jueves, 23 de mayo de 2013
Yoerli Lasso: en busca de un cuerpo
martes, 23 de abril de 2013
Sexualidades dicotómicas
La orientación sexual de los individuos es "la inclinación que tenemos por compartir nuestra expresión sexual con miembros de nuestro mismo sexo, del otro, o de ambos" (Carrera, 1982: 96). Dicha orientación sexual se manifiesta en diversas formas, privadas y públicas, que dan ligar a su clasificación en heterosexualidad, homosexualidad, bisexualidad y transexualidad.
Ésta inclinación sexual, está socialmente determinada por el género, el cual puede determinarse biológica o socialmente, para mi investigación quisiera utilizar la versión sociológica de éste término.
El género como término sociológico es una identidad generada por el rol (patrón de conducta de las personas en situaciones sociales determinadas’) no sexual de las personas, y se refiere específicamente a las conductas de identificación sexual asociadas a miembros de una sociedad. Nuestra cultura tiende a polarizar las identidades de género para hacerlas coincidir con las dos formas sexuales de nuestra especie, es preciso tener en cuenta que el género es un fenómeno complejo no reductible, en modo alguno, a dos únicas identidades (hombre y mujer).
Cuando menciono la palabra complejo, quiero dar a entender que los géneros no son fenómenos sociales reductibles, hay que entenderlos en su complejidad social, cultural y política: tanto en la vida humana, como en la no-humana y en el Cosmos, se hace presente la dificultad de explicación, que nos lleva a desarrollar un pensamiento fuera de la simplicidad de lo verdadero o falso, del ser o no ser, del hombre o de la mujer, es decir, fuera de la lógica binaria. Por ser complejo este pensamiento no escapará a la dificultad y tal vez no tendrá respuestas o soluciones a todo.
Según el Nobel de Química Prigogine, existe ahora “una tendencia de ir de lo complejo a lo simple. Comprendemos que no podemos descomponer el mundo en pequeños subsistemas independientes, con relación al sistema considerado como un todo. También comprendemos que no podemos descomponer el mundo en interacciones aisladas, ni suponer que entre ellas no haya, a su vez interacción. Aparece más como una continuidad, como una entidad global. (Prigogine, 1996: 276).
Por lo tanto la existencia de personas transgéneros no es algo simple, pese a que se ha intentado descomplejizar. Lo transgénero se presenta como una transgresión en un sistema donde sólo existen dos formas de comportamiento posible.
La persona transgenérica toma elementos de ambas y los mezcla o combina en distintas proporciones. El transgénero nos lleva a tomar partido, a una defensa de estos esquemas bipolares o a una modificación de los mismos, pero antes de caer en antagonismos tendríamos que ir a las raíces. Nos podremos preguntar qué motiva a la persona transgenérica a quebrantar los esquemas convencionales, pero de la misma forma podemos preguntar qué motiva a la persona convencional a conservarlos: ¿cómo es que aprendemos a ser hombres o mujeres? (Maffia, 2003).
Las personas transgénero incluyen transexuales (los que sienten que nacieron con el sexo físico equivocado) ya sean preoperados/as, postoperados/as y no operados/as; crosdreseros/as, (anteriormente llamados travestis o travestidos/as), los que usan la ropa del sexo opuesto con el fin de expresar mejor una identidad interior de crosgénero; personas intersexuales (anteriormente llamadas hermafroditas) y muchas otras identidades demasiado numerosas (Hausman, 1995).
Las personas transgénero buscan ocupar cuerpos, mudar de piel, para cambiar, para romper las posibilidades de existe, la autora de Sexualidades migrantes Género y transgénero, Diana Maffia menciona al respecto: “al imaginarme mudando de sexo, me imaginaba transitando por las diferentes posibilidades de experimentar la vida con y en distintos cuerpos. Era dejar de ser adicta al género, era el nómade de devenires. Imaginarme todo esto, obviamente no se debía a alguna casualidad, sino que estaba relacionado con el hecho de haber nacido con cuerpo femenino. Esto marcaba una diferencia, que está inscrita en el cuerpo, en mi cuerpo. Yo no estaba queriendo imitar a los hombres, puesto que no quería ser lo que ellos son, quería poder fluir entre esas posibilidades que mi imaginación me proporcionaban.” (Maffia, 2003: 14).
