Ciego puede ser aquel que por los azares que la vida lleva consigo se ha sumido en la luz de sus ideas a falta de una luz física. ciego puede ser de igual modo aquel que de manera involuntaria o por voluntad cierra su campo de visión y entendimiento a aquello que le llame únicamente la atención. Quiero resaltar este último como el resultado más o menos consciente de quienes tienen la capacidad de incidir en lo simbólico, en lo cultural, los imaginarios, representaciones sociales e ideologías. Todo aquello denominado del sentido común, que en últimas juega un papel importantísimo en los resultados del presente y futuro, que sea esté legitimado y llevado a la acción de manera voluntaria o involuntaria.
Si usted señor se pregunta a qué quiero llegar le recomiendo que no deje la lectura. Si no se lo pregunta continúe sin gastar más tiempo. Ahora bien ya tenemos dos posibles tipos de cegueras, la biológica o accidental y la social o temporal. Resultado de un fuerte trabajo en los valores promovidos. Una modernidad líquida como la de Zygmunt Bauman pero que encierra más que una busqueda de cambio irresoluta, resultado de la política de obsolescencia que el mercado a voluntad ha determinado para hacernos sentir en extremo cansados de aquello que tanto deseamos y hasta un punto llevado a un vacío insaciable que se va arraigando en cada ser humano desde su nacimiento, con la familia, la escuela, las instituciones que mejor saben desempeñar el rol de formadora de valores. A medida que nos fuerzan a repetir y memorizar ideas obsoletas como todo en la actualidad, obsoleta también. Estamos saturados de información, enterrada en una gran cantidad de mierda que busca mantener la atención en todo lo que sea innecesario. No contentos con eso el circo romano se vuelve una función 24/7 en el que los medios de comunicación, ese cuarto y quinto poder (junto al internet) ha flaqueado al punto de desviar los puntos importantes de las agendas mediáticas en nimiedades.
Claro que el internet es un medio importantes de protesta, manifestación y conectividad pero no es suficiente si la gran HORDA de ciegos voluntarios prefieren lo light, porque esta era lo ligero ha permeado cada esfera de nuestra vida. es por ello que todo aquello que demande un uso mayor de neuronas, algo así como media giga de memoria ram, sea dejado de lado.
La facilidad esa palabra tan usada en la segunda mitad del siglo pasado, nos llega como una disculpa a las discrepancias de aquellos que tienen la capacidad de decidir. No es el consumo excesivo, son los valores que se promueven los que dan ese tipo de consumo. es esa facilidad criticada por Estanislao Zuleta en elogio a la dificultad, no para proponer el paisanismo de Uribe con su “trabajar, trabajar y trabajar” que más que un elogio a la dificultad es un canto del hacendado para sus esclavos. Porque la dificultad no es sentirse agotado y seguir, no es trabajar, al menos no en el sentido en el que lo entendían los griegos, y que aún se aplica. el trabajo es para aquel que no tiene cómo vivir de su renta y vende su cuerpo y conocimiento para tener un vestigio de libertad hasta que el saldo se acaba.
El elogio a la dificultad es atreverse a hacer lo que se ama por esa razón y no por otra, es darlo todo porque solo de esa manera se obtiene el mejor resultado y solo cuando se llega a la meta se emprende otro proyecto que busque facilitar las cosas al ciudadano, porque en últimas la sociedad está al servicio del ciudadano, su constituyente primario no es el ciudadano que trabaja para la empresa y su dueño, es el ciudadano que produce para el mantenimiento de los suyos, de todo aquel ser humano que viva en su entorno cercano.
Tan solo que somos felices insultando al vacío de la “realidad” laboral. Tiene comillas porque al igual que el amor, la realidad es una totalidad y el mundo real es la escuela, es la familia, es la sociedad, son sus pares y mayores, es la naturaleza. Le tenemos hastío a la educación y a trabajar. Algo está mal si vivimos odiando, algo falla si me duermo en el aula de clase, si mi peor sentimiento es ver llegar al infame lunes que poca culpa tiene de ser usado para cavar más en ese vacío lleno de tanta obsolencia.
Es un perfecto círculo o espiral que nos lleva en una dirección, siempre iniciando y finalizando en un mismo lugar, con subidas y bajadas. Todo es relativo. circulo si lo ves de frente, de lado puede pasar como una línea de trayectoria recta, en ángulo la espiral se hace notar, mostrando la compleja realidad a la que somos arrastrados sopena de nuestro actuar que voluntaria o involuntariamente cumple con las existencias de quienes a esmero de conservar todo lo que tienen, nos han hecho a su imagen y semejanza o al menos eso pretenden o parece pretender.
Quiero que respondamos las siguientes preguntas no solo con la mayor seriedad del caso sino también con la mente tranquila y dispuesta a encontrar respuestas sin ceguera.
¿qué necesita un ser humano para sobrevivir? rápidamente cada una de las respuestas puede ser: transformar los recursos en bienes y servicios como alimentación, vivienda, protección. Recursos dados por la naturaleza, explotados por el hombre para el bien de la sociedad. Espero todos estemos de acuerdo con este punto. No quiero ahondar mucho metiendo la configuración de una sociedad y su respectiva complejidad. Sí el ser humano toma esos recursos y con las capacidades que la sociedad, llámese ciudad, región o país. Mejor enfocarnos a un máximo de región y un mínimo de ciudad o localidad. las capacidades de la ciudad de transformar los recursos en bienes y servicios. Cada integrante de la sociedad da de sus conocimientos y capacidades físicas para la transformación de esos servicios.
La siguiente pregunta es en torno al papel del dinero ¿para qué el dinero? fácil, es el medio de intercambio entre el servicio prestado para la obtención de los recursos, pero ¿es elemental, como lo son los recursos? ¿es posible ponernos a la tarea de encontrar otro centro, otro motor para el sistema económico de la sociedad? resulta que hay más preguntas que respuestas, pero es simple, resulta entonces que hemos naturalizado la existencia del dinero y de ese sistema económico. Tenemos en nuestras mentes, y al parecer en el vacío de nuestros corazones, la idea de proteger a toda costa el capital.
Damos nuestra vida por el dinero, no miento, más de la mitad de nuestra vida la pasamos en busca de ese objeto precioso que nos hace ciegos, en vez de unirnos como sociedad nos separa y discrimina. Promoviendo una serie de antivalores que, a medida que pasa el tiempo, van aferrándose a modo de derecho consuetudinario en la consciencia, en el sentido común del ser humano, aquel cajón de símbolos, de imaginarios que tienen efectos de realidad. Caso no tan reciente el partido Nacionalsocialista en Alemania. Caso de vieja data pero que aún se mantiene, las monarquías, en las que existe alguien superior al ser humano, casi un dios, cuando todos sabemos que somos iguales por el simple hecho de existir como ser humano, entonces por ¿qué sigue ostentando esa posición privilegiada?. Caso llevado a Colombia, el de la senadora Paloma Valencia, para quien los indígenas, al igual que hace quinientos años donde el indígena valía menos que nada al no poseer alma, ahora el alma es la posesión de bienes privados, de capital. ahí entra lo simbólico, la naturalización de las cosas que les da ese derecho por tradición ¿o debería decir traición?
Nos hemos puesto una venda traslúcida que nos ayuda a ver y entender la situación del día a día de tal manera que hemos entendido, al menos el grueso de la población, que el dinero hay que protegerlo a toda cosa, creamos sistemas de seguridad y leyes que le protegen pero no pensamos lo mismo de los recursos que usamos, sabemos que los recursos son limitados pero aún así no posee el peso y valor que sí tiene el dinero. No nos hacemos matar por los recursos ni dedicamos grandes investigaciones en un modo de hacer más eficiente el uso de esos recursos. sólo por extrema necesidad, nada más.
Quiero poner un ejemplo ridiculizante y llevarlo al extremo, claro siempre así es que se vende mejor la idea. Vamos a suponer que yo voy en mi automovil, no importa mucho si soy un piloto como cualquier otro de F1, estoy en una carretera de dos carriles opuestos. ahora bien, digamos que en una curva me encuentro con un auto, en el carril contrario al mío, que trata de adelantar otro vehículo y por esta maniobra se encuentra conmigo de frente. Todos sabemos de quien sería la culpa, pero digamos que en este caso quien va por su carril debe estar pendiente de no encontrarse a ningún vehículo en sentido contrario invadiendo el carril por el que transitas porque esa es la regla y no la excepción. sé que eso no sucede en nuestra realidad, nunca encontraremos un vehículo ocupando el carril nuestro por tratar de sobrepasar al de adelante, sin importar cuanto daño pueda causar, tanto a él mismo como a nosotros y más extraño aún es que la costumbre haga de nosotros unos precavidos, porque quien sabe cuando se nos va a aparecer un ciego al volante pitando para que le abras espacio y así él pueda adelantar tranquilo a costa tuya.
