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jueves, 21 de junio de 2012

Infraestructura rezagada para un país rezagado. TLC Colombia – Corea del Sur

Por Giovanna Hernández R.

La inadecuada política de internacionalización de Colombia, como uno de los objetivos enmarcado dentro de los planes santistas, podría ser denominada como una política de Subasta Mundial de Colombia, un plan de venta mundial, un plan de entrega total de la soberanía nacional. Pero toda esta internacionalización, ¿A costa de qué? ¿De mayor desempleo? ¿De mayor inequidad? ¿De privatizaciones por doquier? Y es que los tratados de libre comercio nos han cogido, como trivialmente suele decirse, con los pantalones abajo y ello no sólo a nivel empresarial, comercial y productivo sino donde estamos en peores condiciones, específicamente, a nivel de infraestructura.

TLC Colombia – Corea¿Cómo es posible que el gobierno colombiano pretenda suscribir acuerdos comerciales con países como Corea del Sur?, con quienes en materia de infraestructura estamos años de distancia, teniendo en cuenta que dentro del territorio colombiano caben 8 coreas y media y que, de un total de 103,029kms de red vial que posee Corea, el 78% esté pavimentado, mientras que en Colombia con un total de 11.040,87kms posea el 73% de carreteras pavimentadas, sin profundizar en la calidad de las que se cuentan como pavimentadas (Central Intelligence Agency. The World Factbook www.invias.gov.co). Esta brecha representaría altos costos en transporte para los exportadores colombianos, la cual no alcanzaría a cubrir el ahorro que podría generarse al dejar de pagar aranceles con el acuerdo comercial.

Corea cuenta con el Aeropuerto Internacional de Incheon, que fue elegido como el mejor aeropuerto del mundo durante seis años consecutivos (2005-2010), el quinto mayor puerto de contenedores del mundo en Busan, un sistema ferroviario sofisticado que traslada a cualquiera en 12 horas a cualquier parte del país, además de galardonados sistemas de bus y metro. Colombia por el contrario no ha estado ni cerca de obtener algunos de estos galardones.

Según el Índice de Logística (LPI) del Banco Mundial, el cual crea perfiles de logística para países a partir del rendimiento a lo largo de la cadena de suministro logístico dentro de un país determinado, Corea ocupa el puesto número 21 en el mundo con un porcentaje de rendimiento del 86.2%, mientras que Colombia se encuentra en el puesto 64 con un 59.8% de rendimiento entre 155 países en total; es decir, Corea nos lleva la delantera con una diferencia de 26,4 por ciento.

Asimismo, se evidencia una brecha en términos de procesos portuarios. Así, el tiempo consumido para la inspección física en días en Corea es de 1 día, mientras que en Colombia tarda lo equivalente al doble de tiempo, es decir, 2.04 días. Ello incrementa los costos para el exportador colombiano. Además, del total de la mercancía coreana sólo el 2.62% es inspeccionado manualmente, en comparación con Colombia en donde se inspecciona el 21.21%, es decir, 8 veces más del porcentaje inspeccionado manualmente en Corea. A esto se debe incluir que según la Policía Antinarcóticos, la autoridad encargada de la inspección a las mercancías de exportación, este procedimiento de inspección se hace manualmente para evitar el comercio ilícito lo que abre la oportunidad a comercio de mercancías ilegales, lo cual acarreará mayor trabajo para la misma Policía Antinarcóticos.

Duración y costos de la exportación e importación en Colombia y Corea

Ahora bien, al contemplar las diferentes tarifas en los procedimientos de comercio exterior, (ver tabla arriba) el valor de la exportación ronda aproximadamente 1.275 US$ en Colombia con una diferencia de 703US$ con Corea en donde este valor se acerca a los 572 US$. Por otro lado, mientras que el valor de importación en Colombia es de uno 1.783 US$ en Corea se aproxima a los 707 US$, lo que deja en desventaja a Colombia al excederse en uno 524 US$ respecto a Corea. Estas diferencias generan mayores costos que pueden verse reflejados en los futuros precios de los bienes y servicios ya que esta diferencia se traslada en nuestra contra, es decir, al consumidor final.

