Ciego puede ser aquel que por los azares que la vida lleva consigo se ha sumido en la luz de sus ideas a falta de una luz física. ciego puede ser de igual modo aquel que de manera involuntaria o por voluntad cierra su campo de visión y entendimiento a aquello que le llame únicamente la atención. Quiero resaltar este último como el resultado más o menos consciente de quienes tienen la capacidad de incidir en lo simbólico, en lo cultural, los imaginarios, representaciones sociales e ideologías. Todo aquello denominado del sentido común, que en últimas juega un papel importantísimo en los resultados del presente y futuro, que sea esté legitimado y llevado a la acción de manera voluntaria o involuntaria.
Si usted señor se pregunta a qué quiero llegar le recomiendo que no deje la lectura. Si no se lo pregunta continúe sin gastar más tiempo. Ahora bien ya tenemos dos posibles tipos de cegueras, la biológica o accidental y la social o temporal. Resultado de un fuerte trabajo en los valores promovidos. Una modernidad líquida como la de Zygmunt Bauman pero que encierra más que una busqueda de cambio irresoluta, resultado de la política de obsolescencia que el mercado a voluntad ha determinado para hacernos sentir en extremo cansados de aquello que tanto deseamos y hasta un punto llevado a un vacío insaciable que se va arraigando en cada ser humano desde su nacimiento, con la familia, la escuela, las instituciones que mejor saben desempeñar el rol de formadora de valores. A medida que nos fuerzan a repetir y memorizar ideas obsoletas como todo en la actualidad, obsoleta también. Estamos saturados de información, enterrada en una gran cantidad de mierda que busca mantener la atención en todo lo que sea innecesario. No contentos con eso el circo romano se vuelve una función 24/7 en el que los medios de comunicación, ese cuarto y quinto poder (junto al internet) ha flaqueado al punto de desviar los puntos importantes de las agendas mediáticas en nimiedades.
Claro que el internet es un medio importantes de protesta, manifestación y conectividad pero no es suficiente si la gran HORDA de ciegos voluntarios prefieren lo light, porque esta era lo ligero ha permeado cada esfera de nuestra vida. es por ello que todo aquello que demande un uso mayor de neuronas, algo así como media giga de memoria ram, sea dejado de lado.
La facilidad esa palabra tan usada en la segunda mitad del siglo pasado, nos llega como una disculpa a las discrepancias de aquellos que tienen la capacidad de decidir. No es el consumo excesivo, son los valores que se promueven los que dan ese tipo de consumo. es esa facilidad criticada por Estanislao Zuleta en elogio a la dificultad, no para proponer el paisanismo de Uribe con su “trabajar, trabajar y trabajar” que más que un elogio a la dificultad es un canto del hacendado para sus esclavos. Porque la dificultad no es sentirse agotado y seguir, no es trabajar, al menos no en el sentido en el que lo entendían los griegos, y que aún se aplica. el trabajo es para aquel que no tiene cómo vivir de su renta y vende su cuerpo y conocimiento para tener un vestigio de libertad hasta que el saldo se acaba.
El elogio a la dificultad es atreverse a hacer lo que se ama por esa razón y no por otra, es darlo todo porque solo de esa manera se obtiene el mejor resultado y solo cuando se llega a la meta se emprende otro proyecto que busque facilitar las cosas al ciudadano, porque en últimas la sociedad está al servicio del ciudadano, su constituyente primario no es el ciudadano que trabaja para la empresa y su dueño, es el ciudadano que produce para el mantenimiento de los suyos, de todo aquel ser humano que viva en su entorno cercano.
Tan solo que somos felices insultando al vacío de la “realidad” laboral. Tiene comillas porque al igual que el amor, la realidad es una totalidad y el mundo real es la escuela, es la familia, es la sociedad, son sus pares y mayores, es la naturaleza. Le tenemos hastío a la educación y a trabajar. Algo está mal si vivimos odiando, algo falla si me duermo en el aula de clase, si mi peor sentimiento es ver llegar al infame lunes que poca culpa tiene de ser usado para cavar más en ese vacío lleno de tanta obsolencia.
Es un perfecto círculo o espiral que nos lleva en una dirección, siempre iniciando y finalizando en un mismo lugar, con subidas y bajadas. Todo es relativo. circulo si lo ves de frente, de lado puede pasar como una línea de trayectoria recta, en ángulo la espiral se hace notar, mostrando la compleja realidad a la que somos arrastrados sopena de nuestro actuar que voluntaria o involuntariamente cumple con las existencias de quienes a esmero de conservar todo lo que tienen, nos han hecho a su imagen y semejanza o al menos eso pretenden o parece pretender.
Quiero que respondamos las siguientes preguntas no solo con la mayor seriedad del caso sino también con la mente tranquila y dispuesta a encontrar respuestas sin ceguera.
¿qué necesita un ser humano para sobrevivir? rápidamente cada una de las respuestas puede ser: transformar los recursos en bienes y servicios como alimentación, vivienda, protección. Recursos dados por la naturaleza, explotados por el hombre para el bien de la sociedad. Espero todos estemos de acuerdo con este punto. No quiero ahondar mucho metiendo la configuración de una sociedad y su respectiva complejidad. Sí el ser humano toma esos recursos y con las capacidades que la sociedad, llámese ciudad, región o país. Mejor enfocarnos a un máximo de región y un mínimo de ciudad o localidad. las capacidades de la ciudad de transformar los recursos en bienes y servicios. Cada integrante de la sociedad da de sus conocimientos y capacidades físicas para la transformación de esos servicios.
