamos¡¡. Son una reserva inagotable!!.
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Y hoy, cuatro siglos después..., este diálogo sigue vigente.

viernes, 31 de agosto de 2012

La condición humana

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Hace días… ¡Que digo! ¡Meses! Unos por vacaciones y otros por infaustos sucesos que no viene a cuento dilucidar aquí y no pocos por la superchería de las nuevas tecnologías, suspendí la publicación de los artículos que le prometí a Estudiantes de Doxa, y a Cien Libros y Una Frase. Superados los contratiempos vuelvo a emprender la misión con el ánimo dispuesto. Pido en consecuencia excusas por mi falta de entusiasmo y quizás por mi poco respeto con la labor que me prometí. Hoy al reiniciar estas sucintas críticas literarias y divagaciones diversas debo recordar al amable lector y, a mí mismo, los versos de Emily Dickinson:

Anduve de tabla en tabla
Con paso lento y prudente.
Sentía en derredor las estrellas,
En torno a mis pies el mar.
Sabía que quizás la siguiente
Fuera la pisada final.
Y anduve con ese precario paso
Que algunos llaman experiencia.

André MalrauxTodos, hombres y mujeres, caminamos por senderos diferentes y, a pesar de la disciplina que se nos aplique, siempre nuestro sendero será individual, es lo irónico de la vida, es la diferencia la que nos iguala y la que hace posible lo sublime. Cuando comenzamos a rondar la setentena nos apetece poco mentir, leer mal o vivir mal así como escribir mal aunque pocas veces conseguimos escribir bien. En fin, permítaseme esta disculpa a modo de sucinto prolegómeno al reinicio de la labor que deje desangelada.

Frases de André Malraux

“Todos sufren- pensó- , y cada uno sufre porque piensa. En el fondo, el espíritu del hombre no piensa más que en lo eterno, y la conciencia de la vida no puede ser más que angustia”.

“Se necesitan nueve meses para hacer un hombre, y un solo día para matarlo”.

“Abandono y silencio. Cargadas con todos los ruidos de la mayor ciudad de China, las ondas zumbadoras se perdían allí, como en el fondo de un pozo, los sonidos procedentes de las profundidades de la tierra”.

“El mundo es como los caracteres de nuestra escritura. Lo que el signo es a la flor, la flor misma lo es a alguna cosa. Todo es signo. Ir del signo a la cosa significada es profundizar el mundo, es ir hacia Dios”.

“La función de la inteligencia no consiste en prescindir de las cosas. La inteligencia es la posesión de los medios para dominar a las cosas o a los hombres”.

“Soy también ese cuerpo que usted quiera que sea solamente. Su presencia me aproxima a mi cuerpo con disgusto, como la primavera me aproxima a él con júbilo”.

“El maestro dice que si supiera que va a morir, cree que pintaría mejor, pero no de otro modo”.

“Siempre había pensado que es bueno para uno morir de su muerte, de una muerte que se asemeje a su vida. Y que morir es pasividad, pero matarse es acción”.

“Avanzaban en silencio entre los muros, que el cielo amarillento y cargado de bruma tornaba pálidos, en una soledad miserable, acribillada de detritus y de hilos telegráficos”.

“La vida futura vibraba tras todo aquel silencio”.

“En el camino de la venganza se encuentra la vida”.

“Aunque haya vivido dos horas como un hombre rico, la riqueza no existe… Entonces la pobreza no existe tampoco. Que es lo esencial. Nada existe: todo es un sueño”.

“Cuantos más heridos hay, cuanto más se aproxima la insurrección, más se copula”.

“Su gesto y la expresión violenta de su rostro se compaginaban mal con aquella indiferencia. Ella lo contemplaba, extenuada, con los pómulos acentuados por la luz vertical. También él contemplaba sus ojos sin mirada, sumidos en la sombra, y no decía nada”.

“La tarde de la guerra se perdía en la noche. Al ras del suelo se encendían las luces, y el río invisible llamaba hacia sí como siempre, la poca vida que quedaba en la ciudad”.

“Entregarse, para una mujer, y poseer, para un hombre, son los dos únicos medios de que los seres puedan comprenderlo todo, sea lo que sea”.
La Condición Humana

Para defender al hombre hay que maltratar al hombre. Este no es un dilema sino una dura realidad, la democracia no es suficiente defensa a los derechos personalísimos y los totalitarismos se aplican sin reatos de conciencia en conseguir la uniformidad. El ser humano se debate en su propia humanidad: Somos generosos y monstruosos, prepotentes e impotentes, magníficos y ridículos, racionales e irracionales, nos agitamos en vano tratando de darle un sentido a la vida y a la muerte, no solo a la nuestra sino a la de los demás, de forma especial a la de nuestros amigos y camaradas. La Condición Humana es una novela, es más que una novela de aventuras, es una novela comprometida, de denuncia, del idealismo desengañado, es decir, una novela del siglo XXI en el que todos los valores se han tambaleado sin encontrar un sitio ni asidero. Citemos como ejemplo las últimas palabras del final del libro: “Todos sufren –pensó-, y cada uno sufre porque piensa. En el fondo, el espíritu del hombre no piensa más que en lo eterno, y la conciencia de la vida no puede ser más que angustia. No hay que pensar la vida con la imaginación sino con el opio”. André Malraux se implico en la guerra de España y luego en la resistencia Francesa y afirmaba que, “es el arte el que fija mis citas con la historia…”

