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martes, 4 de septiembre de 2012

Primer año de la MANE

Por Carlos Liévano.
Representante estudiantil ante el Consejo Académico de la Universidad Icesi.

La MANE cumple un año unificando a los estudiantes colombianos frente a la construcción de una alternativa de nueva ley de educación superior

Hace un año, el 21 de Agosto de 2011 en un encuentro nacional de estudiantes universitarios en la universidad Distrital de Bogotá, nació la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, la famosa MANE. En ese entonces nos unifico nuestro desacuerdo con la reforma a la ley 30 de 1992 que rige la educación superior en Colombia, también nos unifico el programa mínimo de los estudiantes, seis puntos que resumían la universidad que queríamos para el país. Esa unión permitió el Paro Nacional Universitario, el método y la táctica acertada contra la reforma del gobierno en ese momento. En poco tiempo la MANE se gano al estudiantado, los estamentos universitarios y a la sociedad colombiana con argumentos y movilizaciones civilistas y culturales, así obtuvo su primera victoria; logro que el gobierno retirara ese proyecto de ley del congreso. La MANE le cumplió al país y suspendió el paro, y pasamos de la protesta a la propuesta, comenzamos un arduo proceso organizativo y programático de construcción de una alternativa de nueva ley de educación superior.

Primer año de la MANEHoy Santos le incumple a la MANE y al país, es la MANE quien se gano ser el interlocutor valido y más representativo de los estudiantes colombianos al lograr unificar criterios nacionalmente y derrotar la reforma a la ley 30, y no los sectores estudiantiles de bolsillo del Ministerio de Educación Nacional (MEN). Otro motivo es porque Santos se comprometió a no hacer ninguna modificación a la ley 30 en tanto no hubieran reuniones oficiales con los voceros nacionales de la MANE, dando así un compas de espera a la elaboración de una propuesta estudiantil; a esto también le incumple cuando durante este año 2012 ha adelantado varias reformas concernientes al tema de la educación superior. La primera tiene que ver con la ley de educación a distancia (ver). La segunda con ampliarle facultades a los institutos técnicos y tecnológicos que les permitirían ofrecer posgrados, maestrías y doctorados (ver), y la última tiene que ver con que el ICETEX ya no podrá cobrar intereses sobre los créditos educativos que apruebe para las personas de estratos 1, 2 y 3 que ingresen a la educación superior (ver). Estas son evidentes reformas a la educación superior de las cuales no ha sido participe la MANE.

A lo anterior se le suma una serie de acciones por parte del gobierno y del ministerio en contra de la MANE y la educación superior del país. La primera de ellas fue la de rechazar tajantemente nuestra propuesta de autonomía y financiación cuando esta apenas en construcción, esto lo que evidencia es su afán por desacreditar a la MANE (ver). El otro hecho lamentable es la aprobación del presupuesto de 2013 para las universidades públicas, la base presupuestal no aumenta y los recursos adicionales solo se darán con el 3% del IPC cuando el Sistema Universitario Estatal (SUE) le pidió formalmente al congreso que fuera del 10%, esto sin contar la enorme deuda que tiene el Estado colombiano con estas universidades y su continuo desfinanciamiento desde que se decreto la ley 30 de 1992, deuda que para 2012 asciende a mas de 4 billones de pesos (ver). Contrario a esta situación el país sigue feriando títulos mineros a multinacionales que se llevan nuestros recursos naturales y poco dejan en regalías (ver) y el sector financiero pasa por su mejor momento dejando ganancias 16.7 billones de pesos.

La política desde la ley 30 ha sido desfinanciar a la universidad, y con ello el Estado se ha quitado la responsabilidad de ofrecerle a los jóvenes colombianos una matricula en la universidad publica, contrario a ello ha venido subsidiando la demanda a través de los créditos estudiantiles con el ICETEX, ahora la responsabilidad de pagar la carrera universitaria recae sobre el estudiante y sus familias, quienes terminan pagando una costosa deuda que día a día suma intereses. Por eso la famosa consigna de “Estudie 5 años y pague 15”. Es por eso que los estudiantes de las universidades Privadas somos los primeros en sufrir los embates del neoliberalismo y mercantilización de la educación, representada en costosas matriculas y créditos educativos con altos intereses. A esto le sumamos reivindicaciones conjuntas con las demás instituciones de educación superior como óptimas condiciones de bienestar universitario, calidad académica a través del aumento de profesores de planta e investigaciones y mayor autonomía universitaria.

Es por esta situación que aun con más animo, los estudiantes colombianos seguiremos construyendo propuesta alternativa de nueva ley de educación superior y fortaleciendo nuestros argumentos. Una propuesta de ley que le apueste a la gratuidad y más cobertura en la educación publica, que se imparta educación de calidad y le apueste a la generación de conocimiento científico que le aporte al país y a la humanidad, una educación que este al servicio de los verdaderos intereses del país, construcción que esperamos avance con nuestra exposición de motivos para el mes de septiembre y con un articulado para el mes de octubre.

Los estudiantes de universidades privadas somos el 50% de los estudiantes de educación superior, históricamente hemos estado en el movimiento estudiantil como el de 1971. Ahora, desde el año pasado también hicimos parte de la construcción de la MANE y de la movilización en contra de la reforma a la ley 30, y en esta nueva etapa, seguimos participando de la discusión y propuesta alternativa de educación superior. Ahora mas fortalecidos en cada una de las mesas locales por universidad y con el gran logro de las universidades privadas de Cali, la MALUP, Mesa Amplia Local de Universidades Privadas.

Frente a este panorama, la MANE se prepara para nuevos encuentros nacionales donde se siga avanzando en lo programático con la exposición de motivos y articulado de ley, en su organización para permitir aglutinar a todo el estudiantado colombiano, y en términos de movilización para dar a conocer nuestra propuesta en todos los espacios pero también en las calles haciéndole saber al gobierno que estamos presentes.

Santos le hace conejo a la MANE, y también le incumple al país, a pesar de esto no nos doblegaremos y mantendremos el animo arriba pues sabemos que el debate de ideas nos dará la razón y la movilización estudiantil la fuerza para conseguir una nueva ley de educación para un país con soberanía, democracia y paz.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La reforma de la ley 30 nos recuerda cosas

Por Sofía Usman Salazar.

Reforma a la Ley 30En este periodo del año se ha venido agitando una cuestión de gran polémica en los últimos días. Claramente mantengo mi posición al respecto.

Se trata de la reforma a la ley 30. Que es un conjunto de puntos que, si bien podrían traer alguno que otro beneficio, ponen en peligro, en gran parte, la forma de financiación de las universidades públicas y su autonomía. Explicaré esto.

A pesar de que no se menciona directamente la privatización de universidades públicas, si hay un punto de la reforma que puede ser el eslabón para que desencadene la privatización de las universidades. Este hace referencia a las formas de financiación. Según este aspecto, los dineros que el Estado otorga a la universidad directamente, ahora serían entregados a fondos de cooperativas como del carácter de Colciencias. Éstos cederían los dineros a la universidad pero en forma de créditos, teniendo esta última que asumir el pago de ciertos intereses, además de no recibir directamente los fondos necesarios para su funcionamiento. Así podría avanzarse considerablemente la deuda hasta el punto de tener que cerrar la universidad pública o cederla al sector privado, que pudiera saldar su cuenta.

Por otro lado está la cuestión de la autonomía. Afirmo que se disminuye la autonomía porque al pasarse los dineros a estos fondos, se va a implementar una bolsa de competencias que consiste en otorgarle capital financiero a la institución que más se acomode a los intereses de la cooperativa. De este modo decisiones administrativas y académicas que debería tomar principalmente la comunidad educativa, quedan relegadas bajo la subordinación de estas cooperativas. Por ejemplo: la gama de posibilidades de las investigaciones se deberá ceñir al escenario que propongan las cooperativas, es decir a sus necesidades e intereses, para obtener su financiamiento.