La siguiente pregunta es en torno al papel del dinero ¿para qué el dinero? fácil, es el medio de intercambio entre el servicio prestado para la obtención de los recursos, pero ¿es elemental, como lo son los recursos? ¿es posible ponernos a la tarea de encontrar otro centro, otro motor para el sistema económico de la sociedad? resulta que hay más preguntas que respuestas, pero es simple, resulta entonces que hemos naturalizado la existencia del dinero y de ese sistema económico. Tenemos en nuestras mentes, y al parecer en el vacío de nuestros corazones, la idea de proteger a toda costa el capital.
Damos nuestra vida por el dinero, no miento, más de la mitad de nuestra vida la pasamos en busca de ese objeto precioso que nos hace ciegos, en vez de unirnos como sociedad nos separa y discrimina. Promoviendo una serie de antivalores que, a medida que pasa el tiempo, van aferrándose a modo de derecho consuetudinario en la consciencia, en el sentido común del ser humano, aquel cajón de símbolos, de imaginarios que tienen efectos de realidad. Caso no tan reciente el partido Nacionalsocialista en Alemania. Caso de vieja data pero que aún se mantiene, las monarquías, en las que existe alguien superior al ser humano, casi un dios, cuando todos sabemos que somos iguales por el simple hecho de existir como ser humano, entonces por ¿qué sigue ostentando esa posición privilegiada?. Caso llevado a Colombia, el de la senadora Paloma Valencia, para quien los indígenas, al igual que hace quinientos años donde el indígena valía menos que nada al no poseer alma, ahora el alma es la posesión de bienes privados, de capital. ahí entra lo simbólico, la naturalización de las cosas que les da ese derecho por tradición ¿o debería decir traición?
Nos hemos puesto una venda traslúcida que nos ayuda a ver y entender la situación del día a día de tal manera que hemos entendido, al menos el grueso de la población, que el dinero hay que protegerlo a toda cosa, creamos sistemas de seguridad y leyes que le protegen pero no pensamos lo mismo de los recursos que usamos, sabemos que los recursos son limitados pero aún así no posee el peso y valor que sí tiene el dinero. No nos hacemos matar por los recursos ni dedicamos grandes investigaciones en un modo de hacer más eficiente el uso de esos recursos. sólo por extrema necesidad, nada más.
Quiero poner un ejemplo ridiculizante y llevarlo al extremo, claro siempre así es que se vende mejor la idea. Vamos a suponer que yo voy en mi automovil, no importa mucho si soy un piloto como cualquier otro de F1, estoy en una carretera de dos carriles opuestos. ahora bien, digamos que en una curva me encuentro con un auto, en el carril contrario al mío, que trata de adelantar otro vehículo y por esta maniobra se encuentra conmigo de frente. Todos sabemos de quien sería la culpa, pero digamos que en este caso quien va por su carril debe estar pendiente de no encontrarse a ningún vehículo en sentido contrario invadiendo el carril por el que transitas porque esa es la regla y no la excepción. sé que eso no sucede en nuestra realidad, nunca encontraremos un vehículo ocupando el carril nuestro por tratar de sobrepasar al de adelante, sin importar cuanto daño pueda causar, tanto a él mismo como a nosotros y más extraño aún es que la costumbre haga de nosotros unos precavidos, porque quien sabe cuando se nos va a aparecer un ciego al volante pitando para que le abras espacio y así él pueda adelantar tranquilo a costa tuya.
(...)
martes, 28 de abril de 2015
De cegueras y pendejadas
lunes, 18 de marzo de 2013
Crítica a los estudios sobre la desigualdad y la pobreza
De antemano aclaro que lo que leerán a continuación fue el resultado de un proceso de cavilación resultado de varias lecturas sobre desigualdad y pobreza, sobre globalización, la expansión del capitalismo y básicamente los procesos económicos y sociales de los últimos dos siglos, pido disculpas si no hay fuentes de citas o cosas por el estilo pues no conozco sobre el tema (la crítica al sistema monetario) para tener algún tipo de texto al cual citar, con excepción de un video y una noticia que conocí precisamente el día de hoy que me disponía a montar el texto, si alguien conoce más del tema me escriben. No siendo más un saludo y disfruten de esta columna.
Sobra decir que en el estudio de las ciencias sociales la desigualdad y la pobreza es un tema que se ha trabajado repetidas veces, del cual se deduce que éstos tienen no una sino varias razones que constituyen el primer inconveniente en el proceso de formular salidas que logren mayor incidencia en la solución de la problemática. Pero creo afirmar, y quizá sea un error, que estos dos tiene un solo problema, además creo, aunque apresuradamente, que es el mismo problema que atañe a toda la sociedad y se encuentra en el centro mismo de ella. El problema que tiene la sociedad nace con ella, es degenerativo y gira entorno al tema económico como es de esperarse.
Una sociedad necesita de una organización económica para que esta logre sobrevivir, la economía de la sociedad gira en torno a la distribución de lo que se logra producir. Tomemos la sociedad como una ciudad, todo lo que la ciudad produzca se distribuye dentro de la misma y así se sostiene, el exceso se lleva a otras ciudades que quizá no tengan eso que nuestra ciudad produce y nosotros necesitemos aquello que la otra ciudad produce, que no tenemos la oportunidad de generar a causa del medio ambiente en el que nos desenvolvamos.