Si queremos ironizar un poco, sobre la obra de Malraux, tendríamos que afirmar que por muy trágica que resulte la condición humana jamás será aburrida, siempre veremos la botella medio llena…

André Malraux
Entre la realidad y la ficción, aventurero, mitómano, político, ensayista y, ante todo, novelista, André Malraux (1901-1976) supo crearse para sí mismo un personaje digno de sus libros. Malraux creó una perfecta comunión entre el escritor y su obra, comunión que va más allá de las palabras y las convierte únicamente en destellos de una verdad más pura. Este intelectual francés, no se contento con vivir intensamente y con participar en los principales acontecimientos de su tiempo, ni estuvo nunca satisfecho de haber escrito un buen puñado de obras maestras, algunas de las cuales figuran sin lugar a dudas entre las mejores del siglo, se entregó a lo largo de toda su vida a la empresa de alimentar su propia leyenda: construyo un personaje capaz de recoger en sí la convulsión y agitación de toda una época. Ni fue el primero en proponerse tal cometido, ni desde luego fue el último, en pretender introducir la ficción en la realidad y firmar la historia entera con su propio nombre; vanidad o genialidad, lo cierto es que a tal obstinación debemos la existencia de una de las figuras más fascinantes y sugerentes del S.XX.

sábado, 9 de junio de 2012

Reflexiones sobre el poder

Columnista Nibega.

Hoy me pregunto qué es el poder, por qué tanto interés en ello, por qué buscamos controlar a otros y eso qué tiene que ver con la información. Pues bien, el poder no es dinero como podrían pensar unos, el dinero compra intereses, soborna por favores, calla verdades e ideas muy valiosas; el dinero se hizo para controlar, pero es ineficiente; como todos hemos visto el caos se desata cuando no nos disponemos a obedecer por dinero, cuando gritamos verdades sin importar si van a ser oídas o no. Es obsoleto si realizamos que hay algo, de verdad, más allá del dinero y sus hechos de acción. El dinero pierde poder y con ello control o pierde control y con ello poder, que joder se pierden los dos.

Existe siempre la idea globalizada -para usar la ridícula terminología actual- de que el control por parte de unos es efectivo, esa idea se rompe o ha estado rota y remendada. Somos felices siendo guiados, “es que es más sencillo no pensar y dejar que otros se ocupen de eso” dicen unos, “no tengo tiempo” replican otros y a los ingleses les sabe dulce el cacho de la monarquía, los Norte Americanos, con todo respeto, son los dueños del control por medio del miedo y sus “miedos de comunicación” de las estrategias desinformativas y acá, en el sur, como buenos presagios continentales buscamos lo mismo, se han dado cuenta que una mente independiente no tiene control, que la información es PODER, que el internet es información al instante, información incendiaria, unos la usan para propiciar falsas rebeliones, como Egipto y Siria, entre otras naciones, lo que resulta siendo una forma fácil de cambiar de mando sin debilitar la estructura, una buena forma de mantener al señor matanza y su machine gun funcionando.

Reflexiones sobre el poder¿Por qué los derechos de autor importan tanto y, de repente, justo después del boom del internet (hace varios años) y de las redes sociales que son capaces de comunicar todo un continente y más, en cinco minutos a lo sumo? ¿Por qué es importante evitar que ciertos medios de información en internet, como los visuales por ejemplo: los videos en YouTube, donde es más accesible a todos y logra comunicar naciones y continentes? Pues porque se pierde el control de esos unos, porque se informa debidamente, no esos periódicos manchados de sangre y dinero o los noticieros desinformativos que tanto pesar causan en los verdaderos comunicadores ¿un titulo de grado, más especialización y quién sabe qué más, para qué? Para afirmar que los falsos positivos no son falsos, para cubrir noticias de este tipo como la muerte de un niño a manos de su madre (no es que sea un desalmado, es que en la realidad colombiana esto sucede a diario y no es justo que le dediquen casi una semana un caso de estos obviando lo importante “cortinitas de humo”) Para seguirle el Twitter a un expresidente que manejó el país como su finca ¿cómo es que se llamaba? A sí, paramilitarlandia o el Ubérrimo, próspera para cultivar fusiles y cavar fosas comunes.

Bloquean los más fieles medios de comunicación, el quinto poder como lo llaman unos, queriendo evitar dejar al pueblo con algo de mente para generarse ésta y muchísimas más preguntas. La iglesia fue efectiva con los viejos y adultos, pero la iglesia no puede con una mente estudiada. El Estado cambia o pretende cambiar la educación y así disminuir la calidad educativa, agregándole a esto los límites al internet que piensan implantar ¿qué queda? La televisión, la radio, la prensa (o deberían llamarla presa) y la iglesia para adoctrinar este pueblo indígena e incauto que se ha atrevido a pensar y blasfemar sobre lo que es la verdad.

