miércoles, 13 de octubre de 2010
Colombia anuncia la creación de programas de asuntos indígenas y afrocolombianos
Bogotá, 12 oct.
El Gobierno colombiano anunció hoy que creará programas presidenciales para asuntos indígenas y asuntos afrocolombianos, y también que integrará una comisión de alto nivel que recomiende la mejora en las condiciones de vida de las minorías.
El anuncio fue hecho por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en la presentación de la llamada Política Indígena del Gobierno en el municipio de El Dovio, en el departamento del Valle del Cauca (suroeste).
Santos aprovechó que en El Dovio delibera el II Congreso del Pueblo Emberá, una de las 102 etnias colombianas, y al que asisten indígenas de Ecuador y Panamá.
El gobernante anunció también que esos programas estarán bajo la dirección del vicepresidente Angelino Garzón.
En Colombia viven casi 1,1 millones de indígenas.
También casi 4,5 millones de afrodescendientes, es decir, el 10 por ciento de la población.
La Presidencia colombiana señaló que para dirigir el Programa para Asuntos indígenas fue designado el ex senador Gabriel Muyuy Jacanamijoy, del pueblo inga, mientras que como director del Programa Presidencial de Asuntos Afrocolombianos será nombrado Óscar Gamboa, líder de esa comunidad.
Muyuy Jacanamijoy al frente del programa para los aborígenes "será una garantía del interés de nuestro Gobierno en la resolución de los problemas de nuestros indígenas", destacó Santos.
Sobre Gamboa, Santos resaltó que es "un caracterizado y positivo líder de la gran comunidad afrodescendiente de Colombia".
El presidente precisó que espera que la comisión de alto nivel que integrará "con representación de sectores sociales, políticos, académicos y étnicos", entregue "recomendaciones concretas para cumplir más eficazmente con los compromisos del Estado" hacia las comunidades minoritarias.
Igualmente reveló que su Gobierno busca que el Sistema de la ONU en Colombia asuma la secretaría técnica de esta comisión, lo que está coordinando con la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.
"Con la conformación de la Comisión para las minorías étnicas, y con la creación de los dos nuevos Programas Presidenciales para los indígenas y los afrodescendientes, queremos cumplir con esos millones de colombianos que enriquecen nuestra diversidad cultural", puntualizó Santos.
El gobernante colombiano señaló asimismo que desde el Gobierno existe "el firme propósito de salvaguardar a los pueblos indígenas del país" y subrayó que la Administración que preside quiere que los indígenas dejen de ser víctimas de la violencia.
"Queremos que dejen de ser víctimas de la violencia armada y del desplazamiento, y que sus niños y jóvenes sean libres del riesgo del reclutamiento forzado", señaló el presidente colombiano.
Agregó en su Gobierno, que se inició el pasado 7 de agosto: "queremos ayudar a tener una mejor calidad de vida y a que sus culturas, tradiciones, conocimientos y lenguas se preserven, como lo que son: la gran riqueza cultural de nuestro país".
miércoles, 6 de octubre de 2010
Control Room
martes, 5 de octubre de 2010
Al Jazeera. Bajo el volcán
18.LDNM - Sep-Oct 2005
La emisora de televisión qatarí Al Jazeera (ALJ) se hizo popular en occidente tras emitir varios vídeos de Osama ben Laden y conseguir grandes exclusivas periodísticas durante de las invasiones de Afganistán e Irak. Pese a ser acusada con regularidad de ser una plataforma de Al Qaeda, un repaso a la historia de ALJ permite concluir que, en un época en la que el periodismo está tocando fondo, una cadena de televisión árabe ha surgido, contra todo pronóstico, para sacarlo del coma.
Bagdad, abril de 2003. Rueda de prensa del Ministro de Información iraquí. Muhammad Said al-Sahaf asegura vehementemente que las tropas estadounidenses han sido aplastadas y que Bagdad, como no podía ser de otra forma, es un remanso de paz; mientras, a sus espaldas, los telespectadores pueden ver a los tanques norteamericanos acercarse peligrosamente... El estruendo de las explosiones hace casi inaudibles las palabras del ministro...
