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martes, 23 de octubre de 2012

¿Por qué los estudiantes somos terroristas? (Parte 1)

Por Jhosef Eduardo Meza Cuesta.
Estudiante de Ciencia Política
Universidad Nacional de Colombia – Sede Bogotá D.C.

“Dices que quieres una revolución. Bueno, ¿no sabes? que todos queremos cambiar el mundo. Me dices que es evolución. Bueno, ¿no sabes? que todos queremos cambiar el mundo. Pero cuando hablas de destrucción ¿No sabes que conmigo dejas de contar?
Los Beatles, Revolution, 1968.

Los últimos sucesos de las principales universidades públicas, en especial el asesinato de un agente del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD) en la Universidad del Valle, en Cali, y la quema de un carro de un estudiante de ingeniería industrial en al Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, ocurridas en estas semanas, me llevan a reflexionar acerca de una de las implicaciones que siempre trae esto para los demás estudiantes, y no solo para los encapuchados; desafortunadamente, esta no es la primera vez que ocurre, ya que siempre, prácticamente por cualquier motivo, hay disturbios en los campus de las principales universidades públicas del país, en los que hay un herido, mucho gas lacrimógeno, invasión por parte de los policías, o como en estos días, un carro quemado o un muerto.

Cuidado, tiene un libro...No sé si considerar como ventajoso o perjudicial que esto es obra de unos pocos y no del total de estudiantes. De hecho, muchas personas dirían que lo primero. Sin embargo, la realidad es muy diferente. He escuchado anécdotas de varios compañeros que han sido insultados por transeúntes cuando entran la Ciudad Universitaria de Bogotá después de un disturbio; el más común, es el apelativo de “terrorista”. A mí nunca me ha ocurrido esto, o de lo contrario, esto, en vez de un artículo reflexivo, sería un panfleto incendiario, como los que publican los famosos “capuchos”. A pesar de esto, también me he visto afectado por mi status de estudiante de la Universidad Nacional; cuando la gente sabe que estoy allá, después de felicitarme, me pregunta cosas como “¿Entraste echando piedra?” “¿Cuántas veces has aparecido en las noticias arrojando cocteles molotov?” “¿Por qué no han construido un Hospital Universitario para los estudiantes de medicina? Tal vez porque las han usado para tirárselas a los policías”.

Creo que casi todos los colombianos reconocen que estar en una universidad pública es un gran privilegio porque son de las mejores que hay en el país –lo digo sin presumir-, pero, también tienen cierto o bastante recelo y temor hacia nosotros por lo que siempre ocurre algún disturbio en el que, en el menos extremo de los casos, se afecta la movilidad de los alrededores de los campus, o en más extremos, terminan con su invasión por parte de los agentes de la policía. Aquí, nosotros los verdaderos estudiantes deberíamos preguntarnos ¿por qué somos “terroristas”?

Si esto fuera un artículo para publicar en una revista científica, debería buscar todos los referentes teóricos que traten esa palabra, pero solo voy a usar dos de las más comunes: la heredada por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, en la que todo aquel que piense diferente a lo que está establecido es alguien que está en contra de Colombia –siguiendo un poco la dicotomía amigo-enemigo; y la que infunden los politizados medios de comunicación, que afirman que los “capuchos”, y por extensión el conjunto de los estudiantes de la universidades públicas, son terroristas. ¿Por qué los somos? Este es el objetivo de mi escrito, que no debería ser publicado, quizá porque me acusen de lo mismo.

Los intereses de los medios de comunicación: entretener y deslegitimar

No se de donde saqué esto, pero, una de las teorías críticas de los medios de comunicación afirma que la iniciativa privada de los medios de comunicación busca obtener ganancias considerables a través de la publicidad de varios productos y servicios, y la forma de atraer audiencias con dicho objetivo es transmitiendo contenidos que las entretengan mientras las inducen al consumismo. En muchos estados publicados en Facebook aparecen cosas que reflejan una de sus consecuencias, y es que los asuntos que son más relevantes –en especial la política- o no so tenidos en cuenta, o se las considera como un simple circo.