Por eso en resumidísimas palabras, el poder es una capacidad, es la capacidad de “ver más allá de lo evidente” de no tragar, ni entero ni migajas, de saber comunicarse y conocer, de no perder los estribos ni de la vida, ni de la sociedad. A recuperar el poder.

lunes, 20 de febrero de 2012

Motivos de reflexión

Columnista Carlos Herrera Rozo.

No más violencia ni lluvia de balas (perdidas)Se afirma, por unos y por otros, que vivimos en un mundo de cambios rápidos y violentos, que la violencia y la falta de reflexión se apoderan del entorno, que somos cada día menos dialogantes y que nos adherimos a ciertas ideologías sin pasar sus principios por un análisis crítico que nos permita un cierto equilibrio entre lo que somos y lo que queremos ser. La peor violencia, aparte de cualquiera otra interpretación sociológica o política, es la ignorancia y ella, querámoslo o no, proviene del sistema, está en el interior mismo del establecimiento. Al parecer, dentro del grupo social en que vivimos hay gentes para las que la equidad tiene la forma y adquiere el valor de una perplejidad constante y paralizante, gentes cuyo mezquino espíritu procuran por todos los medios mantener en la ignorancia a las mayorías para poder someterlas y con ello, engrosar cada día más sus carteras... Es esta violencia soterrada la que nos preocupa y el motivo de esta reflexión.

Vemos todos los días a abuelos adictos a las traga perras, a jóvenes y viejos fanáticos del futbol, a jóvenes sumergidos en internet, adolescentes suicidas, depresivos, yanquis, alcohólicos, marginales de todo tipo provenientes de los más diversos estratos de la sociedad expulsados al borde de la destrucción. En las consultas de las clínicas psiquiátricas vemos como cada día, con mayor frecuencia, se acercan jóvenes y viejos adictos a internet, a las maquinas tragaperras, a los teléfonos celulares, al porno virtual, al sexo, a las drogas legales o no, a la televisión, a los juegos de roll etc., etc.

¿Por qué ocurre rodo esto?

Porque la cultura oficial prefiere ser laxa, poco problemática, pacífica y contemplativa. Una cultura que no profundice demasiado en nuestras miserias o, que como ocurre con frecuencia, las oculte para no mostrarle al mundo, ni a sí mismos, el sinsentido de varias generaciones de ciudadanos, de gentes jóvenes, que ven como la ilusión de un mundo mejor se desvanece en los despachos de banqueros, multinacionales y tiburones financieros bajo la mirada cómplice de políticos aviesos, pero también de los ciudadanos que permiten la corrupción, mientras pregonan valores que jamás practican.

El mundo en que nos ha tocado vivir, ese mundo levantado bajo los principios de justicia, igualdad, solidaridad y fraternidad se ha convertido a fuerza de engaños y zalemas en una trampa en la que las nuevas generaciones naufragan, se sienten perdidos, como si atravesaran un inmenso desierto donde el avistamiento de un oasis es un monumental espejismo. El panorama no puede ser más desolador: enfermedades mentales, masacres y genocidios, millares de trabajadores sin empleo, cientos de miles de jóvenes deambulando sin destino cierto y ,como telón de fondo, un capitalismo hambriento pregonando nuevas medidas de conformidad con sus cicateros intereses, apoyados por los sectores políticos más retardatarios incrustados en la sociedad. Se trata de quitarle a los trabajadores las conquistas laborales conseguidas en años y años de luchas sindicales, de empobrecer aun más si se puede a la gran masa ciudadana y mantenerla en la ignorancia, de seguir atracando el dinero de los impuestos para hinchar los bolsillos de políticos desaprensivos, de los bancos y de los grandes consorcios económicos.

A estas gentes ya no les basta con las grandes fortunas que han amasado a costa de la miseria de los millones de ciudadanos que han explotado. Ahora quieren más, toda vía más: quieren el dinero público. Por ello los ciudadanos conscientes de sus derechos, deberes y obligaciones no podemos bajar la guardia, no podemos dejarnos engañar por quienes desde la tribuna pública hablan con ambigüedades, ocultándose detrás de las palabras, mintiendo sobre lo que piensan hacer si el favor de los ciudadanos, a los que piensan explotar, los favorece en las urnas.

El voto, nuestro voto, debe ser para aquellos que defiendan, sin más, nuestras conquistas laborales, la igualdad entre hombres y mujeres, la libertad de las mujeres para decidir si quedan o no embarazadas, la educación para todos, la salud para todos, en síntesis, un país ás equilibrado donde todos los ciudadanos sean vistos como iguales, donde no haya ciudadanos de primera y de tercera y donde las nuevas generaciones de ciudadanos tengan un futuro cierto. Pero todo esto requiere una conciencia crítica, no tragar piedras de molino y estar permanentemente alertas para que no seamos asaltados en nuestra buena fe. Albert Camus afirmaba: “algunas veces pienso en lo que los historiadores del futuro dirán de nosotros. Una sola frase será suficiente para definir al hombre moderno: fornicaba y leía periódicos”. Mañana ¿qué dirán de nosotros?...

domingo, 5 de febrero de 2012

La lucha por la libertad

Columnista Carlos Herrera Rozo.