El Cairo, mayo de 2004. El Ministro egipcio de Juventud y Deporte aparece en televisión para dar a entender que su país ha sido elegido para organizar el Mundial de Fútbol de 2010. Horas más tarde, los ciudadanos egipcios pasan de la euforia al estupor tras anunciar la FIFA que la votación para elegir sede del Mundial ha sido ganada por Sudáfrica (por un escaso margen, eso sí: Egipto ha sacado 0 de los 24 votos en juego).
De esta falta de sutileza de los mandatarios árabes a la hora de distorsionar la realidad se suelen deducir los siguientes dogmas: a) bajo los regímenes autocráticos árabes la cosa no da más de sí; b) la libertad de expresión alcanza sus cotas más altas en las democracias occidentales. Pues bien, desde su fundación en 1996, ALJ se las ha arreglado para poner en entredicho ambas creencias (lo cuál, dicho sea de paso, ha resultado ser un negocio muy peligroso).
La Isla
Qatar, invierno de 1996. El nuevo emir, Sheikh Hamad, decide poner en marcha un canal de televisión por satélite a golpe de talonario: 137 millones de dólares de subvención para los siguientes cinco años. El 1 de noviembre comienzan las emisiones de Al Jazeera (“La Isla”). La cadena cuenta con una amplia nómina de periodistas árabes de diferentes nacionalidades, un centenar de los cuales provienen de la BBC.
Oriente Medio, principios de 1997. Arabsat, de propiedad saudí, es el único satélite que ofrece en ese momento cobertura televisiva en Oriente Medio. Como ya tiene todos sus transmisores de señales alquilados a otras cadenas, ALJ se ve obligada a emitir con una señal muy débil que no llega a la mayoría de los hogares.
Riad, julio de 1997. Por un capricho del destino, un caluroso sábado de julio ocurre uno de esos acontecimientos que no sólo cambian el curso de la historia... sino que son dignos de un capítulo de Los Simpson: el CFI francés, canal que emite a través de Arabsat, tiene previsto retransmitir esa tarde un programa educativo para escolares de Oriente Medio. Desafortunadamente, un extraño problema técnico provoca la emisión en su lugar, y ante el estupor de grandes y pequeños, de una película de porno duro llamada Club privé au Portugal...
Tras este nuevo milagro de las comunicaciones vía satélite, Arabia Saudí decide “desenchufar” la señal de CFI y ofrecer en su lugar Al Jazeera, sin ser aún conscientes de que estaban “saliendo de Málaga para meterse en Malagón”: en breve, ALJ se va a convertir en una imparable máquina de reventar tabúes.
Con él llegó el escándalo
Doha, 1998. Sheikh al-Qaradawi’s, célebre clérigo islámico y protagonista habitual del programa Religión y vida, asegura en antena que las normas coránicas relativas a la conducta moral son compatibles con las felaciones.
Argel, enero de 1999. Un representante del gobierno argelino y un periodista exiliado debaten en el programa Dirección opuesta sobre la guerra civil argelina en un momento en que se cree que el gobierno ha ejecutado extrajudicialmente a cientos de militantes islámicos. A los diez minutos de empezar el debate, un misterioso apagón deja sin electricidad a las principales ciudades argelinas...
Así, semana tras semana, ALJ trataba los clásicos temas de los que todo el mundo hablaba... en privado, como la implantación de las bases estadounidenses en territorio árabe o la corrupción de la familia real saudí. Las consecuencias no se hicieron esperar: Jordania, Siria, Kuwait, Arabia Saudí y Argelia vetan la presencia de la emisora en sus territorios poniendo como excusa, por regla general, que ALJ, única cadena árabe que entrevista israelíes, es una cadena “sionista”. Salam Pax, blogger iraquí que se hizo famoso durante la guerra de Irak, definió ésta situación con un sutil toque de ironía: “Al Jazeera: la única cadena de noticias árabe sin corresponsalías en el mundo árabe”. Según algunas estimaciones, el “boicot” publicitario instigado por Arabia Saudí le ha podido costar a la cadena el 25% de sus ingresos por publicidad.
