Mostrando entradas con la etiqueta Profesores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Profesores. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Viaje al centro del Pacífico Colombiano

Diálogo de saberes con el Consejo Comunitario La Plata, Bahía Málaga


Por Luis Fernando Barón.
Profesor Investigador, Laboratorio de Procesos Transnacionales, Universidad Icesi
Fotos: Natalia Ayala y Laura Zuñiga

Bahía Málaga está ubicada justo en la mitad del Pacífico Colombiano; las distancias que hay hacia el norte y hacia el sur son prácticamente las mismas. Esta zona no sólo es de gran relevancia para la sostenibilidad ambiental, económica y social de la región, sino que es un espacio muy importante en términos geopolíticos, culturales y globales.

Entre el 15 y el 20 de Septiembre de 2015, un grupo de 5 investigadores de Ciencias Sociales y de Ciencias de la Salud y 11 estudiantes Ciencia Política de la Universidad Icesi, hicimos un intercambio de vivencias y conocimientos con integrantes del Territorio Colectivo Ancestral de La Plata, uno de los cinco Consejos Comunitarios que administran Bahía Málaga.

Participamos de múltiples recorridos por este territorio, sustento natural, productivo y cultural de comunidades afrocolombianas que han luchado por su permanencia y protección durante más de tres siglos. Acompañados por varios de sus pobladores, navegamos por los canales y esteros de la Bahía, y caminamos por senderos y quebradas de aguas dulces que se funden con el agua salada del mar para crear estuarios llenos de vida y belleza. También recorrimos y conocimos varios tipos de manglares, que son las “sala cunas” de cientos de especies de peces, moluscos y mariscos, y disfrutamos de maravillas naturales como las Cascadas de La Sierpe, o las danzas de las ballenas, que en este tiempo se aparean y crían a sus ballenatos a las puertas de la Bahía.

En nuestros recorridos conversamos e intercambiamos experiencias con integrantes de los diferentes cuerpos veredales y comunales del Consejo Comunitario, con jóvenes y “mayores” de la Asociación EcoManglar, con curanderos y mujeres que por décadas han perfeccionado prácticas tradicionales de medicina, y pobladores del Consejo que han trasegado por diversos lugares del país en busca de aventuras y otras formas de sustento. También hablamos con artesanos y constructores de canoas, con agricultores, corteros de madera, y con mujeres que recolectan y protegen la Piangua, ese exquisito molusco que se reproduce en los manglares que conviven con inmensos bosques.

Además compartimos con el grupo de Sazoneras, mujeres expertas en preservar y cocinar platos tradicionales de este rincón del Pacífico, e incluso cantamos y danzamos con jóvenes y niños al son de marimbas, tambores y conchas. La noche previa a nuestra partida, celebramos con un baile de músicas tradicionales y contemporáneas, al calor del Viche Curao, delicioso licor de caña mezclado con hierbas y bejucos del bosque tropical. El murmullo, la brisa y la frescura de un torrencial aguacero no solo nos acompañó en la fiesta, sus trueno y rayos también marcaron el final de la misma, porque tal y como lo expresaron nuestros anfitriones “cuando la naturaleza habla, hay que escucharla”.

Este viaje nos permitió experimentar la calidez, alegría y creatividad de los hombres, mujeres, jóvenes, niñas y niños de La Plata. Además nos dejó sentir su orgullo por ser negros, por hacer parte de ese territorio y su espíritu solidario y responsable con los demás y con la increíble biodiversidad que los rodea.

Nuestras experiencias también nos dejaron apreciar el trabajo de lucha, organización y fortalecimiento étnico, socioeconómico y político de esta comunidad, que la ha logrado el reconocimiento y titulación de un territorio colectivo formado por cuatro veredas: La Plata, La Sierpe, Mangaña, y Miramar.

El Consejo Comunitario en su conjunto, hoy apuesta por el mantenimiento de ese territorio en el que el uso y aprovechamiento ambiental estén en armonía con el bienestar colectivo de las presentes y futuras generaciones. “Una Comunidad Étnica; donde la salud, la educación, el auto abastecimiento alimentario y la convivencia pacífica, sean regulados por el respeto y la valoración constante de riqueza cultural y ambiental que nos caracteriza”.

De nuestras observaciones, entrevistas y vivencias, elaboramos un diagnóstico preliminar e identificamos prioridades de acción que incluyen asuntos organizativos y políticos, de salud comunitaria, de productividad y sostenibilidad, educación, cultura y medio ambiente, entre los más destacados. De manera particular concretamos con representantes del Consejo, una Agenda de Trabajo conjunto de corto y mediano plazo que incluye actividades como: Jornada Académica y Cultural “Bahía Málaga se toma Icesi”, Proyecto de cooperación de pintura y murales, Proyecto de conformación de Asociación de Corteros y Plan de Negocio, Apoyo jurídico y legal para asuntos Etnicos-Ambientales y Proyecto de Investigación Acción (Diplomado) Territorios y Buen Vivir: Prácticas de Salud, Bienestar y Desarrollo en el Pacífico Colombiano.


domingo, 17 de mayo de 2015

Pal norte me voy. Migrantes ¿persiguiendo la libertad, el desarrollo y la justicia social?

La migración no es una anomalía, tampoco es positiva o negativa en sí misma. La migración es multicausal y para entenderla mejor es necesario considerar las motivaciones individuales y colectivas que llevan a migrar; los contextos particulares en los que se produce, y las estructuras socioculturales que incentivan o no la migración.

Por Luis Fernando Barón.
Laboratorio de Estudios Transnacionales
Universidad Icesi - Cali

“Lo más difícil de la migración es luchar contra la
incomprensión de la gente, la soledad y el silencio”
[1]

En el último año se han incrementado de manera exponencial las imágenes e historias de migrantes, tanto en los medios tradicionales como en los sociales (como YouTube, Facebook, Instagram). Así lo demuestran las fotografías y relatos de niños y jóvenes centroamericanos que viajan a Estados Unidos en busca de sus familias haciéndole el quite a la pobreza y la violencia; los retratos y narrativas de hombres, mujeres y niños del norte de áfrica que se embarcan por millares o naufragan en el Mar Mediterráneo huyendo de las guerras, el hambre y las pugnas culturales, o las dramáticas trayectorias de migrantes que, después de largas y traumáticas travesías, son deportados de Estados Unidos y de países europeos, debido a sus intentos reiterados por entrar a estos países sin los documentos legales que los autoricen.

De la misma manera en el último año se ha triplicado la presencia de migrantes indocumentados en Colombia. Además las estadísticas de la Unidad de Migración de muestran que el flujo migratorio en nuestro país ha aumentado, mostrando para el 2012 un aumento cercano al 18%, mientras que las estadísticas de la OIM (2013) revelan un incremento de más de medio millón en el número de colombianos que abandonaron el país en comparación al 2012, para un total de 4 millones 167 mil. Así, casos como como el de los ocho migrantes indocumentados de Ghana y Sudáfrica que fueron detenidos en Cali esta semana o de los números en aumento de los migrantes de Cali o Buenaventura hacia Chile, ya no parecen extraños en esta ciudad tan distante de las fronteras internacionales, pero tan cerca de los circuitos que pueden llevar a nacionales y extranjeros, principalmente, hacia Estados Unidos y Canadá, y en menor proporción a Perú o Chile. Y todos estos hechos nos llevan a preguntarnos ¿Y por qué migra esta gente? ¿Por qué están dispuestos a invertir inmensas cantidades de tiempo, dinero, e incluso la vida misma, para llegar a otro lugar que les ofrezca, real o fantasiosamente, una vida mejor?

En primer lugar, es importante aclarar que migrar es parte de la naturaleza humana. De acuerdo con los estudios disponibles, los humanos nos hemos movido de un lugar a otro, no solo como resultado de un asunto de sobrevivencia física o biológica, sino también como respuesta de nuestro carácter explorador y curioso. Migración también es producto de la búsqueda del placer que implica el movimiento, el cambio y la incertidumbre. Sin embargo, como afirma Castles (2010) “la utopía postmoderna de un mundo de movilidad sin fronteras no ha visto todavía la luz”, pues los cálculos mundiales muestran que sólo el 3% de la población global son migrantes, unos 85 millones de migrantes laborales, y entre 30 y 40 millones, son migrantes irregulares, es decir entre el 15% y el 20% del total (OIM 2008). De igual manera, como afirma Bauman (2008) el derecho a ser móvil no es para todo el mundo y es más selectivo y específico de ciertas clases y grupos sociales.

En segundo lugar, a pesar del sesgo negativo que se ha impuesto respecto a las migraciones, como un “problema social”, es importante tener en cuenta que los resultados e impactos de las migraciones son diferenciales, y tienen que ver con las visiones y expectativas de cada sociedad. Portes (2009), por ejemplo, ha mostrado que los flujos migratorios hacia países como Estados Unidos no han tenido necesariamente un efecto perverso allí, sino que incluso ha resultado más nocivos para los “países emisores” --como él los denomina. Lo anterior porque estos países tienen que lidiar con los efectos perversos que producen o las remesas en las economías nacionales, o el contacto de las bandas criminales, como las de las maras en Centro América, una vez empiezan a hacer parte de circuitos internacionales. De la misma manera hay perspectivas que muestran los efectos positivos de la presencia de los migrantes que vienen a contribuir en el desarrollo y mejora de las condiciones de vida, ayudando no sólo al aumento de los ingresos por la vía de los impuestos, sino a la diversidad, al desarrollo científico y tecnológico, tal y como sucede con los trabajadores agrícolas o los denominados DREAMers (soñadores en Castellano) en los Estados Unidos.[2]

En tercer lugar es importante mencionar que el problema de la migración no está en los procesos legales, controlados e incluso planificados de los que migran. Es decir, el problema no está en la movilidad de turistas, emprendedores, estudiantes, profesionales e incluso trabajadores que se mueven de un lugar a otro con diferentes documentos que los acreditan como parte de un proceso deseado, institucionalizado y legítimo. El problema está más bien en esos grupos de migrantes (no controlados, indeseados, ilegales) que entran a desafiar, en palabras de Portes, los órdenes establecidos (las estructuras de poder, clase, estatus y organizaciones), y las culturas (los sistemas de valores, normas, repertorios capitales e instituciones).

Entonces por qué migran estos últimos, que son los que más nos hacen alarmar como sociedad, y que tienen en jaque a los diseñados y ejecutores de políticas públicas y de acuerdos internacionales. Estudios de migración[3] desarrollados en la Universidad Icesi, en asocio con la Universidad de Washington, Seattle, muestran que estos migrantes siguen siendo mayoritariamente hombres pero que cada vez son más las mujeres que migran. Entre ellos, los más jóvenes, los más educados y sin hijos, migran en busca de mayor educación y de mejores condiciones de trabajo y ejercicio profesional que les asegure una vida buena: tranquila, con buenos ingresos y facilidades para mantenerse y gozar de los niveles de los países a los que van. Los menos jóvenes, los menos educados y con hijos, migran buscando asegurar un mejor presente y un mejor futuro para sus familias, principalmente para sus hijos, que han dejado en sus lugares de origen o que van llevando progresivamente. La mayoría de estos migrantes no ve su futuro en esos países y una vez cumplido los propósitos de sacar adelante a sus familias siempre piensan en regresar.

En relación con los contextos que estos migrantes identifican, se destacan la pobreza, el desempleo y las violencias (tanto política como familiar) de sus lugares de origen. Es importante destacar que este tipo de situaciones (locales) son confrontadas con la información y las historias que los migrantes obtienen de los medios de comunicación y de las redes sociales que ellos han tejido con ayuda de las Tecnología de Comunicación e Información (TIC). Para los más jóvenes se destacan los medios sociales (como Facebook, Instagram o Whatsapp), y para los más veteranos los teléfonos, y más recientemente Skype. Estos medios no sólo han ayudado a los migrantes a tomar las decisiones de migrar y a definir sus lugares de origen, sino también se convierten en una herramienta fundamental tanto para la sobrevivencia y la integración en los lugares a los que llegan, y en un soporte emocional y cultural que les permite mantenerse “conectados” con sus familias, barrios y países.

En lo estructural vale la pena anotar que los procesos de migración que estamos viendo están directamente relacionados con los regímenes sociales económicos y culturales que se han impuesto: la globalización[4], el (neo) liberalismo (económico y político), y el multiculturalismo que hacen de las violencias y la marginación social, la pobreza, la inequidad y la injusticia los principales motores de estos migrantes indeseados.