"La guerra es un medio natural y justo para someter a quienes,
nacidos para ser mandados, se niegan a someterse"

Aristóteles de Estagira

El 4 de enero se cumplieron cincuenta años de la trágica desaparición de Albert Camus en un lamentable accidente de tránsito. Recordarlo es a la vez traer a la memoria la atemporalidad de su obra, su compromiso social, su filosofía, su afirmación humanística de la vida y el augurio del renacimiento del hombre en un mundo donde la paz, la justicia social y un gobierno universal. Se levantarían sobre las ruinas y desolación que mentes criminales han ido dejando a lo largo de la historia, sus palabras golpean el yunque donde se atenaza la libertad del hombre, escuchémosle: “A la mujer que ha sido esterilizada por los SS, al hombre a quien han obligado a acostarse con su hermana, a la madre que apretaba contra su pecho al hijo mientras le golpeaban la cabeza, a la mujer a quien han obligado a presenciar la ejecución de su marido, a los que han logrado escapar de los hornos de gas y a todos los que han estado temblando día tras día durante largos años, a quienes no encuentran casa en ninguna parte y a quienes se les ha hablado de una tierra de promisión cubierta de lagos y naranjos donde nadie les escupirá la cara, y a todos esos se les ha golpeado porque los asuntos de nuestros genios políticos estaban arreglados de tal manera que no había medio de no golpearles. Y todo ello en medio de un gran silencio o del charlatanismo farisaico de quienes detentan el poder. En suma que han ajusticiado a Cristo efectivamente y lo siguen zahiriendo, y ese es el resumen de la historia universal”.

Albert CamusCamus nos invita a la rebelión: Me rebelo luego existo, resistir es la consigna, pero no resistir de cualquier forma y manera sino enfrentándose al legítimo contradictor. ¿Qué es la rebelión para Camus? Es el hombre que dice “No”. Pero si niega no renuncia; es también un hombre que dice “Si”, desde su primer movimiento. Es el hombre sometido, el esclavo que en un momento determinado de su vida juzga inaceptable seguir recibiendo ordenes que coarten su libertad y sus sentimientos. Es una toma de conciencia sobre su propia realidad y el mundo que le rodea. Es aprender a no callar y expresar a voz en cuello que no aceptara bajo ningún concepto el sometimiento y la degradación.

La rebelión para Albert Camus no es una relación a un ideal, a una idea, a un concepto abstracto, se refiere a algo más cercano: “Se exige que sea considerado lo que, en el hombre, no puede reducirse a la idea, esa parte cálida que no puede servir para ninguna otra cosa que para existir”. El mismo Camus nos cuenta que, en Cumbres Borrascosas, Hesthcliff prefiere su amor a Dios y pide el infierno para estar reunido con la que ama, no es solamente su juventud humillada la que habla sino la experiencia ardiente de toda su vida siempre sometida. La rebeldía es una pulsión positiva puesto que revela lo que en el hombre hay que defender siempre.

Hoy más que nunca la vigencia de Camus no se agota. Vivimos un final y un comienzo de siglo signados por el “Miedo” y el “Terror”. El siglo XX corto termino, como afirma Hobsbawm, con una guerra, exactamente como comenzó, con la catástrofe de la primera guerra mundial. Y detrás de las guerras los señores de la guerra el miedo y el terror. Lo que más nos sorprende de este siglo que comienza, no para mí ni para los que son mis contemporáneos, es que las nuevas generaciones de ciudadanos están privadas de porvenir muy a pesar de los avances científicos y técnicos, y, a veces, también por ellos. La vida para que tenga un sentido tiene y debe tener una proyección valedera: La juventud, los recién egresados de las universidades, tienen el futuro cerrado. Sus conocimientos, el estar altamente preparados, no les ha valido de nada, se han encontrado frente al muro de unos políticos venales y una patronal codiciosa y voraz que les cierran el paso a sus dignas aspiraciones. La Gente Joven tiene que pensar, yo la invito a ello, que solo la palabra, el grito muchas veces, la organización y la protesta, la exigencia de los derechos y libertades podrán romper los muros. El silencio, la protesta pasiva, solo es la aceptación del sometimiento y, el partido de futbol, el circo donde desfogar las frustraciones.