(...)
martes, 28 de abril de 2015
De cegueras y pendejadas
lunes, 28 de enero de 2013
Mas sobre lo mismo…
He leído, en los últimos días, el libro La Teoría de la Cosa Pública de James M. Buchanan, quien descubrió que era posible la aplicación y la extensión de la teoría económica a las elecciones políticas y gubernamentales, hallando además que era posible extender dicha teoría a las decisiones de los ciudadanos a efectos de hacer posible la elección entre los diversos partidos o ideologías existentes en el mercado político. Dicho descubrimiento le valió el premio Nobel de economía en 1986. Si bien es cierto que no estoy en todo de acuerdo con él, no es menos cierto que varios de sus conceptos tienen cabida dentro de cualquier sistema democrático abierto.
Los economistas se han dedicado, por entero, a estudiar con toda dedicación y esfuerzo el funcionamiento de los mercados, pero con raras excepciones a explicar las decisiones políticas, sin percatarse de que la maquinaria del estado maneja tantos o más recursos que el sector privado. Es curioso, por decir lo menos, que no se hayan usado los recursos de la ciencia económica y sus potentes instrumentos para analizar en profundidad los comportamientos de la cosa pública en el funcionamiento del Estado. Antes de las dos Guerras Mundiales, la participación del Estado sobre la economía era mínima. En la segunda mitad del siglo XX alcanzó niveles elevados y una alta tasa de bienestar público en los países desarrollados. En este contexto, James Buchanan, premio nobel de economía, se preocupó esencialmente por entender "cómo funciona la política en la práctica"... Con él nació la teoría de la toma de las decisiones públicas, una nueva rama de la economía para adaptar las decisiones públicas a las necesidades básicas del estado sin perder de vista el interés general. El homo politicus es homo economicus y, al igual que un empresario, el hacedor de políticas públicas actúa fundamentalmente guiado por su propio interés alejado del interés general. Ello que se requiera de nuevos enfoques de la teoría política dentro de la vida constitucional para evitar, en lo posible, movimientos perversos que perjudiquen a la población en la que se aplican sus principios. Precisamente, esta delegación en la toma de decisiones hace que las pensiones, la educación, la salud, las relaciones laborales, los servicios públicos y también el medio ambiente queden a merced de decisiones burocráticas en manos de políticos con compromisos poco éticos que no necesariamente se guían por el "bien común".
La ciencia económica basa sus análisis en las motivaciones de los consumidores, financieros, inversores, empresarios, etc., sustentados en el interés individual. Ahora bien, la visión que se tiene de los gobiernos es bien diferente: damos por sentado que su acción debe de ser paternalista, desinteresada y generosa buscando con afán el bien común. Pero nos encontramos, más pronto que tarde, con déficit presupuestarios, crecimiento inadecuado de la administración pública, corrupción en la toma de decisiones para favorecer a determinados grupos de presión, fenómenos que deben desaparecer en el manejo del estado y ser, por consiguiente, incompatibles con el buen funcionamiento de la cosa pública. Lo cierto es que los políticos actúan mas guiados por sus mezquinos intereses que por favorecer el bien común…
Esta forma de actuar ha permeado todos los estamentos sociales y se ha apoderado, de alguna forma, de la conciencia colectiva: hacer dinero pronto y fácil es el leit motiv de la gran mayoría de los ciudadanos. ¿Por qué ha sido tan fácil aceptar esta conducta delictiva? No requeriremos de demasiada imaginación y perspicacia para encontrar sus causas mediatas e inmediatas: La clase dirigente Colombiana, política, empresarial, financiera y comercial se ha dedicado más, en los últimos cincuenta años, al saqueo del estado que al servicio a la comunidad a la cual dicen que sirven. Lo verdaderamente lamentable es que la corrupción que observamos todos los días en las altas esferas del estado no ha sido fácil de asimilar por la sociedad en general toda vez que el mundo de la política, su discurso, insiste en su motivación generosa y desinteresada para ocultar, mañosamente, sus verdaderos intereses y motivaciones egoístas. Sostienen campañas intensas por los medios de comunicación, para desviar la atención de los ciudadanos, para impedir a toda costa y sin conflicto, que tan corrosivas ideas y actitudes criminales puedan ser analizadas por la comunidad en general.
Como quiera que tengamos que aceptar el carácter interesado de la política también debemos exigir que se establezcan nuevas reglas y controles apropiados para que el sistema gubernativo cumpla sus funciones, aceptablemente, aunque los individuos que gestionen la cosa pública sean egoístas e interesados. Es decir, que debe diseñarse una estructura estatal Constitucional lo suficientemente rígida que reglamente los incentivos de los dirigentes políticos de manera que sea difícil que pasen por encima de los intereses generales. En otras palabras, debemos exigir que la maquinaria del estado deba funcionar con independencia de que los políticos sean estos generosos o egoístas, sancionando la corrupción con penas lo suficientemente duras para que, quien piense delinquir, sepa cuál será el monto de su delito contra toda la sociedad.
Soy un demócrata convencido pero he de reconocer, como muchos lectores, que el voto es un instrumento insuficiente, imperfecto e indirecto para el buen funcionamiento del estado, entre otras muchas razones, porque el ciudadano no está lo suficientemente informado, pero sí lo suficientemente desinformado por los mas media, para asistir a las urnas concienzudamente. Los costes para obtener una información relevante que le permitan al ciudadano tomar una decisión consiente son muy elevados dado que tendrá que investigar en fuentes diversas para tener una respuesta satisfactoria a sus dudas y votar en consecuencia. El ciudadano es consciente, además, de que su voto individual no tiene repercusión alguna sobre el resultado final de las elecciones. En síntesis, tendremos que convenir que, un gobierno al cual los ciudadanos solo tienen acceso para su control cada cuatro años tendera a favorecer sus intereses egoístas y a alejarse cada vez mas de los intereses de la ciudadanía si no existen elementos constitucionales de control efectivos. En el caso Colombiano, el problema tiende a agravarse cada vez más, toda vez que, las listas electorales son cerradas y manejadas a dedo por los dirigentes de los partidos políticos y a que la casta política Colombiana se mantiene estrechamente unida por lazos familiares, estrechos vínculos económicos y la misma ideología en la comprensión del Estado.
El Economista James Buchanan, premio nobel de Economía, propone una estructura de elección colectiva en dos niveles: política ordinaria, para la toma de decisiones del día a día y la política Constitucional o el procedimiento por el cual se rigen las reglas de juego, trabas y restricciones, normas legales de estricto cumplimiento y sanciones ejemplares para su incumplimiento, dentro de las cuales deben actuar obligatoriamente las decisiones gubernamentales. Es la norma constitucional la que requiere un diseño meditado y acotado a los intereses de la sociedad, en la que se ha de aplicar, teniendo siempre en cuenta que el hombre, el ciudadano, sustituye con mucha facilidad el imperio de la ley, cuando este es flácido y permisivo, por las complejidades de la corrupción y el soborno. Es aquí, y no en otra parte, donde debemos buscar las causas fundamentales del rotundo fracaso del sistema político Colombiano, viciado desde su raíz y carente de las normas legales y constitucionales apropiadas para detener el caos que nos coloca en la lista de Estados Fallidos en el puesto Nº 52.
Una de las líneas de investigación de la “Cosa pública” fue la teoría de la “búsqueda de rentas no competitivas”, dado que las decisiones gubernativas tienden a favorecer a determinados grupos de poder dejando de lado el interés general. Los grupos de presión, especialmente los empresariales y de forma considerable los dedicados a la especulación con el ladrillo gastan inmensos recursos económicos con el objetivo de adquirir el favor de la clase gobernante: Una simple regulación que impida el acceso libre de los competidores al mercado, ayudas generosas a una industria concreta, contratos públicos en condiciones ventajosas, tratos fiscales laxos, constituyen pequeñas y discretas decisiones que proporcionan a sus destinatarios enormes beneficios que de otra manera serian difíciles de conseguir, de ahí , de su privilegio, se deduce su carácter de renta no competitiva.
Ante la perspectiva de tanta lluvia de millones, obtenidos con tanta facilidad, los grupos empresariales se muestran dispuestos a cualquier gasto, donación al partido, regalo en metálico o transferencia a cuenta en paraíso fiscal o garantía de un puesto en consejo de administración tras el mandato, con el fin de inclinar la voluntad del político hacia la concesión del favor. Ello explicaría que, en respuesta, en países como Colombia, los gobernantes promulguen una auténtica salva de complejas leyes, normas y regulaciones que protegen de la competencia a los grupos privilegiados y lesionan ostensiblemente el interés general. O que impulsen legislaciones fiscales complejísimas, siempre llenas de excepciones y agujeros por los que puedan colarse aquéllos que compraron sus voluntades. Un ejemplo desgraciado de estos malos manejos es el del general (r) Santoyo, con quien paso algo similar: si bien es cierto que este alto ex oficial tuvo, para vergüenza nacional, relaciones con los paramilitares y con la ‘Oficina de Envigado’, el ex presidente Uribe no fue el único que lo protegió en el pasado. A Santoyo lo ayudó gran parte de la clase dirigente del país, la gran mayoría pendiente de sus intereses y de obtener más ganancias por medios ilícitos, los otros, los menos, absolutamente ciegos sobre sus macabras relaciones. Del ex general ¿Queremos saber qué pasó? Claro que sí. Los tribunales de Justicia tienen la obligación imperativa de dilucidar responsabilidades ante la opinión pública nacional y no ceder las responsabilidades en terceros, además foráneos, ajenos a la realidad nacional.