Segunda Intifada
Ramala, finales de 2000. El ejército israelí invade la ciudad, declara el toque de queda y “aparca” varios tanques en las inmediaciones de la oficina de ALJ. El corresponsal de ALJ en los Territorios Ocupados (TO), Walid al Omary, se ve obligado a transmitir un único reportaje diario sobre las condiciones en las que se sobrevive en el interior de la oficina: tras una semana de asedio el agua se ha acabado y los ocho miembros de la plantilla de ALJ cuentan con una lata de atún y tres barras de pan para cada uno. Al día siguiente, una mujer palestina aprovecha un movimiento de los tanques para romper el toque de queda y, jugándose el pellejo, dejar una bandeja de comida junto a la puerta de la oficina. Más tarde aparecen un hombre y su hijo con bidones de agua. Según el periodista Hugh Miles, “la cadena se había ganado la confianza de los palestinos gracias a sus valerosas denuncias de la corrupción de la Autoridad Palestina (AP); en los primeros días de la Intifada, el número de teléfono de Walid al-Omary se difundió boca a boca por todos los TO [...]. Muchos ciudadanos palestinos le ponían sobre aviso cada vez que ocurría algo importante [...]. Cuando los palestinos tienen un problema llaman a ALJ antes que a la AP”.
Afganistán e Irak: el eterno retorno
Kandahar, otoño de 2001. Una bomba estadounidense explota en un hospital en Kandahar asesinando a cinco personas. ALJ difunde la noticia, aunque no ofrece imágenes. El Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld asegura que se trata de acusaciones “ridículas”. Poco después, ALJ muestra imágenes de los niños quemados por la explosión.
Kabul, otoño de 2001. Dos bombas estadounidenses de 227 kilos “aterrizan” sobre la oficina de ALJ. Ante las protestas de la emisora qatarí, que asegura haber informado sobre su ubicación, el Pentágono afirma que se ha tratado de un extraño caso de mala suerte. Meses después, una investigación de la BBC confirma que se trató de un ataque deliberado.
Basora, marzo de 2003. El portavoz americano del Mando Central en Irak anuncia que el alto mando de la 51 División del ejército iraquí ha desertado en mitad del cerco a la ciudad por parte de las tropas de la “coalición”. La noticia es reproducida a los cuatro vientos por los medios occidentales. La caída de Basora parece inminente. Pocas horas después, ALJ entrevista al supuesto desertor: no sólo sigue al frente de las tropas iraquíes sino que asegura que recibirá a las tropas invasoras con el cuchillo entre los dientes.
Bagdad, abril de 2003. Dos misiles estadounidenses estallan en la sede de ALJ en Bagdad asesinando al periodista Tareq Ayyoub. Días después, las autoridades iraquíes expulsan del país al corresponsal de ALJ en Bagdad, Taisyr Alluni, por discrepancias con el modo de cubrir la información. ALJ decide dejar de emitir desde Irak como medida de protesta.
Moraleja
Qatar, finales de 2003. Séptimo aniversario de la fundación de ALJ. Para celebrarlo, la cadena dedica un episodio entero del programa Sin fronteras... a criticar a ALJ. Un periodista saudí asegura reiteradas veces que la cadena es una marioneta en manos del gobierno qatarí. Gran modo de celebrar un aniversario. Igualito que en España.
Al Jazeera y el mito de la BBC
Uno de los efectos colaterales de la guerra de Irak fue el enfrentamiento entre el ejecutivo de Tony Blair y la BBC, acusada de realizar una cobertura “antigubernamental” del conflicto. Lo curioso del caso es que, un estudio realizado con posterioridad por la Universidad de Cardiff demostró que la idea de que la BBC había realizado una cobertura antibélica era tan cierta como la existencia de armas de destrucción masiva (ADM). Según el estudio, basado en un análisis de informativos, la BBC realizó la cobertura más progubernamental de entre todas las televisiones británicas generalistas: fue la que más fuentes probélicas –gubernamentales y militares– utilizó en sus informaciones, la que menos uso hizo de fuentes independientes y la que menos énfasis puso en la existencia de víctimas iraquíes. Y todo pese a que la cobertura del resto no se caracterizó precisamente por su militancia pacifista: un estudio de la Universidad de Glasgow indicó que el 86% de las referencias a las ADM hechas en las cuatro grandes cadenas británicas –BBC, ITV, Sky News y Channel 4– daban por sentado que existían. Además, presentaron como hechos probados el 49% de