Entre el miedo general que nos inculcan: miedo al terror, miedo a la muerte, miedo al vecino, miedo a las ideologías, miedo a quien piensa diferente, miedo al color de la piel, miedo al que tiene un Dios diferente al nuestro, miedo al extranjero, sin comprender que a lo que ciertamente debemos tener miedo es al pensamiento único, a los que se creen dueños de la razón absoluta, a las mentalidades mesiánicas donde siempre se engendra la tiranía. El hombre que siempre ha deseado la convivencia amable, el diálogo, la dialéctica en la discusión ideológica, el pragmatismo en las decisiones políticas, la amistad con sus congéneres, el silencio impuesto por la censura, el sometimiento a la disciplina de partido, la injusticia social y el amordazamiento intelectual le cercenan, no solamente las posibilidades de una vida digna y un mundo mejor, sino que le condenan a morir en vida: a la esclavitud moral, el mayor crimen que pueda cometerse, al considerar la vida humana como algo fútil y despreciable.

Estas pocas letras quieren exaltar la memoria de Albert Camus e invitar especialmente a los jóvenes a leer “La peste”, “El Hombre Rebelde”, “El Extranjero”, “El Mito de Sísifo”, “El Exilio y el Reino” etc. Etc. Y comprender a través de estos textos que a pesar de haber transcurrido más de cincuenta años desde su publicación es muy poco o nada lo que ha cambiado para el hombre desde el punto de vista de sus libertades y la justicia social. Parafraseando a Eduardo Galeano tenemos que afirmar que, El siglo XX se inicio con la primera guerra mundial. A mediados del siglo XX ocurrió la segunda guerra mundial. Pero esta guerra mortal para los ciudadanos del mundo no ha sido tan mortal para los dueños del mundo. A finales del siglo XX y a principios del siglo XXI las guerras son incontables. Caricatura de Albert CamusLas guerras multiplican el miedo y el terror, y el miedo convierte la injusticia en fatalidad y destino; las guerras multiplican la pobreza, y la pobreza termina ofreciendo brazos que trabajan por poco o por nada ; las guerras expulsan a los campesinos de sus tierras, y las tierras terminan siendo vendidas por poco o por nada; la guerra enriquece a los fabricantes de armas, a los expoliadores de las riquezas naturales y a los apátridas que se venden por un plato de lentejas; en la guerra las familias pobres ponen los muertos y los ricos los bolsillos; la guerra asesina a los que denuncian la guerra y las causas de la guerra, convirtiendo la guerra en necesaria e inexplicable. El mejor ejemplo lo tenemos en las guerras genocidas de Ruanda e Irak, en las guerras larvadas de Colombia, Sudan, Etiopia, Afganistán, Palestina, Nigeria, El Congo etc., etc.: El mejor ejemplo de los amos de la guerra son George Bush, Tony Blair y José María Aznar, los tres de las Azores.

Hay una relación entre democracia, conflictos armados y paz. En las sociedades donde rigen las libertades públicas, los derechos humanos y los derechos civiles, existen más posibilidades de que los conflictos se resuelvan sin el uso de la violencia.

Para reflexionar

De todos los enemigos de las libertades públicas, la guerra es quizá el más temible, porque contiene y desarrolla el germen de todos los demás. Como padre de los ejércitos, la guerra fomenta las deudas y los impuestos, que son los instrumentos conocidos para someter a la mayoría a la dominación de unos pocos. En la guerra se amplía asimismo el poder discrecional del ejecutivo (...) y todos los medios de seducir a las mentes se suman a las formas de sojuzgar la fuerza del pueblo...

James Madison

miércoles, 25 de enero de 2012

Sófocles

Columnista Carlos Herrera Rozo.

Razón y pasión: la ética políticaDe conformidad con todo lo expuesto hasta ahora en “La democracia y su desarrollo” (ver) me permito presentarles dos textos de Sófocles. Lo haremos también con otros autores clásicos, que nos permitan una mayor comprensión del tema tratado. Debemos leer estas obras, no por presumir de intelectuales, sino porque comprendemos que releer a los clásicos nos conduce al máximo placer de la lectura, a desentrañar la vida, conocer sus misterios y, de alguna manera, reconocer nuestros más caros anhelos.

Leer es mimetizarse con lo leído y, en el mejor de los casos, identificarse con algún personaje para vivir en él la historia en primera persona, hacer parte de la ficción, relacionarse con la alteralidad, la nuestra, la ajena o la de la literatura que a diferencia de los amigos, del otro de carne y hueso, permanece intacta esperándonos para darnos sosiego o enseñarnos algo nuevo sobre la vida que vivimos día a día y todo lo que es inherente a ella; los amigos, la familia, los seres cercanos a los que queremos, por contingencias de la vida, pueden desaparecer, la literatura no.

Las grandes obras de la literatura, en el mundo de hoy, son aquellas que sobreviven a la actual era de la información más allá del cine, del gran hermano y de las series televisivas, aquellas que seguiremos leyendo y releyendo como Hamlet, El Quijote, El Rey Lear, Edipo Rey, Grandes Esperanzas, Cien años de soledad o cualquiera de las que glosemos en estas páginas. Por todo ello, nuestro autor es hoy Sófocles y sus obras Edipo Rey y Antígona.