Bibliografía
- Ilya Prigogine. “Dos relógios as nuvens”. En Novos Paradigmas, Cultura e Subjetividade, Organizado por Fried Schnitman Dora . Edit. Artes Médicas. p. 271. Porto Alegre, Brasil, (1996).
- Maffia, Diana, sexualidades migrantes, género y transgénero. Colección Temas Contemporáneos,Buenos Aires (2003)
lunes, 25 de marzo de 2013
Los cuerpos de la Historia
El cuerpo ha sido un espejo de la Historia. Una concepción que muestra que cada espacio y cada lugar tienen su propio reflejo. El cuerpo se adorna, se arregla, se transforma, ¿por qué? Tal vez porque sentimos que más allá de ser un cuerpo, está el hecho de que éste, es nuestra imagen frente al mundo.
Se puede decir que el cuerpo es un concepto más o menos nuevo, no en cuanto a su “descubrimiento” sino al hecho de pensarlo como el ser del individuo, en vez del tener de la persona. Gracias a los procesos de socialización, que son acogidos como la introducción paulatina y constante del individuo a las prácticas culturales, el hecho de ser/tener un cuerpo empieza a pensarse, comprenderse, y definirse.
Por ejemplo, para Platón el cuerpo sobra, los sentidos sobran, ya que “el cuerpo es la cárcel del alma”, no permite que seamos, que nos dejemos ser, puesto que impide que la verdadera esencia sea evidenciada. Otro filósofo que ve al cuerpo como un obstáculo para la realización del ser humano es Descartes, quien habla de encontrar la verdad por medio de la introspección, es decir, que el cuerpo no tiene ninguna razón de ser, de existir, porque impide a las persona encontrar su verdadero yo.
Y sin duda para la Santísima Iglesia Católica, o el Cristianismo, directamente el cuerpo se asocia con el pecado, la carne, la lujuria. Un arma mortal para los cuerpos, de la cual debemos tener precaución, para no caer en la tentación, la exquisita tentación de la carne.
Sin embargo, han existido versiones que se contraponen a las anteriores. Por ejemplo la estética griega, habla del cuerpo como un instrumento para crear armonía, simetría y proporción. Dichos conceptos fueron los primeros cánones de belleza de la humanidad, los griegos buscaban la perfección en el cuerpo, veían en él la suprema perfección.
El arte por otra parte, permite que el cuerpo sea una forma de liberación, un camino hacia una expresión propia, que evidencia que no existe tal universalidad, ya que hay diversas formas de ser cuerpo, tanto en el arte, como en la vida cotidiana. La Olympia de Manet, una prostituta parisina, recostada sobre las sábanas y almohadas blancas. Con un lazo en su cuello y una flor en sus cabellos, acompañada en el fondo del cuadro por una mujer negra, casi imperceptible; ¿cómo ver el cuerpo mediante el impresionismo?
O ¿cómo verlo quizás en Vertumnus de Giuseppe Arimboldo, donde millones de frutas conforman un rostro, y es tal vez el cuadro precursor de este movimiento? Son cuerpos diferentes. En el impresionismo, como se ha descrito, se busca plasmar la realidad tal como es, mientras que, en el surrealismo se juega y se piensa a través de recuerdos oníricos, cuerpos humanos-máquinas, desnudos, elementos que representan algo o alguien. Entonces el cuerpo no sólo es plasmado tal como es, sino simbolizado tal como se piensa que se es.
Por otra parte, el autor Michel Foucault, concibe a la unidad de cuerpo como la manera en que el sujeto lucha por su identidad dentro de la sociedad, buscando más que otras cosas un espacio político que le permita actuar y desenvolverse como individuo. En la microfísica del poder (1979), Foucault mira al cuerpo como el elemento principal del individuo, como su propio espacio desde el cual puede actuar, pensar, y desenvolverse en la vida política que le pertenece.