A la hora de medir estas cantidades, nos sorprendemos. A pesar de los miles de millones en rentas que podían suponer todas estas medidas, los grupos empresariales sólo necesitan gastar una pequeña fracción de todo ese montante para conseguir los favores. Ciertamente, los gobernantes reciben muy poco en relación a lo que conceden. Quizás nunca lleguemos a conocer el volumen que alcanzan los pagos por privilegios y las comisiones reales que las grandes empresas pagan a los políticos en Colombia habida cuenta de la manifiesta dejación de los órganos de justicia sobre el estricto cumplimiento de sus competencias. No debemos olvidar que los hombres están lejos de la redención, que la única solución consiste en comparar unas ambiciones con otras y unos intereses con otros y en comprender, para bien o para mal, que si los hombres fueran ángeles no necesitaríamos leyes fuertes y bien estructuradas y normas constitucionales inflexibles que las hicieran cumplir. Así mismo tenemos que entender que no se puede cambiar la mentalidad y el corazón de una persona al cabo de siglos de dificultades, luchas y odios en cuestión de semanas o meses. No es posible. Así que tenemos la doble tarea de recuperar el Estado para el servicio de los ciudadanos y de reeducar a los ciudadanos para el servicio de la nación.
jueves, 21 de junio de 2012
Infraestructura rezagada para un país rezagado. TLC Colombia – Corea del Sur
La inadecuada política de internacionalización de Colombia, como uno de los objetivos enmarcado dentro de los planes santistas, podría ser denominada como una política de Subasta Mundial de Colombia, un plan de venta mundial, un plan de entrega total de la soberanía nacional. Pero toda esta internacionalización, ¿A costa de qué? ¿De mayor desempleo? ¿De mayor inequidad? ¿De privatizaciones por doquier? Y es que los tratados de libre comercio nos han cogido, como trivialmente suele decirse, con los pantalones abajo y ello no sólo a nivel empresarial, comercial y productivo sino donde estamos en peores condiciones, específicamente, a nivel de infraestructura.
¿Cómo es posible que el gobierno colombiano pretenda suscribir acuerdos comerciales con países como Corea del Sur?, con quienes en materia de infraestructura estamos años de distancia, teniendo en cuenta que dentro del territorio colombiano caben 8 coreas y media y que, de un total de 103,029kms de red vial que posee Corea, el 78% esté pavimentado, mientras que en Colombia con un total de 11.040,87kms posea el 73% de carreteras pavimentadas, sin profundizar en la calidad de las que se cuentan como pavimentadas (Central Intelligence Agency. The World Factbook www.invias.gov.co). Esta brecha representaría altos costos en transporte para los exportadores colombianos, la cual no alcanzaría a cubrir el ahorro que podría generarse al dejar de pagar aranceles con el acuerdo comercial.
Corea cuenta con el Aeropuerto Internacional de Incheon, que fue elegido como el mejor aeropuerto del mundo durante seis años consecutivos (2005-2010), el quinto mayor puerto de contenedores del mundo en Busan, un sistema ferroviario sofisticado que traslada a cualquiera en 12 horas a cualquier parte del país, además de galardonados sistemas de bus y metro. Colombia por el contrario no ha estado ni cerca de obtener algunos de estos galardones.
Según el Índice de Logística (LPI) del Banco Mundial, el cual crea perfiles de logística para países a partir del rendimiento a lo largo de la cadena de suministro logístico dentro de un país determinado, Corea ocupa el puesto número 21 en el mundo con un porcentaje de rendimiento del 86.2%, mientras que Colombia se encuentra en el puesto 64 con un 59.8% de rendimiento entre 155 países en total; es decir, Corea nos lleva la delantera con una diferencia de 26,4 por ciento.
Asimismo, se evidencia una brecha en términos de procesos portuarios. Así, el tiempo consumido para la inspección física en días en Corea es de 1 día, mientras que en Colombia tarda lo equivalente al doble de tiempo, es decir, 2.04 días. Ello incrementa los costos para el exportador colombiano. Además, del total de la mercancía coreana sólo el 2.62% es inspeccionado manualmente, en comparación con Colombia en donde se inspecciona el 21.21%, es decir, 8 veces más del porcentaje inspeccionado manualmente en Corea. A esto se debe incluir que según la Policía Antinarcóticos, la autoridad encargada de la inspección a las mercancías de exportación, este procedimiento de inspección se hace manualmente para evitar el comercio ilícito lo que abre la oportunidad a comercio de mercancías ilegales, lo cual acarreará mayor trabajo para la misma Policía Antinarcóticos.

Ahora bien, al contemplar las diferentes tarifas en los procedimientos de comercio exterior, (ver tabla arriba) el valor de la exportación ronda aproximadamente 1.275 US$ en Colombia con una diferencia de 703US$ con Corea en donde este valor se acerca a los 572 US$. Por otro lado, mientras que el valor de importación en Colombia es de uno 1.783 US$ en Corea se aproxima a los 707 US$, lo que deja en desventaja a Colombia al excederse en uno 524 US$ respecto a Corea. Estas diferencias generan mayores costos que pueden verse reflejados en los futuros precios de los bienes y servicios ya que esta diferencia se traslada en nuestra contra, es decir, al consumidor final.
En Colombia, el transporte por carretera representa el 75%, un 8.33% de más a diferencia de Corea. Sin embargo, la calidad del transporte por carretera mismo es en Colombia de un 12.50%, mientras que en Corea es del 33.33%, es decir, la calidad coreana en materia de transporte por carretera es 2,66 veces mayor que en Colombia. En este sentido, por ejemplo, aunque en el acuerdo se haya logrado el acceso inmediato para el café verde al territorio coreano, los costos del transporte aumentan el valor de la exportación debido a la calidad del estado de las vías, lo que reduce el nivel de competitividad de este producto que por si fuera poco en Corea el café no representa una de las bebidas mas apetecidas como sí lo es el té. Es de anotar que en café, las exportaciones actuales de Colombia hacia el mercado coreano son de US$100 millones aproximadamente, ahora con el TLC, Corea tiene previsto importar cerca de US$1.000 millones, lo que equivale a 10 veces de las exportaciones actualmente.
Otros datos comparativos que dejan en desventaja a Colombia frente al TLC con Corea se puede ver para el transporte aéreo, Colombia cuenta con un 42.86% y Corea con un 66.67% de infraestructura. Igualmente, el transporte marítimo representa el 28.57% y 66.67%, respectivamente, una diferencia cercana al 38% en desventaja para Colombia, si se tiene en cuenta que el transporte marítimo es el modo más utilizado para el comercio mundial.
En relación al costo de almacenamiento y cargos de trasbordo la comparación sigue siendo odiosa. Este valor es mayor para Colombia, aproximadamente, un 42% respecto a Corea. En cuanto a la eficiencia de los procesos de comercio exterior, tanto para Colombia como para Corea, en materia de despacho y entrega de exportaciones, el 62.50% de eficiencia corresponde a Colombia, mientras que Corea obtiene un 100% de eficiencia; luego, ¿podremos competir en condiciones de igualdad con un actor que tiene 100 por ciento de eficiencia en procedimientos aduaneros?
Es impugnable entonces, la viabilidad de la política de Subasta Mundial de Colombia al evidenciarse la desigualdad, específicamente, en términos de infraestructura en el marco del TLC con Corea puesto que, en definitiva, nos encontramos en condiciones arcaicas. Asimismo, aunque Colombia estuviera en mejores condiciones, en materia de infraestructura, no sería motivo para alegrarnos, puesto que para Corea llegar a nuestro país no es su fin último sino un medio a razón de la mayor accesibilidad que pueda darse entre la economía dominante mundial Estados Unidos y este tigre asiático. Es así como Estados Unidos sería quien realmente se beneficiaria de este tratado. Pues al tener a Colombia como socio de interconexión directa con Asia Pacifico, nuestro país incrementaría su dependencia con éste al convertirse tan sólo en una parada para el comercio de mercancías entre Corea y Estados Unidos.
jueves, 19 de abril de 2012
Un mundo sin amor
No sé que están pensando al leer el título, no pretendo suponerme nada, yo pensaría en alguna ridiculez que haga referencia a las parejas o algo por el estilo, pero no, aun a sorpresa mía no es así y tiene que ver con la doxa, con esto que llamaríamos saberes del mundo.
Todos buscamos la felicidad, pero erramos al tratar de darle significados o razones de ser, lo mismo pasa con el amor, ¿qué es? Yo voy a decirles qué no es el amor: el amor no es en primera instancia nada relacionado con el dinero, el amor no es una cadena que ata, tampoco es un conjunto de reglas sobre comportamiento en parejas, el amor creo yo que son más que acciones, el amor no se da solamente a los conocidos, el amor no tiene rostro, ni es un alma gemela. El amor no pretende nada más que la felicidad, no es una palabra, no es tangible, es incoloro, inodoro e insaboro –ya que cada uno le otorga un cumulo de significados según lo experimenta.