Sófocles es uno de los tres grandes dramaturgos de la antigua Atenas, junto con Esquilo y Eurípides. Nació en Colona alrededor del año 496 a.C. Escribió la mejor educación aristocrática tradicional. De joven fue llamado a dirigir el coro de muchachos para celebrar la victoria naval de Salamina en el año 480 a.C. En el 468 a.C., a la edad de 28 años, derrotó a Esquilo, cuya preeminencia como poeta trágico había sido indiscutible hasta entonces. En el 441 a.C. fue derrotado a su vez por Eurípides en uno de los concursos dramáticos que se celebraban anualmente en Atenas. Sin embargo, a partir del 468 a.C., Sófocles ganó el primer premio en veinte ocasiones y obtuvo en muchas otras el segundo. Su vida, que concluyó en el año 406 a.C., coincidió con el periodo de esplendor de Atenas cuando el escritor contaba casi con noventa años. Pese a no comprometerse activamente en la vida política y carecer de aspiraciones militares, fue elegido por los atenienses en dos ocasiones para desempeñar una importante función militar.

SófoclesSófocles escribió más de cien piezas dramáticas, de las cuales se conservan siete tragedias completas y fragmentos de otras ochenta o noventa. Las siete obras conservadas son Antígona, Edipo Rey, Electra, Áyax, Las Traquinias, Fil octetes y Edipo en Colono. También se conserva un gran fragmento del drama satírico Los sabuesos, descubierto en un papiro egipcio alrededor del siglo XX.

Antígona y Las Traquinias fueron escritas posteriores a 441 a.C., Edipo Rey y Electra datan del 430 al 415 a.C. y se sabe que Fil octetes fue escrita en el año 409 a.C. Estas siete tragedias se consideran sobresalientes por la fuerza y la complejidad de su trama y su estilo dramático, y al menos tres de ellas Antígona, Edipo Rey y Edipo en Colono son consideradas unánimemente como obras maestras. Antígona propone uno de los principales temas del autor: el carácter de los protagonistas, las decisiones que toman y las consecuencias, a menudo dolorosas, de estos dictados de la voluntad personal. Edipo Rey, merecidamente famosa por su impecable construcción, su fuerza dramática y su eficaz ironía, fue considerada por Aristóteles en su Poética, como la más representativa, y en muchos aspectos la más perfecta, de las tragedias griegas.

La Frase

“Oh habitantes de mi patria, Tebas, mirad: he aquí a Edipo, el que solucionó los famosos enigmas y fue hombre poderosísimo; aquel al que los ciudadanos miraban con envidia por su destino! ¡En qué cúmulo de terribles desgracias ha venido a parar! De modo que ningún mortal puede considerar a nadie feliz con la mira puesta en el último día, hasta que llegue al término de su vida sin haber sufrido nada doloroso”.

La Obra: Edipo Rey

La más famosa de las tragedias griegas es sin lugar a dudas Edipo Rey. En ella hay algo particularmente amenazador y terrible. La historia surge de dos profecías entrelazadas procedentes del oráculo de Apolo: Layo y Yocasta tuvieron un hijo, el oráculo vaticino que aquel niño mataría a su padre. Layo, su padre, dominado por el pánico, envía al niño a recibir la muerte a un bosque. Años después, Edipo, un huérfano criado por el rey y de Corinto, un estado vecino, oye que su destino, según el oráculo, es matar a su padre y casarse con su madre. En síntesis un padre oye que será asesinado por su hijo y en consecuencia se deshace de él; del otro lado un hijo escucha que matará a su padre y se casara con su madre y por tanto huye del lado de quienes cree que son sus padres verdaderos.

La obra de Sófocles es una estructura de temores, una trama de sospechas que se apaciguan o se inflaman para al final quedar definitivamente aclaradas. La trama crea una ironía dramática, el espectador, el publico sabe lo que Edipo ignora, pero también crea la sensación de una ironía intrínseca de la vida. Sin quererlo, nos convertimos en aquello que queremos evitar, somos lo que odiamos: Edipo es grande porque a pesar de que lo que descubre constituye una sentencia, un peligro para él sigue adelante.

“Además, ¿estoy profanando el lecho del muerto, con estas manos que le quitaron la vida? ¿No soy un vil?
¿No soy la hez de la impureza?
A mis manos murieron todos….

Sófocles crea una enorme furia promovida por una enorme voluntad. La tragedia nos perturba porque sugiere que podemos ser inteligentes y rudos –Matar al padre y acostarse con la madre- sujeto por una fuerza irracional incontrolable. Así funciona el universo. Los hombres inteligentes, los poderosos no están exentos ni más libres que los tontos de cometer actos de barbarie. No es el destino el que nos acomete para que obremos en determinado sentido, no, es la falta de visión, de perspectiva, en síntesis la ceguera la que nos aparta de la verdad, del conocimiento así queramos alcanzarlo.