Cuando hay “tropeles” en las universidades públicas más importantes, esto también ocurre, por desgracia. Recuerdo que se viene a mi mente me transporta al 30 de Marzo de 2011, un miércoles por la mañana. Varios amigos y yo estábamos en una clase, cuando empiezan a estallar las “papas bomba” y la policía hace un ataque de gas que llega hasta el salón. Por esta razón, ordenaron la evacuación del campus universitario. En un restaurante, donde era transmitido el suceso, se veían a los encapuchados formados en la Plaza del Che y hablaban con tanta gravedad que pareciera que hubieran asesinado al presidente de la república en la UN. Por la noche, en efecto, dijeron la noticia en una afirmación que revivió el debate de hace más de cuatro años: dicha formación impulsó a los politizados medios de comunicación a sostener que habían infiltrados de los grupos guerrilleros en la Universidad Nacional.

Personalmente creo que eso no es extraño, porque su ideología es totalmente compatible con el de la guerrilla. Pero, lo que mas molesta es que la transmisión de dicha noticia se hizo con un tono tal que los periodistas, implícitamente, decían que los estudiantes de la UN somos nada más que “terroristas” y que la Ciudad Universitaria es el nido de ratas donde nos ocultamos. A los lectores les recomiendo leer los comentarios que aparecen en la versión digital de El Tiempo en referencia a las universidades públicas, sea lo que sea que publiquen, y verán el cuasi odio visceral que mucha gente expresa hacia nosotros. Y estos gracias a los noticieros de televisión…

¿Por qué la televisión? La radio, el internet y la prensa escrita analizan con bastante certeza las problemáticas y las propuestas que surgen de las universidades públicas. Pero la televisión, cuya misión es simplemente el entretenimiento de las masas –sin importar las consecuencias de deformar los asuntos importantes- no lo hace. Tal vez debería hacer el análisis de medios para comprobarlo, pero es bastante obvio que los principales noticieros de televisión, empezando por Caracol y RCN sólo transmiten desde estos lugares cuando ocurre algún disturbio. El resto del tiempo, pareciera que no existiéramos para ellos.

Un ejemplo: actualmente la sede de Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia está atravesando una situación difícil porque muchos de los edificios están mal estructuralmente. En cualquier momento podrían derrumbarse, matando a cualquier cantidad de gente. Si me equivoco, me corrigen, pero dichos noticieros de televisión no han hecho ninguna cobertura periodística al respecto. En cambio, los periódicos y la radio, en especial El Tiempo y El Espectador en cuanto a lo primero, han estado pendientes de la situación aunque no lo suficiente como deberían.

Se podría considerar otra causa de porque somos terroristas para la televisión en especial: y es que, además del dramatismo y los tientes sensacionalistas con que transmiten la información, hay intereses de por medio que no quieren que no se le dé la voz a los miembros de las respectivas comunidades académicas: la monopolización de los medios por parte de las familias más poderosas de Colombia, la contratación de periodistas que están ideologizados políticamente, y la legitimidad con que aun gozan las ideas de derecha a pesar de todos los problemas que han tenidos sus mayores exponentes, provocan que se oculten las labores más importantes que realizan las universidades públicas a favor del progreso del país. Si ocurriera todo lo contrario, los medios caerían inmediatamente en la quiebra…

La población: fácilmente influenciable por los medios, difícilmente convencible por los estudiantes…

La principal consecuencia de la deslegitimación de las universidades públicas por parte de los noticieros de televisión es la creación de un estereotipo que predomina en la población acerca del estudiante que está ahí. Un posible experimento que se podría hacer es preguntar a la gente cual es la imagen que se le viene a la mente cuando le hablan de la Universidad Nacional, de la Universidad de Antioquia, de la Universidad del Valle, de la Universidad Pedagógica Nacional, de la Universidad Distrital, de la Universidad Pedagógica Nacional y Tecnológica de Colombia, y todas las importantes, y el resultado se resumiría en dos palabras: inteligentes y “tirapiedras”.

martes, 4 de septiembre de 2012

Primer año de la MANE

Por Carlos Liévano.
Representante estudiantil ante el Consejo Académico de la Universidad Icesi.