El amor en este mundo es una utopía, no existe –no porque no tenga existencia realmente-, no tiene cabida en este mundo actual “moderno” ni siquiera en los mundos antiguos. El sistema económico monetario que manejamos es el que evita que el amor entre a formar parte de este mundo, el amor es un eje con el que nosotros deberíamos vivir, pero contrario a eso, nuestro eje es el dinero, nuestro centro es la economía de moneda y de intercambio monetario ¿qué significa esto? Que las relaciones sociales, el proceso de socialización, nuestra visión del mundo está permeado por un sistema mundo –si así se le pueda llamar- en el que la moneda lo es TODO.
Ahora se puede comprender un poco el porqué de los problemas que suceden en el mundo, no digo explícitamente que el dinero sea el causante del mal, digo que el dinero es un plus que entra a jugar en las relaciones sociales y que las transforma a tal punto que todo lo que acontece en lo social tiene que ver con él. El dinero es la visión mecanicista del cómo debe funcionar una sociedad, pero a lo que tenemos que llegar nosotros es a la versión orgánica, si todo en el universo funciona de esta manera y no como un reloj ¿por qué nosotros tenemos que funcionar tan mecánicamente y estar regidos por una sociedad que no ama? Nuestro cuerpo, los gigantescos cuerpos celestes y las diminutas partículas funcionan como un solo órgano. Si algo es alterado en lo micro, tiene sus repercusiones a nivel macro, al igual como las explosiones que dieron origen al universo fueron formando los elementos químicos que hoy conocemos y así llegamos hasta hoy, donde nosotros, en un momento de la historia y debido a la “necesidad” de realizar trabajos pesados sin requerir del uso de la esclavitud –que paradójicamente hoy sigue en uso, con otro nombre- entramos en el patrón oro para controlar la forma en que se moldea la sociedad.
Está bien, es “el fin de la historia” no hay ideologías ni nada de eso, y es que yo no quiero hablar del comunismo ni sus parecidos ya que estos al igual que el capitalismo se manejan por el dinero, quiero decir que hay otra forma de vivir, una que no involucra al dinero, pero para eso se tiene que demostrar precisamente que este sistema económico monetario tiene grandes falencias y esas fracturas las vemos desde las crisis económicas que “muy bien han sabido resolver” hasta las desigualdades sociales en las que existen democracias con monarquía –¿En que mundo se puede pensar una democracia en la que haya un monarca y más aún que el monarca sea ejemplo de la democracia de la nación?- la tecnología nos abre las puertas y desplaza en cierta medida el trabajo pesado que antes se tenía que hacer con la fuerza del hombre, se dice que en nuestra época existe la capacidad de producción alimenticia para abastecer la población mundial ¿pero que se necesita entonces para que esto se pueda realizar a cabalidad? Primero que el sistema económico monetario se caiga, que remplacemos el dinero por el amor –está bien suena más absurdo aún- que al poner en el centro del funcionamiento de la sociedad al amor, comencemos a comprender que cada ser vivo que existe en este planeta tiene derecho a ser amado, se le conozca o no, que el servicio voluntario es más gratificante que aquel retributivo monetariamente, etc, etc, etc.
Todo esto significa entonces que viviríamos una vida en la que la sociedad es un gran órgano por el cual podemos vivir, nosotros seríamos parte de ese órgano, como las células que conforman la piel, los distintos órganos y finalmente al ser humano, que en conjunto forman un planeta junto con otro tipo de animales, plantas etc, etc, y estos planetas llenos de micro-vidas forman un sistema interplanetario que a su vez se conecta con otro sistema interplanetario y en fin el universo es creado, más allá de ello especularía en la metafísica y ahora no es de nuestro interés.
No es utópico pensar en un mundo en el que el amor sea el centro de TODO, tampoco un tipo de organización social como la que se plantea –la cual no especifico más por cuestiones de extención- se requiere tiempo y principalmente se requiere abandonar la ridícula idea que se tiene sobre el dinero, es solo un metal que podemos aprovechar mejor en otro tipo de elementos decorativos como lo hacían nuestros antepasados con los que arrasamos y dejamos en el olvido –cuando digo arrasamos me refiero al pensamiento europeo (españoles) que llegó a “conquistar” aquel nuevo mundo.
Debemos tener en cuenta que una vez el dinero sea remplazado con el amor, las relaciones sociales van a tener un cohesionador más fuerte y significativo que otorga felicidad a la existencia humana al ser este el motivo principal por el cual se viva y no uno secundario. El dinero es artificial y por eso no puede suponerse que nosotros como seres naturales tengamos que tener de centro guía una ideología, imaginario –llámelo como quiera- artificial, el amor es natural, es innato en cada uno de nosotros y por ello no choca con lo que nosotros creemos que somos, pensemos lo que pensemos el amor es parte de nuestras vidas y al volverlo el centro de ellas, no sólo seremos felices, sino que también tendremos éxito y veremos un mundo distinto al que vemos ahora.
martes, 10 de abril de 2012
TLC con Corea destruye la poca y endeble industria Colombiana
Colombia atraviesa por uno de los momentos más importantes de su historia, donde las decisiones tomadas, buenas o malas, definirán en términos económicos y políticos el futuro de esta nación. Es acá en donde surge la incógnita sobre si las decisiones tomadas en gobiernos anteriores, y la réplica en el gobierno actual, han sido las mejores para el futuro de los colombianos.
Actualmente, Colombia tiene Tratados de Libre Comercio (TLC) vigentes con 30 países representados en 9 acuerdos comerciales. Estos son:
- México,
- Chile,
- Canadá,
- Cuba
- Países del triangulo norte (El salvador, Guatemala y Honduras),
- CARICOM (Comunidad del Caribe),
- CAN (Comunidad Andina de Naciones),
- MERCOSUR (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), y
- EFTA (Suiza, Liechtenstein, Noruega e Islandia).
Además de estos acuerdos vigentes se encuentran, por un lado, suscritos dos acuerdos de libre comercio: uno con Estados Unidos y otro con la Unión Europea los cuales se hallan en la fase de implementación normativa. Por otro lado, están en negociación otros cuatro tratados más: con Corea, Panamá, Turquía y finalmente con Israel.
Aunque todos los TLC vigentes y suscritos tienen fuertes incidencias económicas, los tratados con Estados Unidos y la Unión Europea no aportan en nada al desarrollo económico de Colombia en términos del agro y la industria nacional; al contrario, ahondan el deterioro de la industria alimentaria de primera necesidad para Colombia, además de acrecentar, por una parte, las malas condiciones laborales para los trabajadores colombianos y, por la otra, las pocas garantías para los sindicalistas, como lo manifestó hace poco Richard Trumka, presidente de la central sindical estadounidense AFL-CIO en una carta enviada al presidente de los Estados Unidos donde le pide postergar la implementación del TLC con Colombia (Ver).
Los argumentos económicos y políticos de por qué no se debe realizar un tratado de libre comercio con estas naciones ya están suficientemente ilustrados por reconocidos académicos y parlamentarios como el Senador Jorge Enrique Robledo, que pese a liderar una fuerte resistencia en contra de estos acuerdos, ellos fueron aprobados por el parlamento sin tomar en cuenta la opinión de los trabajadores y de grandes sectores del empresariado colombiano.
Hoy se abre un nuevo capítulo en la lucha en contra de los tratados de libre comercio que perjudican al país. Una unidad nunca antes vista en Colombia: trabajadores, empresarios, parlamentarios, estudiantes y académicos reunidos para afrontar una dura pelea como lo es la defensa de la industria colombiana. Esta unidad que se ve representada en la COALICIÓN NO TLC CON COREA creada el 13 de diciembre del 2011 con el objetivo de aunar esfuerzos en la defensa de áreas importantes de la producción nacional que se verán afectadas por el tratado con el país asiático.
Corea es un país con casi 50 millones de habitantes y según datos del Banco Mundial con un PIB per Cápita de USD 20.757 muy por encima al de Colombia que solo suma USD 6.225 en comparación. En el perfil económico de Corea del Sur realizado por la oficina de estudios económicos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo Colombiano los principales productos exportados por Corea son: Aceites de petróleo 9.1%; Automóviles de turismo 7.4%; Circuitos electrónicos integrados 7.1%; Transatlánticos 6.8%; Dispositivos de cristal liquido 5%; Teléfonos 4.6%, y sus principales productos importados son: Aceites crudos de petróleo 19.2%; Gas de petróleo 5.8%; Circuitos electrónicos integrados 4.8%; Aceites de petróleo 4.2%; Hullas 3.5%; Minerales de hierro 2.2%.
Queda claro que Colombia con más de 40 millones de habitantes, representa un excelente mercado para los productos Coreanos los cuales tienen un alto valor agregado pues en todos estos productos los porcentajes de tecnología son altos. Colombia podría ser un buen exportador de materias primas a bajos precios para Corea, esto enmarcado en una política bastante cuestionada del gobierno de Santos: la de convertir a Colombia en una potencia minera como eje principal del desarrollo económico nacional.