Federico Nietzsche en "El Origen De La Tragedia" afirma: “En Esquilo la nausea queda disuelta en el terror sublime frente a la sabiduría del orden del mundo, que resulta difícil de conocer debido únicamente a la debilidad del ser humano. En Sófocles ese terror es toda vía más grande, pues aquella sabiduría es totalmente insondable. Es el estado de ánimo, más puro, de la piedad, en el que no hay lucha, mientras que el estado de ánimo en Esquilo tiene constantemente la tarea de justificar la administración de la justicia por los dioses, y por ello se detiene siempre ante nuevos problemas. El límite del ser humano, que Apolo ordena investigar, es cognoscible para Sófocles, pero es más estrecho y restringido de lo que Apolo opinaba en la época pre-dionisiaca. La falta de conocimiento que el ser humano tiene acerca de si mismo –su ceguera- es el problema de Sófocles, la falta de conocimiento que el ser humano tiene de los dioses es el problema de Esquilo”.

ANTÍGONA

A continuación reproduzco uno de los más bellos pasajes de la literatura clásica: el diálogo entre Creonte y Antígona:

    CREONTE (a Antígona) Y tú, tú que inclinas al suelo tu rostro, ¿confirmas o desmientes haber hecho esto? ANTÍGONA Lo confirmo, sí; yo lo hice, y no lo niego. CREONTE (Al guardián.) Tú puedes irte a dónde quieras, ya del peso de mi inculpación. (Sale el guardián). Pero tú (a Antígona) dime brevemente, sin extenderte; ¿sabías que estaba decretado no hacer esto? ANTÍGONA Si, lo sabía: ¿cómo no iba a saberlo? Todo el mundo lo sabe. CREONTE Y, así y todo, ¿te atreviste a pasar por encima de la ley? ANTÍGONA No era Zeus quien me la había decretado, ni Dike, compañera de los dioses subterráneos, perfiló nunca entre los hombres leyes de este tipo. Y no creía yo que tus decretos tuvieran tanta fuerza como para permitir que solo un hombre pueda saltar por encima de las leyes no escritas, inmutables, de los dioses: su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre, y nadie sabe cuándo fue que aparecieron. No iba yo a atraerme el castigo de los dioses por temor a lo que pudiera pensar alguien: ya veía, ya, mi muerte –y ¿cómo no?—, aunque tú no hubieses decretado nada; y, si muero antes de tiempo, yo digo que es ganancia: quién, como yo, entre tantos males vive, ¿no sale acaso ganando con su muerte? Y así, no es, no desgracia, para mí, tener este destino; y en cambio, si el cadáver de un hijo de mi madre estuviera insepulto y yo lo aguantara, entonces, eso si me sería doloroso; lo otro, en cambio, no me es doloroso: puede que a ti te parezca que obré como una loca, pero, poco más o menos, es a un loco a quien doy cuenta de mi locura. CORIFEO Muestra la joven fiera audacia, hija de un padre fiero: no sabe ceder al infortunio. CREONTE (Al coro.) Si, pero sepas que los mas inflexibles pensamientos son los más prestos a caer: Y el hierro que, una vez cocido, el fuego hace fortísimo y muy duro, a menudo verás cómo se resquebraja, lleno de hendiduras; sé de fogosos caballos que una pequeña brida ha domado; no cuadra la arrogancia al que es esclavo del vecino; y ella se daba perfecta cuenta de la suya, al transgredir las leyes establecidas; y, después de hacerlo, otra nueva arrogancia: ufanarse y mostrar alegría por haberlo hecho. En verdad que el hombre no soy yo, que el hombre es ella si ante esto no siente el peso de la autoridad; pero, por muy de sangre de mi hermana que sea, aunque sea mas de mi sangre que todo el Zeus que preside mi hogar, ni ella ni su hermana podrán escapar de muerte infamante, porque a su hermana también la acuso de haber tenido parte en la decisión de sepultarle. (A los esclavos.) Llamadla. (Al coro.) Si, la he visto dentro hace poco, fuera de sí, incapaz de dominar su razón; porque, generalmente, el corazón de los que traman en la sombra acciones no rectas, antes de que realicen su acción, ya resulta convicto de su arteria. Pero, sobre todo, mi odio es para la que, cogida en pleno delito, quiere después darle timbres de belleza. ANTÍGONA Ya me tienes: ¿buscas aún algo más que mi muerte? CREONTE Por mi parte, nada más; con tener esto, lo tengo ya todo. ANTÍGONA ¿Qué esperas, pues? A mí, tus palabras ni me placen ni podrían nunca llegar a complacerme; y las mías también a ti te son desagradables. De todos modos, ¿cómo podía alcanzar más gloriosa gloria que enterrando a mi hermano? Todos éstos, te dirían que mi acción les agrada, si el miedo no les tuviera cerrada la boca; pero la tiranía tiene, entre otras muchas ventajas, la de poder hacer y decir lo que le venga en gana. CREONTE De entre todos los cadmeos, este punto de vista es solo tuyo. ANTÍGONA ¿Que no?, que es el de todos: pero ante ti cierran la boca. CREONTE ¿Y a ti no te avergüenza, pensar distinto a ellos? ANTÍGONA Nada hay vergonzoso en honrar a los hermanos. CREONTE ¿Y no era acaso tu hermano el que murió frente a él? ANTÍGONA Mi hermano era, del mismo padre y de la misma madre. CREONTE Y, siendo así, ¿cómo tributas al uno honores impíos para el otro? ANTÍGONA No sería a ésta la opinión del muerto. CREONTE Si tú le honras igual que al impío… ANTÍGONA Cuando murió no era su esclavo: era su hermano. CREONTE Que había venido a arrasar el país; y el otro se opuso en su defensa. ANTÍGONA Con todo, Hades requiere leyes igualitarias. CREONTE Pero no que el que obró bien tenga la misma suerte que el malvado. ANTÍGONA ¿Quién sabe si allí abajo mi acción es elogiable? CREONTE No, en verdad no, que un enemigo.. ni muerto, será jamás mi amigo. ANTÍGONA No nací para compartir el odio sino el amor. CREONTE Pues vete abajo y, si te quedan ganas de amar, ama a los muertos que, a mí, mientras viva, no ha de mandarme una mujer.