El medio por el cual se logra llevar este intercambio de manera “eficiente” es el intercambio monetario, de tal manera que todos quedaban satisfechos, pero entonces dónde reside el germen degenerativo de la sociedad, que no sólo lleva a que se genere una desigual distribución del producido sino a que la desigualdad sea tan grande que se hable de pobreza y que esto lleve a problemas de inseguridad, salud entre otros. Como vengo diciendo es entonces en la economía de la sociedad, la administración, distribución y redistribución del producto donde se genera EL PROBLEMA que motiva a escribir sobre los temas arriba mencionados.
Es en el proceso de intercambio, donde confluyen todos los factores que hace que la sociedad tienda a actuar de una manera para la cual no se concibió y sobre el cual ya se ha trabajado, el tema que ya no es económico, se enfocan en el ser humano y su esencia, para Hobbes en el leviatán el ser humano es de naturaleza malo debido a que los recursos son escasos, como es el caso actual y para Rousseau el hombre en su naturaleza es bueno pero la sociedad lo corrompe, que tiende a ser un poco mi postura aunque adiriendole claramente que son los escasos recursos los causantes de esa degeneración.
Creo yo que la incapacidad de descubrir qué es lo que yace dentro del individuo o la sociedad, que hace que estos o esta actué de manera interesada en términos individualistas es lo que nos ha llevado a los errores en las investigaciones sobre la desigualdad y la pobreza. A pesar de que la conformación de una sociedad se da con la idea de que el individuo sobreviva ya que no es capaz de valerse por si mismo en todos los aspectos de la vida y que, como afirma Aristóteles, pueda llegar al fin ultimo de todo individuo y de la sociedad el cual es la felicidad.
Todos conocemos que el sistema económico de nuestras sociedades gira en torno al intercambio monetario, donde yo habiendo teniendo un producido lo cambio por dinero lo cual me permite comprar algo que no poseo, en este sistema por cuestiones medioambientales o de oportunidades hay quienes logran acumular mayor capital, posterior a esto el sistema se hace más grande por lo cual, quienes logran mayor capital acceden a cantidades mayores de producción, lo que hace que yo deje de trabajar de manera independiente y comience a trabajar para una empresa que produce lo que antes yo y varios producíamos de manera individual, lo que da inicio a la búsqueda de acumulación de capital, que se desencadena en una sociedad cuyos valores giran en la acumulación y la visión del trabajo para ese fin y no la felicidad.
Creo que ya se va entendiendo por donde va la cuestión pero hay que ser conscientes que no crítico al capitalismo solamente, hago una crítica a la raíz del sistema en sí, sea comunista o capitalista, ya que estos giran en torno a esa misma idea. Para unos el “profit” o el sobrante de ese proceso de intercambio se distribuye en la clase alta “dueños de los medios de producción” y en el otro se redistribuye en las clases bajas u obreras “dueños de la única e innegable mano de obra”.
Siendo la moneda un recurso material, es escaso y es reemplazado en lo que ahora llamamos el dinero digital, lo que cambia la idea de acumular “porque es que se va a acabar”, a la de acumular “porque es que no importa, hay más”. La sociedad gira en torno a esta idea de la acumulación y no como había dicho anteriormente para la búsqueda de la felicidad del ser humano. el individuo no comprende el problema del exceso, es más, no comprende dónde es que el exceso se convierte en un problema, lo que lleva a que en un sistema, el capitalismo, el exceso y el despilfarro sea una cualidad admirable del individuo y significa que se ha "esforzado" por conseguirlo, mientras que en el otro sistema, el comunismo, se controle cuanto recibe cada cual para evitar los excesos. En los dos casos se llegan a extremos pretendiendo la tan anhelada felicidad, logrando simplemente la desdicha, la desigualdad y la pobreza.
Entendamos que somos el resultado del proceso de socialización, que nuestra forma de ver el mundo, nuestro actuar está determinado por nuestras experiencias pasadas, cómo estas se han almacenado, qué recordamos qué olvidamos, en qué creemos, con qué nos identificamos y a qué le otorgamos la idea del otro. Nuestra ideología, nuestras representaciones sociales y nuestros imaginarios son el producto de las relaciones sociales con el ambiente, en este caso la sociedad gira en torno a un sistema económico monetario que afecta nuestras percepciones sobre lo que es adecuado y lo que no lo es, todas nuestras decisiones se basan en creer que la acumulación de capital es lo único por lo que hemos venido a este mundo y es el medio para la felicidad.
Ya nos hemos dado cuenta que los excesos llevan siempre a problemas, sea cual sea el tema. Conocemos o al menos tenemos idea del efecto que tienen las grandes compañías en el medio ambiente por la búsqueda de reducir sus gastos, una cuestión de “rational choise” que para algunos es innato al ser humano, hay quienes creen que el análisis de costo beneficio es algo que “el ser humano hace todo el tiempo”, en muchos casos las decisiones se toman sopesando los costos y beneficios pero nunca resulta ser un análisis real de costos, sino meramente subjetivo, por lo tanto la comprensión sobre el “rational choise” resulta innecesaria cuando intentan describirlo como el medio objetivo sobre el cual la sociedad se desarrolla.
Es entonces en este punto donde se vislumbran los problemas que comienzan a desarrollarse a causa de tener en el centro de nuestra sociedad un objeto material y no uno inmaterial, uno que no cargue consigo un significado y una simbología como lo hace el dinero. Este PROBLEMA es el que debe interesarnos estudiar a fondo para lograr darle respuesta a las preguntas: ¿ qué podemos hacer? ¿qué otro objeto usar? ¿Cómo estructurar un sistema con el cual la sociedad logre mantener una economía coordinada que no tienda a la acumulación y lógicamente tampoco a los excesos de la misma?