La avanzada del gobierno nacional de entregar nuestro mercado interno, nuestras riquezas naturales y nuestra soberanía a intereses extranjeros, ahondará aún más la crisis del empleo, la salud y la educación que vive nuestro país, pues uno de los sectores más afectados con este tratado es el de la industria automotriz que según el presidente de la Asociación Colombiana de Fabricantes de Autopartes (ACOLFA) Camilo Llinás, el TLC con Corea colocaría en riesgo 125.000 empleos en el país.
Mientas en Colombia producimos 127.000 vehículos al año, en Corea se producen 4.2 Millones en un mismo periodo; si desaparecieran los aranceles a la industria automotriz Coreana, que hoy suman un 35%, desaparecería automáticamente la poca y endeble industria nacional que hoy proporciona sustento a miles de familias. Pero no es solo la industria automotriz la que se vería afectada con este tratado, son también las empresas productoras de plásticos y las del sector de electrodomésticos que sentirán el duro golpe del tigre Coreano. En estos momentos el sector de electrodomésticos emplea a mas de 23.000 trabajadores en el país, una de las empresas quizás mas reconocida de este sector es HACEB una empresa Colombiana que es líder en la región por sus productos. Esta empresa invierte entre 15 y 25 millones de dólares al año en tecnología, además de su asocio con universidades públicas para el desarrollo de investigación.
Esta es solo una muestra del grave daño que el suscribir un acuerdo de libre comercio con una nación como Corea podría causar no solo a la industria nacional si no al futuro de las nuevas generaciones. A la industria Colombia que está siendo gravemente golpeada por 22 años de apertura económica, le resulta imposible competir con una industria como la coreana. En este sentido, si se continúan con las políticas de libre comercio Colombia estará destinada al atraso y la explotación mundial.
Refencias
miércoles, 14 de marzo de 2012
La encrucijada laboral colombiana
El nihilismo de los mercados de capital sin regular convierte el empleo y el bienestar en un simple efecto secundario de la actividad de un casino.
Jhon Maynard Keynes
Permítaseme iniciar este escrito, sobre la vida laboral colombiana, haciendo énfasis en la siguiente afirmación: "La gran empresa del tercer mundo es la calle. Quien visite las grandes ciudades que integran los países del tercer mundo observaran con intranquilidad y sorpresa , tras el diario caminar por sus calles, a gentes de todas las edades que van y vienen cargando todo tipo de mercancías de cambio y venta: Vendedores de café caliente, de galletas, de frutas, de minutos de teléfonos móviles, de ropa, de relojes, de perfumes, de DVD, adivinos, saltimbanquis, equilibristas, actores de teatro, comerciantes de sexo, de la muerte, etc. etc. etc".… Niños, jóvenes, hombres y mujeres que se disputan el diario sustento por las calles y avenidas de las grandes ciudades de éste inmenso mosaico que es el "tercer mundo"….
La inestabilidad laboral, el trabajo precario, están a la orden del día. No es solamente la calle, el patio trasero, donde se dirime la batalla con el hambre y la subsistencia: En las grandes empresas de servicios, en los almacenes y supermercados, los empaquetadores levantan su salario con las propinas de los clientes; en los restaurantes de comidas rápidas, en las empresas y compañías multinacionales los asalariados compiten por algunas horas de más de trabajo a destajo, mal pagado, pero que les ayuda a paliar sus necesidades: Niños, jóvenes, hombres y mujeres conforman este ejercito cada vez más grande de trabajadores pauperizados y sometidos a la férula neo-liberal de la economía de mercado bajo la mirada cómplice de los políticos de turno.
No son nuevos estos hechos, permítaseme traer a colación un pequeño texto de la obra Espejos de Eduardo Galeano, quien bajo el titulo Fundación de los Cuentos de Hadas nos dice: "En la primera mitad del siglo XVII, Jaime I y Carlos I, reyes de Inglaterra, Escocia e Irlanda, dictaron unas cuantas medidas destinadas a proteger la naciente industria británica. Prohibieron la exportación de lana sin elaborar, hicieron obligatorio el uso de textiles nacionales hasta en la ropa de luto y cerraron la puerta a buena parte de las manufacturas que provenían de Francia y Holanda.
A principios del siglo XVIII, Daniel Defoe, el creador de Robinson Crusoe, escribió algunos ensayos sobre temas de economía y comercio. En uno de sus trabajos más difundidos, Defoe exalto la función del proteccionismo estatal en el desarrollo de la industria textil británica: Si no hubiera sido por esos reyes que tanto ayudaron al florecimiento fabril con sus barreras aduaneras y sus impuestos, Inglaterra hubiera seguido siendo una proveedora de lana virgen a la industria extranjera. A Partir del crecimiento industrial de Inglaterra, Defoe podía imaginar el mundo del futuro como una inmensa colonia sometida a los productos ingleses.
Después, a medida que el sueño de Defoe se iba haciendo realidad, la potencia imperial fue prohibiendo, por asfixia o a cañonazos, que otros países siguieran su camino. Cuando llegó arriba pateo la escalera- Dijo el economista Alemán Friedrich List. Entonces, Inglaterra, invento "la libertad de comercio": En nuestros días, los países ricos siguen contando ese cuento a los países pobres, en la noche de insomnio". Regresando a nuestra historia, los trabajadores de aquí y de allá lo que no saben o lo que pretenden olvidar es que su vida laboral corre por la pendiente de los bajos salarios, inestabilidad permanente, ausencia de seguridad social, horarios no regulados, atada su contratación, cuando existe, a empresas asociadas que se quedan, como contraprestación, con parte del salario del trabajador. Además, de la voracidad de la estrategia capitalista tendiente a elevar al máximo la ganancia de los patronos exprimiendo sin piedad la fuerza laboral de que disponen. El trabajador se obliga y se somete a este mercado laboral gracias a las múltiples estrategias utilizadas por los empresarios y los estados para desplazar los campesinos hacia las ciudades, cambios de modelo de la producción, intensificación de las jornadas de trabajo, dispersión de las cadenas de producción, deslocalización internacional de las empresas y la eliminación paulatina de todos los derechos laborales con la anuencia de los gobiernos.
Pero el problema no solo afecta a los trabajadores "por cuenta propia", los que pululan las calles y avenidas de las ciudades, sino también a aquellos que bajo contratación legal a termino fijo perciben el salario mínimo mensual establecido en $ 566.700.00, es decir, cuando la canasta familiar alcanza los $ 1.300.000.00, es decir, anotándose un déficit del ciento por ciento en cientos de familias colombianas por lo que, todos los miembros de una familia tienen que buscar alguna fuente de trabajo para poder subsistir.
Vale la pena aquí insertar algunas cifras que nos permitan una visión de conjunto más clara y expeditiva: Según Instituto Geográfico Agustín Codazzi 2428 propietarios de tierras con más de 2000 hectáreas , que corresponden a un 0.06 por ciento del total de propietarios poseen entre sí 44.000.000 de hectáreas, correspondientes al 53.5% de la tierra; al mismo tiempo 1.300.000 propietarios , es decir, el 35.8% , poseen 345.000 hectáreas, o sea el 0.42%, en proporciones individuales menores a una hectárea. En Colombia, de 14.362.867 hectáreas aptas para la agricultura, solo se utilizan 5.317.862, un 37% del total. En contraste, la ganadería utiliza el doble de la superficie apta, puesto que, además, de los 19.251.400 hectáreas adecuadas para esta actividad existe un exceso con la utilización de 40.083.171 hectáreas, utilizando para ello parte de la tierra con vocación agrícola y más de 10.000.000.de hectáreas de de bosques arrasados dedicados a la cría y levante de ganado.
Colombia con 45.000.000 millones de habitantes, 28.000.000 millones son pobres, es decir el 63% de la población; 16.000.000 millones viven en condiciones de miseria y 6.000.000 millones son indigentes. El subempleo y el "rebusque" son las formas de subsistencia del 80% de la población colombiana. 5.000.000 millones de compatriotas han tenido que soportar el estigma del exilio o la emigración para seguir subsistiendo y más de 3.000.000 millones de ciudadanos han sido obligados por la violencia política a huir de sus tierras con todos los miembros de la familia que quedan vivos y con la ropa que llevaban encima en el momento de la huida (Soluciones Agrarias, Nº 7-8 Julio-Octubre 2007)
Entre esta urdimbre de perplejidad, pauperización y desprecio, el acoso laboral, la falta de tiempo para la familia habida cuenta de los horarios arbitrarios, la dificultad para acceder personal y familiarmente a los servicios de salud y educación, privatizados y costosos, para sí mismo y para su prole, se suma la guerra sucia desatada por el estado y las compañías nacionales y multinacionales con la participación probada de las fuerzas de seguridad del estado y grupos paramilitares adiestrados y financiados con dineros públicos y privados para que realicen el trabajo sucio que les indiquen los cuerpos de seguridad del estado.