En Colombia, el transporte por carretera representa el 75%, un 8.33% de más a diferencia de Corea. Sin embargo, la calidad del transporte por carretera mismo es en Colombia de un 12.50%, mientras que en Corea es del 33.33%, es decir, la calidad coreana en materia de transporte por carretera es 2,66 veces mayor que en Colombia. En este sentido, por ejemplo, aunque en el acuerdo se haya logrado el acceso inmediato para el café verde al territorio coreano, los costos del transporte aumentan el valor de la exportación debido a la calidad del estado de las vías, lo que reduce el nivel de competitividad de este producto que por si fuera poco en Corea el café no representa una de las bebidas mas apetecidas como sí lo es el té. Es de anotar que en café, las exportaciones actuales de Colombia hacia el mercado coreano son de US$100 millones aproximadamente, ahora con el TLC, Corea tiene previsto importar cerca de US$1.000 millones, lo que equivale a 10 veces de las exportaciones actualmente.

Infraestructura rezagada para un país rezagadoOtros datos comparativos que dejan en desventaja a Colombia frente al TLC con Corea se puede ver para el transporte aéreo, Colombia cuenta con un 42.86% y Corea con un 66.67% de infraestructura. Igualmente, el transporte marítimo representa el 28.57% y 66.67%, respectivamente, una diferencia cercana al 38% en desventaja para Colombia, si se tiene en cuenta que el transporte marítimo es el modo más utilizado para el comercio mundial.

En relación al costo de almacenamiento y cargos de trasbordo la comparación sigue siendo odiosa. Este valor es mayor para Colombia, aproximadamente, un 42% respecto a Corea. En cuanto a la eficiencia de los procesos de comercio exterior, tanto para Colombia como para Corea, en materia de despacho y entrega de exportaciones, el 62.50% de eficiencia corresponde a Colombia, mientras que Corea obtiene un 100% de eficiencia; luego, ¿podremos competir en condiciones de igualdad con un actor que tiene 100 por ciento de eficiencia en procedimientos aduaneros?

Es impugnable entonces, la viabilidad de la política de Subasta Mundial de Colombia al evidenciarse la desigualdad, específicamente, en términos de infraestructura en el marco del TLC con Corea puesto que, en definitiva, nos encontramos en condiciones arcaicas. Asimismo, aunque Colombia estuviera en mejores condiciones, en materia de infraestructura, no sería motivo para alegrarnos, puesto que para Corea llegar a nuestro país no es su fin último sino un medio a razón de la mayor accesibilidad que pueda darse entre la economía dominante mundial Estados Unidos y este tigre asiático. Es así como Estados Unidos sería quien realmente se beneficiaria de este tratado. Pues al tener a Colombia como socio de interconexión directa con Asia Pacifico, nuestro país incrementaría su dependencia con éste al convertirse tan sólo en una parada para el comercio de mercancías entre Corea y Estados Unidos.

martes, 10 de abril de 2012

TLC con Corea destruye la poca y endeble industria Colombiana

Por Bryan Hincapie Gonzalez.

Colombia y los Tratados de Libre ComercioColombia atraviesa por uno de los momentos más importantes de su historia, donde las decisiones tomadas, buenas o malas, definirán en términos económicos y políticos el futuro de esta nación. Es acá en donde surge la incógnita sobre si las decisiones tomadas en gobiernos anteriores, y la réplica en el gobierno actual, han sido las mejores para el futuro de los colombianos.

Actualmente, Colombia tiene Tratados de Libre Comercio (TLC) vigentes con 30 países representados en 9 acuerdos comerciales. Estos son:

  1. México,
  2. Chile,
  3. Canadá,
  4. Cuba
  5. Países del triangulo norte (El salvador, Guatemala y Honduras),
  6. CARICOM (Comunidad del Caribe),
  7. CAN (Comunidad Andina de Naciones),
  8. MERCOSUR (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay), y
  9. EFTA (Suiza, Liechtenstein, Noruega e Islandia).

Además de estos acuerdos vigentes se encuentran, por un lado, suscritos dos acuerdos de libre comercio: uno con Estados Unidos y otro con la Unión Europea los cuales se hallan en la fase de implementación normativa. Por otro lado, están en negociación otros cuatro tratados más: con Corea, Panamá, Turquía y finalmente con Israel.