Referencias
Baron, L. F., Neils, M., & Gomez, R. (2013a). "Crossing new borders: computers, mobile phones, transportation and English language among Hispanic day laborers in Seattle". Journal of the American Society for Information Science and Technology - JASIST.

Baron, L. F., Neils, M., & Gomez, R. (2013b). Jobs and Family Relations: uses of computers and mobile phones among Hispanic day laborers in Seattle. Paper presented at the iConference, Fort Worth, Texas.

Bauman Z. Globalization: The human consequences, Polity. Cambridge.

Castles, Stephen. "Comprendiendo la migración global: una perspectiva desde la transformación Social". Relaciones Internacionales, núm. 14, junio de 2010 GERI – UAM

Escobar, Arturo (2008). Territorios de Diferencia. Lugar, movimientos, vida, redes, Duke University Press.

Portes, Alejandro. "Migración y cambio social: algunas reflexiones conceptuales", RES. Revista Española de Sociología, nº 12 (2009) pp. 9-37.

Notas
[1] Fragmento de entrevista a migrante realizado por Bryan Rebellón, integrante del Semillero de Investigación Migraciones, comunicación y cambio social, Universidad Icesi.

[2] Los DREAMers es un término usado en el movimiento de reforma de inmigración en Estados Unidos para referirse a los jóvenes inmigrantes que podrían beneficiarse con la Acción Diferida de la administración Obama para la Infancia Arrivals (DACA para su sigla en inglés).

[3] Ver por ejemplo: Barón, Neils & Gomez (2013), Crossing new borders. Computers, Mobile Phones, Transportation, and English Language Among Hispanic Day Laborers in Seattle, Washington. Ver Enlace 1 o Enlace 2.

[4] Globalidad imperial como la llamaría Arturo Escobar (2008), es entendida como el resultado de fuerzas de interacción en permanente cambio del pensamiento y la cultura europea, consideradas universalmente válidas y que aparentemente mantienen una subordinación de los saberes y prácticas culturales de la mayoría de los grupos no europeos. Este tipo de globalidad tiene una contraparte en el acto sistémico de encubrimiento del otro y la defensa del privilegio blanco en el mundo, no tanto el blanco fenotípicamente, sino la defensa de un modo de vida euro-céntrico que ha privilegiado históricamente a la gente blanca.

jueves, 17 de mayo de 2012

Who are you, Mr. Putin?

Por Vladimir Rouvinski (Edición 21 de Sin corbata. Periódico de los estudiantes de Ciencia Política de la Universidad de los Andes).
Abril - Mayo - Junio de 2012
Profesor del programa de Ciencia Política con concentración en relaciones internacionales
Director del CIES
Universidad Icesi - Cali

Quizás, en la historia de la Rusia post-Soviética no existe otra figura política que ha generado tantas discusiones y controversias, en los ámbitos de la política domestica e internacional, como la de Vladimir Putin. Si contamos desde el momento de su llegada al Kremlin, el 1 de enero de 2000, en calidad del presidente interino, luego la renuncia sorpresiva de Boris Yeltsin, y la recién victoria en las elecciones presidenciales, la permanencia de Putin en el Olimpo del poder político en Rusia se ve muy prolongada. Sin embargo, en algunos aspectos de su vida privada y política, uno de los hombres más poderosos del mundo todavía sigue siendo poco conocido para el público, más allá de su círculo cercano.

El servicio de prensa de Vladimir Putin publica regularmente las fotografías en las cuales el jefe del gobierno ruso aparece disfrutando su tiempo libre en los bosques siberianos o del Extremo Oriente, casando animales silvestres o practicando la pesca deportiva, y, en la época invernal, practicando el esquí. Se sabe sobre su amor a los perros: su labrador negro Kony se volvió en la mascota más famosa de Rusia y, luego de recibir como regalo, un cachorro durante su visita a Bulgaria, Putin pidió a los rusos para que le ayudan a escoger el nombre a su nueva mascota. El año pasado, el en ese entonces el primer-ministro ruso recibió muchos créditos por cantar una canción en inglés y tocar el piano durante una cena organizada por una fundación que ayuda a los niños menos favorecidos.

 Who are you, Mr. Putin?Pero la vida privada real de Vladimir Putin y de sus familiares más cercanos se convirtió en un secreto del estado. Ningún periódico en Rusia puede publicar las fotografías recién tomadas de las hijas de Putin, pues se argumenta que se debe proteger su identidad para disminuir el riesgo de ser blancos de los enemigos de Putin. Según la información oficial, ellas son estudiantes de la Universidad de San Petersburgo pero se desconoce si alguna vez estuvieron en las aulas de la universidad. En la mayoría de las ceremonias oficiales, en las cuales, según el protocolo, se requiere la presencia de la esposa, Putin aparece solo. La ausencia de información ha generado un abanico de mitos y rumores en Rusia acerca de las relaciones de Putin con su familia: las babushkas, rusas en el metro de Moscú, rumoran el retiro de la mujer de Putin a un monasterio ortodoxo en la provincia o el matrimonio de su hija mayor con el hijo de un diplomático coreano, pero a ningún medio de información impreso se le permite discutir el tema abiertamente. Recientemente, un periódico ruso se arriesgó a publicar una nota sobre la vida privada de Putin; lo amenazaron con el cierre.

Aun más incertidumbre existe acerca de la riqueza personal de Vladimir Putin. Según las declaraciones oficiales, él es uno de los miembros más pobres del gabinete ruso y casi no tiene ninguna propiedad salvo un par de los automóviles de la producción rusa. Pero los amigos cercanos de Putin se convirtieron en los hombres muy exitosos en el mundo de negocios. Casi todos ellos fueron socios de Putin en la asociación de los constructores de las casas de verano “El Lago”, cerca de la ciudad de San Petersburgo en la década de los noventa. Algunas de las empresas que se pueden relacionar con los accionistas de “El Lago”, están registradas en las zonas off-shore, tales como las de las islas Caimán y se desconoce sus propietarios reales. Vale la pena mencionar que uno de los hombres de negocios, a quien más lo relacionan con las finanzas personales de Putin, renunció la ciudadanía rusa por obtener la ciudadanía de otro país.

Por otro lado, tampoco se puede tener certeza sobre algunos otros aspectos de la personalidad del nuevo viejo presidente ruso. Se trata, por ejemplo, sobre sus gustos en el mundo de la literatura. En pocas ocasiones y en las entrevistas muy bien preparadas, Putin refiere a los escritos del satírico ruso del siglo XIX Michael Saltykov-Shedrin, cuyas obras hicieron parte del programa obligatorio de las escuelas secundarias de la Unión Soviética. Pero no se sabe cuál es el autor favorito entre los escritores contemporáneos rusos de Putin. Posiblemente no le interese la literatura contemporánea rusa. En la respuesta a las preguntas sobre sus gustos en la literatura extranjera, Putin menciona a las novelas que fueron favoritas entre los adolecentes de la época soviética: las de Julio Verne, Alejandro Dumas y Ernest Hemingway.

Se llama la atención la ignorancia que muestra Putin en sus discursos a las obras escritos por grandes pensadores del pasado o contemporáneos. Las referencias favoritas que hace Putin en sus discursos son a los protagonistas de las películas producidas durante los años de la Unión Soviética que siguen siendo populares en la Rusia de hoy. No debe sorprender, entonces, el hecho de que fue uno de los directores de cine más conocidos en URSS quien recibió el puesto del jefe de la última campaña electoral de Putin.

Aparentemente, a Putin no le gusta a defender su punto de vista en un debate abierto con las personas que tienen opiniones distintas a las de él y esa es una de las razones por las cuales se desconoce sus creencias sobre varios temas importantes. También es cierto que ha tenido muy pocas oportunidades para demostrar sus habilidades como debatiente y, en estos casos, no le fue bien. Igualmente, la primera entrevista internacional de Putin con Larry King hace diez años, en directo desde Nueva York, fue un fracaso. La otra entrevista con Larry King, el año pasado, fue pre-grabada y editada al igual que muchas otras entrevistas de Putin para la televisión. Esto es porque Putin considera la televisión como una herramienta clave en el mantenimiento del entorno político que se creó durante su permanencia en el tope del poder en Rusia y no quiere arriesgar su imagen construida y mantenida por la televisión debido a una imprevisión. Cualquiera de sus apariencias en las pantallas de la televisión es bien calculada y de acuerdo a un escenario previo. El público que participa en los “teledebates” con Putin es preseleccionado y él escoge las preguntas que quiere responder antes del “debate”. No se debe considerar como pura coincidencia el hecho de que el dueño de uno de los canales de televisión más grande de Rusia -El Primer Canal- sea muy cercano a Vladimir Putin.

Una de las cualidades personales indiscutibles de Vladimir Putin es su lealtad a las personas que son fieles a él. Esta característica es indispensable para entender el sistema del poder en el país creado por él. No se registra ni un solo caso de despido a algún funcionario de su gobierno bajo la presión de la opinión pública o por hacer mal su trabajo. Ser fiel a Putin se convirtió en una de las condiciones de la permanencia entre las elites rusas, la mayor parte de las cuales sigue siendo la misma desde hace más de una década.

Al mismo tiempo, no se perdona a los que se atrevan a mostrar, en público, su desacuerdo con Putin. Con respecto a esto, es relevante mencionar la frase con la que se hizo famoso, unos meses atrás, del jefe de la Comisión Electoral Central de Rusia, Vladímir Churov: “¿Cómo Putin puede no tener la razón?”. El caso de Mijaíl Jodorkovski, anteriormente uno de los hombres de negocios más exitosos y actualmente el “prisionero No.1” de Rusia, es muy emblemático de lo que le puede pasar a las personas que se creen con el poder de cuestionarlo. Jodorkovski intentó a comenzar su propio “juego político”, a pesar de las advertencias que le hizo Putin. Como consecuencia, fue encarcelado y recién recibió una nueva sentencia, ya que ya había estado en la cárcel.

Vladimir Putin es egresado de una facultad de derecho y, con frecuencia, en el público, hace gloria al papel que juega el sistema jurídico y la división entre los poderes en un país democrático. Pero en la Rusia de Putin, en la práctica, las cortes no son independientes. El caso de Jodorkovski puede ser el más conocido para el público en general, pero es una práctica habitual que las autoridades castiguen a la oposición utilizando las cortes de “bolsillo”. ¿Realmente conocemos algo sobre Putin que nos pueda indicar que él está dispuesto a romper con esta práctica mientras que se mantiene firme con sus principios de no despedir a las personas fieles?
La vuelta de Putin al puesto del presidente de Rusia fue esperada por la mayoría de los observadores y ha generado, para algunos, las expectativas de encontrar un “nuevo” Putin que sea capaz de ofrecer una nueva alternativa para el desarrollo político, social y económico del país. Por otro lado, se hace pensar sobre el hecho de que ni siquiera conocemos suficientemente bien al Putin 1.0 para poder especular sobre Putin 2.0. Haciendo una mirada a las declaraciones públicas del pasado, acerca de lo que significa la democracia para él y las prácticas políticas que llegaron a dominar en la Rusia de hoy, se detecta un divorcio importante entre lo manifestado y lo implementado. Parece que hoy, más que nunca, llegó el momento de obtener la respuesta clara y completa a la misma pregunta que le hicieron hace más de diez años: Who are you, Mr. Putin? La duda grande, sin embargo, si él realmente quiere responder a esta pregunta.

viernes, 20 de abril de 2012

Sin soluciones en el horizonte de Malvinas

Por Juan Pablo Milanese.
Director del programa de Ciencia Política
Miembro de Redintercol
Universidad Icesi - Cali
marzo 8, 2012.

(Ver en Portafolio.co)

Las exploraciones petroleras han despertado más atención sobre el archipiélago.

Todos los años, con distinta intensidad, la cercanía del 2 de abril despierta en Argentina una serie de reclamos por la soberanía de Malvinas.

Este año, además, la conmemoración de los 30 años de la guerra de 1982, potencia el dinamismo de un gobierno argentino particularmente activo en ese campo y una sociedad que, independientemente de las diferencias políticas de sus partes, tiende a reaccionar frente al tema con posiciones escasamente reflexivas que repercuten en las decisiones del primero –pocos temas son tan susceptibles de manipulación demagógica como este.