La problemática laboral colombiana lleva un recorrido de largos años, pero toma un nuevo y renovado impulso con la ley que legitimo la reforma laboral del año 2002 (Ley 789) que se aprobó con el propósito de crear 200.000 nuevos empleos por año. La reforma pretendía que con la flexibilización de la contratación y con las nuevas formas de contratación a través de la eliminación de los vínculos formales de los trabajadores con las empresas se alcanzaría la meta señalada, tanto más cuanto que, se incluían aspectos tales como la ampliación de la jornada diurna de trabajo (Art.25), la jornada diurna de trabajo que iba desde las 6 A.M. hasta las 18 P.M. se ve aumentada hasta las 22 P.M ,se extiende la jornada en cuatro horas más con el objeto de proteger las actividades de sectores como el de el comercio, entidades financieras, restaurantes , grandes superficies y afines . Así mismo y por esta misma razón los trabajadores nocturnos dejan de percibir el 35% del valor de la nocturnidad por horas laborales trabajadas al rebajar su jornada de trabajo a 8 horas diarias; reducción del recargo de los costes laborales en los días festivos (Art. 26); posibilidad del empresario para fijar jornadas laborales flexibles (Art.51); cambio de naturaleza del contrato de aprendizaje (Art.30); y abolición de la figura de "Unidad de empresa" se propone flexibilizar tanto los horarios de trabajo como los salarios, lo cual afecta de forma directa y negativa el ingreso de los trabajadores que pierden a su vez un 7.34% de los ingresos prestacionales y un 0.66% provenientes de la fiscalidad que las empresas dejan de pagar por efecto del costo ahorrado de su nomina de salarios.
La reforma laboral se redujo a una simple redistribución del ingreso en favor de la patronal, agudizando la concentración del ingreso y de la riqueza en pocas manos. En esta redistribución del ingreso, el ingreso perdido por el trabajador fue mayor que el beneficio obtenido por los empleadores toda vez que, lejos de generarse con este mecanismo un aumento de empleos como consecuencia del ahorro proveniente de los bajos costes laborales, lo que se genero fue un sacrificio de ingresos para el trabajador, y de contera, un fuerte impacto negativo en la variable económica del consumo.
Visto este panorama propio del Apocalipsis o de una película de terror, un observador exterior se preguntara con razón y, ¿qué hacen los sindicatos? La vida sindical Colombiana amerita capítulo aparte:
"Temedle a las multitudes tranquilas que parece no reaccionaran. El hombre que reacciona inmediatamente descarga su ímpetu volitivo; pero el taciturno, el ignorante, el sometido que sufre la ofensa la acumula, pasa al plano de su subconsciencia, hasta que un día, con cualquier motivo banal, estalla en forma huracanada y terrible".
Jorge Eliécer Gaitán
La Empresa Norte Americana United Fruti Company fue fundada en el año de 1899 en Boston y llegó a la zona Bananera Colombiana a comienzos del siglo XX. La casi totalidad de los trabajadores de la empresa eran vinculados indirectamente por intermedio de contratistas por lo que la empresa hacia caso omiso de las peticiones laborales e incluso decía desconocer el número de trabajadores que tenía en las plantaciones, a pesar de ello se estima que el número de trabajadores oscilaba entre 10.000 y 30.000 en tiempos de recolección.
La lucha sindical colombiana tiene su origen en las bananeras y de forma categórica en le United Fruti Company. Allí, en un comienzo, la mayoría de las huelgas fueron reacciones espontaneas de obreros no organizados ante situaciones de injusticias concretas. En el año 1928, LA United Fruti Company llevaba 30 años operando en Colombia y explotaba a los trabajadores aprovechando la falta de legislación laboral en el país y procurando, gracias a sus influencias, impedir que se legislara en ese sentido. El 12 de noviembre de 1928 uno de los sindicatos que funcionaba en la región lanzo una huelga para presionar la solución de un pliego de nueve puntos: El pliego de peticiones solicitaba el cumplimiento de leyes colombianas sobre el seguro colectivo y obligatorio para los trabajadores, accidentes de trabajo y habitaciones higiénicas; aumento salarial de un 50%, Cesación de los comisariatos y prestamos por vales, pago semanal, contratación colectiva y establecimiento hospitalario. La United Fruti Company se negó a negociar las peticiones salariales y al mismo tiempo negociaba con el Gobierno Nacional par que la zona bananera y parte de la provincia de Santa Marta fuera una provincia independiente, este hecho demuestra hasta qué punto la compañía norteamericana influía en las decisiones gubernamentales. Los trabajadores ante la actitud insolente y agresiva de la empresa deciden seguir con la huelga en términos de protesta pacífica.
El Gobierno y la United Fruti Company, a pesar de la actitud pacífica de los obreros proceden a crear una campaña de desprestigio con ridículas versiones en las que se llega a hacer del victimario la víctima, es el caso del gerente de la empresa en Santa Marta quien dirigiéndose al Gobierno le pide ayuda esgrimiendo en su defensa los aportes de la Unirte Fruta Compaña al desarrollo industrial del país, el incremento de la riqueza nacional y la mejora del nivel de vida de sus trabajadores y que estaban siendo atacados por elementos subversivos que saboteaban de manera insurgente su esfuerzo y labor a favor del país.
El Gobierno, a través del ministro de Guerra, Ignacio Rengifo, pone al servicio de la compañía los recursos militares necesarios para someter la rebelión, traicionando con ello los intereses nacionales y a sus propios conciudadanos. Estos acontecimientos se convierten en la antesala del fatídico día del 6 de Diciembre de 1928 que se saldo con varios centenares de muertos. La cifra exacta jamás se conoció pero las más alarmantes hablan de 3000 muertos en aquel aciago día.
Dasso Saldivar en García Márquez El Viaje a La Semilla sobre estos acontecimientos afirma: "Basta arañar un poco el tegumento social de Aracataca, Macondo, en la obra de García Márquez, para darse cuenta de que la esencia encubierta de aquel progreso era mas de tragedia que de bienestar, y que, por tanto, los problemas no se solucionaban ni limaban, sino que se acumulaban. Así, para el año de la masacre, las lacras del desempleo, la pauperización general, el hacinamiento de los obreros, el alcoholismo, la prostitución, la tuberculosis y las enfermedades venéreas, habían alcanzado un grado de contradicción absoluta con la cara bonita del negocio ajeno de las bananeras. Entonces aparecieron en escena los sindicalistas y encendieron la mecha de una huelga que iba a ser tan trágica como memorable".
Uno de los aspectos más llamativos de esta huelga fue el escamoteo oficial de su estadística de horror: El Gobierno solo acepto 9 muertos, mientras que los testigos presénciales y los supervivientes siempre han hablado de centenares. El cinismo del Presidente conservador Miguel Abadía Méndez, empujo a la memoria popular a rechazar el sistema ancestral imperante y saco a la luz la cifra oculta de muertos que llegó a 3000. El Cónsul Norte Americano, en informe que se conoció años después reconoce que los muertos pasaron de 1000.
Gabriel García Márquez que recoge esta tragedia en Cien Años de Soledad nos dice que, "Yo crecí con la idea de que habían sido muchos, miles, los muertos. Y cuando descubrí que los expedientes tenían como estadística el número de siete, yo me pregunte de qué masacre podía hablar para siete muertos. Entonces convertí los racimos de guineo en muertos, y fui llenando los vagones del tren, porque con siete muertos no podía llenarlos. Entonces dije en la novela que habían sido tres mil los muertos de la masacre, y los lance al mar. Eso jamás existió. Fue un invento". Pero fue un invento del pueblo y, como siempre ocurre, al trasmutar la realidad en ficción, el novelista acertó y saco a la luz pública la más bochornosa pagina de la historia de Colombia.
Entre estos mimbres y en esa realidad nació el sindicalismo en Colombia los años han pasado y nada ha cambiado. Para abreviar, pasare por alto las intrigas, menudencias, chismes, dizques y dirétes que rodean esta gran tragedia y pasare a los datos estadísticos que, aunque solo son cifras, no por ello dejan de estremecer a las conciencias. Me permitiré presentarles los últimos 17 años, es decir desde 1991 hasta el 2006 en cifras, en número de muertos, de homicidios de sindicalistas, tomadas de la Escuela Nacional Sindical de Colombia: Total de homicidios 2225 hasta el año 2006 y sigue la cuenta…
| Año | No. Muertos | |
| 1991 | 83 | |
| 1992 | 135 | |
| 1993 | 196 | |
| 1994 | 104 | |
| 1995 | 237 | |
| 1996 | 275 | |
| 1997 | 162 | |
| 1998 | 101 | |
| 1999 | 80 | |
| 2000 | 137 | |
| 2001 | 197 | |
| 2002 | 186 | |
| 2003 | 94 | |
| 2004 | 96 | |
| 2005 | 70 | |
| 2006 | 72 | |
| Suma | 2225 | |
| - | ||
La pregunta que se hace cualquier observador ante estos hechos trágicos es y…¿Por qué los matan? La respuesta no es fácil, tanto más cuanto que, el conflicto que vive el país, supera cualquier expectativa de redención. Los colombianos nos encontramos ante una situación grave, pero seguramente no se trata tan solo, y quizás no se trata tanto, de la amenaza terrorista en sí como de la anormalidad de la vida de los colombianos durante los últimos cuarenta años. Tenemos la tendencia últimamente en identificar a los ciudadanos en dos categorías: Los buenos y los malos haciéndonos participes de la definición Norteamericana de los países buenos y los países malos: Los aliados o los que pertenecen al eje del mal. Los problemas políticos, aun los más aleves, participes de actitudes criminales, exigen por parte de los gobiernos y de quienes pretendan solucionarlos, para su tratamiento y solución, voluntad política cierta, respaldo de la ciudadanía y de todas las fuerzas vivas de la nación e inflexible cumplimiento de los acuerdos a que haya lugar y este no es precisamente el eje sobre el que giran las decisiones gubernamentales.