Sin embargo veo que no todo está perdido. Después de haber erradicado el proyecto en el congreso, han pasado una serie de airosos acontecimientos que alivian la agitación sufrida por muchos estudiantes y personas en general del país. Hemos presenciado una consecución de marchas que a medida que se llevaban a cabo, mayor es la población que apiñan y más variados los estilos de protesta. Esto realmente me tiene sorprendida, confieso que nunca hubiese imaginado a los estudiantes que tanto queremos a los tombos, besándose con ellos como símbolo de una protesta pacífica. BesatónLa besatón, la marcha nocturna, carnavalesca y el desnudo, fueron algunos de los aspectos más sobresalientes que identifico como atípicos de las marchas que en general he presenciado. Sobretodo estas nuevas características me parecen hasta conmovedoras, pues participando de ellas no se ve como un sufrimiento el reclamar derechos propios de todo ciudadano, sino como un incentivo para aclarar dudas, construir lazos sociales y, desde mi perspectiva sociológica, sobretodo, ver directamente el momento, así parezca efímero, en que la sociedad se une en torno a un objetivo y pone todos sus esfuerzos, creatividad y disposición para conseguirlo por los medios que cree adecuados, realmente esa experiencia me pareció muy enriquecedora.

De otro lado están todos los altibajos que esto puede tener. Por ejemplo darse cuenta de la situación en otros países como en Chile, en donde el paro se ha extendido un largo periodo y un problema principal es la no formación de las masas estudiantiles en lo referente a buscar salidas de su crisis. Los cándidos malentendidos conyugales al presentarse situaciones como la Besatón. El asombro de gran parte de la población al ver el desnudo como forma de protesta, y en la otra mano la perspectiva y conciencia global que tienen los que lo hacen, sabiendo que es ya una forma asimilada de protesta en varios países de Europa. Estudiante besa a un policiaY no puede faltar el cuadro tan conmovedor que es ver un policía dejándose besar por una estudiante, que significa para mí visualizar esa figura fetichizada de monstruosa, insensible, violenta y opresora, como un simple ser humano con iguales posibilidades de sentir, añorar y aspirar y soñar cosas como nosotros. Y que puede también estar siendo afectado por las medidas del gobierno, así le toque asumir aquel trabajo ya estigmatizado.

Por último me alegra saber que felizmente la reforma se retiró del congreso el día 16 de noviembre, demostrando con esto la fuerza potencial que tiene la sociedad civil y sobretodo recordándonos que la tiene, siendo ésta como un suelo casi inagotablemente fértil en el que se pueden formular y construir organizadamente múltiples proyectos para mejorar las condiciones de vida de la misma. También nos recuerda que está en todo el poder y tiene todas las posibilidades de ser escuchada por su agente representante que se es el Estado.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Los indignados colombianos son los estudiantes

Por Carlos Liévano.

Por estos días los indignados ocupan planas en los medios internacionales y aunque el nombre de indignados se le atribuye al movimiento 15-M en España, los jóvenes han protagonizado innumerables y significativas manifestaciones a través de la historia, prueba de ello es el llamado mayo de 1968 y lo que quedó de él en Colombia con el movimiento estudiantil de 1971, por no mencionar otros casos.

Evento: La reforma a la ley de educación superior: ley 30; Mayo 10 del 2011Sin duda alguna, el año 2011 si ha sido el de los indignados. Comenzando por la ola de democratización de medio oriente donde los jóvenes jugaron un papel importante para que junto con la población civil tumbaran presidentes en Túnez y Egipto; continuando con los jóvenes de países europeos como Grecia, España, Italia, Inglaterra, Alemania y otros que se han cansado del modelo económico neoliberal que en la práctica ha demostrado ser un fracaso y protestan por más control a las entidades financieras, contra el constante recorte de los derechos fundamentales como la salud y la educación, y hasta por el medio ambiente y reformas democráticas.

Si bien los indignados en el mundo no solo son jóvenes y estudiantes, ellos juegan un papel clave en las marchas y manifestaciones por su espíritu joven, rebelde y crítico. Además porque tienen un permanente y cotidiano contacto con las redes sociales, las cuales en muchos casos han servido como medio efectivo de comunicación y masificación de los mensajes. Los indignados también son los trabajadores, los maestros, el comerciante, el empresario y hasta la ama de casa que directa o indirectamente se ven afectados por el modelo y la crisis económica con sus respectivas consecuencias, algunas de ellas ya mencionadas.

Mi posición es, que aparte de los trabajadores de Pacific rubiales y otras manifestaciones aisladas, los indignados colombianos principalmente han sido los estudiantes. A continuación voy a explicar el porqué de dicha afirmación: las constantes manifestaciones de los estudiantes este año que han colmado las principales calles del país tienen una sola causa, la reforma a la ley general de educación, la famosa ley 30 de 1992.

Cuál es la confrontación entonces entre la propuesta del gobierno y la posición de los estudiantes frente a ello? La propuesta del ministerio de educación habla de una ampliación de recursos para aumentar cobertura con calidad en la educación superior, más recursos para las universidades públicas y más créditos educativos con el ICETEX.

Marcha en contra de la reforma de la ley 30Si eso pinta tan bueno, entonces ¿por qué se oponen los estudiantes? es la otra pregunta. Se oponen porque desde hace 19 años no se incrementa la base presupuestal medida por el IPC, sin tener en cuenta que cada año aumenta la población estudiantil que debe ingresar a la universidad y gastos de funcionamiento y planta laboral, porque 22 de las 32 universidades públicas tienen un desfinanciamiento de 660 mil millones de pesos lo que las ha obligado a que en los últimos años el 50% de los recursos de su funcionamiento sea por autofinanciación de la misma universidad. Porque definitivamente no se resuelve el problema de financiación de la universidad pública que es a lo que debería apostarle el país para su desarrollo. Pero no, simplemente se quiere aumentar la cobertura para mostrar mejores resultados sacrificando de esta forma la calidad. El gobierno ahora se quita la responsabilidad de subsidiar una matrícula por subsidiar la demanda, es decir, dar un crédito educativo para que el mismo estudiante se financie su carrera educativa.

Los indignados estudiantes le apuestan a una educación que avance hacia la gratuidad y una mayor cobertura, que tenga altos estándares de calidad y que le sirva al desarrollo del país y al de sus propios intereses. Por eso, como los estudiantes chilenos, los estudiantes colombianos se encuentran en paro nacional indefinido y le han apostado a la movilización como el único camino para luchar contra las regresivas leyes del gobierno. Así como a derogar esta ley, a sentarse con el gobierno a construir una nueva ley de educación pues nunca se les ha tenido verdaderamente en cuenta. Mientras esas condiciones no se den, el paro nacional estudiantil será indefinido y los estudiantes seguirán siendo los indignados colombianos a la espera de que los demás sectores sociales del país se le sumen y los apoyen en su justa causa.

Que no se les llame desinformados ni se les estigmatice la protesta, que Santos y su ministra ni con mentiras ni con astucias lograra engañar a la comunidad universitaria.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Universidad con ánimo de lucro, un engaño para la comunidad estudiantil

Por Francisco Piedrahita.
Rector, Universidad Icesi - Cali
Agosto 21, 2011.

(Publicado en ElPaís.com.co ver)

Francisco Piedrahita. Rector de la Universidad Icesi - CaliEntrevista a Francisco Piedrahita, Rector de la Universidad Icesi, publicada en el periódico El País el 21 de agosto de 2011. Francisco Piedrahita, Rector de la Icesi, rechaza la reforma a la Ley 30 de Educación Superior, que legarizaría las Universidades con ánimo de lucro.

¿Qué diferencia la universidad sin ánimo de lucro de aquella con ánimo de lucro?