Aunque todos los TLC vigentes y suscritos tienen fuertes incidencias económicas, los tratados con Estados Unidos y la Unión Europea no aportan en nada al desarrollo económico de Colombia en términos del agro y la industria nacional; al contrario, ahondan el deterioro de la industria alimentaria de primera necesidad para Colombia, además de acrecentar, por una parte, las malas condiciones laborales para los trabajadores colombianos y, por la otra, las pocas garantías para los sindicalistas, como lo manifestó hace poco Richard Trumka, presidente de la central sindical estadounidense AFL-CIO en una carta enviada al presidente de los Estados Unidos donde le pide postergar la implementación del TLC con Colombia (Ver).

Los argumentos económicos y políticos de por qué no se debe realizar un tratado de libre comercio con estas naciones ya están suficientemente ilustrados por reconocidos académicos y parlamentarios como el Senador Jorge Enrique Robledo, que pese a liderar una fuerte resistencia en contra de estos acuerdos, ellos fueron aprobados por el parlamento sin tomar en cuenta la opinión de los trabajadores y de grandes sectores del empresariado colombiano.

COALICIÓN NO TLC CON COREAHoy se abre un nuevo capítulo en la lucha en contra de los tratados de libre comercio que perjudican al país. Una unidad nunca antes vista en Colombia: trabajadores, empresarios, parlamentarios, estudiantes y académicos reunidos para afrontar una dura pelea como lo es la defensa de la industria colombiana. Esta unidad que se ve representada en la COALICIÓN NO TLC CON COREA creada el 13 de diciembre del 2011 con el objetivo de aunar esfuerzos en la defensa de áreas importantes de la producción nacional que se verán afectadas por el tratado con el país asiático.

Corea es un país con casi 50 millones de habitantes y según datos del Banco Mundial con un PIB per Cápita de USD 20.757 muy por encima al de Colombia que solo suma USD 6.225 en comparación. En el perfil económico de Corea del Sur realizado por la oficina de estudios económicos del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo Colombiano los principales productos exportados por Corea son: Aceites de petróleo 9.1%; Automóviles de turismo 7.4%; Circuitos electrónicos integrados 7.1%; Transatlánticos 6.8%; Dispositivos de cristal liquido 5%; Teléfonos 4.6%, y sus principales productos importados son: Aceites crudos de petróleo 19.2%; Gas de petróleo 5.8%; Circuitos electrónicos integrados 4.8%; Aceites de petróleo 4.2%; Hullas 3.5%; Minerales de hierro 2.2%.

Queda claro que Colombia con más de 40 millones de habitantes, representa un excelente mercado para los productos Coreanos los cuales tienen un alto valor agregado pues en todos estos productos los porcentajes de tecnología son altos. Colombia podría ser un buen exportador de materias primas a bajos precios para Corea, esto enmarcado en una política bastante cuestionada del gobierno de Santos: la de convertir a Colombia en una potencia minera como eje principal del desarrollo económico nacional.

La avanzada del gobierno nacional de entregar nuestro mercado interno, nuestras riquezas naturales y nuestra soberanía a intereses extranjeros, ahondará aún más la crisis del empleo, la salud y la educación que vive nuestro país, pues uno de los sectores más afectados con este tratado es el de la industria automotriz que según el presidente de la Asociación Colombiana de Fabricantes de Autopartes (ACOLFA) Camilo Llinás, el TLC con Corea colocaría en riesgo 125.000 empleos en el país.

Mientas en Colombia producimos 127.000 vehículos al año, en Corea se producen 4.2 Millones en un mismo periodo; si desaparecieran los aranceles a la industria automotriz Coreana, que hoy suman un 35%, desaparecería automáticamente la poca y endeble industria nacional que hoy proporciona sustento a miles de familias. TLC entre Colombia y Corea del SurPero no es solo la industria automotriz la que se vería afectada con este tratado, son también las empresas productoras de plásticos y las del sector de electrodomésticos que sentirán el duro golpe del tigre Coreano. En estos momentos el sector de electrodomésticos emplea a mas de 23.000 trabajadores en el país, una de las empresas quizás mas reconocida de este sector es HACEB una empresa Colombiana que es líder en la región por sus productos. Esta empresa invierte entre 15 y 25 millones de dólares al año en tecnología, además de su asocio con universidades públicas para el desarrollo de investigación.