La apasionada ofensiva de los empresarios y el gobierno contra los sindicatos no tiene como fundamento atajar reivindicaciones que pidan mayores salarios, seguridad social cierta o mayores derechos sino para impedir que se mantenga el escaso equilibrio que aún persiste, quebrar definitivamente la estructura sindical y poder aplicar sin trabas las nuevas políticas neo-liberales, la nueva redistribución del ingreso y de la propiedad del país sustentada en el auge paramilitar. Para conseguirlo necesitan acallar para siempre la única fuerza social independiente que sigue enarbolando el principio de la redención de clase: Los Sindicatos.
Lo único realmente cierto, es que en los centenares de crímenes de sindicalistas cometidos en los últimos veinte años existe absoluta impunidad, los jueces, los políticos, el gobierno, la patronal, los medios masivos de comunicación así lo quieren. Entre todos han corrido un tupido velo sobre el que han grabado en letras indelebles la palabra terroristas. Estados Unidos influye sobre los gobiernos afines y les vende la idea de que en Colombia no hay un conflicto social larvado desde hace muchos años sino grupos criminales terroristas que deben ser extirpados. En concordancia con estas recomendaciones la Organización Internacional del trabajo traga piedras de molino, ordena una comisión de evaluación sobre los crímenes contra sindicalistas y se limita a dar conceptos vacuos que no obligan al Estado colombiano.
Vale la pena recordar que la política de EE.UU. en relación con América Latina se sustenta en una ofensiva político-militar orientada a apuntalar los regímenes clientes-adeptos y a socavar y desestabilizar los gobiernos independientes en la región. Lo más llamativo de esta táctica reside en el esfuerzo económico- militar del gobierno Norte Americano para derrotar los movimientos socio-político popular, independientemente de si son ideológicos o militares, opuestos a la dominación imperial. Los países de la región donde con mayor intensidad se lleva a efecto esta ofensiva son Colombia y Venezuela. En los dos países la apuesta Norte Americana es muy alta por cuanto los intereses políticos, económicos, ideológicos y las consideraciones geo-estratégicas lo exigen, así piensa Bush y el pentágono.
Colombia y Venezuela poseen costas que los comunican con los países del Caribe y tienen acceso a los países Andinos; el que emerja en Colombia un régimen revolucionario o que se estabilice el régimen nacionalista en Venezuela podría inspirar movimientos similares en la zona transformando la región y minando seriamente el control que ejerce Washington a través de sus regímenes clientes. De producirse cambios significativos estos afectarían el control Norte Americano sobre la producción y abastecimiento de petróleo no solo en Colombia y Venezuela sino que, tal actitud, provocaría como efecto domino reacciones similares en México y en el Ecuador, en éste último país ya se están sucediendo, así como los procesos de retroceso de privatización masiva de las empresas nacionales que tan ávidamente persiguen los especuladores financieros internacionales y las grandes compañías multinacionales.
Estados Unidos necesita mantener un abastecimiento creciente de combustibles- Petróleo y derivados- para mantenerse inflexible en el actual momento de guerra no declarada con Irán y otros países del Golfo incluyendo a Irak al que aun, a pesar del genocidio, no ha podido someter, sin perder de vista la creciente vulnerabilidad de Arabia Saudí y otros países Árabes productores de Petróleo.
Geoestratégica mente las transformaciones políticas en Colombia y Venezuela podrían llevar a un pacto de integración regional que incluiría no solamente a la mayoría de los países de América del Sur , Centro América y la inclusión de Cuba, destruyendo el embargo que desde hace 40 años mantiene Washington sobre la isla y creando una alternativa viable al acuerdo de libre comercio (ALCA/FTAA en ingles) impulsado por Estados unidos, primando un pacto regional que jamás ha sido visto con buenos ojos por EE.UU. como lo demuestra el reiterado fracaso de los diferentes intentos de los países de la región en éste sentido.
La Estrategia de EE.UU. hacia Colombia y Venezuela corre por diferentes derroteros: En Colombia Washington ha optado por la "guerra total". En Venezuela se ha adoptado la doble estrategia de una sublevación civil de des estabilización político-económica que subvierta el orden y termine en un golpe de estado.
Es bien conocida por todos la estrategia en Colombia. La lucha contra-insurgente en Colombia se lleva a efecto bajo el paraguas del Narcotráfico para justificar la acelerada escalada militar y para-militar. La campaña se lleva a efecto en las zonas en las que las Farc mantienen su presencia y son más fuertes, así mismo sobre civiles, campesinos, organizaciones ciudadanas, sindicatos y en fin contra todos aquellos que rechazan el pensamiento único .De otra parte, ignoraban, a un tiempo, las áreas controladas por las fuerzas para-militares aliadas de las Fuerzas Militares de Colombia.
En Venezuela, en contraste con la política de tierra arrasada en Colombia, se ha implementado un enfoque cívico-militar que permita el derrocamiento del Presidente. La primera parte es la desestabilización de la economía presionando a grupos allegados de negocios profesionales y a dirigentes políticos y sindicales de derechas mediante la utilización de los medios masivos de comunicación y el cierre de empresas estratégicas. La segunda fase se orienta hacia la captación de militares en retiro o activos que provoquen fisuras significativas dentro de las fuerzas de seguridad del Estado que desemboquen en un Golpe Militar.
A grandes rasgos, es lo que está ocurriendo, y somos los ciudadanos quienes reflexivamente debemos pensar, dejando egoísmos y pasiones a un lado, sobre el futuro de las nuevas generaciones de Latino Americanos. Es por lo menos prudente llenarnos de razones, examinar detenidamente los acontecimientos mundiales, leer lo que se opina sobre nosotros en otras latitudes, estar pendientes de lo que los politólogos internacionales opinan sobre el devenir del mundo y luego tomar posiciones que nos permitan estar a la vanguardia del desarrollo justo y equitativo de las sociedades en las que no ha tocado vivir o rechazando, sin paliativos, la negación al libre ejercicio de las libertades, a la garantía de nuestros derechos y al cumplimiento de nuestros deberes. Debemos evitar que otros piensen por nosotros para ejercer sin limitaciones los derechos que nos otorga la Democracia.
Se que no está todo dicho. Sé que el tema es muy extenso, pero si es necesario vale la pena abrir un debate para despejar incógnitas y dar luz a las zonas oscuras. Por hoy solo quería abrir una ventana a la esperanza, alejar la guerra de nuestro diccionario e invitarlos a todos a una reflexión más profunda de nuestra situación política, económica y social haciendo énfasis en el análisis reflexivo de lo que entendemos por justicia social. Allí donde no hay justicia social no suele existir la democracia. La democracia se nutre y se fortalece con la diversidad ideológica, pero no puede ni debe dar lugar a la creación de guetos aislados y sometidos. Por ello es importante el establecimiento de reglas comunes que permitan que funcione el sistema sin alteraciones del ritmo, es decir, cumpliendo estrictamente todos y cada uno de sus principios sin que ninguno de sus miembros se vea perjudicado por otro. Es éste principio de la equidad y de la vulneración de las libertades el que da origen a movimientos sociales no deseados. Vale la pena citar como ejemplo la deriva reaccionaria de los Neo-con que tiene que ver con la deriva de los movimientos cristianos hacia el quehacer político activo: El Papa Wojtyla fue, entre otras cosas, un activo hombre de estado involucrándose de lleno en la lucha contra el comunismo y las ideologías de izquierda y de devolverle los favores que la CIA le prestó desarticulando los movimientos de la teología de la liberación en América Latina y en el resto del Mundo: Para ello el Vaticano se involucro en Polonia y en Croacia y no condeno la intervención de Bush con ocasión de la guerra del Golfo.
Los Demócratas tenemos que hacer un esfuerzo de comprensión sobre lo que sucede. No se trata de transigir con la vulneración de los derechos humanos en nombre de ideologías, tradiciones o creencias que reclaman respetabilidad. Se trata más bien de regresar a los valores según los cuales es el dialogo y el raciocinio lo que nos permite acercar posturas por alejadas que se encuentren las unas de las otras. Por eso es injusta y peligrosa la identificación de la violencia con el disenso ideológico.
lunes, 5 de diciembre de 2011
EL TLC con EE. UU.: ¿para quién es bueno?, ¿para quién es malo?