La diferencia central es la distribución de excedentes. La universidad sin ánimo de lucro no tiene dueños, es dueña de sí misma y, si tiene excedentes, por ley, deben reinvertirse en la misma universidad, mientras que la universidad con ánimo de lucro tiene dueños o accionistas que hacen una inversión para obtener unas utilidades, como en cualquier otra empresa.

¿Por qué no es conveniente la reforma a la Ley 30 de Educación Superior?

He estudiado casos en Estados Unidos, Chile, México y Brasil, pero sobre todo en EE. UU. porque esas universidades funcionan como empresas sociedades anónimas y publican su información. Y el Congreso ha sido más estricto y se generan escándalos por ello. El último gran escándalo fue esta semana cuando la Fiscalía General y cuatro estados de ese país demandaron a una de estas empresas (universidad con ánimo de lucro) por fraude de US$13.000 millones, cifra superior al presupuesto de toda la educación en Colombia.

¿Qué logran esas universidades?

Los resultados son muy buenos en dividendos para las empresas, pero muy malas en calidad para la población estudiantil: tienen tasas de deserción muy altas y las de graduación son muy bajitas, los egresados no consiguen trabajo y no tienen cómo pagar los créditos de estudio. La semana pasada vino el rector de la Universidad Fluminense y habló mal de esta experiencia en Brasil. En México es a bajo costo para estudiantes pobres y ofrecen programas de estudio de muy mala calidad. Y las revueltas en Chile están relacionadas con las universidades con ánimo de lucro, que allá son ilegales. Y se complica más porque descubrieron que, como la universidad es sin ánimo de lucro, le montan una empresa que se vuelve dueña de los activos de la universidad y le prestan servicios y así sacan las ganancias y luego parten entre los dueños y los políticos.

¿Por qué es tan mala la universidad con ánimo de lucro si la competencia en el libre mercado es buena?

Los economistas coinciden en que la ley del mercado no funciona cuando se trata de bienes públicos y si hay externalidades positivas o beneficios para todos. Y porque hay una asimetría en la información, es decir, que el proveedor sabe muchísimo más que el comprador sobre lo que éste compra. Y cuando se compra educación universitaria, ésta no se da en uno o dos días sino en cinco años y sus logros se ven a lo largo de la vida. Esta desinformación se debe a que las universidades con ánimo de lucro invierten más en publicidad y mercadeo, tienen una fuerza de ventas reclutando jóvenes, así que es muy fácil ganar estudiantes con cuentos, hay una tendencia o probabilidad de engaño.

Mencionemos un ejemplo...

Mientras en Icesi, por ejemplo, gastamos el 4% del presupuesto en mercadeo, una universidad con ánimo de lucro en EE. UU. gasta el 25%. En internet hay un video de un ex directivo de una de estas empresas contando muy tranquilo que sólo el 10 o 20% lo invierten en profesores y el 25% va a mercadeo. Cuanto el periodista lo confronta, responde que eso qué importa, si cuando se compra un perfume, ¿acaso solo el 10% del precio no corresponde al contenido, y el resto es publicidad? Por eso digo que ellos son vendedores de ilusiones.

Una de esas universidades es la de Phoenix. ¿Cómo funciona?

Es universidad con ánimo de lucro más grande en EE. UU. está en la bolsa, y aunque en ese país todo es con todas las de la ley, invierte sólo la séptima parte de lo que invierte Icesi por estudiante, que es en Colombia y en la provincia, pero invertimos siete veces más. Eso sí, Phoenix cobra el doble de lo que Icesi cobra, así que el negocio es redondo. Es más, ganan el 60% neto sobre el patrimonio invertido, el triple de lo que ganan en promedio las grandes empresas norteamericanas.

¿Esta reforma sería dar una patente de corzo a las universidades piratas?

En Colombia hay universidades con ánimo de lucro, sólo que sin decirlo, como en Chile. Algunas personas, ante la propuesta de reforma a la Ley 30, olímpicamente responden que ‘si ya las hay, legalicémoslas, sincerémosnos y pongámoslas a que paguen impuestos’. Con ese cuento podemos arreglar todos los problemas del país: si hay gente que roba, pues legalicemos el robo, o si hay gente que mata, legalicemos el crimen. Esa disculpa es horrible. El Estado debe es preocuparse de que las universidades con ánimo de lucro se vuelvan universidades de verdad y exigir que reinviertan sus utilidades en educación, no para los accionistas.

¿La reforma sería un retroceso a las medidas de cualificación tomadas por el mismo Gobierno y el MEN?

La década pasada fue sostenida de mejoramiento de calidad de la educación superior, desde que estableció el registro calificado, la acreditación, las pruebas Ecaes, ahora Saberpro, el observatorio laboral para el seguimiento a los egresados, Colciencias fortaleció su evaluación de la investigación, y una serie de medidas que buscaban mejorar la educación superior, pero esta reforma iría en contravía.

¿Hay algún caso en Colombia?

El Politécnico Grancolombiano, que ya entró en la red de la multinacional Whitney y el único resultado es cuánto le entra de flujo de caja a la universidad y a los accionistas, en vez de mostrar logros académicos: cómo les va a los graduados; no hablan de deserción escolar ni de incorporación laboral. Se cambia el paradigma de calidad académica, el de la década pasada, donde las universidades del país hicimos un esfuerzo y el Gobierno exigiéndonos, por el paradigma de las ganancias.

Se pierde en investigación...

El ánimo de lucro desfigura la esencia de la universidad porque no le importa la investigación, que es la gran misión de toda universidad en todas partes. En la Universidad de Phoenix, cuyos dueños son los accionistas de la empresa Apollo, no gastan un peso en investigación, eso no está en su agenda.
¿Eso en qué se traduciría?

En que no van a abrir programas como biología, química, geología, ni de humanidades o ciencias sociales, porque eso requiere mucho laboratorio, mucha investigación, mucha inversión y tienen poca demanda, y así no da dividendos. Entonces van a montar programas baratos de tiza y tablero y de mucha demanda. Eso es gravísimo porque no vamos a tener profesionales en áreas que el país requiere, así sea en cantidades reducidas. Por eso la universidad es un bien público, y esa es la gran preocupación de las universidades oficiales como la del Valle y que compartimos,y es que esta reforma desfigura la esencia de la universidad, porque desaparece como bien público y aparece como vendedora de títulos.

Le preocupa el tema del mercado...

Y le está hablando un hombre de empresa, que cree en el mercado, pertenece a juntas directivas, pero hay sectores donde el mercado no funciona y la educación es uno de ellos. En Icesi hay muchas empresas de la región que invierten, pero donando recursos, porque creen que eso mejora el entorno, a la población, a la ciudad, a sus empresas porque van a estar en una comunidad más sana y más próspera, y además van a tener profesionales calificados, pero no son accionistas a la espera de ganancias netas o utilidades en efectivo, sino de resultados de investigación y de docencia en el mediano y largo plazo.

viernes, 14 de octubre de 2011

MalEducados! el problema de la educación en Chile.....y Colombia?

El siguiente artículo es un mail que anda circulando en la red

Apreciados colegas.

Les recomendamos dedicar 4 minutos al video que las familias en protesta en Chile por el modelo neoliberal que genera inequidad, crea una elite educada de buena calidad y unas masas pobres y excluidas han hecho para mostrar cual es la razón de su protesta.-

Este video es un excelente esfuerzo por dar una visión de la problemática al alcance de todos. (Ver abajo el video)

Después de verlo, podemos concluir que el gobierno colombiano, pretende consolidar con su Reforma a la Educación Superior, una experiencia demostrada fallida hasta los tuétanos en Chile.

Nuestro gobierno Colombiano lo sabe y tiene miedo. Una prueba son los comerciales pagados en la television. ¿Cuando hemos visto que se haga propaganda a un proyecto de Ley?

El Gobierno sabe que lo que se está gestando es el principio de un gran movimiento. Tiene que vender con mentiras su "producto", pues él solito no se vende. No hay argumentos racionales para justificar lo que delante de nuestra nariz es un absurdo (véase situación Chilena en el video).