El siguiente texto deja más preguntas que respuestas como en todos los trabajos desarrollados en las ciencias sociales, pero al menos aclara que el principal problema es el dinero, no como el problema de la mala distribución del dinero o de las tierras por las cuales producir el capital, sino de la carga simbólica del dinero como el centro del engranaje de nuestro sistema económico y sostén de nuestra sociedad.
jueves, 21 de junio de 2012
Infraestructura rezagada para un país rezagado. TLC Colombia – Corea del Sur
La inadecuada política de internacionalización de Colombia, como uno de los objetivos enmarcado dentro de los planes santistas, podría ser denominada como una política de Subasta Mundial de Colombia, un plan de venta mundial, un plan de entrega total de la soberanía nacional. Pero toda esta internacionalización, ¿A costa de qué? ¿De mayor desempleo? ¿De mayor inequidad? ¿De privatizaciones por doquier? Y es que los tratados de libre comercio nos han cogido, como trivialmente suele decirse, con los pantalones abajo y ello no sólo a nivel empresarial, comercial y productivo sino donde estamos en peores condiciones, específicamente, a nivel de infraestructura.
¿Cómo es posible que el gobierno colombiano pretenda suscribir acuerdos comerciales con países como Corea del Sur?, con quienes en materia de infraestructura estamos años de distancia, teniendo en cuenta que dentro del territorio colombiano caben 8 coreas y media y que, de un total de 103,029kms de red vial que posee Corea, el 78% esté pavimentado, mientras que en Colombia con un total de 11.040,87kms posea el 73% de carreteras pavimentadas, sin profundizar en la calidad de las que se cuentan como pavimentadas (Central Intelligence Agency. The World Factbook www.invias.gov.co). Esta brecha representaría altos costos en transporte para los exportadores colombianos, la cual no alcanzaría a cubrir el ahorro que podría generarse al dejar de pagar aranceles con el acuerdo comercial.
Corea cuenta con el Aeropuerto Internacional de Incheon, que fue elegido como el mejor aeropuerto del mundo durante seis años consecutivos (2005-2010), el quinto mayor puerto de contenedores del mundo en Busan, un sistema ferroviario sofisticado que traslada a cualquiera en 12 horas a cualquier parte del país, además de galardonados sistemas de bus y metro. Colombia por el contrario no ha estado ni cerca de obtener algunos de estos galardones.
Según el Índice de Logística (LPI) del Banco Mundial, el cual crea perfiles de logística para países a partir del rendimiento a lo largo de la cadena de suministro logístico dentro de un país determinado, Corea ocupa el puesto número 21 en el mundo con un porcentaje de rendimiento del 86.2%, mientras que Colombia se encuentra en el puesto 64 con un 59.8% de rendimiento entre 155 países en total; es decir, Corea nos lleva la delantera con una diferencia de 26,4 por ciento.
Asimismo, se evidencia una brecha en términos de procesos portuarios. Así, el tiempo consumido para la inspección física en días en Corea es de 1 día, mientras que en Colombia tarda lo equivalente al doble de tiempo, es decir, 2.04 días. Ello incrementa los costos para el exportador colombiano. Además, del total de la mercancía coreana sólo el 2.62% es inspeccionado manualmente, en comparación con Colombia en donde se inspecciona el 21.21%, es decir, 8 veces más del porcentaje inspeccionado manualmente en Corea. A esto se debe incluir que según la Policía Antinarcóticos, la autoridad encargada de la inspección a las mercancías de exportación, este procedimiento de inspección se hace manualmente para evitar el comercio ilícito lo que abre la oportunidad a comercio de mercancías ilegales, lo cual acarreará mayor trabajo para la misma Policía Antinarcóticos.

Ahora bien, al contemplar las diferentes tarifas en los procedimientos de comercio exterior, (ver tabla arriba) el valor de la exportación ronda aproximadamente 1.275 US$ en Colombia con una diferencia de 703US$ con Corea en donde este valor se acerca a los 572 US$. Por otro lado, mientras que el valor de importación en Colombia es de uno 1.783 US$ en Corea se aproxima a los 707 US$, lo que deja en desventaja a Colombia al excederse en uno 524 US$ respecto a Corea. Estas diferencias generan mayores costos que pueden verse reflejados en los futuros precios de los bienes y servicios ya que esta diferencia se traslada en nuestra contra, es decir, al consumidor final.
En Colombia, el transporte por carretera representa el 75%, un 8.33% de más a diferencia de Corea. Sin embargo, la calidad del transporte por carretera mismo es en Colombia de un 12.50%, mientras que en Corea es del 33.33%, es decir, la calidad coreana en materia de transporte por carretera es 2,66 veces mayor que en Colombia. En este sentido, por ejemplo, aunque en el acuerdo se haya logrado el acceso inmediato para el café verde al territorio coreano, los costos del transporte aumentan el valor de la exportación debido a la calidad del estado de las vías, lo que reduce el nivel de competitividad de este producto que por si fuera poco en Corea el café no representa una de las bebidas mas apetecidas como sí lo es el té. Es de anotar que en café, las exportaciones actuales de Colombia hacia el mercado coreano son de US$100 millones aproximadamente, ahora con el TLC, Corea tiene previsto importar cerca de US$1.000 millones, lo que equivale a 10 veces de las exportaciones actualmente.