Hacemos referencia a una sociedad que, hasta hoy, sólo mostró una autocrítica parcial con respecto a la inexplicable reacción manifestada tres décadas atrás, cuando asumió como una gesta patriótica el irresponsable arranque de un gobierno militar al que culpó por no haber ganado la guerra y no por haberla tenido.

Pero esta lógica de confrontación no se agota de este lado del Atlántico.

Estudiantes de Doxa - Sin soluciones en el horizonte de MalvinasDe hecho, aunque con distintas características y menor intensidad, también es usada por parte del Gobierno inglés que exhibe una anacrónica posición pseudocolonial –las islas son consideradas por el Comité de Descolonización de la ONU como un territorio no autónomo administrado por el Reino Unido–, acompañada por gestos simbólicos hostiles como la visita a las islas del príncipe William en condición de miembro de las Fuerzas Armadas.

Se establece así, un juego de suma cero en el que Argentina sólo está dispuesta a negociar si sobre la mesa se pone el tema de la soberanía, mientras que Inglaterra únicamente lo haría si esto no se hace. De este modo, las políticas de ambos gobiernos, más que resolver un problema internacional, aparentan estar dirigidas a la opinión pública doméstica, frente a un tema que despierta una intensa irracionalidad, y que se ‘justifica’ bajo la premisa de una comunidad de sentimientos que impide desapasionarse.

Sin embargo, escondidos detrás de la demagogia y más allá del chauvinismo social y del debate abstracto relativo a la detención de soberanía sobre el territorio, hay diversos argumentos de peso que debieran discutirse.

El principal, las exploraciones petroleras que han despertado una mayor atención sobre el archipiélago.

Pero estas no sólo se proyectan en los yacimientos existentes alrededor de él, sino en el reclamo potencial sobre territorios submarinos de la Antártida, ricos en hidrocarburos, y que Gran Bretaña –usando las islas como plataforma– podría reclamar en el futuro. Recordemos que, en esa línea, existe un precedente cercano como consecuencia de los avances que ocho países del hemisferio norte realizaron sobre la división de una amplia proporción del subsuelo marino en el Ártico, en junio del 2011.

Respondiendo a esta situación, el Gobierno argentino desplegó una estrategia novedosa, y en varios aspectos inteligente.

La presidenta Cristina Fernández determinó el abandono de una posición estrictamente unilateral para enfrentar el problema de manera regional. En tal sentido, logró el apoyo de varios de los vecinos, legitimando su acción y contribuyendo simultáneamente a deslegitimar la británica, con el efecto negativo de aumentar los costos de la ocupación.

Aunque vale insistir que no existe un consenso al respecto. Mientras que varios gobiernos la han apoyado sin restricciones, otros se han mostrado dubitativos o, incluso, contrarios a acciones como el bloqueo de sus puertos a barcos con bandera de Malvinas.

A pesar de ello, no está claro que esto vaya a traducirse en resultados tangibles. Sobre todo por las posturas inflexibles basadas en una rígida –e inútil para el caso– idea de soberanía absoluta e indivisible.

Dentro de este marco de análisis, como se mencionó, ninguno de los dos está dispuesto a ceder algo de terreno, condición necesaria para la viabilidad de cualquier tipo de acuerdo. Mientras tanto, el statu quo continúa beneficiando a Gran Bretaña.

¿Pero a quién perjudica más intensamente la situación actual?

Son los kelpers –habitantes de las islas desde 1833 y primeros colonizadores civiles de las mismas– los principales afectados.

La falta de flexibilidad en las posiciones de ambas administraciones los mantiene atrapados en una tensa posición. Situación agravada por la presencia de un gobierno argentino que no los reconoce como sujetos de derecho al intentar forzarlos a aceptar una ciudadanía y un gobierno que no desean.

El resultado final es un círculo vicioso en el que ambos países le prestan una atención exagerada a una dimensión específica del asunto –de moderada importancia– quedando relegado el debate esencial y haciendo muy poco viable cualquier tipo de solución.

lunes, 20 de febrero de 2012

Violencia urbana: a quienes condenamos

Por Ana Lucía Paz Rueda.
Directora programa de Sociología
Universidad Icesi - Cali

Los medios masivos de comunicación informan permanentemente sobre casos de violencia urbana que nos aqueja, día a día. Y se preguntan la causa de ella. El análisis debe hacerse de manera diferenciada y compleja para poder entender lo que ocurre en la ciudad.

Son importantes varios asuntos: Su denominación en plural; “las violencias” porque corresponde a distintos fenómenos sociales, culturales, económicos y políticos, estrechamente relacionados entre sí.

La violencia urbana es sólo una de las formas de violencia de este país; aquella que afecta y a la vez es producto de la manera en que vivimos juntos. Y es de varios tipos, sólo menciono algunas de ellas. Una es la violencia generada por la delincuencia organizada que actúa en pro de conseguir recursos económicos y de obtener poder. Otra es la violencia cotidiana derivada de la convivencia en las calles, en donde se ponen en juego las normas y el orden ciudadano. Y otra la violencia intrafamiliar que pone en evidencia las tensiones propias de las relaciones íntimas. Todas ellas son multicausales.

Los medios masivos generalmente se preguntan por el tipo de sujetos que ejercen la violencia. Esta pregunta es insuficiente. Violencia urbana: delincuencia juvenilHay que preguntarse además por el tipo de sistemas sociales que producen y reproducen la violencia; por el tipo de instituciones sociales que tenemos; por el perfil de los gobernantes que elegimos; por el tipo de grupos políticos que conformamos, por las débiles formas de organización ciudadana que nos caracterizan, por el precario sistema de justicia que nos regula, por el impacto del narcotráfico no sólo sobre lo económico y lo político sino sobre lo cultural, sobre los deseos y las expectativas de la gente; por las enormes inequidades que tenemos; por el impacto de la economía y del trabajo sobre las nuevas formas de familias y por un larguísimo etcétera.

Sólo si entendemos que los comportamientos ciudadanos son el resultado de la confluencia de éstos, entre otros muchos fenómenos, vamos a dejar de preguntarnos por el tipo de sujetos capaces de cometer delitos para pasar a preguntarnos por las causas de ello.

Las causas de la violencia son estructurales, son sociales, pero se suelen hacer análisis en donde las responsabilidades se dirigen exclusivamente a los sujetos. Es necesario insistir en que no es únicamente en el comportamiento individual en donde se encuentran las explicaciones sino en las sociedades que forman y acogen a los individuos, en otras palabras, en los tipos de individuos y de relaciones sociales que nuestras sociedades producen.

¿Por qué señalar, por ejemplo, solamente a los jóvenes cuando ellos son socializados por las generaciones que los anteceden? Porqué señalar a ciertos sectores sociales marginados cuando ellos han surgido de un entorno social, político y económico que los ha excluido sistemáticamente? ¿Por qué mirar solamente al hombre maltratador y no a la sociedad machista y patriarcal en la que ha sido formado? ¿Por qué analizar únicamente a quien viola la ley y la incapacidad de la ley para regular al ciudadano?

Si señalamos y juzgamos a los individuos (generalmente jóvenes) y no atendemos las causas profundas ni a los sistemas sociales en su conjunto, quedamos presos de la idea de que sancionando y aislando a ciertos sujetos vamos a quedar finalmente libre de delitos. Tarea imposible, inviable y absurda porque desconoce que lo que somos es producto de la manera en que históricamente nuestras instituciones sociales han funcionado. Gobiernos transparentes, equidad, educación, trabajo digno, sistemas de justicia funcionales son la salida.

No es retórico; sólo las sociedades bien gobernadas producen ciudadanos gobernables.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Universidad con ánimo de lucro, un engaño para la comunidad estudiantil

Por Francisco Piedrahita.
Rector, Universidad Icesi - Cali
Agosto 21, 2011.

(Publicado en ElPaís.com.co ver)

Francisco Piedrahita. Rector de la Universidad Icesi - CaliEntrevista a Francisco Piedrahita, Rector de la Universidad Icesi, publicada en el periódico El País el 21 de agosto de 2011. Francisco Piedrahita, Rector de la Icesi, rechaza la reforma a la Ley 30 de Educación Superior, que legarizaría las Universidades con ánimo de lucro.

¿Qué diferencia la universidad sin ánimo de lucro de aquella con ánimo de lucro?

La diferencia central es la distribución de excedentes. La universidad sin ánimo de lucro no tiene dueños, es dueña de sí misma y, si tiene excedentes, por ley, deben reinvertirse en la misma universidad, mientras que la universidad con ánimo de lucro tiene dueños o accionistas que hacen una inversión para obtener unas utilidades, como en cualquier otra empresa.

¿Por qué no es conveniente la reforma a la Ley 30 de Educación Superior?

He estudiado casos en Estados Unidos, Chile, México y Brasil, pero sobre todo en EE. UU. porque esas universidades funcionan como empresas sociedades anónimas y publican su información. Y el Congreso ha sido más estricto y se generan escándalos por ello. El último gran escándalo fue esta semana cuando la Fiscalía General y cuatro estados de ese país demandaron a una de estas empresas (universidad con ánimo de lucro) por fraude de US$13.000 millones, cifra superior al presupuesto de toda la educación en Colombia.

¿Qué logran esas universidades?

Los resultados son muy buenos en dividendos para las empresas, pero muy malas en calidad para la población estudiantil: tienen tasas de deserción muy altas y las de graduación son muy bajitas, los egresados no consiguen trabajo y no tienen cómo pagar los créditos de estudio. La semana pasada vino el rector de la Universidad Fluminense y habló mal de esta experiencia en Brasil. En México es a bajo costo para estudiantes pobres y ofrecen programas de estudio de muy mala calidad. Y las revueltas en Chile están relacionadas con las universidades con ánimo de lucro, que allá son ilegales. Y se complica más porque descubrieron que, como la universidad es sin ánimo de lucro, le montan una empresa que se vuelve dueña de los activos de la universidad y le prestan servicios y así sacan las ganancias y luego parten entre los dueños y los políticos.

¿Por qué es tan mala la universidad con ánimo de lucro si la competencia en el libre mercado es buena?

Los economistas coinciden en que la ley del mercado no funciona cuando se trata de bienes públicos y si hay externalidades positivas o beneficios para todos. Y porque hay una asimetría en la información, es decir, que el proveedor sabe muchísimo más que el comprador sobre lo que éste compra. Y cuando se compra educación universitaria, ésta no se da en uno o dos días sino en cinco años y sus logros se ven a lo largo de la vida. Esta desinformación se debe a que las universidades con ánimo de lucro invierten más en publicidad y mercadeo, tienen una fuerza de ventas reclutando jóvenes, así que es muy fácil ganar estudiantes con cuentos, hay una tendencia o probabilidad de engaño.

Mencionemos un ejemplo...

Mientras en Icesi, por ejemplo, gastamos el 4% del presupuesto en mercadeo, una universidad con ánimo de lucro en EE. UU. gasta el 25%. En internet hay un video de un ex directivo de una de estas empresas contando muy tranquilo que sólo el 10 o 20% lo invierten en profesores y el 25% va a mercadeo. Cuanto el periodista lo confronta, responde que eso qué importa, si cuando se compra un perfume, ¿acaso solo el 10% del precio no corresponde al contenido, y el resto es publicidad? Por eso digo que ellos son vendedores de ilusiones.

Una de esas universidades es la de Phoenix. ¿Cómo funciona?

Es universidad con ánimo de lucro más grande en EE. UU. está en la bolsa, y aunque en ese país todo es con todas las de la ley, invierte sólo la séptima parte de lo que invierte Icesi por estudiante, que es en Colombia y en la provincia, pero invertimos siete veces más. Eso sí, Phoenix cobra el doble de lo que Icesi cobra, así que el negocio es redondo. Es más, ganan el 60% neto sobre el patrimonio invertido, el triple de lo que ganan en promedio las grandes empresas norteamericanas.

¿Esta reforma sería dar una patente de corzo a las universidades piratas?