los comunicados oficiales infundados suministrados por el gobierno británico durante la guerra (tan sólo el 17% de los comunicados infundados fueron acompañados de comentarios del tipo: “información basada únicamente en informes gubernamentales no corroborados”). Por contra, durante la guerra, ALJ tuvo la feliz idea de tomarse tan en serio las informaciones difundidas por el excéntrico Ministro de Información Iraquí como las proporcionadas por las fuerzas de la “coalición” (“fuerzas invasoras”, según la cadena qatarí). Si a ésta desconfianza le sumamos la capacidad para desmentir bulos (casi) a tiempo real, debido a su exclusivo despliegue sobre el terreno, el resultado no puede ser otro que una cobertura modélica. Mientras, a los periodistas occidentales, “empotrados” en gran número con las tropas de la “coalición”, les superaban las dificultades: a la imposibilidad de encontrar fuentes alternativas a las oficiales se añadía su manía de dar por buena cualquier tipo de información que proviniera de fuentes occidentales oficiales. Así, durante la guerra, era curioso ver cómo las informaciones proporcionadas por los medios más hostiles al conflicto no diferían en demasía de las del resto… Ahora bien, los apologetas de estos medios siempre podrán alegar que sus porcentajes de aciertos fueron más altos que los de sus colegas estadounidenses. Y tendrán razón, aunque no está claro que esto sea un motivo para tirar cohetes. Según un estudio de la organización Fairness & Accuracy In Reporting (FAIR), el porcentaje de opiniones contrarias a la guerra emitidas en las cadenas ABC, CBS, NBC, CNN y FOX antes, durante y después de los bombardeos no superó el 3% del total. La palma se la llevó la CBS: en seis meses, la única opinión contraria a la guerra que se pudo escuchar en la cadena fue el discurso del director Michael Moore durante la ceremonia de los Oscars; vamos que, a nivel informativo, a lado de esto, la sociedad descrita por George Orwell en la novela 1984 es una especie de encantadora comuna hippie.
Como conclusión, es inevitable referirse a una anécdota ocurrida durante la guerra de Afganistán: el Pentágono convirtió un inmenso avión militar llamado Commando Solo en una emisora volante de radio y televisión que trasmitía información para todo el país. Pues bien, el corresponsal de ALJ en la ciudad de Kandahar, encontró a unos cuantos ciudadanos escuchando atentamente las emisiones de Commando Solo: “La mayoría de la gente de por aquí dice que lo hacen para echarse unas risas”. ¡Esto ya es el colmo! Que un campesino afgano iletrado tenga más recursos para enfrentarse a la propaganda que un periodista occidental dice mucho acerca de la verdadera naturaleza del periodismo en nuestros días: repetir los mensajes emitidos por los centros de poder sin molestarse en comprobar sin son verdaderos o falsos.
La información de éste artículo proviene principalmente de tres fuentes: los libros Al Jazeera (Hugh Miles, Abacus, 2005) y Tell Me Lies (David Miller, Pluto, 2004) y el documental Control Room (Jehane Noujaim, 2004).
viernes, 1 de octubre de 2010
La Espiral del Silencio (interpretación)
(La Espiral del Silencio de Elisabeth Noelle-Neumannn)
Corto video sobre la vida de Elisabeht Noelle Neumann
martes, 28 de septiembre de 2010
El niño, el buitre y el cerdo
Jueves 14 de septiembre de 2006
Quizás no hay otra fotografía más famosa en el mundo contemporáneo que aquella de Kevin Carter, con la que ganó el Premio Pulitzer en 1994, en la que un buitre vigila pacientemente a un niño agonizante de desnutrición en algún tramo del desierto del Sahara, en Sudán. Nunca se ha dejado de discutir sobre esa foto en los cónclaves de defensores de los derechos humanos y en las escuelas de periodismo, para buscar cómo dilucidar la posición ética del que tiene que informar. Se aprovecha del horror, o lo evita. Ahuyenta al buitre, o toma la foto.
Y hay otra, no menos dramática, tomada en las vecindades del volcán Casitas, en el occidente de Nicaragua, después de que el huracán Mitch devastó al país en 1999. En el mar de lodo que quedó después del alud que bajó del volcán, el cadáver de un niño desnudo es acechado por un cerdo. Igual que el niño agonizante y el buitre, no hay nada más que ellos dos en la foto, el niño muerto y el cerdo. Con la memoria de esa foto cierro mi novela Mil y una muertes, que tiene por personaje precisamente a un fotógrafo.