Activa el video abajo, para que veas como los Chilenos ya experimentaron como detrás de un modelo de Universidad, va un modelo de Sociedad.

Cuando la Educación hay que comprarla, surgen las elites clasistas que son los cuadros de las clases altas que dirigen los gobiernos y garantizan la reproducción del mezquino modelo de sociedad inequitativo, injusto, antidemocrático.

En el video vemos al presidente de Chile por televisión vender su modelo de Educación, diciendo que la Educación es Responsabilidad del Estado y las familias, pero el Estado pone 25% y las familias 75%.

Aquí en Colombia ya se empieza a copiar ese discurso.

Como en Chile, nuestro gobierno lanza expresiones que criminalizan un movimiento legitimo de protesta. Como en Chile, que hablan de anarquistas infiltrados, aquí se habla de terroristas que no quieren que los pobres se eduquen.

Los mismos argumentos Chilenos, en boca de su presidente, formar capital humano para el sector productivo, es la principal misión de la Educación, instrumentalizar el currículo, deshumanizarlo. ¿Para qué humanidades? eso no pide el Sector productivo. El SENA con carácter de IES y con posibilidad de ofrecer carreras en todos los niveles, mientras ponga en evidencia su" capacidad".

Las familias Chilenas, deben escoger cual hijo es el que va a estudiar y a consumir toda la capacidad de ahorro y de endeudamiento de la familia.

¿Pueden imaginarse una familia colombiana pobre pagando dos créditos para que dos de sus hijos vayan a la Universidad?.

Esto que se intenta consolidar en Colombia, es una crónica de una experiencia vivida ya en Colombia con el UPAC.

Con el UPAC, las entidades financieras casi que podían predecir cuándo se quedaban con tu casa, pues eso es lo que sucede cuando se presta dinero a quien no puede pagar. Aquí será lo mismo con la Educación.

Esto es lo mismo que si un gobierno quisiera mejorar el nivel nutricional de los niños y les presta plata a sus padres para que compren buenos mercados, para producir dietas balanceadas y suficientes. El problema de los pobres malnutridos no es que no han conseguido quien les preste la plata, es que no tendrían como pagarla en caso de encontrar quien les preste.

Disfruta de este video, realiza la analogía con lo que está pasando en Colombia y difúndelo entre todos tus contactos.

Reportaje sobre el problema de la educación en Chile. Dirigido por Diego Marín Verdugo para Telesur de Venezuela.

miércoles, 20 de julio de 2011

“Limones” y “Parásitos”: lo que dice la teoría económica sobre las universidades con ánimo de lucro

Por Francisco Piedrahita.
Rector, Universidad Icesi - Cali
Julio 19, 2011.

(Descargar artículo)

Continúa la discusión en Colombia sobre la propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992 de educación superior que ha planteado el Gobierno Nacional por medio del Ministerio de Educación. Y el tema más controversial continúa siendo la legalización del ánimo de lucro para las instituciones del sistema.

En un artículo anterior se mostró que las experiencias de otros países llevan a concluir que las Instituciones de Educación Superior con ánimo de lucro (IESAL) no cumplirían el propósito que busca el Gobierno al establecerlas. Que, según esas experiencias, las IESAL no aumentarían ni la permanencia ni la graduación con calidad del sistema de Educación Superior para millones de jóvenes que hoy no acceden a él. Se puso en evidencia cómo, en los Estados Unidos, por ejemplo, donde las IESAL tienen una historia más larga, ese tipo de institución presenta altísimas tasas de deserción, muy bajas tasas de graduación y, por la baja empleabilidad de sus graduados, incapacidad de pago para cancelar los créditos que les concede el Gobierno Federal para adelantar sus estudios. Al final, las IESAL, en ese país, venden ilusiones con programas de baja calidad y ganan muchísimo dinero a costa del generoso programa gubernamental de crédito.

En este artículo se explica, desde la teoría económica, no sólo por qué las IESAL no dan respuesta a los objetivos gubernamentales, sino cómo su autorización causaría grave daño al sistema colombiano de educación superior.

Mucha gente se pregunta, si la inversión privada con ánimo de lucro ha funcionado eficazmente en la prestación de otros servicios ¿por qué no puede funcionar bien en la educación superior? O, formulada la pregunta en términos de la ciencia económica, si el mercado es el mecanismo más eficiente para asignar los recursos de la sociedad ¿por qué no permitir que los asigne en la educación superior?

En su libro “Desarrollo como Libertad”, Amartya Sen, Premio Nobel de Economía de 1998, cita un aforismo de T.H. Huxley que dice: “Es el acostumbrado destino de las nuevas verdades empezar como herejías y terminar como supersticiones”. Y escribe a continuación “Hubo una época (…) en la que cada joven economista sabía en cuáles aspectos el sistema de mercado tenía serias limitaciones: todos los libros de texto repetían la misma lista de defectos. El rechazo intelectual al mecanismo de mercado condujo (…) a propuestas radicales para organizar el mundo de maneras muy diferentes (involucrando algunas veces poderosas burocracias y cargas fiscales inimaginables) sin un examen serio de la posibilidad de que las alternativas propuestas pudieran acarrear fallas aún más graves que las que se esperaba que produjera el mercado (…) El clima intelectual ha cambiado muy dramáticamente en las últimas décadas y se le ha dado vuelta al tablero. Ahora se supone normalmente que las virtudes del mecanismo de mercado son tan penetrantes que sus restricciones parecen no importar. Un conjunto de prejuicios ha dado paso a otro (…) La fe sin cuestionamientos de ayer se ha convertido en herejía y la herejía de ayer es ahora la nueva superstición” . Este es el caso de la propuesta de reforma a la educación superior colombiana. Se quiere imponer la superstición del mercado y las utilidades como solución mágica a sus problemas. Y, según Sen, Cualquier señalamiento de los defectos del mecanismo de mercado parece ser, en estos días, extrañamente anticuado.” Pero, como continúa el citado texto, “La necesidad del escrutinio crítico de las preconcepciones estándar y de las actitudes político-económicas es más urgente que nunca” (1).

En efecto, la misma ciencia económica ha demostrado cómo el mercado es el mejor mecanismo de asignación de los recursos escasos de la sociedad cuando ese mercado se aproxima a uno de competencia perfecta. Y cómo, en esas circunstancias, las utilidades generadas por las empresas son legítimos indicadores de buen desempeño. Pero ha demostrado también cómo ese mercado puede no sólo no funcionar eficientemente, sino ser un mecanismo dañino, cuando se dan en él ciertas circunstancias, ciertas “fallas de mercado”.

Sin entrar en discusiones ideológicas sobre la mercantilización de la educación superior, hay que anotar que en este mercado se presentan tres de esas “fallas”:

  1. Primera, la educación superior es, al menos en alguna de sus funciones, un bien público;

  2. Segunda, la educación superior, como servicio educativo, produce “externalidades” positivas;

  3. Tercera, el mercado de la educación superior presenta siempre, y particularmente en Colombia, un altísimo grado de asimetría de información.

Los economistas, desde Paul Samuelson, Premio Nobel de Economía de 1970, definen el bien público como un bien que es “no rival y no excluyente”; eso significa que su uso por una persona no lo merma y no impide el uso por otras personas y que está disponible para todos. La iluminación de las calles, un faro en la costa y la defensa nacional son ejemplos típicos de bienes públicos. De la misma manera, se puede decir que el nuevo conocimiento o el avance del conocimiento existente realizado por medio de la investigación y publicado es un bien público producido por la Universidad. También reconocen muchos como un bien público la capacidad crítica de la universidad.

De los procesos formativos de calidad se puede decir que son “excluyentes”, que no están al alcance de todos y por lo tanto no son bienes públicos puros. Pero se reconoce ampliamente que generan muy importantes “externalidades” positivas para la sociedad; es decir, que generan una serie de beneficios sociales que van mucho más allá de los beneficios privados que se llevan los estudiantes. La buena educación superior afecta positivamente los procesos democráticos, la economía regional, la convivencia, etc.