En Colombia hay universidades con ánimo de lucro, sólo que sin decirlo, como en Chile. Algunas personas, ante la propuesta de reforma a la Ley 30, olímpicamente responden que ‘si ya las hay, legalicémoslas, sincerémosnos y pongámoslas a que paguen impuestos’. Con ese cuento podemos arreglar todos los problemas del país: si hay gente que roba, pues legalicemos el robo, o si hay gente que mata, legalicemos el crimen. Esa disculpa es horrible. El Estado debe es preocuparse de que las universidades con ánimo de lucro se vuelvan universidades de verdad y exigir que reinviertan sus utilidades en educación, no para los accionistas.

¿La reforma sería un retroceso a las medidas de cualificación tomadas por el mismo Gobierno y el MEN?

La década pasada fue sostenida de mejoramiento de calidad de la educación superior, desde que estableció el registro calificado, la acreditación, las pruebas Ecaes, ahora Saberpro, el observatorio laboral para el seguimiento a los egresados, Colciencias fortaleció su evaluación de la investigación, y una serie de medidas que buscaban mejorar la educación superior, pero esta reforma iría en contravía.

¿Hay algún caso en Colombia?

El Politécnico Grancolombiano, que ya entró en la red de la multinacional Whitney y el único resultado es cuánto le entra de flujo de caja a la universidad y a los accionistas, en vez de mostrar logros académicos: cómo les va a los graduados; no hablan de deserción escolar ni de incorporación laboral. Se cambia el paradigma de calidad académica, el de la década pasada, donde las universidades del país hicimos un esfuerzo y el Gobierno exigiéndonos, por el paradigma de las ganancias.

Se pierde en investigación...

El ánimo de lucro desfigura la esencia de la universidad porque no le importa la investigación, que es la gran misión de toda universidad en todas partes. En la Universidad de Phoenix, cuyos dueños son los accionistas de la empresa Apollo, no gastan un peso en investigación, eso no está en su agenda.
¿Eso en qué se traduciría?

En que no van a abrir programas como biología, química, geología, ni de humanidades o ciencias sociales, porque eso requiere mucho laboratorio, mucha investigación, mucha inversión y tienen poca demanda, y así no da dividendos. Entonces van a montar programas baratos de tiza y tablero y de mucha demanda. Eso es gravísimo porque no vamos a tener profesionales en áreas que el país requiere, así sea en cantidades reducidas. Por eso la universidad es un bien público, y esa es la gran preocupación de las universidades oficiales como la del Valle y que compartimos,y es que esta reforma desfigura la esencia de la universidad, porque desaparece como bien público y aparece como vendedora de títulos.

Le preocupa el tema del mercado...

Y le está hablando un hombre de empresa, que cree en el mercado, pertenece a juntas directivas, pero hay sectores donde el mercado no funciona y la educación es uno de ellos. En Icesi hay muchas empresas de la región que invierten, pero donando recursos, porque creen que eso mejora el entorno, a la población, a la ciudad, a sus empresas porque van a estar en una comunidad más sana y más próspera, y además van a tener profesionales calificados, pero no son accionistas a la espera de ganancias netas o utilidades en efectivo, sino de resultados de investigación y de docencia en el mediano y largo plazo.

viernes, 21 de octubre de 2011

Cuerpo fuerte y alma sumisa: un análisis de una formación social racializada

Por Inge Valencia & Carlos Duarte.
Profesores del programa de Antropología
Universidad Icesi - Cali
Miembros de LaDirekta y el Centro de Pensamiento Raizal.

-A propósito de la asimetría racial y la polarización discursiva en la elección por la alcaldía de Cali-

Este texto intenta develar o aportar en la interpretación de las representaciones que se han puesto en juego entre dos de los candidatos con mayor opción de ocupar la alcaldía de la ciudad de Cali (María Isabel Urrutia por el Polo Democrático Alternativo y Rodrigo Guerrero por el movimiento de firmas independiente 'Pa' lante Cali'). Hemos decidido escribir este texto luego de chocarnos con un graffiti de la calle 10 con carrera 39, en el que se lee: “Negra HP. No, No nos vas a gobernar”. También es diciente que dicho juego de representaciones hace parte del propio diseño de campaña de la candidata del Polo, recorriendo la ciudad es posible encontrarse con carteles pegados en las paredes que dicen: “No le pegue a la negra, vote por ella”.

Negra HP. No, No nos vas a gobernarEnunciados como los anteriores invitan a repensar como a pesar de todas las celebraciones vinculadas al año internacional de la afrodescendencia, y de la asistencia multitudinaria al Festival de música del pacifico “Petronio Álvarez”, la estrategia racial opera como un recurso eficaz cuando el debate se desplaza de los espacios patrimoniales de la cultura hacia los escenarios efectivos del poder político. Este tipo de recursos, listos a ser utilizados, también nos invita a preguntarnos: ¿Cómo a pesar de 20 años de implementación de un estado multicultural, el racismo en tanto recurso político y social subsiste en los resortes imaginarios de la sociedad colombiana? ¿Qué papel juega la etnicidad en el escenario político caleño? ¿En este caso estaríamos hablando de fenómenos de oposición étnica, racial, o de clase social? ¿Cómo operan las estructuras del racismo, el getho y la exclusión en nuestros contextos contemporáneos?

Para tal efecto repasaremos dos escenarios en los cuales emergen las estructuras de racismo cotidiano, Un primer escenario tiene que ver con los comentarios y las frases que circulan en torno a la gente negra, y que siendo asimiladas y naturalizadas por la cotidianidad, son -en apariencia- desarmadas de las profundas cargas políticas con las que deambulan. Un segundo aspecto, tiene que ver con el papel que juegan los medios masivos de comunicación en la producción de los estereotipos racistas, y en la estructura fundamental del racismo. El objetivo final de este pequeño ejercicio será preguntarnos hasta que punto Cali puede ser considerada como una formación social racializada.

Primer escenario: las fronteras imaginarias y las metáforas del racismo
“Ese Niche si es mucha clase para manejar el balón”, “… uh, uh, uh eres como un simio negro bruto, “Corré negro HP, negro tenias que ser, para ser tan perezoso. Los anteriores comentarios emergieron hace 15 días en el remodelado estadio Pascual Guerrero. Era un partido Santafe – Deportivo Cali. Lo que nos llamó la atención no fue la vociferación de epítetos hirientes al rival, hecho común en cualquier partido de futbol, sino su evidente carga racial. En un 99% la hinchada apoyaba al Cali, pero los epítetos raciales no distinguían entre el verde caleño y el rojo santafereño, idénticas construcciones discursivas se utilizaban para los jugadores negros de ambas escuadras, incluso, eran voceadas por personas que bien podrían ser identificadas como “negras”.

En un contexto en el que la gente negra es cercana a un 54% del total de la ciudad (Dane 2005), la sociedad caleña es una formación social que inconscientemente recurre a la estigmatización racista. No es raro escuchar frases que asocian el color de la piel con connotaciones que abierta o simuladamente reducen el sujeto negro a su fuerza física o lo sumergen en rasgos hipersexuales: “sudando como negro”, “eso es cosa de negros”, “perezoso como negro”, “baila como negra”, “huele a negro”, “corre como negro”. También son comunes otros tipos de afirmaciones que reconocen los sujetos dentro de una matriz que los reduce a rasgos ingenuos o abiertamente infantiles: “tan lindo el negrito”, “… no son muy inteligentes… pero son simpáticos”, “tan alegres, los negritos”. Unas y otras construcciones discursivas, por lo general, ubican las poblaciones negras lejos de los espacios de poder legítimamente aceptados en la sociedad, más bien deambulan naturalizadas y despojadas de su profunda carga política e ideológica. Se reproduce por lo tanto, la metáfora que opone dialécticamente al buen salvaje, del salvaje peligroso. O, como sugiere Jaime Arocha, en la critica que realiza a la utilización del estereotipo “negro” en la película “Perro come perro”, “[…] se recurre a la representación común de “Cuerpo fuerte y alma sumisa”. Una representación con antecedentes tan antiguos como la novela el Alférez Real de Eustaquio Palacios, el clásico literario de la hacienda esclavista vallecaucana en el siglo XVIII. En opinión de Arocha, la reiteración de los estereotipos es uno de los medios a través de los cuales se propaga la ideología que sustenta el racismo. Si tenemos en cuenta que la relación precede los términos de la relación, es posible ir más allá para prever que la ubicación de la gente negra dentro de la metáfora de “Cuerpo fuerte (para la producción) y alma sumisa”, al mismo tiempo se demarca su némesis simbólica: “Cuerpo improductivo y espíritu rebelde”.

De esta manera, de una parte se da pie a un juego de estereotipos y gradaciones por ubicarse en una o en otra metáfora, dependiendo en donde se es ubicado por los otros, y en donde se realiza el proceso de autoidentificación de los individuos. De otra parte, las representaciones colectivas van identificando unas y otras metáforas en lugares geográficos reales y concretos que van dibujando toda una cartografía imaginaria del racismo: Agua blanca y Puerto Tejada son peligrosos, mientras que Juanchito es alegre y rumbero. De acuerdo con el sentido de los comentarios de Arocha, podría decirse que la sociedad caleña traza una frontera imaginaria, una especie de aseguranza para mantener la dominación simbólica, la cual se implementa por medio de sucesivas fragmentaciones poblacionales operadas en el lenguaje cotidiano.

Una primera distribución se encargaría de distinguir entre los negros y lo que no lo son, para luego desarrollar una segunda dicotomía entre los negros sumisos, que por medio de sus cuerpos fuertes -cuerpos para el capital- sostienen la producción, como en el caso de las cooperativas de corteros de caña. Al otro lado de la frontera habitan los negros rebeldes y ladinos, como el demonio Buziraco al que fue necesario desterrar con el monumento de las tres cruces; cuerpos asimilados como vagos e improductivos para el capital, como los grupos de Hip-Hop de Agua Blanca y Siloe. Incluso, cuerpos amenazantes para la dominación como el viejo Cinecio Mina, o el Consejo Comunitario de la Toma que encarnan la histórica resistencia frente al despojo territorial. Estamos hablando de una Zona Marginal habitada por cuerpos rebeldes y resabiados como el del Movimiento de los Corteros de Caña, cuerpos que con ritmo arrebatado y atonal reinscriben en su superficie las viejas historias de los cimarrones y contrabandistas de tabaco del río Palo.

Segundo escenario: Formación social, raza e ideología
Para Stuart Hall (1978, en Grossberg L.1996) la relación entre el racismo y los medios tocan directamente el problema de la dominación ideológica, dado que el principal campo de acción de los medios de comunicación es la producción, transformación y posicionamiento de las ideologías. Para Hall las ideologías no son accidentes o errores discursivos, por el contrario su poder reside en la extensión evocativa de sus argumentos, y en su capacidad para remitir a diversas constelaciones de significados. De acuerdo a nuestra línea argumentativa, el dispositivo ideológico se actualiza a través las mencionadas “metáforas del racismo”.

Como venimos de apreciar las metáforas del racismo dividen a la población de acuerdo al color de su piel en un esquizofrénico vaivén de atributos bondadosos y criminales. Dicha dinámica emerge con repetida frecuencia en los medios masivos de comunicación caleña. Por estos días, dichas metáforas han aparecido con virulencia refiriéndose al pulso electoral entre Rodrigo Guerrero y María Isabel Urrutia. A este respecto invito a revisar los términos en que dicho debate apareció en una columna de uno de los diarios de mayor circulación de la región. El diario el país publico el 11 de Septiembre de este año un texto escrito por Antonio de Roux bajo el lapidario titulo de “Vendió el alma”.

El autor comienza su texto “[…] manifestando mi admiración por los afrodescendientes. Me gustan su vivacidad y su espíritu alegre. En materia de agudeza mental no tienen nada para envidiar a las otras etnias y, por el contrario, su inteligencia emocional es mucho más desarrollada que la correspondiente a la mayoría de la población. Sin embargo, debo expresar mi desconcierto ante la manera como María Isabel Urrutia, candidata del Polo, viene adelantando su campaña a la Alcaldía de Cali.” Observemos entonces, como en la columna referida opera el discurso ideológico. En primera medida habría que reconocer como a pesar que las ideologías son emitidas por individuos, la ideología forma parte de las formaciones sociales en las cuales son afirmadas, en esa medida son profundamente inconscientes. Seguramente el autor no reconoce sus generalizaciones, cuando describe “la vivacidad y el espíritu alegre” de un conjunto poblacional tan diverso como el afrodescendiente. En gran medida, los procesos ideológicos del racismo funcionan de manera inconsciente, más que por intención consciente. Tal y como lo muestra Hall, “las ideologías producen diferentes formas de consciencia social, en lugar de ser producidas por aquéllas”.