La Obra: Antígona

Como quiera que con frecuencia somos citados a ejercer el derecho ciudadano de elegir a nuestros representantes a los cuerpos colegiados y al jefe del gobierno, vale la pena antes de dicho ejercicio releer ANTÍGONA de Sófocles ya que se eleva como la tragedia que representa la máxima expresión de la libertad, la familia y el derecho natural frente al despotismo y a las razones de estado. Es también, guardadas las distancias y la forma de entender la vida, volver a lo griego, como valor fundamental de la civilización occidental. Cada vez que Antígona es representada, o simplemente leída, levantándose altiva, gloriosa y mártir muriendo en escena, ganamos de alguna manera la libertad y la democracia; y Sófocles, como diría José María Pemán, gana nuevamente la batalla de Salamina, y con ella, la civilización europea, al contrario, si se hubiere perdido, seriamos persas u orientales, y nuestro destino, seria diverso al que vivimos.

Pero volvamos a Antígona, a lo que ella representa: el pensamiento claro de la razón de la verdad frente a la razón de la política. Eteocles y Polinices, los hijos de Edipo, mueren peleando, en bandos contrarios, en el cerco y liberación de Tebas. Eteocles, del lado de la ciudad; Polinices, del lado de los sitiadores. Creonte, el déspota gobernante de Tebas, decreta que Eteocles sea enterrado con todos los honores que corresponden a los héroes que mueren por la patria; Polinices, en cambio, que murió del lado de los sitiadores, debe quedar insepulto como carnaza de los buitres y escarmiento de los Tebanos.

Conocido el decreto del déspota, ANTÍGONA, hija también de Edipo, se propone desobedecer el mandato y enterrar a su hermano. Antígona es sorprendida en su intento por los soldados y llevada presa ante el tirano que la increpa por su desobediencia recordándole que habrá pena de muerte para quien entierre a Polinices. Entre Antígona y Creonte se produce un diálogo que se eleva sobre el simple interrogatorio judicial de lo ocurrido y produce un choque entre la ley natural y la piedad familiar con la voluntad personal y arbitraria del tirano. Creonte sentencia según su poder material y su voluntad omnímoda. Antígona argumenta según la ley natural fijada por los dioses en el espíritu humano. Esta escena representa, sin lugar a dudas, el nacimiento de la libertad, de la dignidad humana, de la conciencia personal frente a cualquier tiranía: Antígona le grita a Creonte que sus decretos no tienen ningún valor en la región del Hades y que ella no nació para compartir el odio sino el amor. Creonte le responde pronunciando su sentencia de muerte y Antígona es enterrada viva en una cueva en la montaña. Hemon, el hijo de Creonte, corre a liberar a Antígona, su amada, y al encontrarla muerta se quita la vida...

Complejo de EdipoLa Tragedia de Antígona nos coloca frente a los valores humanos: La libertad, la dignidad, el derecho natural y la familia, en síntesis, la defensa de los derechos personalísimos del ser humano. Pero, y lo más importante, ante la exigencia de ser críticos ante los hechos y circunstancias que rodean nuestras vidas: actuar con recta conciencia. La exigencia ciudadana nos lo reclama. Son la reflexión en el análisis de los pros y los contras de los programas de los candidatos de los diversos partidos lo que ha de definir nuestro voto sin perder la perspectiva de lo que debemos defender: el futuro de nuestros hijos, de nuestros nietos, nuestra propia dignidad como seres humanos y la libertad personal por encima de cualquier otro principio. Quien pretenda arrebatarnos los derechos adquiridos a lo largo de tantas luchas conseguidos debe ser señalado, por los ciudadanos, con el dedo de la ignominia y condenado a desaparecer de la escena política.

Por todo ello, y bajo estos principios, debemos votar por quien, dentro de sus programas, garantice la igualdad de derechos y obligaciones para todos los ciudadanos, LA PARTICIPACIÓN ACTIVA DEL PUEBLO EN LA GESTIÓN DEMOCRATICA: La razón de la verdad de la sociedad en que vivimos frente a la razón de las mezquindades políticas y las injerencias de los poderes facticos en las razones de estado.

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