La MANE cumple un año unificando a los estudiantes colombianos frente a la construcción de una alternativa de nueva ley de educación superior

Hace un año, el 21 de Agosto de 2011 en un encuentro nacional de estudiantes universitarios en la universidad Distrital de Bogotá, nació la Mesa Amplia Nacional Estudiantil, la famosa MANE. En ese entonces nos unifico nuestro desacuerdo con la reforma a la ley 30 de 1992 que rige la educación superior en Colombia, también nos unifico el programa mínimo de los estudiantes, seis puntos que resumían la universidad que queríamos para el país. Esa unión permitió el Paro Nacional Universitario, el método y la táctica acertada contra la reforma del gobierno en ese momento. En poco tiempo la MANE se gano al estudiantado, los estamentos universitarios y a la sociedad colombiana con argumentos y movilizaciones civilistas y culturales, así obtuvo su primera victoria; logro que el gobierno retirara ese proyecto de ley del congreso. La MANE le cumplió al país y suspendió el paro, y pasamos de la protesta a la propuesta, comenzamos un arduo proceso organizativo y programático de construcción de una alternativa de nueva ley de educación superior.

Primer año de la MANEHoy Santos le incumple a la MANE y al país, es la MANE quien se gano ser el interlocutor valido y más representativo de los estudiantes colombianos al lograr unificar criterios nacionalmente y derrotar la reforma a la ley 30, y no los sectores estudiantiles de bolsillo del Ministerio de Educación Nacional (MEN). Otro motivo es porque Santos se comprometió a no hacer ninguna modificación a la ley 30 en tanto no hubieran reuniones oficiales con los voceros nacionales de la MANE, dando así un compas de espera a la elaboración de una propuesta estudiantil; a esto también le incumple cuando durante este año 2012 ha adelantado varias reformas concernientes al tema de la educación superior. La primera tiene que ver con la ley de educación a distancia (ver). La segunda con ampliarle facultades a los institutos técnicos y tecnológicos que les permitirían ofrecer posgrados, maestrías y doctorados (ver), y la última tiene que ver con que el ICETEX ya no podrá cobrar intereses sobre los créditos educativos que apruebe para las personas de estratos 1, 2 y 3 que ingresen a la educación superior (ver). Estas son evidentes reformas a la educación superior de las cuales no ha sido participe la MANE.

A lo anterior se le suma una serie de acciones por parte del gobierno y del ministerio en contra de la MANE y la educación superior del país. La primera de ellas fue la de rechazar tajantemente nuestra propuesta de autonomía y financiación cuando esta apenas en construcción, esto lo que evidencia es su afán por desacreditar a la MANE (ver). El otro hecho lamentable es la aprobación del presupuesto de 2013 para las universidades públicas, la base presupuestal no aumenta y los recursos adicionales solo se darán con el 3% del IPC cuando el Sistema Universitario Estatal (SUE) le pidió formalmente al congreso que fuera del 10%, esto sin contar la enorme deuda que tiene el Estado colombiano con estas universidades y su continuo desfinanciamiento desde que se decreto la ley 30 de 1992, deuda que para 2012 asciende a mas de 4 billones de pesos (ver). Contrario a esta situación el país sigue feriando títulos mineros a multinacionales que se llevan nuestros recursos naturales y poco dejan en regalías (ver) y el sector financiero pasa por su mejor momento dejando ganancias 16.7 billones de pesos.

La política desde la ley 30 ha sido desfinanciar a la universidad, y con ello el Estado se ha quitado la responsabilidad de ofrecerle a los jóvenes colombianos una matricula en la universidad publica, contrario a ello ha venido subsidiando la demanda a través de los créditos estudiantiles con el ICETEX, ahora la responsabilidad de pagar la carrera universitaria recae sobre el estudiante y sus familias, quienes terminan pagando una costosa deuda que día a día suma intereses. Por eso la famosa consigna de “Estudie 5 años y pague 15”. Es por eso que los estudiantes de las universidades Privadas somos los primeros en sufrir los embates del neoliberalismo y mercantilización de la educación, representada en costosas matriculas y créditos educativos con altos intereses. A esto le sumamos reivindicaciones conjuntas con las demás instituciones de educación superior como óptimas condiciones de bienestar universitario, calidad académica a través del aumento de profesores de planta e investigaciones y mayor autonomía universitaria.