Bien podríamos quedarnos en un marco analítico del racismo a partir de sus condicionamientos perceptúales entre la gente negra y los que no lo son. Sin embargo, “… la cuestión no es si los hombres en general establecen diferencias perceptuales entre grupos con diferentes características raciales o étnicas, sino más bien, cuáles son las condiciones específicas que hacen de esta forma de diferenciación algo pertinente socialmente y activo históricamente” (Hall Op. Cit). Es decir, hasta que punto el racismo es un recurso posible y efectivo dentro de la formación social en la cual se produce.

Si seguimos leyendo la columna de Antonio de Roux nos damos cuenta que el columnista acusa “La mutación de la otrora apacible campeona olímpica…”, en la medida que en opinión de Roux, la candidata Urrutía participa de una de las posiciones más radicales de la izquierda política del Valle del Cauca, encarnada en el senador Alexander López. A titulo seguido el columnista se muestra desconcertado por la denuncia de María Isabel en torno a que en Cali existe una oposición entre ricos y pobres, dentro de la cual la oligarquía busca utilizar todos sus métodos para acceder a la primera magistratura de la ciudad. Incluso, la candidata del Polo denunció como Rodrigo Guerrero utilizo sus vínculos y relacionamientos con el presidente Juan Manuel Santos, para favorecer su inscripción como candidato. Punto seguido, el autor compara la polarización de clase a la cual se refiere Urrutia con un oscuro caso de dopaje por el cual la deportista fue sancionada, y le pide que dado ese antecedente se abstenga de “[…] evitar dar lecciones sobre aquello en lo cual hemos fallado”. Así, de un debate que Urrutia había colocado alrededor de las condiciones socioeconómicas de la ciudad para explicar la polarización caleña frente a la posibilidad que una mujer negra asumiera la primera magistratura de la ciudad, el autor concluye: “A mi una cosa me queda clara en todo caso: no deseo que alguien sancionado por su comportamiento deshonesto o su descuido, que olvidó los valores inmensos de su etnia, que adoptó el discurso del resentimiento y la polarización, llegue a conducir los destinos de mi ciudad.

Para Hall, el racismo desde el punto de vista de su especificidad histórica, permite ver que su objeto es la organización —por el poder— en la formación social, en tanto configuración de posiciones y relaciones desiguales. Este punto de vista analítico considera el racismo como una forma —o una serie de formas históricamente cambiantes— de dividir y distribuir la población. Como vemos, Antonio de Roux niega la oposición propuesta por María Isabel Urrutia entre “ricos y pobres”, para fragmentarla en múltiples binarismos del resentimiento y la polarización social: inocente-culpable, honesto-deshonesto, cuidadoso-deshonesto. La verdadera cuestión para Hall no es cómo escapar del binarismo o negarlo, pues eso implicaría ignorar el contexto. Reducir el racismo a una sola relación binaria como la de pobres y oligarcas, olvida que muchos de estos epítetos son reproducidos y validados por los mismos sujetos racializados. Como mostraría Franz Fanon en su libro Piel negra, mascaras blancas, la gente negra reproduce -en no pocos casos- los estereotipos sobre su misma condición, y de muchas maneras busca lavar su condición moviendo la frontera imaginaria del color de la piel y los rasgos fenotípicos, hacia individuos idealmente más negros: el negro-azulado.

En lugar de ello, mas bien deberemos preguntarnos porqué reaparecen los binarios. Para Hall, cualquier binarismo es en realidad una diferencia sobredeterminada, el poder siempre sigue manteniendo los binarios en las realidades históricas: «Esto es posible debido a que el lenguaje y el poder no son lo mismo, sino que el poder interviene en el lenguaje (representación) para asegurar ciertos efectos. Como vemos en los múltiples adjetivos que mimeticamente se extrapolan desde la candidata María Isabel en la fragmentación binaria del columnista de Roux, hasta el extremo del graffiti citado al comienzo de este texto; en ambas construcciones discursivas es posible apreciar que a pesar de la existencia de “…ciertas características generales en el racismo. Aún más significativas son las formas en las que dichas características generales se modifican y transforman por la especificidad histórica de los contextos y los entornos en los cuales cobran actividad” (Hall Op. Cit.).

Por último, repasando uno de los comentarios de los cibernautas que visitaron la columna de Antonio de Roux, observamos que tal y como nos lo propone Hall, las ideologías “trabajan” construyendo para los lectores sus posiciones de identificación y conocimiento que le permiten “proferir” verdades ideológicas como si fueran sus legítimos autores. Alguien identificado como Gabriel61 escribió debajo de la columna referida:

“¿Y ustedes creen que una ignorante de todo lo anteriormente mencionado va a sacar a Cali del ostracismo en el que estamos?. Cali ya no tiene Caleños, además de haberse llenado de desplazados analfabetos y que no tienen idea de lo que es cultura, han llegado a Cali a despedazarla, a Ultrajarla,a irrespetarla...además de todo, también quieren ser alcaldes para depredarla más y dejarla inviable como ciudad. A una ciudad llena de sicarios y raponeros ningún empresario internacional la quiere mirar, no hay quién le inyecte capital”. Mié, 09/14/2011 - 3:51pm — Gabriel61

Es así como se transforman los binarismos asignados implícitamente a la candidata María Isabel. Las metáforas de cuerpo fuerte y alma sumisa se continua propagando en el juego de sus posibles evocaciones y adjetivaciones dentro de la formación social racializada. Esto no se debe a que necesariamente las evocaciones emanen de nuestra experiencia más íntima, unificada y auténtica, sino que por lo general nos vemos reflejados en las posiciones que hay en el centro de los discursos desde los cuales “cobran sentido” las afirmaciones que hacemos. Así es como los mismos “sujetos” (por ejemplo, las clases económicas o los grupos étnicos) pueden construirse de manera diferente en diferentes ideologías.

Bibliografía

AROCHA, Jaime (2008). Ideología y Racismo. El Espectador http://www.elespectador.com/columna85506-ideologia-y-racismo

DANE. 2005. Censo Poblacional.

DE ROUX, Antonio (2011). Vendió el alma. Diario el País. http://www.elpais.com.co/elpais/opinion/columna/antonio-roux/vendio-alma

FANON, Franz (1974). Piel negra, máscaras blancas, Editorial Schapiere, Buenos Aires.

GROSSBERG, Lawrence (2006). Stuart Hall sobre raza y racismo: estudios culturales y la práctica del contextualismo. Revista Tabula Rasa. Btá No 5.

martes, 18 de octubre de 2011

¿Una película con happy end?

Por Vladimir Rouvinski.
Profesor del programa de Ciencia Política con énfasis en relaciones internacionales
Director del CIES
Universidad Icesi - Cali

La hegemonía global de los Estados Unidos en el sistema internacional jamás estaba tan cuestionada como en los últimos tiempos. La decadencia del poder estadounidense posee varias manifestaciones a nivel global, pero quizás, hay pocos lugares en el mundo en donde los escenarios internacionales son tan complejos como en el Medio Oriente. A primera vista, el reciente descubrimiento del complot para asesinar el embajador de Arabia Saudita en los Estados Unidos parece una película con happy end hecha en Hollywood: en ella, unos buenos chicos (servicios secretos estadounidenses) logran a salvar a otros buenos chicos (el embajador de un país aliado de EE.UU. y posiblemente varios mandatarios estadunidenses) del daño que están armando los malos (espías iraníes) en colaboración con otros (narcotraficantes mexicanos).

Sin embargo, para un observador internacional, el complot iraní en los Estados Unidos es un reflejo del proceso de la redistribución del poder en el Medio Oriente que no es un cortometraje sino más bien una larga telenovela. Varios actores internacionales están considerando el debilitamiento del poder global estadounidense como su oportunidad para cambiar el status quo en la región y fortalecer su papel en la nueva realidad regional. Como consecuencia de este cambio, se agravan las viejas rivalidades y se surgen las nuevas. Ambos, Irán y Arabia Saudita –que tienen una historia larga de relaciones conflictivas– tienen ambiciones de lograr el reconocimiento en el Medio Oriente como nuevos líderes regionales. En ambos países, hay desacuerdos al interior de sus círculos de poder en cuanto las políticas domesticas y exteriores, y, al parecer, el complot en EE.UU. tiene que ver, en primer lugar, con esta situación. Sin duda, lo ocurrido en Washington hace parte del desarrollo de unos escenarios complejos que no necesariamente tendrán un happy end.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Un fantasma peligroso

Por Vladimir Rouvinski.
Profesor del programa de Ciencia Política con énfasis en relaciones internacionales
Director del CIES
Universidad Icesi - Cali

La publicación de la declaración de Al Qaeda en ocasión del aniversario de los ataques contra las Torres Gímelas en Nueva York, tiene como propósito enviar un mensaje a los gobiernos del mundo que -a pesar de la muerte de Osama bin Laden- las ideas del terrorista más famoso de los tiempos modernos siguen vivas. Por otro lado, dicha declaración también representa un intento por vincular al grupo terrorista a los movimientos emergentes en Medio Oriente, señalando que los resultados alcanzados por estos durante la “primavera árabe” son consecuencia de “los sacrificios” hechos por bin Laden y otros integrantes de Al Qaeda.

Los ataques del 11 de septiembre, si bien no cambiaron las reglas de juego en la sociedad internacional, han demostrado con claridad un problema que enfrentan los Estados contemporáneos. Se trata del impacto que poseen las organizaciones terroristas transnacionales en las relaciones internacionales que afecta las capacidades de los Estados para responder, de manera eficaz, a los retos que representan grupos como Al Qaeda en un sistema internacional formado por y diseñado para los estados soberanos y que resulta infructífero en los escenarios que buscan a desarrollar los terroristas.

La guerra contra Afganistán que Al Qaeda forzó a los Estados Unidos a iniciar, es la evidencia clave de que los terroristas transnacionales saben aprovechar la debilidad de los actores estatales. Esto ocurre en un contexto en el que la distribución del poder en la arena internacional está cambiando y ya no existe la misma aceptación de normas y prácticas en el ámbito internacional. Parecería que lo que Al Qaeda comienza a buscar no es la continuidad de las actividades terroristas, sino una cierta legitimización de su poder, aprovechando los cambios en Medio Oriente. El terror se convierte, entonces, en una fantasma, un fantasma peligroso para el futuro del sistema internacional.

Artículo publicado en la edición impresa de ElPaís.com.co el domingo 19 de agosto de 2011.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Gubernamentalidad Neoliberal colombiana, su inducción represiva

Por Carlos Duarte.
Profesor del programa de Antropología
Universidad Icesi - Cali
Miembro del Centro de Pensamiento Raizal.

(Ver en Medvedkino)

A propósito de la Ley de víctimas: recordando la fase de introducción armada del actual modelo de gubernamentalidad neoliberal colombiano, a pesar de los dispositivos de olvido oficialistas.

La aprobación e implementación de la Ley 1448 de 2011 definirá el contexto del campo colombiano en los años a venir. Pero además, se supone que la Ley de Víctimas dotara a la sociedad colombiana de una política de Estado que reconocerá y garantizará los derechos de las víctimas y de la sociedad impactada durante décadas por graves violaciones a los derechos humanos y al derecho internacional humanitario.

Medvedkino hace parte de: LA DIREKTA Es en referencia este último aspecto al que nos queremos referir brevemente. ¿Cuál es la relación entre la consolidación de una gubernamentalidad neoliberal y una política de atención a las victimas del conflicto? Evidentemente, el punto de articulación tiene que ver con los dispositivos de la memoria. ¿Qué recordaran las generaciones futuras? y ¿Cuáles serán los códigos para interpretar la historia reciente del país? En este sentido, cuando el recordar esta mediado por una indemnización económica estamos directamente en el campo de una gubernamentalidad neoliberal. Neoliberalismo es hacer de si mismo un empresario, un “empresario de si”. De acuerdo con el Nacimiento de la Biopolítica de Foucault, lo que el neoliberalismo, en su vertiente norteamericana pretende, es “[…] ampliar la racionalidad del mercado, los esquemas de análisis que dicha racionalidad presenta, y los criterios de decisión que ésta implica, a ámbitos no exclusiva ni predominantemente económicos: la familia y la natalidad, pero también la delincuencia y la política penal”. En este caso, el aspecto a ser digerido bajo los intereses del mercado son los dispositivos de “la memoria”. Cuando lo que se recuerda esta limitado por los bordes de una indemnización monetaria, fijada además bajo los términos de una tecnocracia judicial sustentada en “[…] enterrar definitivamente a los muertos” (Ver en Video No 4. La política oficialista del olvido (08:40 minutos), estamos hablando de la legitimación de una política del recuerdo cómodamente instalada en los terrenos del neoliberalismo.