Otros datos comparativos que dejan en desventaja a Colombia frente al TLC con Corea se puede ver para el transporte aéreo, Colombia cuenta con un 42.86% y Corea con un 66.67% de infraestructura. Igualmente, el transporte marítimo representa el 28.57% y 66.67%, respectivamente, una diferencia cercana al 38% en desventaja para Colombia, si se tiene en cuenta que el transporte marítimo es el modo más utilizado para el comercio mundial.
En relación al costo de almacenamiento y cargos de trasbordo la comparación sigue siendo odiosa. Este valor es mayor para Colombia, aproximadamente, un 42% respecto a Corea. En cuanto a la eficiencia de los procesos de comercio exterior, tanto para Colombia como para Corea, en materia de despacho y entrega de exportaciones, el 62.50% de eficiencia corresponde a Colombia, mientras que Corea obtiene un 100% de eficiencia; luego, ¿podremos competir en condiciones de igualdad con un actor que tiene 100 por ciento de eficiencia en procedimientos aduaneros?
Es impugnable entonces, la viabilidad de la política de Subasta Mundial de Colombia al evidenciarse la desigualdad, específicamente, en términos de infraestructura en el marco del TLC con Corea puesto que, en definitiva, nos encontramos en condiciones arcaicas. Asimismo, aunque Colombia estuviera en mejores condiciones, en materia de infraestructura, no sería motivo para alegrarnos, puesto que para Corea llegar a nuestro país no es su fin último sino un medio a razón de la mayor accesibilidad que pueda darse entre la economía dominante mundial Estados Unidos y este tigre asiático. Es así como Estados Unidos sería quien realmente se beneficiaria de este tratado. Pues al tener a Colombia como socio de interconexión directa con Asia Pacifico, nuestro país incrementaría su dependencia con éste al convertirse tan sólo en una parada para el comercio de mercancías entre Corea y Estados Unidos.
sábado, 10 de diciembre de 2011
La primera medida económica es la Justicia Social
El desempleo en Colombia supera el 14.2%, en el caso del paro juvenil esa cifra se eleva al 20%, es más, en el caso de jóvenes de edades comprendidas entre los 16 y 18 años ese porcentaje es mucho más elevado. Si se tiene en cuenta que se considera un trabajo estable aquel que desempeñan por las calles de nuestras ciudades los vendedores de baratijas, especias, frutas, sexo, etc., etc. - entonces nos encontramos no con datos estadísticos, sino con la constatación de una catástrofe que el Estado oculta haciéndonos creer que el subempleo es un trabajo digno. Pero –y aquí está la sorpresa– no estoy hablando de porcentajes de 2011, sino de un problema larvado desde el siglo pasado.
Lo que está poniendo de manifiesto esta realidad, entre nuestro pasado y nuestro presente, es su desoladora gravedad: cada vez que el mundo desarrollado avanza o se ve sumido en una grave crisis económica, Colombia, en lo que al ciudadano se refiere, no retrocede unos pocos años sino que vuelve al punto de partida, es decir, de donde nunca hemos salido jamás porque las estadísticas, manipuladas por los gobiernos de turno, siempre mienten. Es como si el país entero estuviera atrapado dentro de una infernal máquina del tiempo que no nos deja abandonar el pasado, nos condena a la supervivencia en el presente, y no nos deja avizorar el futuro con esperanza.
En este círculo vicioso dentro del cual no hacemos otra cosa que caminar en círculos, como Dante en el infierno, se imponen espurios intereses económicos sobre cualquier otra consideración y nos lo presentan como la panacea que nos ha de salvar de la miseria, sin percatarnos de que de la miseria no se sale mientras no haya justicia social. La sociedad colombiana, al parecer, no tiene memoria. No cae en cuenta de que lo que nos ofrecen, ya lo hemos vivido y que, como Prometeo, no paramos de subir y bajar la cuesta con nuestra carga de desesperanza al hombro, empezando siempre desde cero.
Este hecho me hace recordar con dolor al ángel vengador creado por los hermanos Coen que, implacable, acorralaba a sus víctimas y momentos antes de matarles les formulaba una pregunta: “Si la norma que has seguido te ha llevado hasta aquí, ¿de qué te ha servido?”.
Lo que termina por engrandecer o destruir a una nación no son los ciclos económicos que evolucionan al margen de lo humano y al vaivén de los intereses de los especuladores financieros, sino el buen funcionamiento de sus instituciones. Y, especialmente, de aquellas que tienen que ver con la Justicia social y el correcto funcionamiento del Estado de derecho
En nuestro caso, la “norma” es continuar en el pasado y la vamos a seguir también en el presente. Se limita a sanear las cuentas y a tratar de reactivar la economía independientemente de las penurias sociales y sus nefastas consecuencias, toda vez que ellas derivan a la desesperanza, hacia la criminalidad forzados por la necesidad. Cualquier otra reforma estructural que vaya más allá de lo estrictamente económico no tiene cabida en la cabeza de nuestros mono-sabios. Pero es un error. El progreso y la prosperidad futura no sólo van a depender de las reformas económicas, de la reforma del mercado laboral, del aumento de la competitividad, del saneamiento y la reestructuración del sector financiero, de la reducción de nuestra deuda pública y privada, sino que están ligada al buen o mal funcionamiento de la sociedad en su conjunto. Porque, en última instancia, lo que termina por engrandecer o destruir a una nación no son los ciclos económicos que evolucionan al margen de lo humano, sino al buen funcionamiento del Estado de derecho y, especialmente, de todo aquello que norma y regla la Justicia social y el Estado de derecho.