Tanto en el caso de la provisión de bienes públicos puros como cuando hay “externalidades”, donde las acciones de un individuo tienen impactos en otros, por los cuales estos no pagan o no son compensados, los mercados no funcionan bien. Cuando las externalidades son positivas, se presenta con frecuencia el fenómeno denominado, en inglés, del “free-rider”; que se podría traducir del “polizón”, del “aprovechado”, o, mejor, del “parásito”. En nuestro caso, puesto de la manera más simple, las IESAL, que serían medidas por su rentabilidad y que sabrían que no podrían ser excluidas de consumir o compartir los beneficios de los bienes públicos y las externalidades positivas generadas por las buenas universidades en el sistema de educación superior del que harían parte, no tendrían ningún incentivo para contribuir en su producción. Al contrario, en la medida en que las IESAL comenzaran a prevalecer, por el hecho de tener que competir con ellas en condiciones desiguales, las buenas universidades privadas sin ánimo de lucro reducirían la producción de los bienes públicos y de las “externalidades” mencionadas.

La intención de este artículo es concentrarse más en la tercera “falla de mercado” que se encuentra en la de la educación superior: la de la asimetría de información.

Se dice que en un mercado existe información asimétrica cuando una de las partes que intervienen en una compraventa no cuenta con la misma información que la otra sobre el producto o servicio objeto de la compraventa. La información asimétrica conduce a una “falla de mercado” y produce un resultado económico ineficiente. La información asimétrica crea incentivos para que el que tiene más información le haga trampa al que tiene menos.

George Akerlof, economista estadounidense, compartió el premio Nobel de Economía de 2001 con Joseph E. Stiglitz y Michael Spence, principalmente por su trabajo sobre el impacto de la asimetría de información en el funcionamiento de los mercados. Su artículo más conocido es “The Market for Lemons: Quality Uncertainty and the Market Mechanism”, que podría traducirse como “El Mercado de los ‘limones’ (así llaman en los EEUU a los carros de segunda mano que parecen buenos pero están en mal estado): incertidumbre de calidad y el mecanismo de mercado”. En ese artículo demuestra el efecto perverso del desconocimiento, por parte de los compradores, de cuáles son los carros de segunda buenos y cuáles los malos cuando quieren comprar uno; como hay mucha incertidumbre y los compradores pueden ser fácilmente engañados, se llega en el mercado a un precio medio, no atractivo para los que ofrecen los mejores carros, quienes terminan saliéndose de él. Al bajar la calidad promedio de la oferta, se recalculan los precios en un nivel más bajo y sale del mercado el siguiente grupo de mejores; el proceso continúa, en ciclos similares, hasta que sólo quedan disponibles los ‘limones’, los peores carros.

En educación superior, la información asimétrica se presenta porque el vendedor del servicio conoce mucho más y mucho mejor lo que quiere vender que el comprador. Y puede inclinarse a engañarlo. Ya en 1980, en un artículo seminal, Henry Hansmann (2) identificó la racionalidad legal y económica para la existencia de las organizaciones sin ánimo de lucro con las situaciones en las cuales, por asimetrías de información, los compradores son altamente vulnerables al oportunismo de los vendedores. Por esta vulnerabilidad, dice Gordon C. Winston, profesor de Economía de Williams College, en los EEUU, “…se habla de estos mercados como ‘mercados de confianza’. La característica de ‘sin ánimo de lucro’ de los proveedores promueve un comportamiento honesto que sacrifica rentabilidad y justifica la confianza. Por la disminución de incentivos para el comportamiento oportunista, las entidades sin ánimo de lucro son las proveedoras preferidas… ellas aumentan la probabilidad y la confianza de donantes y compradores de estar obteniendo aquello por lo que están pagando, tendiendo a compensar las fallas contractuales inherentes a esos mercados asimétricos”.

Las diferencias de información se originan en la característica más importante del servicio mismo de la educación superior; no se trata de algo que se recibe y se utiliza inmediatamente, como la telefonía celular o el transporte aéreo, servicios en los que, al final del uso, se tiene bastante claridad sobre la calidad de lo recibido. La educación superior consiste en un proceso de formación personal que dura varios años y cuyos efectos se aprecian a lo largo de la vida del que la recibe. Y, una vez se toma la decisión de empezar estudios en una institución, no es fácil cambiarse a otra. En esto coincide Winston: “La gente que invierte en capital humano mediante una compra de educación superior, no sabe lo que está comprando, y no sabrá y no puede saber lo que ha comprado, hasta cuando ya es demasiado tarde para hacer algo al respecto”.

El mismo Hansmann, ya citado, determinó la característica clave legal y económica de las entidades sin ánimo de lucro: la “restricción de no distribución” (2). Esas entidades no tienen dueños; son dueñas de sí mismas. Pueden tener superávit en sus operaciones; pero deben reinvertirlo en esas operaciones; legalmente no pueden distribuir ese superávit a nadie; eso contrasta con las empresas que reparten sus utilidades entre sus accionistas. Tanto Hansmann como Winston reconocen que la “restricción de no distribución” se puede eludir con procedimientos tramposos como precios de transferencia inflados en la compra de insumos; o como pagos camuflados de gastos particulares de algún administrador. Y se sospecha que entre las instituciones de educación superior (IES) de Colombia, varias, quizá muchas, incurren en estas prácticas. El punto no es, como dice Winston “que la organización sin ánimo de lucro no tenga sus propios problemas, sino, más bien, que la ‘restricción de no distribución’ sirve para reducir el incentivo que el proveedor con ánimo de lucro tiene para abusar del comprador parcialmente informado”. Evitar y sancionar las aberraciones que puedan presentarse entre las IES colombianas sin ánimo de lucro debe ser parte de la tarea de inspección y vigilancia del Gobierno.

Existen diversas fuentes específicas de asimetría de información en la educación superior. En todos los casos la institución que ofrece el servicio tiene mucha más información que el estudiante que considera matricularse en ella o sus padres.

Algunas fuentes tienen que ver con qué enseña la institución y por qué: el plan de estudios y sus diversos componentes; los objetivos de aprendizaje (si los hay); los objetivos de desarrollo de competencias (si los hay); los objetivos de fortalecimiento de valores (si los hay). Para hacer las cosas aún más difíciles, estos planes de estudio y estos objetivos no son necesariamente los que quisieran el estudiante o sus padres. Hace unos años, en la tapia exterior del Hospital Psiquiátrico de Cali apareció un grafiti que decía: “Este es el único sitio donde el cliente no tiene la razón”. Tal vez en los programas de pregrado universitarios “el cliente no siempre tiene la razón”. Si el estudiante tuviera siempre la razón, el núcleo común a todos los planes de estudio de programas de pregrado de la Universidad Icesi probablemente no incluiría una serie de electivas en humanidades, ciencias sociales y ciencias naturales, ni un curso de lógica, ni otros componentes que la institución ha considerado importantes para cumplir sus objetivos de formación integral.

Otra fuente de asimetría tiene que ver con cómo enseña la institución y cuáles son sus condiciones de calidad. ¿Cómo aprende la gente? La pedagogía, la psicología, la filosofía de la educación y otras ciencias han producido al respecto, en las últimas décadas, una gran cantidad de conocimiento que no ha sido adoptado mayoritariamente por las instituciones educativas y es desconocido para la gran mayoría de aspirantes y padres de familia. ¿Se usan estrategias de aprendizaje activo? ¿O se recurre básicamente a la cátedra magistral? ¿Qué dotación de laboratorios de diverso tipo tiene la institución y cómo se emplean? ¿Cómo se usan las tecnologías de información y comunicaciones? ¿Qué opciones hay de participar en proyectos de investigación? ¿Cómo son las oportunidades de internacionalización? Además ¿cuál es el nivel de exigencia en el estudio?