De otra parte, en esa dinámica de recordar por fuera del mercado es imprescindible no olvidar que la fase actual de gubernamentalidad neoliberal no ocurrió solamente bajo los avatares del mercado mismo o la confrontación discursiva; su imposición hegemónica debió implementar además, toda una ofensiva militar y una concepción clasista de la justicia sobre los adversarios del campo político (Ver videos No 3 y No 2). Dicho adversario a lo largo de la década de los 80s – 90s serian las estructuras sindicales y los dirigentes sociales en defensa de los bienes públicos y las autonomías territoriales locales y regionales (Ver video No 4).

Comúnmente y sobre todo desde los discursos oficialistas se apela al equilibrio autónomo del mercado como máxima política, sin embrago dichas afirmaciones tienden a ocultar que liberalismo y neoliberalismo no son lo mismo. El problema del liberalismo es “[…] como una sociedad política puede dividirse para introducir un espacio ‘libre’ que seria el del mercado” (Foucault 2004:137)”; sin embargo el problema del neoliberalismo es el contrario, “[…] descubrir como puede arreglarse un ejercicio global del poder político bajo los principios de una economía de mercado. No se trata, entonces, de liberar un espacio vacío, sino de articular y proyectar sobre un arte general de gobernar los principios formales de una economía de mercado” (Ibíd.).

Si comprendemos estas diferencias podremos observar como se cierra el modelo neoliberal de gobierno para el caso colombiano, (Ver video No 4 “Eliminación de los obstáculos al programa económico neoliberal por medio de la judicialización de la protesta social” (03:00 minutos) y “La represión disciplinaria” (04:05 minutos)). Entonces bajo una gubernamentalidad neoliberal no solamente es importante el desplazamiento de los intereses políticos hacia los ordenes pragmáticos de la economía, al mismo tiempo el neoliberalismo necesita de “[…] una política activa y extremadamente vigilante” (Foucault Op. Cit.:138). Dispositivos de disciplinamiento que en el caso colombiano se articularon con las fuerzas armadas y el sistema judicial. Por paradójico que parezca, el neoliberalismo es una economía de mercado sin laissez-faire, es decir: una política activa sin direccionalidad. El neoliberalismo, por lo tanto se establece al contrario del laissez-faire, bajo el signo de una vigilancia y una actividad de intervención permanente. Es posible encontrar en todos los textos de los neoliberales abordados por Foucault “[…] la tesis de que el gobierno bajo un régimen liberal es un gobierno activo, es un gobierno vigilante, es un gobierno intervencionista, y lo hace con formulas que ni el liberalismo clásico del siglo XIX, ni el anarco-capitalismo estadounidense contemporáneo podrían aceptar” (Ibid.). Es así como la introducción del modelo neoliberal de gobierno bajo el cual se termino con el proyecto del Welfare State criollo, tuvo que pasar necesariamente por la eliminación de las barreras sociales que se mostraban contraria a su lógica privatizadora y de adelgazamiento de lo público.

En este contexto los invitamos a repasar el modelo de inducción armado y jurídico del actual modelo neoliberal de gobierno, recordando la obra del reconocido abogado y defensor de las causas sindicales Eduardo Umaña Mendoza, justo en el momento de su implementación sistemática, a lo largo de las décadas de los 80s y 90s. Desde el punto de vista de la obra práctica de Umaña, podremos rastrear el transito desde un ciudadano sujeto de derechos -homo juridicus-, el cual se organiza políticamente para demandar reformas democráticas y participativas en la toma de decisiones estatales, hacia su progresiva sustitución, desde el punto de vista técnico estatal, por la figura neoclásica del “homo œconómicus”. En este marco de relaciones un modelo neoclásico o neoliberal de gobierno, se constituye bajo la dualidad entre libertad y represión, de un lado propende por la libertad de las fuerzas del mercado, y del otro lado introduce los dispositivos de control estatal necesarios, para mantener un escenario propicio para la acumulación.

AUDIOVISUALES EDUARDO UMAÑA MENDOZA
Para ver los 4 audiovisuales con su respectivo counter temático por minutos, hacer Click Aquí para ir al sitio Medvedkino - LaDirekta (Etnografía Audiovisual Colombiana)

lunes, 29 de agosto de 2011

Ocularcéntrismo

Por Carlos Duarte.
Profesor del programa de Antropología
Universidad Icesi - Cali
Miembro del Centro de Pensamiento Raizal.

(Ver en Medvedkino)

Basta con echar una rápida ojeada al lenguaje que empleamos habitualmente para demostrar la ubicuidad de las metáforas visuales. “Ver” y “mirar” por ejemplo. Para nosotros el “ver” tiene relación con el registro de lo visual en términos sensibles, mientras que el “mirar” tiene relación con el “darse cuenta”. Así cuando generalmente “vemos” lo que hacemos es capturar información de lo visible y cuando “miramos” construimos interpretaciones de lo que “vemos”.

Más interesante puede ser encontrar que el “mirar” -la interpretación, esta estrechamente relacionada con lo “admirable”. Darnos cuenta “de” se vincula secretamente con aquello que nos sorprende visualmente. Esta vinculación es aún más sugerente cuando la apreciamos en conexión con otras lenguas. Así nuestro “mirar” esta vinculado con la palabra “mirabilía”, (lo “maravilloso”), expresión que vale la pena recordar seria cotidianamente utilizada en los días del encuentro entre Europa y America. Siguiendo con este ejercicio, el latín “mirabilía”, hace parte de una misma constelación de significantes al lado del francés “merveille” y del ingles antiguo “marvail”; los cuales en nuestros días, nos resuenan por medio de una industria cultural de innegable influencia en los circuitos de consumo masivo, se trata de la empresa norteamericana de comics “Marvel”. Lo visual en esta pequeña etimología de lo imaginario, vincula el conocimiento de lo sensible, con lo maravilloso, lo admirable y con el consumo cultural de los comics.

A esa impregnación ocular del lenguaje hay que sumarle el cúmulo de lo que podrían denominarse prácticas sociales y culturales imbuidas por lo visual. Para Hans Belting, el ser humano es el lugar de las imágenes, y es en cierto modo, un organismo vivo para las imágenes. Lo anterior se torna comprensible si se piensa que a pesar de todos los aparatos con los que en la actualidad enviamos y almacenamos imágenes, el ser humano es el único lugar en el que las imágenes reciben un sentido vivo: imagen-cuerpo, imágenes-dioses, guerra de imágenes, imágenes-recuerdo e imágenes-sueños. Entonces, si pensamos que el terreno de las imágenes, entendidas en tanto mediaciones simbólicas, son el campo en el que se definen los gustos (las industrias culturales), la política (los estados de opinión) y el arte (la intermedialidad), quizás podamos decir hoy, con un mayor grado de certeza que la pesadilla de Guy Debord se formaliza en la medida que nos sumergimos de lleno en un entramado de relaciones sociales mediadas por la espectacularización de sus simulacros, o de sus formas simbólicas.

Desde otro ángulo de observación, menos pesimista quizás, también podríamos coincidir con Martin Jay, en que dada nuestra extraordinaria variedad y variabilidad de prácticas visuales podemos afirmar que las culturas de nuestro tiempo son cada vez más “ocularcéntricas”, o dominadas por la visión.

domingo, 7 de agosto de 2011

Costumbres peligrosas

Por Vladimir Rouvinski.
Profesor del programa de Ciencia Política con énfasis en relaciones internacionales
Director del CIES
Universidad Icesi - Cali

(Ver en Unicesi)

Algunos medios de comunicación rusos informaron que su presidente conoció sobre el atentado en el aeropuerto de Moscú a través de un mensaje en Twitter.

Para un país como Rusia, el uso de una red social como instrumento del primer mandatario para obtener información de importancia vital es -por decir lo menos- inusual. Sin embargo, para Dimitri Medvedev – conocido como un amante de las nuevas tecnologías- parece ser una costumbre hacerlo.

Mientras tanto, el primer ministro Vladimir Putin, quien aseguró que ni siquiera tiene un teléfono celular, recibía los informes de sus ministros de la manera acostumbrada: llamándolos a presentarse en su oficina. La televisión rusa nunca mostró al presidente Medvedev siguiendo las noticias por Internet, pero tampoco omitió exponer el verdadero liderazgo de Putin y su costumbre de dirigir personalmente – y frente a las cámaras de televisión- la búsqueda de soluciones a las situaciones de crisis.

No obstante esto, existen en Rusia otras costumbres mucho más significativas que las del estilo de gobernar de Medvedev y Putin. Después de la explosión de la bomba en Domodedovo, ninguno de los canales de la televisión en idioma ruso, controlados por el gobierno, interrumpió su programación regular como lo hicieron CNN, BBC y TVE, sino que siguieron exhibiendo shows, programas de humor y telenovelas. Esto se puede explicar por la persistencia de viejas costumbres moscovitas: los underreportings de los eventos incómodos para las autoridades.

Sin embargo, no debe creerse que la estrategia de underrrepoting permitirá que el problema “desaparezca” o que la gente vaya a borrar de su memoria, fácilmente, esta nueva demostración del poder terrorista de los separatistas en el Cáucaso. De hecho, cada vez que los medios de comunicación actúan de este modo, disminuye, aun más, el nivel de confianza de los rusos, no solo frente a ellos sino frente al gobierno mismo

Países emergentes y gobernanza global

Por Juan Albarracín Dierolf.
Profesor programa de Ciencia Política con énfasis en relaciones internacionales
Universidad Icesi - Cali
Junio 9, 2011.

(Ver en Portafolio.co)

Es necesario que el debate sobre el futuro de la gobernanza global trascienda.

El creciente peso económico y político de los países emergentes incrementa los costos de su no inclusión en la toma de decisiones mundiales e, igualmente, reduce el impacto potencial que sobre estos puedan producir incentivos políticos y económicos creados por las grandes potencias.

Más allá de la conmoción mediática en torno al dramático caso de Dominique Strauss-Kahn, ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), este episodio reaviva el debate sobre el peso de los países emergentes en las organizaciones internacionales y su papel en la gobernanza global. Incluso antes de la renuncia oficial de Strauss, el intenso cruce de exigencias y ajedrez político característicos de un nombramiento tan importante había comenzado.

Los Estados europeos recalcaron su aspiración de mantener el tradicional comando del FMI, ofreciendo la paupérrima justificación de que su liderazgo es necesario para manejar la actual crisis financiera del viejo continente. Por su parte, algunos países como China, Brasil e India declararon que ya era hora de que se nombrara un director proveniente de una potencia emergente.

Estudiantes de DoxaCon ello, estos últimos han buscado reafirmar la necesidad de efectuar cambios estructurales a los foros de decisión globales. Tal es el caso también de los órganos especializados de las Naciones Unidas, que deben reflejar, a su modo de ver, la nueva distribución de poder mundial.

Las discusiones sobre la obsolescencia y la falta de representatividad de las organizaciones internacionales son de larga data.

Se argumenta que las reglas de juego (formales e informales) del sistema multilateral otorgan posiciones privilegiadas en los procesos decisorios a Estados Unidos y Europa, y que son particularmente anacrónicas en un mundo donde estos últimos han perdido peso frente a otras naciones con economías más dinámicas (como los Brics, por ejemplo).

El creciente peso económico y político de los países emergentes incrementa los costos de su no inclusión en la toma de decisiones mundiales e, igualmente, reduce el impacto potencial que sobre estos puedan producir incentivos políticos y económicos (positivos y negativos) creados por las grandes potencias para lograr el cumplimiento con las reglas de juego globales.

En consecuencia, un multilateralismo que no los incluya puede producir decisiones sub-óptimas o, peor aún, que no se puedan implementar.