Si algo se está poniendo en peligro es el Estado de derecho en nuestro país- Además de las deficiencias ya conocidas de nuestro sistema político, económico y social, es la enorme corrupción que hemos desarrollado en estos últimos 50 años, desde la creación del pacto de Sitges y de Benidorm entre Alberto Lleras Camargo y Laureano Gómez, el 24 de Julio de 1956, para alternarse en el poder, cuyo coste, por si aún no nos hemos percatado, además de amoral y de pésima imagen internacional es fundamentalmente económico que ha lastrado y continua lastrando el desarrollo y el buen funcionamiento del país. Si fuera posible hacer un cálculo de lo que la corrupción representa en pérdidas económicas, tarea esta que se me antoja farragosa, seguramente el resultado sería una cifra colosal.
Para tener conciencia de la categoría del problema que nos consume y nos agobia, hay que entender que en Colombia la corrupción no sólo procede de una selecta minoría que hace y deshace a su antojo y que se reparte los negocios y el dinero público. Se trata de una enfermedad muy extendida que ha alcanzado todos los estamentos de la sociedad convirtiéndose en una verdadera plaga. Durante estos años, el país se ha desangrado en un torrente incontenible de “mordidas” cuyos montantes económicos son cada vez más disparatados. Y las prácticas corruptas han devenido en un ejercicio de puro y duro saqueo del erario público en el que están implicados políticos, lobbies empresariales, multinacionales, banqueros, concejales, sindicalistas, asociaciones “sin ánimo de lucro”, los cuerpos de seguridad del estado y grupos de personajes de todo tipo y pelaje que medran al lado, y sirviendo de mano ejecutora de quienes gobiernan. En consecuencia, la corrupción es el principal problema, muy por encima del movimiento subversivo y al cual el gobierno debe hacer frente con todos los medios que el Estado de derecho le otorga para erradicarlo. Es posiblemente, en mi concepto, este problema económico, el más grave que aqueja a los colombianos, especialmente a las nuevas generaciones de ciudadanos.
Por todo ello, si de verdad queremos salvar a Colombia del desastre económico y social, debemos, en primer término, contrarrestar el problema de la inseguridad jurídica, la parálisis crónica de los tribunales, la injerencia indebida y constante del poder político en la vida judicial, y particularmente, en determinadas sentencias que tienen que ver con la corrupción y los grupos paramilitares que han recibido un trato de excepción por parte del estado, consiguiendo con ello una justicia cojitranca que no le merece ningún respeto a la sociedad. Esta justicia a debe desaparecer del concierto nacional. Desde esta perspectiva, la primera y más urgente reforma de todas cuantas atañen directamente a la economía debería ser la de la Justicia como fundamento, sin el cual, el Estado de derecho y la democracia dejan de existir. Sin esta reforma fundamental, la prosperidad que tanto añoramos y que solo alcanzaremos, como dijera Sir Winston Churchill, “con sangre, sudor y lágrimas”, nunca estará a salvo: Y Colombia será por siempre el país del paro, de la violencia, del analfabetismo, de la condena a la supervivencia de las nuevas generaciones de ciudadanos y del riesgo de la quiebra económica. Un Estado fallido, tal como nos consideran internacionalmente algunas instituciones dedicadas al análisis de los países en vías de desarrollo, atrapado en la máquina del tiempo.
domingo, 4 de diciembre de 2011
El mercado laboral y la vulnerabilidad de los jóvenes caleños
Más de la mitad de homicidios cometidos en Santiago de Cali tienen como víctimas a personas jóvenes en situación de riesgo que habitan las zonas más marginales de la ciudad. La ausencia de oportunidades reales en el mercado laboral para una gran cantidad de jóvenes es la causa de que la asociación con pandillas sea una alternativa económica o de vida, sobre alguna carrera técnica, tecnológica o profesional o cualquier tipo de actividad política, al igual que sobre la vinculación a organizaciones civiles de juventud. Estos factores, sumados a una profunda tradición delincuencial, hacen que la juventud caleña sea presa fácil para incurrir en la violencia.
Cuando hablamos de juventud no nos referimos únicamente a una condición física o biológica, sino como un proceso de construcción social e imaginarios colectivos que nacen del entramado social y cultural en el que se encuentra inmersa la persona. Tales construcciones se hacen más complejas y particulares en dicha etapa, pues es cuando el sujeto se junta con sus pares construyendo nuevas relaciones en las cuales adquiere más importancia su papel en la sociedad, la pertenencia a un grupo y la construcción del yo a partir de lo social.
Con respecto al mercado laboral, el DANE publicó que la tasa de desempleo disminuyó en enero del 2010 comparándola con la del 2009, pasando de 14,1% a 12,8%. Si bien, esta tasa es menor, el sub-empleo sigue siendo un problema relevante en Cali. Los subempleados son quienes ocupan un puesto que no corresponde a las expectativas del trabajador ni ofrece condiciones que posibiliten el mejoramiento de su calidad de vida. Este fenómeno es el reflejo de la incapacidad del mercado para satisfacer de forma significativa los requerimientos de las personas que constituyen la fuerza laboral, en términos de horarios, salario o cualificación. Así, el subempleo comprende a todos aquellos quienes desean trabajar bajo condiciones más ajustadas a sus intereses, sean cuales sean. Este se mide teniendo en cuenta dos dimensiones, el sub-empleo subjetivo y el objetivo. El primero -sub-empleo subjetivo- toma en cuenta la opinión manifestada por el trabajador acerca de la optimización de sus ingresos, su horario o de tener una labor afín con sus aptitudes. En Cali, el subempleo subjetivo pasó del 32,9% en enero del 2009 a 37,1% en enero del 2010. Por otro lado, el sub-empleo objetivo comprende a aquellos que tienen el deseo de mejorar sus ingresos y han hecho una gestión para ello y están en disposición de efectuar el cambio. En nuestra ciudad, la tasa de subempleo objetivo pasó de 27,6% a 30,2%. (Alonso, 2010).