Y, más allá del aula ¿qué ofrece la institución en materia de programas de bienestar estudiantil? ¿Deportes, artes, apoyo personal, etc.? ¿Cómo interactúan los estudiantes entre sí? ¿Y con sus profesores? Y, en general ¿cuánto se gasta la institución en la formación de sus estudiantes?

La otra fuente muy importante de asimetría en información tiene que ver con los resultados de la formación de los estudiantes. La institución conoce cómo les va a ellos en las pruebas Saber Pro; y conoce, o debería conocer, cómo les va a sus egresados en la búsqueda de su primer empleo e, idealmente, en el desarrollo de sus carreras profesionales. Esa información casi nunca llega al público.

Después del libertinaje que se dio en la educación superior colombiana una vez se expidió la Ley 30 de 1992, se presentó, al comenzar el nuevo siglo, un cambio de paradigma. Era un paradigma de calidad y transparencia: se establecieron los ECAES, hoy Saber Pro, para los estudiantes próximos a egresar; se fortaleció la Acreditación de Alta Calidad y se inició la Acreditación Institucional; se diseñó el Sistema Nacional de Información de la Educación Superior (SNIES); se empezó a exigir el Registro Calificado; se organizó el Observatorio Laboral; se reorganizaron el ICFES y el Ministerio de Educación Nacional (MEN) y se creó el Vice-ministerio de Educación Superior. Esas y otras medidas debían asegurar el mejoramiento de la calidad de programas e instituciones y, en teoría, dar más transparencia al sistema de educación superior; al mercado, si se quiere, de educación superior.

El primer objetivo, el de aseguramiento de calidad, se ha venido cumpliendo paulatinamente para muchas instituciones del sistema; las medidas del MEN se vieron complementadas con las que tomó COLCIENCIAS para medir la cantidad y calidad de producción intelectual de las universidades. La mayoría de las instituciones han venido mejorando sus condiciones de calidad durante toda la última década; y se detuvo la apertura indiscriminada de sedes y programas.

El objetivo de aumentar la transparencia del sistema no se ha cumplido. En 2005, un documento del Departamento Nacional de Planeación decía: “A pesar de las reformas propuestas por el Ministerio de Educación Nacional, tales como el Observatorio del Mercado Laboral, y las mejoras realizadas a sistemas de información tales como SNIES, el mercado de educación superior de Colombia aún experimenta una condición ineficiente de información asimétrica” Seis años después, se puede decir lo mismo. Con excepción de la información sobre acreditación de alta calidad, que está disponible para el público y es profusamente anunciada por las instituciones que la poseen, aunque poco comprendida por aspirantes y padres, la información de los demás mecanismos es escasa, difícil de obtener y confusa. El SNIES ofrece poquísima información y se mantiene desactualizado. El observatorio laboral es muy poco conocido y su sitio Web es muy difícil de navegar para obtener alguna información valiosa. El ICFES ha venido realizando hace varios años grandes esfuerzos para hacer más oportuna, eficiente y pertinente la evaluación de competencias en las ahora obligatorias pruebas Saber Pro. Pero sus informes son de una complejidad inmensa. Si un aspirante o un padre de familia quieren comparar, por ejemplo, los resultados en Saber Pro de 2010 de dos programas de Contaduría, de dos instituciones de diferente tamaño, debe abrir y tomar datos de más de 70 páginas del sitio Web del ICFES.

Por todo lo anterior, enfrentados a decenas de opciones y con muy poca información disponible, es muy difícil para aspirantes a estudios de educación superior y para sus padres tomar decisiones acertadas. Y, en esas circunstancias, es muy fácil para las IESAL, con sus inmensos gastos de mercadeo y ventas (del orden del 25% de sus ingresos, según muchos informes orientar la demanda hacia sus programas). Si las predicciones del modelo del Premio Nobel Akerlof se cumplieran, las mejores instituciones paulatinamente saldrían del mercado y la educación superior privada colombiana quedaría en manos de “limones”. Y, como las IESAL, por su ánimo de lucro, como se vio atrás, no tienen interés en la generación de los bienes públicos ni de las externalidades positivas de la educación superior, se comportarían como “free-riders” o “parásitos”. En el peor de los escenarios, la educación superior privada de Colombia quedaría en manos de “limones” y “parásitos”.

Referencias

  1. Piedrahita, Francisco, “Instituciones de educación superior con ánimo de lucro: historias tristes de otros países”. Revista Javeriana, Junio, 2011. Ver desde http://www.estudiantesdedoxa.com/2011/06/universidades-con-animo-de-lucro.html/

  2. Sen, Amartya, “Development as Freedom”. Alfred A. Knopf, New York, 1999

  3. Samuelson, Paul A., “The Pure Theory of Public Expenditure”, Review of Economics and Statistics 36, 1954. Descargado en Julio 11 de 2011 de
    http://www.econ.ucsb.edu/~tedb/Courses/UCSBpf/readings/sampub.pdf

  4. Tilak, Jandhyala B. G., “Higher education: a public good or a commodity for trade?” Keynote Address, 2nd Nobel Laureates Meeting in Barcelona, December, 2005. Descargado en Julio10 de 2011 de http://www.friends‐partners.org/utsumi/Global_University/Global%20University%20System/List%20Distributions/
    2005/MTI1721_12‐15‐05/Barcelona%20II%20Nobel%20Meeting%20‐‐
    %20Higher%20Education%20as%20a%20Public%20Good.pdf

  5. Akerlof, George A., “The market for ‘lemons’: quality uncertainty and the market mechanism”. The Quarterly Journal of Economics. Vol. 84, No. 3. August 1970. Descargado en Julio 10 de 2011 de http://www.iei.liu.se/nek/730g75/artiklar/1.254507/AkerlofMarketforLemons.pdf

  6. Hansmann, Henry. “The Rationale for exempting Nonprofit organizations from Corporate Income Taxation”.Yale Law Journal. November, 1980.

  7. Winston, Gordon C. “Susidies, Hyerarchy and Peers: the awkward economics of Higher Education, Journal of Economic Perspectives, Winter, 1999. Descargado en Julio 12 de 2011 de
    http://web.missouri.edu/~podgurskym/Econ_4345/syl_articles/winston%281999%29.pdf

  8. Orozco, María Otilia. “Colombia’s Higher Education Quality Control System and potential for further development”. Archivos de Economía, Departamento Nacional de Planeación. Documento 290, Agosto de 2005. Descargado en Julio 12 de 2011 de http://www.dnp.gov.co/PortalWeb/Portals/0/archivos/documentos/DEE/Archivos_Economia/290.pdf

  9. Ver, por ejemplo, el programa de televisión College, Inc., de la cadena pública PBS de los EEUU, en: http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/collegeinc/etc/synopsis.html

miércoles, 8 de junio de 2011

Universidades con ánimo de lucro: historias tristes de otros países

Por Francisco Piedrahita.
Rector, Universidad Icesi - Cali
Mayo 1, 2011

(Descargar artículo)

El cambio más visible que ha introducido el Gobierno Nacional en el anteproyecto de Ley de reforma de la Educación Superior y el que más discusión ha generado es, sin duda, el que aparece en el artículo 32: “Las Instituciones de Educación Superior privadas pueden ser personas jurídicas organizadas… como sociedades anónimas con propósito especial para la prestación del servicio público de Educación Superior” (1). Esas sociedades anónimas tendrían, obviamente, ánimo de lucro.

Aquí se mostrará que la experiencia de otros países lleva a concluir que esas sociedades anónimas no cumplirían el propósito que busca el Gobierno al establecerlas.
Para justificar la propuesta del Gobierno se han presentado dos argumentos. Uno, oficial: atraer inversión privada para aumentar el acceso, la permanencia y la graduación con calidad, en el sistema de Educación Superior, para millones de jóvenes que hoy no acceden a él. El otro es no oficial: “Sincerémonos. Ya hay muchas Instituciones de Educación Superior (IES) con ánimo de lucro. Pongámoslas, al menos, a pagar impuestos”.