Sin embargo, es necesario que el debate sobre el futuro de la gobernanza global y el papel que deben cumplir los nuevos poderes en ella trascienda las posiciones algo ‘trilladas’ que claman por una mayor representación del ‘sur global’ y las reacciones defensivas de los europeos y estadounidenses. He aquí algunos puntos igualmente relevantes que la discusión no debe pasar por alto.

Primero, es importante recordar que las posiciones de liderazgo en política mundial cuestan.

Si bien la arquitectura internacional actual refleja en gran medida los intereses y visiones de los vencedores de la Segunda Guerra Mundial, ni Estados Unidos ni Europa han preservado su grado de influencia en las instituciones multilaterales de forma gratuita.

Ambos han asumido los costos de mantenimiento de las estructuras de la gobernanza global que incluyen, por ejemplo, los costos humanos y económicos de la intervención militar y la ayuda económica multilaterales.

Si los países emergentes aspiran a tener un mayor peso en la política internacional, deben estar dispuestos a contribuir más y a asumir mayores responsabilidades.

Segundo, hablar de países emergentes o industrializados como si estos fueran un bloque homogéneo es francamente ilusorio.

En la práctica, en aspectos claves de la reforma de las organizaciones internacionales ha existido una gran dosis de tensión y discordia. Por ejemplo, el intento por parte de Brasil, India, Japón y Alemania de obtener un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU fue frustrado por Argentina, Italia, Pakistán y China, entre otros.

Asimismo, varios esfuerzos brasileños de posicionar a sus diplomáticos en puestos importantes han venido fracasando por el rechazo de sus ‘aliados’ del vecindario. Es decir, las divergencias de intereses y rivalidades históricas que existen entre los países emergentes en ocasiones pesan más que su condición de ‘bloque’.

Por último, otorgar un papel más importante a las potencias emergentes en la gobernanza global no garantiza que esta sea necesariamente más incluyente y representativa. A pesar de sus esfuerzos por exhibirse como los voceros de regiones excluidas de la toma de decisiones globales, las nuevas potencias defienden sobre todo sus intereses nacionales y no los de sus semejantes.

La existencia de poderes mundiales provenientes de regiones ‘periféricas’ no cambia el hecho de que exista una asimetría en la distribución del poder mundial y que muchos países sean excluidos del proceso decisorio.

Es ingenuo, entonces, esperar que los Brics sean potencias con un comportamiento distinto a Estados Unidos o Europa, al menos en lo que respecta a la defensa de sus intereses nacionales.

viernes, 5 de agosto de 2011

¡Ya es hora de actuar!

Por Vladimir Rouvinski.
Profesor del programa de Ciencia Política con énfasis en relaciones internacionales
Director del CIES
Universidad Icesi - Cali

Últimamente, nos llegan algunas noticias internacionales que nos dejan con emociones positivas. La última semana, el 02 de agosto, estuvimos con el temor de que nos íbamos a despertar en un mundo distinto al que conocemos hoy debido a los problemas de la economía estadounidense. Pero el alivio que mostraron los observadores internacionales por el logro del consenso en Washington dejó en la sombra el hecho de que continúa, sin esperanza de ser pronto resuelta, la grave crisis humanitaria, tan difícil de aceptar en pleno comienzo del siglo XXI. El nombre de la crisis es “Somalia”.

Para muchas personas las imágenes de los niños que mueren de hambre en Somalia –quizás– son más impactantes que el número concreto de las personas, en la región, afectados por la peor sequia en más de sesenta años: 11 millones de individuos. No obstante, detrás de este número hay otro problema a largo plazo. La demanda por los alimentos en África de hoy es mucho más grande que hace medio siglo: la población en esta parte del mundo ha crecido significativamente y muchas de las familias sufren, de manera constante, por las dificultades para lograr suplir sus necesidades básicas, incluso cuando no hay sequía. Como si fuera poco, hay otro problema: mientras que la ayuda internacional a Somalia sigue siendo insuficiente, la que hay, a menudo, no puede ser distribuida adecuadamente porque los grupos insurgentes vinculados con al-Qaeda están controlando los territorios más afectados la hambruna y no dejan a las agencias de ayuda internacional entrar a “su” territorio. Otra dimensión del escenario que se desarrolla en Somalia está relacionada con la migración forzada que contribuye a la internacionalización de la crisis y que afecta a los países vecinos.

Parece que no hay salida para la gente de Somalia. A pesar de que las noticias diarias desde África hacen parte de los informes de los principales canales de televisión, en todo el mundo, la población siente poco alivio. La ausencia de una solución eficaz, que tenga en cuenta varias dimensiones de la crisis, debe ser considerada como un fracaso inexcusable de la comunidad internacional. Mientras que las organizaciones internacionales, que deben preocuparse por la situación en Somalia –en primer lugar las Naciones Unidas–, están a la espera de reformas que les ayuden a convertirse en entidades más ajustadas a la realidad del sistema internacional de hoy, la población de Somalia sigue esperando. ¡Ya es hora de actuar!

miércoles, 20 de julio de 2011

“Limones” y “Parásitos”: lo que dice la teoría económica sobre las universidades con ánimo de lucro

Por Francisco Piedrahita.
Rector, Universidad Icesi - Cali
Julio 19, 2011.

(Descargar artículo)

Continúa la discusión en Colombia sobre la propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992 de educación superior que ha planteado el Gobierno Nacional por medio del Ministerio de Educación. Y el tema más controversial continúa siendo la legalización del ánimo de lucro para las instituciones del sistema.

En un artículo anterior se mostró que las experiencias de otros países llevan a concluir que las Instituciones de Educación Superior con ánimo de lucro (IESAL) no cumplirían el propósito que busca el Gobierno al establecerlas. Que, según esas experiencias, las IESAL no aumentarían ni la permanencia ni la graduación con calidad del sistema de Educación Superior para millones de jóvenes que hoy no acceden a él. Se puso en evidencia cómo, en los Estados Unidos, por ejemplo, donde las IESAL tienen una historia más larga, ese tipo de institución presenta altísimas tasas de deserción, muy bajas tasas de graduación y, por la baja empleabilidad de sus graduados, incapacidad de pago para cancelar los créditos que les concede el Gobierno Federal para adelantar sus estudios. Al final, las IESAL, en ese país, venden ilusiones con programas de baja calidad y ganan muchísimo dinero a costa del generoso programa gubernamental de crédito.

En este artículo se explica, desde la teoría económica, no sólo por qué las IESAL no dan respuesta a los objetivos gubernamentales, sino cómo su autorización causaría grave daño al sistema colombiano de educación superior.

Mucha gente se pregunta, si la inversión privada con ánimo de lucro ha funcionado eficazmente en la prestación de otros servicios ¿por qué no puede funcionar bien en la educación superior? O, formulada la pregunta en términos de la ciencia económica, si el mercado es el mecanismo más eficiente para asignar los recursos de la sociedad ¿por qué no permitir que los asigne en la educación superior?

En su libro “Desarrollo como Libertad”, Amartya Sen, Premio Nobel de Economía de 1998, cita un aforismo de T.H. Huxley que dice: “Es el acostumbrado destino de las nuevas verdades empezar como herejías y terminar como supersticiones”. Y escribe a continuación “Hubo una época (…) en la que cada joven economista sabía en cuáles aspectos el sistema de mercado tenía serias limitaciones: todos los libros de texto repetían la misma lista de defectos. El rechazo intelectual al mecanismo de mercado condujo (…) a propuestas radicales para organizar el mundo de maneras muy diferentes (involucrando algunas veces poderosas burocracias y cargas fiscales inimaginables) sin un examen serio de la posibilidad de que las alternativas propuestas pudieran acarrear fallas aún más graves que las que se esperaba que produjera el mercado (…) El clima intelectual ha cambiado muy dramáticamente en las últimas décadas y se le ha dado vuelta al tablero. Ahora se supone normalmente que las virtudes del mecanismo de mercado son tan penetrantes que sus restricciones parecen no importar. Un conjunto de prejuicios ha dado paso a otro (…) La fe sin cuestionamientos de ayer se ha convertido en herejía y la herejía de ayer es ahora la nueva superstición” . Este es el caso de la propuesta de reforma a la educación superior colombiana. Se quiere imponer la superstición del mercado y las utilidades como solución mágica a sus problemas. Y, según Sen, Cualquier señalamiento de los defectos del mecanismo de mercado parece ser, en estos días, extrañamente anticuado.” Pero, como continúa el citado texto, “La necesidad del escrutinio crítico de las preconcepciones estándar y de las actitudes político-económicas es más urgente que nunca” (1).

En efecto, la misma ciencia económica ha demostrado cómo el mercado es el mejor mecanismo de asignación de los recursos escasos de la sociedad cuando ese mercado se aproxima a uno de competencia perfecta. Y cómo, en esas circunstancias, las utilidades generadas por las empresas son legítimos indicadores de buen desempeño. Pero ha demostrado también cómo ese mercado puede no sólo no funcionar eficientemente, sino ser un mecanismo dañino, cuando se dan en él ciertas circunstancias, ciertas “fallas de mercado”.

Sin entrar en discusiones ideológicas sobre la mercantilización de la educación superior, hay que anotar que en este mercado se presentan tres de esas “fallas”:

  1. Primera, la educación superior es, al menos en alguna de sus funciones, un bien público;

  2. Segunda, la educación superior, como servicio educativo, produce “externalidades” positivas;

  3. Tercera, el mercado de la educación superior presenta siempre, y particularmente en Colombia, un altísimo grado de asimetría de información.

Los economistas, desde Paul Samuelson, Premio Nobel de Economía de 1970, definen el bien público como un bien que es “no rival y no excluyente”; eso significa que su uso por una persona no lo merma y no impide el uso por otras personas y que está disponible para todos. La iluminación de las calles, un faro en la costa y la defensa nacional son ejemplos típicos de bienes públicos. De la misma manera, se puede decir que el nuevo conocimiento o el avance del conocimiento existente realizado por medio de la investigación y publicado es un bien público producido por la Universidad. También reconocen muchos como un bien público la capacidad crítica de la universidad.

De los procesos formativos de calidad se puede decir que son “excluyentes”, que no están al alcance de todos y por lo tanto no son bienes públicos puros. Pero se reconoce ampliamente que generan muy importantes “externalidades” positivas para la sociedad; es decir, que generan una serie de beneficios sociales que van mucho más allá de los beneficios privados que se llevan los estudiantes. La buena educación superior afecta positivamente los procesos democráticos, la economía regional, la convivencia, etc.

Tanto en el caso de la provisión de bienes públicos puros como cuando hay “externalidades”, donde las acciones de un individuo tienen impactos en otros, por los cuales estos no pagan o no son compensados, los mercados no funcionan bien. Cuando las externalidades son positivas, se presenta con frecuencia el fenómeno denominado, en inglés, del “free-rider”; que se podría traducir del “polizón”, del “aprovechado”, o, mejor, del “parásito”. En nuestro caso, puesto de la manera más simple, las IESAL, que serían medidas por su rentabilidad y que sabrían que no podrían ser excluidas de consumir o compartir los beneficios de los bienes públicos y las externalidades positivas generadas por las buenas universidades en el sistema de educación superior del que harían parte, no tendrían ningún incentivo para contribuir en su producción. Al contrario, en la medida en que las IESAL comenzaran a prevalecer, por el hecho de tener que competir con ellas en condiciones desiguales, las buenas universidades privadas sin ánimo de lucro reducirían la producción de los bienes públicos y de las “externalidades” mencionadas.

La intención de este artículo es concentrarse más en la tercera “falla de mercado” que se encuentra en la de la educación superior: la de la asimetría de información.

Se dice que en un mercado existe información asimétrica cuando una de las partes que intervienen en una compraventa no cuenta con la misma información que la otra sobre el producto o servicio objeto de la compraventa. La información asimétrica conduce a una “falla de mercado” y produce un resultado económico ineficiente. La información asimétrica crea incentivos para que el que tiene más información le haga trampa al que tiene menos.