Es por esta situación que aun con más animo, los estudiantes colombianos seguiremos construyendo propuesta alternativa de nueva ley de educación superior y fortaleciendo nuestros argumentos. Una propuesta de ley que le apueste a la gratuidad y más cobertura en la educación publica, que se imparta educación de calidad y le apueste a la generación de conocimiento científico que le aporte al país y a la humanidad, una educación que este al servicio de los verdaderos intereses del país, construcción que esperamos avance con nuestra exposición de motivos para el mes de septiembre y con un articulado para el mes de octubre.

Los estudiantes de universidades privadas somos el 50% de los estudiantes de educación superior, históricamente hemos estado en el movimiento estudiantil como el de 1971. Ahora, desde el año pasado también hicimos parte de la construcción de la MANE y de la movilización en contra de la reforma a la ley 30, y en esta nueva etapa, seguimos participando de la discusión y propuesta alternativa de educación superior. Ahora mas fortalecidos en cada una de las mesas locales por universidad y con el gran logro de las universidades privadas de Cali, la MALUP, Mesa Amplia Local de Universidades Privadas.

Frente a este panorama, la MANE se prepara para nuevos encuentros nacionales donde se siga avanzando en lo programático con la exposición de motivos y articulado de ley, en su organización para permitir aglutinar a todo el estudiantado colombiano, y en términos de movilización para dar a conocer nuestra propuesta en todos los espacios pero también en las calles haciéndole saber al gobierno que estamos presentes.

Santos le hace conejo a la MANE, y también le incumple al país, a pesar de esto no nos doblegaremos y mantendremos el animo arriba pues sabemos que el debate de ideas nos dará la razón y la movilización estudiantil la fuerza para conseguir una nueva ley de educación para un país con soberanía, democracia y paz.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La reforma de la ley 30 nos recuerda cosas

Por Sofía Usman Salazar.

Reforma a la Ley 30En este periodo del año se ha venido agitando una cuestión de gran polémica en los últimos días. Claramente mantengo mi posición al respecto.

Se trata de la reforma a la ley 30. Que es un conjunto de puntos que, si bien podrían traer alguno que otro beneficio, ponen en peligro, en gran parte, la forma de financiación de las universidades públicas y su autonomía. Explicaré esto.

A pesar de que no se menciona directamente la privatización de universidades públicas, si hay un punto de la reforma que puede ser el eslabón para que desencadene la privatización de las universidades. Este hace referencia a las formas de financiación. Según este aspecto, los dineros que el Estado otorga a la universidad directamente, ahora serían entregados a fondos de cooperativas como del carácter de Colciencias. Éstos cederían los dineros a la universidad pero en forma de créditos, teniendo esta última que asumir el pago de ciertos intereses, además de no recibir directamente los fondos necesarios para su funcionamiento. Así podría avanzarse considerablemente la deuda hasta el punto de tener que cerrar la universidad pública o cederla al sector privado, que pudiera saldar su cuenta.

Por otro lado está la cuestión de la autonomía. Afirmo que se disminuye la autonomía porque al pasarse los dineros a estos fondos, se va a implementar una bolsa de competencias que consiste en otorgarle capital financiero a la institución que más se acomode a los intereses de la cooperativa. De este modo decisiones administrativas y académicas que debería tomar principalmente la comunidad educativa, quedan relegadas bajo la subordinación de estas cooperativas. Por ejemplo: la gama de posibilidades de las investigaciones se deberá ceñir al escenario que propongan las cooperativas, es decir a sus necesidades e intereses, para obtener su financiamiento.

Sin embargo veo que no todo está perdido. Después de haber erradicado el proyecto en el congreso, han pasado una serie de airosos acontecimientos que alivian la agitación sufrida por muchos estudiantes y personas en general del país. Hemos presenciado una consecución de marchas que a medida que se llevaban a cabo, mayor es la población que apiñan y más variados los estilos de protesta. Esto realmente me tiene sorprendida, confieso que nunca hubiese imaginado a los estudiantes que tanto queremos a los tombos, besándose con ellos como símbolo de una protesta pacífica. BesatónLa besatón, la marcha nocturna, carnavalesca y el desnudo, fueron algunos de los aspectos más sobresalientes que identifico como atípicos de las marchas que en general he presenciado. Sobretodo estas nuevas características me parecen hasta conmovedoras, pues participando de ellas no se ve como un sufrimiento el reclamar derechos propios de todo ciudadano, sino como un incentivo para aclarar dudas, construir lazos sociales y, desde mi perspectiva sociológica, sobretodo, ver directamente el momento, así parezca efímero, en que la sociedad se une en torno a un objetivo y pone todos sus esfuerzos, creatividad y disposición para conseguirlo por los medios que cree adecuados, realmente esa experiencia me pareció muy enriquecedora.