Este último argumento ha sido traído a cuento por muchos comentaristas. No les falta cierta razón. El clima de legalidad mejoraría si se eliminaran muchas normas en este país de leyes incumplidas. Pero aceptar sin más ese argumento sería simplemente aceptar la trampa y reconocer la incapacidad del Estado para realizar su tarea de inspección y vigilancia. Por otra parte, a las instituciones tramposas de hoy no les interesaría cambiar de régimen porque no están interesadas en pagar impuestos.
La motivación que presenta el Gobierno para atraer inversión privada con ánimo de lucro parte del reconocimiento de un hecho: entre el 2000 y el 2010, el número de bachilleres que no ingresaron a la educación superior, o que ingresaron pero en algún momento desertaron de ella, fue de más de tres millones de jóvenes. Y supone que para subsanar esa situación “tenemos que ser capaces de generar una mayor oferta de instituciones y programas de educación superior de calidad que garanticen el acceso a los jóvenes de bajos recursos” (2). La intención gubernamental es pasar de una cobertura bruta actual de 37%, en el Sistema de Educación Superior, al 50% en 2014 (3). La meta es muy loable; pero tal vez demasiado ambiciosa y difícil de cumplir en cualquier caso.

El Gobierno reconoce la incapacidad del Estado para generar esa oferta adicional desde instituciones oficiales. Y supone, implícitamente, que las actuales instituciones privadas están copadas y que ellas, y las nuevas que podrían crearse dentro de la normatividad vigente, serían incapaces de satisfacer la supuesta demanda; y parece suponer también que los jóvenes que no han accedido hasta hoy al Sistema de Educación Superior no tienen limitaciones ni económicas ni académicas para tal acceso; que el problema es de falta de cupos.

Las sociedades anónimas no cumplirían el propósito del Gobierno

Aquí no se discutirán los supuestos del párrafo anterior, cuya debilidad es manifiesta. Este escrito se ha de centrar, en cambio, en desvirtuar el argumento oficial de que la inversión privada con ánimo de lucro, que se pretende, aumentará la permanencia y la graduación con calidad del sistema de Educación Superior para millones de jóvenes que hoy no acceden a él. Probablemente se ampliaría el acceso; pero los datos que provienen de otros países no aportan evidencias de que con las Instituciones de Educación Superior con ánimo de lucro (en adelante IESAL) aumentan “la permanencia y la graduación con calidad”. Las experiencias de Estados Unidos, México y Brasil dicen que esas IESAL ofrecen, en general, programas de mala calidad; y que, al menos en el caso de programas de cuatro años en los Estados Unidos, donde se conoce información más detallada, la deserción de los estudiantes de los programas de las IESAL es más del doble de la de aquellos matriculados en IES sin ánimo de lucro.

En Estados Unidos

El caso de mayor interés para Colombia, el que tiene una historia más larga de IESAL y sobre el que más documentación se encuentra es el de los Estados Unidos.

En Estados Unidos están basadas las dos empresas multinacionales con mayor interés en invertir en IES colombianas: Laureate Education, Inc. y Whitney University System. La primera, que inició funcionamiento en 1998, opera 67 Instituciones en 27 países; más de 30 Instituciones en 8 países de Latino América; y presenta como su Canciller Emérito al ex presidente Bill Clinton (4). La segunda, más reciente y que anuncia adquirir el 80% de las acciones de cada institución de su red, cuenta con sólo seis instituciones, todas en América Latina; una de ellas, curiosamente, el Politécnico Grancolombiano, de Colombia; tiene en su Consejo Asesor a Jeb Bush, hijo y hermano de ex presidentes estadounidenses (5). Ninguna de las dos empresas ha creado jamás una Institución de Educación Superior; todas las que tienen son compradas.

El caso de Estados Unidos es también interesante porque presenta una historia de escándalos alrededor de esta “industria”: a principios de los noventa, a mediados de la década pasada y, el más reciente, a partir de agosto de 2010. Cabe anotar que las empresas mencionadas en el párrafo anterior no han sido vinculadas a ninguno de esos escándalos.

La más grande y tal vez la más antigua de las IESAL norteamericanas es la Universidad de Phoenix, fundada en la década de los ochenta. Tiene cerca de medio millón de estudiantes, la mayoría de ellos en programas de educación virtual. Un ex directivo de Apollo, Inc, la casa matriz de la Universidad de Phoenix, no tiene ningún inconveniente en afirmar, en el programa College, Inc., de PBS, la cadena pública de televisión de ese país, que esa empresa invierte en el mercadeo y ventas el 25% de su ingreso, para atraer estudiantes, mientras sólo dedica entre el 10 y el 20% de ese ingreso en el pago a profesores. Compara esas “ventas” con las de perfume. Al escuchar a ese directivo, se puede concluir que ellos están en el negocio de vender ilusiones (6).

Según informe del Departamento de Educación de EEUU (7), la tasa de graduación promedio, después de seis años de haber iniciado un programa que debería tomar sólo cuatro, es de 25% para los estudiantes de las IESAL. Esa tasa de graduación promedio es del 55% para los estudiantes de las universidades estatales y del 64% en el caso de las universidades privadas sin ánimo de lucro. La comparación de estos datos no es por cierto favorable para las IESAL. Si se supone que un estudiante que no se ha graduado en un periodo equivalente al 150% del tiempo programado ha desertado, la tasa de deserción para las IESAL estadounidenses sería, en promedio, de 75%, una cifra que sólo se ve en los peores casos de instituciones colombianas. El dato habla muy mal de la permanencia de los estudiantes en los programas de las IESAL.

Las IESAL de los Estados Unidos atienden, principalmente, estratos socioeconómicos bajos. Y “los críticos acusan a las IESAL de producir en profusión diplomas sin valor que dejan a los estudiantes con una montaña de deuda” (6). Aunque las IESAL tienen solo el 10% de la matrícula de la educación terciaria, sus estudiantes reciben casi la cuarta parte de la ayuda financiera del Gobierno Federal; tanto en crédito como en Becas Pell, estas últimas de aproximadamente US$5.000 por año. Sin embargo, cifras del Departamento de Educación para 2009 muestran que el 44% (casi el doble de la proporción anterior) de los estudiantes que dejaron de pagar dentro de los tres primeros años después de graduación eran de las IESAL. El informe no dice qué pasó con la deuda del 75% de estudiantes que no se graduaron. Esa cifra obliga a ser muy pesimistas con respecto a la empleabilidad y capacidad de pago de los egresados de las IESAL estadounidenses.

Y todo lo anterior, mientras las empresas dedicadas a ese negocio generan flujos de caja y utilidades mucho más altas que el promedio de las empresas que participan en el mercado de valores norteamericano. Como dice Steven Salzberg, profesor de la Universidad de Maryland (8): “[las IESAL]… han obtenido sus utilidades a costillas del generoso programa de crédito estudiantil del Gobierno Federal”.

En Agosto 5 de 2010, el Washington Post, uno de los diarios más importantes de los Estados Unidos, informó (9): “Funcionarios del Congreso identificaron ayer, miércoles, a 15 universidades con ánimo de lucro en las que algunos reclutadores (en ciertos casos llamados eufemísticamente consejeros) animaron a investigadores encubiertos que posaban como candidatos a estudio para que cometieran fraude en las solicitudes de ayuda financiera o les dieron información engañosa en temas tales como costos de matrícula y salarios potenciales después de graduación”. Entre las denunciadas estaban Phoenix, Kaplan y Corinthian, las líderes de la industria.