Esta es solo una muestra del grave daño que el suscribir un acuerdo de libre comercio con una nación como Corea podría causar no solo a la industria nacional si no al futuro de las nuevas generaciones. A la industria Colombia que está siendo gravemente golpeada por 22 años de apertura económica, le resulta imposible competir con una industria como la coreana. En este sentido, si se continúan con las políticas de libre comercio Colombia estará destinada al atraso y la explotación mundial.

Refencias

lunes, 5 de diciembre de 2011

EL TLC con EE. UU.: ¿para quién es bueno?, ¿para quién es malo?

Por Luis Miguel Carvajal.

Así se titula una entrevista que le hizo María Isabel Rueda a Alberto Carrasquilla para el periódico “El Tiempo”. En dicha entrevista, se destaca que los mayores beneficiados son los jóvenes y los consumidores (especialmente de leche y arroz).

Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados UnidosEn mi casa, se consume demasiada leche y también arroz, tanto así que entre 4 personas gastamos alrededor de una bolsa de leche diaria. De pronto se podrían beneficiar mis padres, al ser ellos los que la mayoría de las veces compran la leche porque sería más económico aun comprarla. Sin embargo, no estoy seguro de la medida en que una bolsa de leche (o de pronto el paquete de 12) pueda disminuir su precio. Efectivamente, gran parte de las personas consumen leche en las ciudades, tanto así que es el primer alimento que consumimos cuando nacemos (leche materna –de pronto también nos beneficia el TLC en ese aspecto-). Por otro lado, también consumismos arroz (demasiado): arroz con pollo, arroz con carne, arroz con salmón, arroz en el sancocho, arroz cuasi-chino, arroz con huevo, empanada de arroz, etc... no es el primer alimento que consumimos al nacer, pero forma parte de nuestras vidas. Además de los alimentos, también manejamos automóviles y electrodomésticos, por mi parte, no puedo esperar el momento en que me compre un automóvil (40% más económicos con el TLC -después de 10 años según “El Tiempo”-) o en que comience a manejar mi primera lavadora, incluso me encantaría poder hacerme un jugo con la “Jack LaleyPowerJuicer”, pero tendré que esperar a tener empleo, ganar mucho dinero (para el carro, la “Jack LaleyPowerJuicer” y más aún para la gasolina, de pronto no tanto para el arroz y la leche) y entonces voy a agradecerle al presidente Santos y al presidente Obama por seguir las tendencias neoliberales que rigen el mercado global.

Haciendo un paréntesis (más adelante vuelvo a hablar sobre la leche y el arroz), me pregunto qué pasaría con las series de televisión o con las emisoras radiales. Según Holman Morris, tengo entendido que los canales de televisión estarían obligados a emitir 50% de programación nacional y otro 50% de programación estadounidense. En términos de Alberto Carrasquilla, supongo que ese aspecto incentivaría a actores y productores de la televisión nacional a ser más competitivos para poder ganar más rating. Por mi parte, podré verlos con un plato de changua mucho más barato que antes del TLC y por eso no me quejo. De igual forma, voy a poder jugar “Xbox 360” y comprarme todos los juegos de forma totalmente legal. Lo único que me preocupa es que pase lo que en las tiendas de comida de los colegios o las universidades, en donde cuando el producto baja de precio, lo que venden cuesta lo mismo que siempre o un poquito más porque “todos necesitamos vivir de algo”.

EL TLC con EE. UU.: ¿para quién es bueno?, ¿para quién es malo?Más que depender de aranceles y otra clase de impuestos, el consumo de bienes depende de quienes lo consumen, de que tan legítimas crean que sean los distintos medios de obtener dichos bienes. Si por comprar una “Pony Malta” en la universidad Icesi de Cali me cobran $1.700, el problema comienza cuando la compro y me gasto parte del dinero que tenía para el bus de vuelta a mi casa, no comienza cuando le suben el precio. También tenemos un problema cuando los jóvenes que en Colombia comen galletas “Oreo”, jugamos “Xbox”, tienen automóvil, toman jugo que hacen en la “JakLaleyPowerJuicer” no constituyen ni el 20% de la población colombiana. Entonces me pregunto en realidad ¿El TLC a quién beneficia y a quién perjudica?

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