Así pues, el cuerpo, como idea, entra en una polisemia, en una innumerable significación que se le atribuye a través del tiempo, de los momentos, de las diferentes coyunturas, de filósofos, instituciones, artistas,entre otros. El cuerpo ingresa en sociedad como una distinción de la individualidad de cada quién, y se le es asociada una serie de valores a medida que se humaniza o simboliza. cada parte está significada, cada lugar del cuerpo simboliza, bien sea gustos o preferencias, o conocimientos: El corazón empieza a simbolizar el amor; el cerebro conocimientos; los hombros; consuelo; significados que sólo pueden instituirse y explicarse dentro de sociedades específicas que así lo hayan consensuado.
Por lo tanto empieza a surgir una relación entre el cuerpo y el lenguaje, el cuerpo es una manera de hacer lenguaje, el cuerpo habla a través de símbolos, y es capaz de sostener conversaciones en silencio, es capaz de insinuar, de mandar a callar, de decir que está hambriento, de evidenciar lo que se siente, lo que se piensa, lo que se es.
El cuerpo actual es el resultado de ciertos procesos y definiciones históricas que lo entendían de una forma u otra. Ahora mi estudio con personas transgénero busca deconstruir la idea hegemónica de la representación corporal, ya que para algunas nuevas manifestaciones de orientación sexual, el cuerpo es lo que les permite ser, es decir, el cuerpo define su mente, su alma, su ser. El cuerpo es la manera para que el pensamiento persista.
Bibliografía
FOUCAULT, Michel (1979). Microfísica del poder. Ediciones de la Piqueta; Madrid.
AISENSON KOGAN, A. (1981). Cuerpo y persona. México: FCE.
viernes, 22 de marzo de 2013
Yoergi - Yoerli

Tipo de documento: Fotografía
Fecha de creación: Noviembre 16 de 2010
Yoerli estudió en un colegio masculino, lo cual dice, la favoreció: “a mí me ayudo mucho el hecho de haber tenido la oportunidad de estudiar sólo con hombres, ya que en un momento dado sentí la aceptación por parte de ellos porque yo les conté acerca de mis preferencias sexuales pero después... se siente la necesidad de verse diferente y de tener cosas que concuerden con lo que piensas y sientes, incluyendo el cuerpo”.
Y para lograr la concordancia entre lo que piensa y lo que siente a través de su cuerpo Yoerli se ha inyectado hormonas desde los 18 años, hace cuatro años se realizó un aumento de glúteos, y este año se hará el aumento de senos. Le pregunto si piensa realizarse una operación para cambiar su sexo; rápida y eufórica me contesta que no, que su pene hace parte de lo que ella es como cuerpo, que acepta esa parte.
Entonces se entra en una dicotomía acerca de lo que se es, y lo que los demás piensan que es. Se evidencia por ejemplo que los genitales no son los simples aparatos reproductores, que su función y su lugar va mucho más allá de los aspectos genéticos y médicos. El pene para Yoerli simboliza ser una transgénero, le permite aceptar tener el cuerpo que la ha ayudado a ser quien es, a pesar de ver a un hombre tratando de ser mujer, las operaciones y las decisiones de Yoerli van mucho más allá de fines estéticos. Ella necesita ocupar un cuerpo que le permita actuar en el mundo, y decirse a sí misma que las decisiones, pensamientos, y sentimientos que broten de su interior, sean ejecutados por un cuerpo que le de la posibilidad de ocupar un mundo.
El aumento de glúteos, y el próximo aumento de senos, le posibilitan ser femenina, lograr ese travesti-homosexual que hay en su interior, pero más allá de los simples implantes, los senos y la cola significan, simbolizan, representan el ser mujer. Sus tacones, su maquillaje, los rulos en su cabello, cualquiera diría que ella quisiera ser una mujer, pero su cuerpo muestra que no, simplemente quiere ser un transgénero, como otra posibilidad de género, otra manera de existir, así la sociedad no lo entienda, y en ocasiones lo desprecie por el simple hecho de pensar que “no está decidida”.