George Akerlof, economista estadounidense, compartió el premio Nobel de Economía de 2001 con Joseph E. Stiglitz y Michael Spence, principalmente por su trabajo sobre el impacto de la asimetría de información en el funcionamiento de los mercados. Su artículo más conocido es “The Market for Lemons: Quality Uncertainty and the Market Mechanism”, que podría traducirse como “El Mercado de los ‘limones’ (así llaman en los EEUU a los carros de segunda mano que parecen buenos pero están en mal estado): incertidumbre de calidad y el mecanismo de mercado”. En ese artículo demuestra el efecto perverso del desconocimiento, por parte de los compradores, de cuáles son los carros de segunda buenos y cuáles los malos cuando quieren comprar uno; como hay mucha incertidumbre y los compradores pueden ser fácilmente engañados, se llega en el mercado a un precio medio, no atractivo para los que ofrecen los mejores carros, quienes terminan saliéndose de él. Al bajar la calidad promedio de la oferta, se recalculan los precios en un nivel más bajo y sale del mercado el siguiente grupo de mejores; el proceso continúa, en ciclos similares, hasta que sólo quedan disponibles los ‘limones’, los peores carros.

En educación superior, la información asimétrica se presenta porque el vendedor del servicio conoce mucho más y mucho mejor lo que quiere vender que el comprador. Y puede inclinarse a engañarlo. Ya en 1980, en un artículo seminal, Henry Hansmann (2) identificó la racionalidad legal y económica para la existencia de las organizaciones sin ánimo de lucro con las situaciones en las cuales, por asimetrías de información, los compradores son altamente vulnerables al oportunismo de los vendedores. Por esta vulnerabilidad, dice Gordon C. Winston, profesor de Economía de Williams College, en los EEUU, “…se habla de estos mercados como ‘mercados de confianza’. La característica de ‘sin ánimo de lucro’ de los proveedores promueve un comportamiento honesto que sacrifica rentabilidad y justifica la confianza. Por la disminución de incentivos para el comportamiento oportunista, las entidades sin ánimo de lucro son las proveedoras preferidas… ellas aumentan la probabilidad y la confianza de donantes y compradores de estar obteniendo aquello por lo que están pagando, tendiendo a compensar las fallas contractuales inherentes a esos mercados asimétricos”.

Las diferencias de información se originan en la característica más importante del servicio mismo de la educación superior; no se trata de algo que se recibe y se utiliza inmediatamente, como la telefonía celular o el transporte aéreo, servicios en los que, al final del uso, se tiene bastante claridad sobre la calidad de lo recibido. La educación superior consiste en un proceso de formación personal que dura varios años y cuyos efectos se aprecian a lo largo de la vida del que la recibe. Y, una vez se toma la decisión de empezar estudios en una institución, no es fácil cambiarse a otra. En esto coincide Winston: “La gente que invierte en capital humano mediante una compra de educación superior, no sabe lo que está comprando, y no sabrá y no puede saber lo que ha comprado, hasta cuando ya es demasiado tarde para hacer algo al respecto”.

El mismo Hansmann, ya citado, determinó la característica clave legal y económica de las entidades sin ánimo de lucro: la “restricción de no distribución” (2). Esas entidades no tienen dueños; son dueñas de sí mismas. Pueden tener superávit en sus operaciones; pero deben reinvertirlo en esas operaciones; legalmente no pueden distribuir ese superávit a nadie; eso contrasta con las empresas que reparten sus utilidades entre sus accionistas. Tanto Hansmann como Winston reconocen que la “restricción de no distribución” se puede eludir con procedimientos tramposos como precios de transferencia inflados en la compra de insumos; o como pagos camuflados de gastos particulares de algún administrador. Y se sospecha que entre las instituciones de educación superior (IES) de Colombia, varias, quizá muchas, incurren en estas prácticas. El punto no es, como dice Winston “que la organización sin ánimo de lucro no tenga sus propios problemas, sino, más bien, que la ‘restricción de no distribución’ sirve para reducir el incentivo que el proveedor con ánimo de lucro tiene para abusar del comprador parcialmente informado”. Evitar y sancionar las aberraciones que puedan presentarse entre las IES colombianas sin ánimo de lucro debe ser parte de la tarea de inspección y vigilancia del Gobierno.

Existen diversas fuentes específicas de asimetría de información en la educación superior. En todos los casos la institución que ofrece el servicio tiene mucha más información que el estudiante que considera matricularse en ella o sus padres.

Algunas fuentes tienen que ver con qué enseña la institución y por qué: el plan de estudios y sus diversos componentes; los objetivos de aprendizaje (si los hay); los objetivos de desarrollo de competencias (si los hay); los objetivos de fortalecimiento de valores (si los hay). Para hacer las cosas aún más difíciles, estos planes de estudio y estos objetivos no son necesariamente los que quisieran el estudiante o sus padres. Hace unos años, en la tapia exterior del Hospital Psiquiátrico de Cali apareció un grafiti que decía: “Este es el único sitio donde el cliente no tiene la razón”. Tal vez en los programas de pregrado universitarios “el cliente no siempre tiene la razón”. Si el estudiante tuviera siempre la razón, el núcleo común a todos los planes de estudio de programas de pregrado de la Universidad Icesi probablemente no incluiría una serie de electivas en humanidades, ciencias sociales y ciencias naturales, ni un curso de lógica, ni otros componentes que la institución ha considerado importantes para cumplir sus objetivos de formación integral.

Otra fuente de asimetría tiene que ver con cómo enseña la institución y cuáles son sus condiciones de calidad. ¿Cómo aprende la gente? La pedagogía, la psicología, la filosofía de la educación y otras ciencias han producido al respecto, en las últimas décadas, una gran cantidad de conocimiento que no ha sido adoptado mayoritariamente por las instituciones educativas y es desconocido para la gran mayoría de aspirantes y padres de familia. ¿Se usan estrategias de aprendizaje activo? ¿O se recurre básicamente a la cátedra magistral? ¿Qué dotación de laboratorios de diverso tipo tiene la institución y cómo se emplean? ¿Cómo se usan las tecnologías de información y comunicaciones? ¿Qué opciones hay de participar en proyectos de investigación? ¿Cómo son las oportunidades de internacionalización? Además ¿cuál es el nivel de exigencia en el estudio?

Y, más allá del aula ¿qué ofrece la institución en materia de programas de bienestar estudiantil? ¿Deportes, artes, apoyo personal, etc.? ¿Cómo interactúan los estudiantes entre sí? ¿Y con sus profesores? Y, en general ¿cuánto se gasta la institución en la formación de sus estudiantes?

La otra fuente muy importante de asimetría en información tiene que ver con los resultados de la formación de los estudiantes. La institución conoce cómo les va a ellos en las pruebas Saber Pro; y conoce, o debería conocer, cómo les va a sus egresados en la búsqueda de su primer empleo e, idealmente, en el desarrollo de sus carreras profesionales. Esa información casi nunca llega al público.

Después del libertinaje que se dio en la educación superior colombiana una vez se expidió la Ley 30 de 1992, se presentó, al comenzar el nuevo siglo, un cambio de paradigma. Era un paradigma de calidad y transparencia: se establecieron los ECAES, hoy Saber Pro, para los estudiantes próximos a egresar; se fortaleció la Acreditación de Alta Calidad y se inició la Acreditación Institucional; se diseñó el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES); se empezó a exigir el Registro Calificado; se organizó el Observatorio Laboral; se reorganizaron el ICFES y el Ministerio de Educación Nacional (MEN) y se creó el Vice-ministerio de Educación Superior. Esas y otras medidas debían asegurar el mejoramiento de la calidad de programas e instituciones y, en teoría, dar más transparencia al sistema de educación superior; al mercado, si se quiere, de educación superior.

El primer objetivo, el de aseguramiento de calidad, se ha venido cumpliendo paulatinamente para muchas instituciones del sistema; las medidas del MEN se vieron complementadas con las que tomó COLCIENCIAS para medir la cantidad y calidad de producción intelectual de las universidades. La mayoría de las instituciones han venido mejorando sus condiciones de calidad durante toda la última década; y se detuvo la apertura indiscriminada de sedes y programas.

El objetivo de aumentar la transparencia del sistema no se ha cumplido. En 2005, un documento del Departamento Nacional de Planeación decía: “A pesar de las reformas propuestas por el Ministerio de Educación Nacional, tales como el Observatorio del Mercado Laboral, y las mejoras realizadas a sistemas de información tales como SNIES, el mercado de educación superior de Colombia aún experimenta una condición ineficiente de información asimétrica” Seis años después, se puede decir lo mismo. Con excepción de la información sobre acreditación de alta calidad, que está disponible para el público y es profusamente anunciada por las instituciones que la poseen, aunque poco comprendida por aspirantes y padres, la información de los demás mecanismos es escasa, difícil de obtener y confusa. El SNIES ofrece poquísima información y se mantiene desactualizado. El observatorio laboral es muy poco conocido y su sitio Web es muy difícil de navegar para obtener alguna información valiosa. El ICFES ha venido realizando hace varios años grandes esfuerzos para hacer más oportuna, eficiente y pertinente la evaluación de competencias en las ahora obligatorias pruebas Saber Pro. Pero sus informes son de una complejidad inmensa. Si un aspirante o un padre de familia quieren comparar, por ejemplo, los resultados en Saber Pro de 2010 de dos programas de Contaduría, de dos instituciones de diferente tamaño, debe abrir y tomar datos de más de 70 páginas del sitio Web del ICFES.

Por todo lo anterior, enfrentados a decenas de opciones y con muy poca información disponible, es muy difícil para aspirantes a estudios de educación superior y para sus padres tomar decisiones acertadas. Y, en esas circunstancias, es muy fácil para las IESAL, con sus inmensos gastos de mercadeo y ventas (del orden del 25% de sus ingresos, según muchos informes orientar la demanda hacia sus programas). Si las predicciones del modelo del Premio Nobel Akerlof se cumplieran, las mejores instituciones paulatinamente saldrían del mercado y la educación superior privada colombiana quedaría en manos de “limones”. Y, como las IESAL, por su ánimo de lucro, como se vio atrás, no tienen interés en la generación de los bienes públicos ni de las externalidades positivas de la educación superior, se comportarían como “free-riders” o “parásitos”. En el peor de los escenarios, la educación superior privada de Colombia quedaría en manos de “limones” y “parásitos”.

Referencias

  1. Piedrahita, Francisco, “Instituciones de educación superior con ánimo de lucro: historias tristes de otros países”. Revista Javeriana, Junio, 2011. Ver desde http://www.estudiantesdedoxa.com/2011/06/universidades-con-animo-de-lucro.html/

  2. Sen, Amartya, “Development as Freedom”. Alfred A. Knopf, New York, 1999

  3. Samuelson, Paul A., “The Pure Theory of Public Expenditure”, Review of Economics and Statistics 36, 1954. Descargado en Julio 11 de 2011 de
    http://www.econ.ucsb.edu/~tedb/Courses/UCSBpf/readings/sampub.pdf

  4. Tilak, Jandhyala B. G., “Higher education: a public good or a commodity for trade?” Keynote Address, 2nd Nobel Laureates Meeting in Barcelona, December, 2005. Descargado en Julio10 de 2011 de http://www.friends‐partners.org/utsumi/Global_University/Global%20University%20System/List%20Distributions/
    2005/MTI1721_12‐15‐05/Barcelona%20II%20Nobel%20Meeting%20‐‐
    %20Higher%20Education%20as%20a%20Public%20Good.pdf

  5. Akerlof, George A., “The market for ‘lemons’: quality uncertainty and the market mechanism”. The Quarterly Journal of Economics. Vol. 84, No. 3. August 1970. Descargado en Julio 10 de 2011 de http://www.iei.liu.se/nek/730g75/artiklar/1.254507/AkerlofMarketforLemons.pdf

  6. Hansmann, Henry. “The Rationale for exempting Nonprofit organizations from Corporate Income Taxation”.Yale Law Journal. November, 1980.

  7. Winston, Gordon C. “Susidies, Hyerarchy and Peers: the awkward economics of Higher Education, Journal of Economic Perspectives, Winter, 1999. Descargado en Julio 12 de 2011 de
    http://web.missouri.edu/~podgurskym/Econ_4345/syl_articles/winston%281999%29.pdf

  8. Orozco, María Otilia. “Colombia’s Higher Education Quality Control System and potential for further development”. Archivos de Economía, Departamento Nacional de Planeación. Documento 290, Agosto de 2005. Descargado en Julio 12 de 2011 de http://www.dnp.gov.co/PortalWeb/Portals/0/archivos/documentos/DEE/Archivos_Economia/290.pdf

  9. Ver, por ejemplo, el programa de televisión College, Inc., de la cadena pública PBS de los EEUU, en: http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/collegeinc/etc/synopsis.html

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
De Colombia para el mundo