Continuando con las cifras del DANE, de los desempleados a nivel nacional un 22,6% son jóvenes, es decir aproximadamente 1.228.000 personas. Si bien no encontré información acerca de cuál es la proporción de jóvenes desempleados en Cali específicamente, no es difícil imaginarse que puede ser cercana al promedio nacional, ya que ha tenido, durante los últimos años, una de las tasas de desempleo más altas en el país.
Actualmente Cali cuenta con aproximadamente 379.280 jóvenes entre los 15 y 24 años (Cali en Cifras, 2009), que representa el 17% de la población total de la ciudad. Entre ellos, se pueden distinguir diferentes tipos de grupos juveniles. Uno de estos lo constituyen las pandillas, que son los más notorios por sus manifestaciones violentas. Estas constituyen un conjunto de jóvenes que comparten tiempo y se reconocen como parte del grupo, tienen un nombre que los identifica y los diferencia de otros grupos, cuentan con una historia de enfrentamiento con otros grupos juveniles y frecuentemente, y de manera coordinada, ejecutan acciones que transgreden el orden, entendido como las normas y las costumbres, lo que a veces se enmarca en conductas delictivas (Solís, 2007). A ciencia cierta no existen cifras que muestren qué porcentaje de jóvenes están involucrados y hasta qué punto con este tipo de grupos. No obstante las pandillas son uno de los principales motores de violencia y delincuencia, no sólo en Cali sino en todo el país. De esta forma, la población juvenil de Cali se ha convertido en blanco fácil para la violencia debido a que la situación económica no llena las expectativas de los jóvenes que, al ver improductivo su acceso a la educación y al mercado laboral regular, optan por formar parte de las pandillas o relacionarse con grupos delincuenciales, lo cual aumenta su situación de riesgo y los hace más vulnerables a la violencia.
Durante los últimos quince años, transcurridos entre 1995 y 2010, Cali reporta una tasa promedio anual de homicidios de 83 por cada 100 mil habitantes, lo cual indica que existe un problema estructural con raíces muy profundas tanto en la delincuencia como en la violencia. En el 2010, de los 1.860 homicidios registrados, el 54% estuvo asociado a diferentes tipos de delincuencia y el otro 46% al uso de la violencia como un medio para resolver diferencias entre ciudadanos del común.
Es importante mencionar que el 42% de los homicidios ocurrieron en zonas marginadas del oriente y suroriente de la ciudad de Cali, especialmente en las comunas 13, 14, 15, 21, 7 y 6, y que precisamente los homicidios que más se incrementaron (85%) fueron los ocasionados por enfrentamientos entre pandillas, integradas por jóvenes armados involucrados en disputas por micro-tráfico de estupefacientes y otras actividades ilegales que derivan en luchas por control territorial que terminan en muerte. La segunda zona de la ciudad que sigue en concentración de homicidios es la ladera, donde se reportó un 22% de los homicidios del 2010. De la misma forma es notorio, que en promedio en toda la ciudad y en particular en estas dos zonas el 60% de las víctimas y victimarios son jóvenes (Cali Cómo Vamos, 2011).
Sería insensato pensar que la falta de políticas efectivas contra el desempleo es la única razón por la cual los jóvenes se ven involucrados en la delincuencia y/o victimizados por la violencia. De hecho, siempre he sido partidario de que el principal factor que inicialmente pone a los jóvenes en riesgo, es la educación que se da en la familia. Es esa socialización primaria la que nos da bases fuertes para enfrentarnos a las situaciones inclementes de la vida en el espacio público, en la calle. Y muchas de las familias de los jóvenes en situación de riesgo fallan significativamente en la educación de sus generaciones más jóvenes, pero ese no es el tema en cuestión. Pese a esto, es una tarea muy difícil para las familias entregar o legar valores fuertes y sensatos a un joven que tiene que salir a enfrentar situaciones injustas, como las malas condiciones de un mercado laboral que podrían ser subsanadas mediante políticas administrativas efectivas. Tiene que ser un proceso simultáneo de educación y mejores políticas laborales y económicas, por no hablar de las educativas. Existe una gran variedad de programas y proyectos sociales que involucran a la población joven en riesgo (Conviviendo Sin Pandillas, Cali actuando Frente a las Drogas, las Ciudadelas Educativas, entre otros) pero, en mi opinión, esto sólo actúa como paños de agua tibia sobre un problema mucho mayor que, como ya lo expresé, se relaciona directamente con las condiciones laborales.