Al respecto de lo anterior Yoerli menciona: “¡no me siento, ni quiero, ni podré ser completamente mujer! Sé lo que soy, lo q puedo llegar a ser... ¡y me acepto tal cual! Además siempre quedan rastros masculinos, así sea en cuanto a la personalidad. Yo no quiero ser mujer y sé que no podré, osea que seré otra alternativa”.
El nombre de Yoerli antes de ser Yoerli, era Yoergi, sólo cambió una letra; sólo una letra bastó para iniciar una transformación que por el momento no se detiene, quería tener un nombre que nadie más tuviera, uno que le permitiera que sus allegados no tuvieran tantas complicaciones al llamarla, y que le diera originalidad a su nuevo ser. Yoerli es femenina, y todo va acorde a dicho sentimiento y percepción de sí misma. Con su actual pareja ella asume el lado femenino de la sexualidad: “eso es algo importante ya que soy consecuente con mi imagen. Me comporto y trato de hacer todo conforme me veo y me siento...osea el lado femenino de la relación”
Le pregunto a Yoerli entonces: - Ni mujer ni hombre, entonces ¿cómo enfrentas a tu cuerpo? Cómo respondes a la pregunta que podrían hacerte muchos ¿se puede tener dos cuerpos en uno?, o ¿tú lo has transformado a un cuerpo nuevo, un cuerpo que la sociedad no comprende?, ella responde, entre dudas y seguridades: - “se siente raro pero si, se podría decir que se maneja por partes, porque más adelante la gente verá un cuerpo de mujer completo; dentro de lo q ellos alcanzaran a percibir. Pero con el conocimiento de que esa parte masculina aun está ahí, no a la vista pero aún está. No sé como lo tome la gente pero ¡eso soy yo!
jueves, 28 de febrero de 2013
La reina de la noche
Tipo de documento: Historia de vida
Fecha de creación: 2010
Procedencia: Publicación de Carlos Andrés Arismendi Muñoz
Características físicas: Título del texto: la reina de la noche (pág 169-174). Disponible en la biblioteca virtual de la Universidad Icesi, Santiago de Cali.
Fecha de recuperación: Viernes 22 de Febrero de 2013
La reina de la noche, Erik, 26 años, moreno. Dentro de la historia de vida que describe Muñoz, Erik es un estilista de día y un transformista cuando se oculta el sol. Erik es gay, lo acepta abiertamente, aunque aclara que no todos los Dragqueens lo son.
Los tacones para él son el instrumento con el cual llega a ser un transformista, es su rito de paso, dice que el maquillaje, las pelucas, los trajes, el proceso de ocultar su pene, el relleno, no es importante; lo fundamental de un transformista está en los tacones, a veces tan altos que ni las mismas mujeres podríamos usarlos. No quiere conformar una familia, piensa que no hay razón para involucrar a un tercero en un problema de dos.
Se gana la vida bailando, haciendo shows, disfruta su trabajo, su cuerpo, lo moldea para verse atlético, femenino. Su cuerpo es su instrumento, su tributo, lo vende a discotecas que lo contratan para que baile, haga reír y pasar un buen rato al público que lo aclama.
Erik menciona que la competencia en el mundo del transformismo es duro, hay envidias como en cualquier profesión, por los pasos que se copian entre ellos, o los estilos que en ocasiones terminan pareciéndose. Cada Dragqueen tiene su esencia, su estilo, cada uno maneja su cuerpo de una manera diferente.
Bibliografía
ARISMENDI MUÑOZ, Carlos Andrés. La reina de la noche. Santiago de Cali: Universidad Icesi, 2010. p. 169-174.
Tonos de voz/cuerpo
Fecha de creación: 28 de Febrero del 2013
Características físicas: 48 seg de duración
Las posibilidades de ser cuerpo
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| Brigitte Baptiste. Foto tomada de su página en Facebook. |
Fecha de creación: 12 de Diciembre del 2012
Procedencia: TEDxTeusaquillo
Características físicas: 13:53 min de duración
Fecha de recuperación: Jueves 28 de Febrero de 2013. 12: 03 pm.