Pero hay una última de este mismo año, que difiere de las anteriores. El fotógrafo Chris Anderson carga sobre sus espaldas a una anciana desvalida, para evacuarla de la aldea de Aitaroun, en Líbano, que se halla bajo el fuego de la artillería israelí, mientras otra anciana camina trabajosamente a su lado. Aquí su opción fue distinta. Prefirió ayudar a la anciana que tomar su foto entre los escombros, abandonada a su suerte.
No es tan sencillo afirmar que se trata de dos propuestas contradictorias, una que es ética y la otra no. Hay quienes dicen, para paliar la imagen de insensibilidad que pesa sobre el fotógrafo Carter, que tras conseguir la foto ahuyentó al buitre y sacó al niño del escenario, pero esto tampoco resuelve el problema. El gran debate regresa a su punto de origen, y tiene que ver con el papel de quien se halla en el lugar de los hechos para informar. Y tiene que ver también con el papel del artista frente a su modelo. ¿El buitre es el que está en la foto esperando la muerte del niño, o el buitre es el fotógrafo, un buitre profesional? El artista, que como ha dicho Vargas Llosa, vive de la carroña.
Flaubert defendía la absoluta neutralidad de ese artista que se topa de pronto con una composición plástica que le ofrece la propia vida, y no puede despreciarla. No opina sobre ella, no entra a hurgar en sí mismo acerca de la justicia moral de lo que contemplan sus ojos. Ve la oportunidad de consumar su papel de artista, nada más. Sólo ve "motivos o pretextos de la naturaleza rica en variedades de crueldad y maravilla, destinados al ojo".
En Mil y una muertes, Castellón, mi fotógrafo, oculto tras las cortinas de una ventana, retrata el cadáver de su hija y de su yerno que acaban de ser acribillados a tiros en la calle por la Gestapo, cuando están por ser conducidos al gueto de Varsovia. El niño Rubén, su nieto, se ha quedado contra un muro, aturdido por el terror, y también sale en la foto.
La neutralidad, como generadora de arte, y por tanto de belleza, que derrota a los sentimientos, o los congela. Porque lo terrible también es bello, si es capaz de conmover. Si el artista ahuyenta al buitre, o al cerdo, y los saca de cuadro, no hay obra de arte. Si el anciano fotógrafo que atisba desde la ventana baja corriendo al oír los disparos antes de tomar la foto, la magia de que es capaz el artista desaparece.
Anderson se perdió de tomar la foto de una anciana desvalida entre las ruinas de lo que hasta hacía poco había sido su hogar, pero en cambio otro fotógrafo encontró su propia oportunidad al retratar a Anderson cargando a la anciana. La piedad, queda visto, también es bella, como lo es el horror. Pero es la piedad registrada por la cámara, que en términos de arte no existiría sin ese registro. Y más allá de la neutralidad que impide escoger entre tomar la foto o no tomarla, el grito de dolor de Castellón será, precisamente, esa foto. ¿No es ésa su manera de involucrarse?
¿Se trata, entonces, realmente de insensibilidad? ¿Quién dice que una imagen de esas, la del niño frente al buitre, o frente al cerdo, no va a ser multiplicada en todo el mundo, y tendrá consecuencias de advertencia acerca de los abismos de injusticia que en lugar de cerrarse, se abren cada vez más? Una foto es capaz de decirlo todo. El niño no representaría esa advertencia solo. Necesita a su lado al buitre.
La belleza siempre está contaminada, nada ocurre por separado. El cuchillo tiene un doble filo igualmente cortante, uno para la crueldad, otro para la compasión. "En el destrozado cementerio se veían esqueletos casi podridos mientras los árboles balanceaban sus frutos dorados encima de nuestras cabezas. ¿No sientes lo completo de esta poesía y cómo supone una gran síntesis?", dice Flaubert en una carta a Louise Colet.
El niño y el buitre, el niño y el cerdo. El padre frente al cuerpo de su hija asesinada. El olor de los azahares junto al olor de los cadáveres, el gusano en la rama florida, pero los dos filos en armonía dentro del todo que es el cuchillo mismo.
Al fin y al cabo, el artista no es responsable del horror. No lo produce... Y no puede dejar de hacer su oficio, que es registrarlo.
lunes, 27 de septiembre de 2010
The shock doctrine (subtitulada al español)
The rise of disaster Capitalism
Por Naomi Klein & Alfonso Cuarón.o percibida como tal,
produce un auténtico cambio...
...la información es la resistencia contra el shock"