De otro lado están todos los altibajos que esto puede tener. Por ejemplo darse cuenta de la situación en otros países como en Chile, en donde el paro se ha extendido un largo periodo y un problema principal es la no formación de las masas estudiantiles en lo referente a buscar salidas de su crisis. Los cándidos malentendidos conyugales al presentarse situaciones como la Besatón. El asombro de gran parte de la población al ver el desnudo como forma de protesta, y en la otra mano la perspectiva y conciencia global que tienen los que lo hacen, sabiendo que es ya una forma asimilada de protesta en varios países de Europa. Estudiante besa a un policiaY no puede faltar el cuadro tan conmovedor que es ver un policía dejándose besar por una estudiante, que significa para mí visualizar esa figura fetichizada de monstruosa, insensible, violenta y opresora, como un simple ser humano con iguales posibilidades de sentir, añorar y aspirar y soñar cosas como nosotros. Y que puede también estar siendo afectado por las medidas del gobierno, así le toque asumir aquel trabajo ya estigmatizado.

Por último me alegra saber que felizmente la reforma se retiró del congreso el día 16 de noviembre, demostrando con esto la fuerza potencial que tiene la sociedad civil y sobretodo recordándonos que la tiene, siendo ésta como un suelo casi inagotablemente fértil en el que se pueden formular y construir organizadamente múltiples proyectos para mejorar las condiciones de vida de la misma. También nos recuerda que está en todo el poder y tiene todas las posibilidades de ser escuchada por su agente representante que se es el Estado.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Los indignados colombianos son los estudiantes

Por Carlos Liévano.

Por estos días los indignados ocupan planas en los medios internacionales y aunque el nombre de indignados se le atribuye al movimiento 15-M en España, los jóvenes han protagonizado innumerables y significativas manifestaciones a través de la historia, prueba de ello es el llamado mayo de 1968 y lo que quedó de él en Colombia con el movimiento estudiantil de 1971, por no mencionar otros casos.

Evento: La reforma a la ley de educación superior: ley 30; Mayo 10 del 2011Sin duda alguna, el año 2011 si ha sido el de los indignados. Comenzando por la ola de democratización de medio oriente donde los jóvenes jugaron un papel importante para que junto con la población civil tumbaran presidentes en Túnez y Egipto; continuando con los jóvenes de países europeos como Grecia, España, Italia, Inglaterra, Alemania y otros que se han cansado del modelo económico neoliberal que en la práctica ha demostrado ser un fracaso y protestan por más control a las entidades financieras, contra el constante recorte de los derechos fundamentales como la salud y la educación, y hasta por el medio ambiente y reformas democráticas.

Si bien los indignados en el mundo no solo son jóvenes y estudiantes, ellos juegan un papel clave en las marchas y manifestaciones por su espíritu joven, rebelde y crítico. Además porque tienen un permanente y cotidiano contacto con las redes sociales, las cuales en muchos casos han servido como medio efectivo de comunicación y masificación de los mensajes. Los indignados también son los trabajadores, los maestros, el comerciante, el empresario y hasta la ama de casa que directa o indirectamente se ven afectados por el modelo y la crisis económica con sus respectivas consecuencias, algunas de ellas ya mencionadas.

Mi posición es, que aparte de los trabajadores de Pacific rubiales y otras manifestaciones aisladas, los indignados colombianos principalmente han sido los estudiantes. A continuación voy a explicar el porqué de dicha afirmación: las constantes manifestaciones de los estudiantes este año que han colmado las principales calles del país tienen una sola causa, la reforma a la ley general de educación, la famosa ley 30 de 1992.