Hay que decir que The Washington Post Co., la empresa dueña del periódico, es también dueña de Kaplan, una empresa dedicada a la educación superior con ánimo de lucro con mucho éxito financiero, suficiente para cubrir con creces el déficit operacional creciente del periódico; y que, como ya se dijo, Kaplan era una de las 15 empresas denunciadas en el Congreso norteamericano. Ese escándalo ha tenido una serie de consecuencias para Kaplan y para las otras empresas involucradas y sus efectos no se detienen todavía. En Abril 9 de este año, el Washington Post publicó un largo artículo (10), titulado “Las dificultades de Kaplan y la educación de Washington Post Co.”, en el que narra la historia de 11 años, desde que Kaplan, que ya desde 1984 pertenecía al Post, adquirió a Quest Education, una cadena de escuelas vocacionales con ánimo de lucro y la convirtió en una multinacional con cerca de 100.000 estudiantes y con ingresos de miles de millones de dólares. El artículo pretende mostrar con transparencia las tensiones a las que está sometida la empresa matriz.

Cualquier lector colombiano desprevenido puede hacerse esta reflexión: esto pasa en los Estados Unidos, donde tienen el mejor sistema universitario del mundo, una democracia madura y gran capacidad institucional del Estado; y pasa nada menos que con una empresa del Washington Post, el mismo diario que años atrás tuvo el valor moral de enfrentarse al Presidente de la nación, Richard Nixon, arriesgándolo todo, hasta hacerlo renunciar por tramposo, porque consideraba que ese era su deber como medio de comunicación ¿Qué podría pasar en nuestro país, con la debilidad institucional que nos caracteriza y con empresarios que, en principio, no tienen esa tradición?

En México y Brasil

El impacto de las IESAL en México y Brasil está mucho menos documentado, pero la información disponible permite ver que en ningún caso las IESAL han sido la solución a la permanencia y, sobre todo, a la graduación con calidad de millones de jóvenes que el Gobierno colombiano pretende lograr con la autorización para su establecimiento en nuestro país.

En México, la cobertura total sólo llegó, en 2010, a un modesto 28%. Las IES oficiales manejan todavía alrededor de dos millones de estudiantes, o cerca de 67% del total. Sin embargo, según narra un estudio de caso de Wharton, la prestigiosa escuela de Administración de la Universidad de Pennsylvania (11), la mayor parte de los universitarios de primera generación (aquellos cuyos padres no fueron a la Universidad) tienen dos opciones: o no ir a la Universidad; o buscar admisión en una universidad de “absorción de demanda”. En respuesta a esta situación se han abierto IESAL por todo el país. El crecimiento de las IESAL en México ha sido altamente rentable para sus accionistas. Los gerentes de estas universidades, según la misma fuente, mencionan márgenes de utilidad operacional antes de depreciaciones y amortizaciones (EBITDA para los financistas) entre 25 y 50%, y tasas internas de retorno de hasta 30%.

No existen estadísticas que permitan analizar la calidad de las IESAL mexicanas; en particular, con respecto a niveles salariales y competencias adquiridas. Evidencia anecdótica parece indicar un enlace directo entre calidad percibida y costo real del programa: entre menos se paga, menos se obtiene (11).

En su estudio sobre la evolución de la Educación Superior del Brasil entre 1995 y 2007, Dias Sobrinho y De Brito (12), dicen que la más evidente característica de ese período es la expansión libre y de dudosa calidad del sector privado con ánimo de lucro. Allá también las IESAL se han regado como pólvora. El sistema de educación superior en Brasil se compone de 257 instituciones públicas y 2.141 privadas. Entre las privadas, alrededor de 80% tienen ánimo de lucro; las otras 20% son “comunitarias” o confesionales, sin fines de lucro, que buscan cumplir los cometidos públicos de la Educación Superior y están sufriendo ahora graves dificultades financieras. Un 92% del total de instituciones son pequeñas instituciones que se dedican solamente a la enseñanza y están orientadas a proveer a sus alumnos de una rápida titulación, casi siempre en programas nocturnos.

Conclusión

La revisión de los casos de Estados Unidos, México y Brasil permite concluir que sería muy ingenuo esperar que en Colombia las IESAL cumplieran el propósito del Gobierno al legalizarlas: el acceso de los más pobres aumentaría considerablemente si se otorgaran grandes facilidades de crédito; pero su permanencia y graduación no. Además, la calidad de las IESAL es casi siempre muy mala. Eso se explica fácilmente si se entiende el modelo financiero bajo el que opera la Educación Superior. La institución que está interesada en la calidad invierte todo lo que puede en profesorado de planta, en formación avanzada de ese profesorado, en infraestructura, en investigación, en bienestar universitario, etc. La que está interesada en producir utilidades trabaja con mínima infraestructura, con un número muy bajo de profesores de planta, con docentes de cátedra con poca formación y de bajo costo, etc. Ambas ofrecen los mismos títulos. La primera educa; la segunda vende ilusiones.

Siempre se ha hablado en Colombia de "Universidades Piratas". Mediante la reforma, el Gobierno haría, con ellas y con las venideras, lo que hacía la Corona Británica con sus Piratas: les daba "patente de corso", los hacía corsarios, legítimos y socios; y a veces les daba hasta título nobiliario.

Referencias

  1. Ministerio de Educación Nacional. “Propuesta de reforma a la Ley 30 de 1992, por la cual se regula el servicio público de la Educación Superior.” Descargado en Mayo 1 de 2011. http://aplicaciones.contactenoscolombiaaprende.info/ley30/sites/default/files/documentos/Propuesta_articulado.pdf

  2. Ministerio de Educación Nacional. “ABC del proyecto de reforma a la educación superior en Colombia: La inversión en educación, el mejor negocio que puede hacer un país “, Bogotá, 13 de marzo de 2011, Descargado en Mayo 1 de 2011 http://www.mineducacion.gov.co/cvn/1665/article-266644.html

  3. Ministerio de Educación Nacional. “Elementos para la discusión: Proyecto de Ley por el cual se regula el servicio público de la educación superior”. Descargado en Mayo 1 de 2011. http://aplicaciones.contactenoscolombiaaprende.info/ley30/sites/default/files/documentos/elementos.pdf

  4. Laureate Education, Inc. Ver http://www.laureate.net/AboutLaureate.aspx

  5. Whitney University System. Ver http://www.whitneyintl.com/es/home.aspx

  6. Ver http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/collegeinc/etc/synopsis.html

  7. Aud, S. y Hannes, G. Editores. “The Condition of Education 2010 in Brief”, National Center for Education Statistics, Institute of Education Sciences, 2010. U.S. Department of Education, Washington, DC. USA.

  8. Salzberg , Steven. “For-Profit Universities: The Yugos of Higher Education”. Forbes, Sept. 27, 2010 http://blogs.forbes.com/sciencebiz/2010/09/27/for-profit-universities-the-yugos-of-higher-education/

  9. De Vise, Daniel y Kane, Paul. The Washington Post, Agosto 5 de 2010. http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/08/04/AR2010080403816.html

  10. Mufson, S. y Lynn Yang, J. “The trials of Kaplan Higher Ed and the education of The Washington Post Co.” The Washington Post, Saturday, April 9, http://www.washingtonpost.com/business/the_trials_of_kaplan_higher_ed_and_the_education_of_the_washington_post_co/2011/03/20/AFsGuUAD_story.html?wpisrc=nl_cuzheads

  11. Bezerra, N., Massei, C., Schulze-Halberg, N. y Stypinski, T. “Will for-profit Universities solve the access problem in Mexican Higher Education?” Knowledge@Wharton. January 26, 2011 http://knowledge.wharton.upenn.edu/article.cfm?articleid=2696

  12. Dias Sobrinho, J. y de Brito, Marcia. “La educación Superior en Brasil: principales tendencias y desafíos”. Avaliação, Campinas; Sorocaba, Sao Paulo, v. 13, n. 2, p. 487-507, jul. 2008. http://www.scielo.br/pdf/aval/v13n2/11.pdf

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