En conclusión, Cali es una ciudad con una población joven bastante vulnerable en términos sociales debido a que se encuentra muy expuesta a grupos delincuenciales y por ende a la violencia. Esto se debe a múltiples factores de tipo social y económico, pero principalmente la carencia de oportunidades laborales explica que los jóvenes busquen alternativas económicas ilegales para suplir las necesidades o las de su familia. Esto solo aumenta su vulnerabilidad y los hace más propensos a ser víctimas mortales de la violencia relacionada con el narcotráfico y la delincuencia común, caminos cuyo sendero es cercano a ellos porque se encuentra en el mismo lugar donde viven. De esta forma, es necesario que el Gobierno implemente políticas realmente efectivas contra las excesivas carencias del mercado laboral, porque de otra forma los proyectos sociales que ha puesto en marcha solo representarán registros en los archivos y pérdidas monetarias del dinero público. Con la optimización de las oportunidades que ofrece el mercado laboral se estaría quitando la base del problema, lo cual haría más posible su solución en un futuro. Sin embargo, como ya lo mencioné no es suficiente atacar este problema desde un solo flanco. Así, esto constituye un proceso largo que requiere compromiso por parte de la Administración Nacional y Local y también por parte de toda la sociedad civil, y sus esfuerzos para seguir educando a las siguientes generaciones y preparándolas para las difíciles condiciones que les esperan.
miércoles, 5 de enero de 2011
Peter Wade: Raza y etnicidad (TALLER)
1. Realice un mapa conceptual de la trayectoria de la idea raza donde se evidencia por qué el concepto raza es una construcción social
| RAZA | ||||
| Hasta 1800 Linaje: vínculos de descendientes a un ancestro en común. | Siglo XIX La noción raza se pensó como cualidades permanentes, separables y heredables de los seres humanos. | Siglo XX Declaración de la «UNESCO» sobre la raza: los humanos son fundamentalmente iguales y las diferencias de apariencia no implican diferencia intelectual. | ||
Cabe destacar como constante el hecho de que el concepto «raza» no ha sido tomado como un elemento de carácter neutral a través de su trayectoria. Lo que se advierte su significado, es un valor que indica diferencia que clasifica y jerarquiza a personas de alguna descendencia determinada o con ciertos rasgos fenotípicos, frente a otras. En otras palabras, la raza incide como elemento clave en la clasificación social. No hay que pasar por alto que esta diferenciación parte del hecho de que han sido los Europeos, la raza blanca, los que inventaron este concepto para comprender la diferencia de los Otros en comparación con Ellos. Diferencia que se construye desde el argumento por medio del cual los Europeos se atribuyeron un valor de superioridad natural que justificaba el poderío, dominio, esclavización de todas las otras razas. | ||||
Como podemos observar, para definir el concepto «raza» ha sido necesario recurrir a la historia y sus dinámicas socioculturales y científicas, lo que muestra que esta categoría es relacional y se ha transformado con el paso del tiempo, esto es: el término «raza» se ha construido de acuerdo a las demandas y proceso claves que ocurren en cierto momentos de la historia. Así, en el siglo XVII tuvo un significado particular asociado a la idea de linaje y a la necesidad colonial de identificar las descendencias comunes de las culturas y grupos poblacionales para dominarlos, donde el concepto de «hombre civilizado» frente a «salvajes» fue determinantes.
Luego vemos que en el siglo XIX el termino se define en función del auge científico de la época, pues se establecen las diferencias fenotípicas entre humanos, hecho que es aprovechado por los movimientos antisemitas, utilizando la categoría de «raza», para llevar a cabo sus proyectos políticos y sociales (eugenesia). Es en este contexto que toma fuerza la idea de racismo y para justificarlo utilizar argumentos científicos para explicar la inferioridad de las razas negras y mixtas, incluyente sus culturas, frete a la superioridad de la raza blanca o aria.
Posteriormente, en el siglo XX, encontramos que la razas se comprende como una construcción social y establece, en términos de igualdad, genéticamente al ser humano como especia igual y que, psicológicamente, posee las mismas capacidades. No obstante, la carga moral de diferencias para dominar y segregar en la sociedad contemporánea sigue en pie, y la raza, continua siendo un elemento diferenciador con connotación negativa.
Ahora, la distinción entre raza y racismo es compleja pues tiene que ver con los imaginarios culturales y el contexto donde toma fuerza. Poe ejemplo, la categoría raza en los pueblos africano no se utiliza para distinguir una cultura de otra mientras que en el occidente si, ¿cómo si hablar de racismo en esos pueblos? El racismo se convierte entonces en una idea que se sustenta en categorías morales hoy en día.
Bibliografía
WADE, Peter (2000). Raza y Etnicidad en Latinoamérica. Quito: Ediciones Abya-Yala.
domingo, 14 de noviembre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
sábado, 9 de octubre de 2010
Congreso de los Pueblos busca instalar legislación popular
Con el fin de fortalecer la unidad de los pueblos, de las organizaciones en contra de una legislación del despojo y en contra de situaciones críticas que se están presentando, se dio inicio al Congreso de los Pueblos en la Plaza Che de la Universidad Nacional de Colombia.
Gilma Benítez, integrante de la comisión política del Congreso dijo en RCN La Radio que “lo que se busca es juntar nuestras propuestas y empezar a construir mandatos que den cuenta, de lo que queremos reconstruir en el país y así acabar con las desigualdades existentes”.
El evento cuenta con la asistencia de más de 12 mil personas entre afrocolombianos, indígenas, campesinos y demás sectores sociales que buscan levantar una propuesta que mejore la calidad de vida y atienda sus reclamos sobre diferentes temas.
Igualmente busca coordinar movimientos sociales a través de una agenda popular que impulse inclinaciones a mejorar todo lo relacionado con la tierra, el agua y la minería.