Cuál es la confrontación entonces entre la propuesta del gobierno y la posición de los estudiantes frente a ello? La propuesta del ministerio de educación habla de una ampliación de recursos para aumentar cobertura con calidad en la educación superior, más recursos para las universidades públicas y más créditos educativos con el ICETEX.

Marcha en contra de la reforma de la ley 30Si eso pinta tan bueno, entonces ¿por qué se oponen los estudiantes? es la otra pregunta. Se oponen porque desde hace 19 años no se incrementa la base presupuestal medida por el IPC, sin tener en cuenta que cada año aumenta la población estudiantil que debe ingresar a la universidad y gastos de funcionamiento y planta laboral, porque 22 de las 32 universidades públicas tienen un desfinanciamiento de 660 mil millones de pesos lo que las ha obligado a que en los últimos años el 50% de los recursos de su funcionamiento sea por autofinanciación de la misma universidad. Porque definitivamente no se resuelve el problema de financiación de la universidad pública que es a lo que debería apostarle el país para su desarrollo. Pero no, simplemente se quiere aumentar la cobertura para mostrar mejores resultados sacrificando de esta forma la calidad. El gobierno ahora se quita la responsabilidad de subsidiar una matrícula por subsidiar la demanda, es decir, dar un crédito educativo para que el mismo estudiante se financie su carrera educativa.

Los indignados estudiantes le apuestan a una educación que avance hacia la gratuidad y una mayor cobertura, que tenga altos estándares de calidad y que le sirva al desarrollo del país y al de sus propios intereses. Por eso, como los estudiantes chilenos, los estudiantes colombianos se encuentran en paro nacional indefinido y le han apostado a la movilización como el único camino para luchar contra las regresivas leyes del gobierno. Así como a derogar esta ley, a sentarse con el gobierno a construir una nueva ley de educación pues nunca se les ha tenido verdaderamente en cuenta. Mientras esas condiciones no se den, el paro nacional estudiantil será indefinido y los estudiantes seguirán siendo los indignados colombianos a la espera de que los demás sectores sociales del país se le sumen y los apoyen en su justa causa.

Que no se les llame desinformados ni se les estigmatice la protesta, que Santos y su ministra ni con mentiras ni con astucias lograra engañar a la comunidad universitaria.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La ciudadanía no se queda en la cédula

Por Alejandra Galindo.

¿Indignados?... Yo los llamaría “Movimiento de rehabilitados mentales”. Ya era hora de que por lo menos unos pocos colombianos despertáramos de ese sueño sin fin, aquel que produce más aturdimiento y Alzheimer que una borrachera; lastima el efecto retardado de esta enfermedad y las consecuencias que han traído a nuestro país. La reciente ola, cabe resaltar que es emitida desde las principales potencias mundiales, ha traído un efecto positivo a Latinoamérica. Disculpen, se me olvidaba decir: ésta no fue iniciativa de los líderes políticos, el imperio norteamericano o los grandes monstruos económicos. Fueron y son personas como tú y como yo, ¡querido lector!, aquellas que critican aquel modelo neoliberal que prometía maximizar ganancias, comercializar sin restricción, la desregulación y entre otras políticas que traería verdaderos beneficios a nuestro pueblo colombiano, caso particular aplicadas por nuestros honorables ex presidentes Samper, Pastrana y Gaviria, en fin. Por lo menos, desde mi punto de vista el empobrecimiento desmedido no es algo favorable, aunque si piensa diferente lo respeto. Solo le propongo una invitación: pase por cualquier semáforo de la República de Colombia.

Pequeño pero lo tienenSi bien, nuestra apertura económica llega en los 90', desde ahí hemos sido devorados por los grandes monopolios. Solo recientemente, gracias al surgimiento de los indignados en Madrid y decenas de personas que protestaron en Roma, New York, Canadá, Chile, México, Argentina, Brasil, Uruguay, Ecuador entre otros, el movimiento ciudadano ha empezado a difuminar aquellos límites que nuestra propia mente ha ido alimentando a través de la historia por medio de discursos hegemónicos y sin fundamentos. ¡Hoy! una nueva esperanza hace escurrir mis lágrimas. Jóvenes dispuestos a cambiar el destino de una nación, a romper los esquemas de la avaricia corporativa, y, lo más sorprendente, dispuestos a exigir una verdadera democracia que por muchos años no ha sido la tiranía de la mayoría sino la de los pocos privilegiados. Razón por la cual me quito el sombrero. Es más, con tanto regocijo, estaría dispuesta a militar en el Partido Verde así nunca llegue a tener claro el destino político de mi país. Una vez más: ¡Gracias ciudadanos!, así no tengamos un ágora, somos una sola voz.

lunes, 11 de abril de 2011

La vida es un carnaval

Columnista Nibega.