Así se titula una entrevista que le hizo María Isabel Rueda a Alberto Carrasquilla para el periódico “El Tiempo”. En dicha entrevista, se destaca que los mayores beneficiados son los jóvenes y los consumidores (especialmente de leche y arroz).
En mi casa, se consume demasiada leche y también arroz, tanto así que entre 4 personas gastamos alrededor de una bolsa de leche diaria. De pronto se podrían beneficiar mis padres, al ser ellos los que la mayoría de las veces compran la leche porque sería más económico aun comprarla. Sin embargo, no estoy seguro de la medida en que una bolsa de leche (o de pronto el paquete de 12) pueda disminuir su precio. Efectivamente, gran parte de las personas consumen leche en las ciudades, tanto así que es el primer alimento que consumimos cuando nacemos (leche materna –de pronto también nos beneficia el TLC en ese aspecto-). Por otro lado, también consumismos arroz (demasiado): arroz con pollo, arroz con carne, arroz con salmón, arroz en el sancocho, arroz cuasi-chino, arroz con huevo, empanada de arroz, etc... no es el primer alimento que consumimos al nacer, pero forma parte de nuestras vidas. Además de los alimentos, también manejamos automóviles y electrodomésticos, por mi parte, no puedo esperar el momento en que me compre un automóvil (40% más económicos con el TLC -después de 10 años según “El Tiempo”-) o en que comience a manejar mi primera lavadora, incluso me encantaría poder hacerme un jugo con la “Jack LaleyPowerJuicer”, pero tendré que esperar a tener empleo, ganar mucho dinero (para el carro, la “Jack LaleyPowerJuicer” y más aún para la gasolina, de pronto no tanto para el arroz y la leche) y entonces voy a agradecerle al presidente Santos y al presidente Obama por seguir las tendencias neoliberales que rigen el mercado global.
Haciendo un paréntesis (más adelante vuelvo a hablar sobre la leche y el arroz), me pregunto qué pasaría con las series de televisión o con las emisoras radiales. Según Holman Morris, tengo entendido que los canales de televisión estarían obligados a emitir 50% de programación nacional y otro 50% de programación estadounidense. En términos de Alberto Carrasquilla, supongo que ese aspecto incentivaría a actores y productores de la televisión nacional a ser más competitivos para poder ganar más rating. Por mi parte, podré verlos con un plato de changua mucho más barato que antes del TLC y por eso no me quejo. De igual forma, voy a poder jugar “Xbox 360” y comprarme todos los juegos de forma totalmente legal. Lo único que me preocupa es que pase lo que en las tiendas de comida de los colegios o las universidades, en donde cuando el producto baja de precio, lo que venden cuesta lo mismo que siempre o un poquito más porque “todos necesitamos vivir de algo”.
Más que depender de aranceles y otra clase de impuestos, el consumo de bienes depende de quienes lo consumen, de que tan legítimas crean que sean los distintos medios de obtener dichos bienes. Si por comprar una “Pony Malta” en la universidad Icesi de Cali me cobran $1.700, el problema comienza cuando la compro y me gasto parte del dinero que tenía para el bus de vuelta a mi casa, no comienza cuando le suben el precio. También tenemos un problema cuando los jóvenes que en Colombia comen galletas “Oreo”, jugamos “Xbox”, tienen automóvil, toman jugo que hacen en la “JakLaleyPowerJuicer” no constituyen ni el 20% de la población colombiana. Entonces me pregunto en realidad ¿El TLC a quién beneficia y a quién perjudica?
martes, 29 de marzo de 2011
martes, 19 de octubre de 2010
Condena Internacional al Imperialismo de EEUU
"Quien intente apoderase de Cuba
(sólo) recogerá el polvo de su suelo
anegado en sangre si no perece en la contienda (lucha)"
- Antonio Maceo -
viernes, 8 de octubre de 2010
miércoles, 6 de octubre de 2010
martes, 5 de octubre de 2010
Cuánto nos cuestan los partidos
2 Oct 2010 - 8:00 pm
En los últimos cuatro años, 16 partidos y movimientos recibieron $80.909 millones..
La Ley 130 de 1994 o Estatuto de los Partidos establece que el Estado financiará el funcionamiento de los partidos y movimientos políticos con personería jurídica o representación en el Congreso a través del Fondo Nacional de Financiación de Partidos y Campañas Electorales, que se constituye anualmente por el aporte de dinero que determine el Consejo Nacional Electoral (CNE), de acuerdo con el número de ciudadanos inscritos en el censo electoral y por el producto de las multas impuestas a las mismas organizaciones.
La norma establece que el CNE distribuirá los dineros según los siguientes criterios: una suma básica fija equivalente al 10% del fondo distribuida por partes iguales entre todos los partidos; el 50% en proporción al número de curules obtenidas en la última elección para Congreso o para Asambleas, según el caso; y el 30% para contribuir a las actividades proselitistas, culturales y divulgativas.
El 10% restante, y que según la Ley debería ir para las organizaciones femeninas, juveniles, indígenas, de negritudes, discapacitados físicos, sindicatos y organizaciones dentro de sus partidos y movimientos, no se reparte actualmente ya que dicho inciso fue declarado inexequible por la Corte Constitucional mediante la Sentencia C-089 de 1994.
Precisamente, en dicha sentencia el alto tribunal explicó que la razón de ser de la ayuda financiera del Estado busca “neutralizar la dependencia y servidumbre que las organizaciones políticas pueden adquirir respecto de los centros privados de poder, que les prodigan su apoyo económico y pueden prevalerse de él para derivar una malsana influencia sobre los asuntos políticos o exigir reciprocidades que deterioran la moral social y socavan la confianza en el correcto desempeño de su función representativa y mediadora, que debería inspirarse únicamente en el interés general”.
Y aunque los recursos son de libre destinación e inversión en actividades propias de los partidos y movimientos políticos, la Corte señala que el 70% de dichas sumas deberá destinarse a mantener el funcionamiento de sus estructuras regionales y locales, al tiempo que les ordena debatir y aprobar democráticamente sus presupuestos.
Según el reciente informe de gestión, presentado por el CNE para el cuatrienio 2006-2010, los partidos y movimientos políticos en el país recibieron $80.909 millones para gastos de funcionamiento, sin contar los dineros por reposición de votos, cuya suma asciende a $170.258 millones (incluyendo lo pagado a grupos significativos de ciudadanos). Cabe aclarar que el balance incluye a colectividades que ya desaparecieron del escenario político.
Es el precio de la democracia. Una rápida encuesta realizada por El Espectador entre algunos de los partidos beneficiados revela que los recursos son utilizados para el mantenimiento de las sedes en todo el país —lo que incluye, por ejemplo, arrendamientos, pago de servicios públicos, internet, servicio de aseo, etc.—, otra parte se destina a campañas institucionales de promoción en época electoral, para pagar los sueldos de secretarias, auxiliares, contadores y empleados en general o para pagar desayunos y almuerzos cuando se realizan reuniones de parlamentarios y hasta para financiar las convenciones nacionales.
En criterio de la investigadora de la Universidad del Rosario Bibiana Andrea Clavijo, el problema es que nunca se sabe cómo son utilizados los recursos que el Estado les da a los partidos y la rendición de cuentas que exige el CNE no tiene mayor rigurosidad. “La ley debe ser más fuerte con la exigencia de cuentas claras para que los electores sepan en qué gastaron sus partidos. Hoy los gamonales tienen mayor control sobre el presupuesto y los partidos no se han preocupado por invertir en centros de pensamiento o análisis de la coyuntura política. No se preocupan por hacer doctrina”, dice.
A su vez, el analista Luis Carvajal señala que la promoción de las campañas políticas se lleva gran parte de los recursos, en detrimento del fortalecimiento institucional y la modernización de las estructuras de partido. “Los partidos se han convertido en estructuras parlamentarias controladas por miembros que privilegian sus visiones o particulares intereses regionales o coyunturales, como los períodos electorales. No tenemos esfuerzos perdurables en áreas como mercadeo político, capacitación, gobierno, economía y liderazgo”, concluyó.
En la actualidad se tramita en el Congreso la reglamentación de la reforma política de 2009, proyecto que en criterio de los grupos minoritarios apunta a borrarlos del escenario político electoral, ya que plantea nuevos porcentajes en la distribución de recursos de acuerdo, por ejemplo, con el número de curules obtenidas para concejos o en proporción al número de mujeres elegidas en las corporaciones públicas, lo que los deja en desventaja. Ahora, en el sondeo por las diferentes colectividades, todos coinciden en que la plata que les da el Estado es poca y que siempre hace falta.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Dr. Milton Friedman - Premio Noble de Economía
Esclavitud y Colonialismo
Es una condición NECESARIA para la libertad.
Yo nunca dije que siempre en el
capitalismo había habido libertad,
[...] hice la declaración de lo contrario"