En estos momentos estoy interesado en contar sobre una reciente movilización y todos sabrán a que hago referencia, por qué sería la primera pregunta y para qué la segunda.

Mi motivación es siquiera mostrar lo que sentí caminando por Cali junto a un gigantesco mar de jóvenes festejando su derecho a estar en contra, a movilizarse, a participar, a no dejarse silenciar y mucho menos controlar. Lo que espero yo es que lo disfruten y puedan reflexionar con mi forma de pensar con lo que yo creo que fue el carnaval contra la reestructuración de la ley 30 sobre educación.

Después de la introducción anterior, lo que busco es relatar las sensaciones, no necesariamente lo que ví o realmente sucedió. Como está amparado en la constitución Colombiana que promueve y protege las movilizaciones como forma de manifestar la inconformidad, y fue así como estudiantes, profesores, como principales afectados o posibles afectados, junto a demás ciudadanos interesados, protegidos y coaccionados por la policía, marchando, manifestándonos a modo carnavalesco. Fue una fiesta la que se construyó, a mi modo de ver, valga la aclaración muy a mi modo de ver, se celebró la participación del pueblo. Nunca me ha gustado tal denominación pero tampoco encuentro otra forma alterna de denominar a todos los ciudadanos, la comunidad podría ser, pero resulta ser no muy extenso.

Los marchantes quisieron mostrar la vitalidad de la juventud y la alteridad de la misma como ejemplo de que existe una reforma alterna a la que se busca hacer una reforma viva, joven, fácil. Pero no facilista, fácil a modo de ágil, ni ligera, pero tampoco sin fundamentos. Mostrar que el joven está vivo e interesado por lo que suceda con su presente y posible futuro y por tal ha de protegerle el Estado, no agredirle ni físicamente, ni económicamente, ni políticamente.

La voz proclamaba revisiones, diálogos, nunca, y repito y lo repetiré, lo repetiré, lo repetiré hasta el cansancio, NUNCA proclamó una marcha como un enfrentamiento. Está bien, acepto que se rayaron paredes y uno o más buses, pero en lo que a mí y a muchos nos parece, fueron unos cuantos, casi tres imbéciles, iletrados, irresponsables, cagones que nunca los amamantaron y durmieron con el perro en el patio y viven aún comiendo mierda. Pido perdón por el lenguaje, pero me exaspera que sean tan hijos de su madre, tan mejor continúo y cuento lo valioso. Sí, iletrados Santiaguinos que en vez de garabatear USC, grabaron, de manera "inteligente" como todas sus acciones "revolucionarias", UCS. A quién se le ocurre rayar una pared y aparte de eso, ¿RAYARLA MAL?

¿Por qué dije garabatear? Esto me lo pregunté, porque un grafitero no haría eso y un grafiti no es lo mismo que esos garabatos mal hechos, esa amorfía. Y por eso es que tan sólo fueron pocos, pues yo fui parte de los que paró a esos señores, para no continuar insultándolos, que rayaban paredes y gritábamos al unísono cuando oíamos explosiones, no sé si de papas bombas o simples tumbar ranchos como se les conoce. Por ahí me enteré y lo digo a modo de chisme, los de las explosiones fueron los de la Universidad Santiago de Cali y no la Universidad de Valle, que se comportó excepcionalmente y como salió en las pocas noticias y periódicos, Cali fue la ciudad con menos disturbios.

Concluyo ya, me despido invitando con mis avisos parroquiales a leer mis otros blogs aquí mismo en blogger, les deseo una buena tarde y aviso que este post fue a su salud.

La sociedad en la que vivimos.
http://nibega.blogspot.com

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