Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Galeano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eduardo Galeano. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de enero de 2012

Un libro para recordar nuestras banderas

Por Ricardo Hincapié.

Reseña de Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano (1971)

Eduardo GaleanoHace un año tomé un curso de historia económica. Entre las lecturas obligatorias del programa estaba el capítulo final del libro Las venas abiertas de América Latina del periodista y escritor Eduardo Galeano. Dicho capítulo estaba disponible en la fotocopiadora.

Compré el libro por recomendación de un amigo español que, aunque es técnico en telecomunicaciones, tiene más conocimiento de historia latinoamericana que yo y que cualquier americano universitario que conozca. Él no pudo ocultar su asombro cuando le dije sin asomo de pudor que no conocía a Galeano ni a su obra.

Después de un año de tener el ejemplar en mi lista de pendientes por terminar de leer, en estas vacaciones lo retomé. Su portada es negra y roja anticipándose a la historia de desangre y conspiración que cuenta. No excede esta edición las 400 páginas; uno de los conjuntos de páginas más estremecedores con que me he enfrentado.


Las venas abiertas de América Latina de Eduardo GaleanoLa narración tiene un estricto órden cronológico y divide entre los diferentes capítulos las historias de despojo de los diferentes países latinoamericanos desde la conquista hasta la década de los setentas, que es cuando se terminó de escribir el libro.

Yo no sabía de Potosí, la montaña de plata en el altiplano boliviano, ni de Ouro Preto, la riquísima mina de oro del Brasil; menos sabía aun del papel que los recursos minerales de esta América jugaron en la constitución del sistema capitalista y en la actual distribución mundial de la riqueza.

Pasaban las páginas y en cada una descubrí un trocito de un pasado diferente a la nebulosa historia oficial de nuestras naciones, por supuesto escrita por los vencedores. Ahora digo nuestras porque conforme avanzaba la numeración aprendí que los americanos del sur tenemos una historia en común: saqueo y despojo.

La fórmula se repió en cada rincón del continente con variaciones según el recurso natural que proveía y los intereses mercantiles del patrón extranjero de turno. Dichos intereses impusieron a la región estructuras económicas muy benéficas para sus inversiones, pero que condenaron a los pobladores a la miseria, al trabajo servil neoesclavista, a la dependencia y al consecuente sometimiento.

Los medios utilizados para arrodillar a los pueblos fueron, primero, el cruel hierro y la pólvora y, después, para evitar de antemano las culpas, el eufemismo del colonialismo avanzado, entiéndase el sistema corporativo multinacional, que sin embargo sigue requiriendo de eventuales desembarcos de marines y de la imposición Mapa de América del Sur 1905‘democrática’ o no de gobiernos dispuestos a regalar las riquezas de sus gentes y a sus gentes mismas.

Al tiempo que Galeano avanza en la exposición de historias calcadas, cada una con sus ‘simpáticas’ singularidades, cuenta las respuestas que dio la población, principalmente campesina, india y negra, a las injusticias que se cometían. Son muchos los levantamientos armados que encabezados por caudillos nacionalistas - Túpac Amaru, José Artigas, el reino negro independiente de Palmares en Brasil, Fidel Castro, Pancho Villa, Emiliano Zapata, Manuel Marulanda, Augusto César Sandino - pelearon por que los campesinos pudieran tener o recuperar una pedazo de tierra para trabajar y no tener que ser mano de obra barata de los latifundistas o los extranjeros y condenar a sus hijos al hambre. ¡Que diferente se ven sus revoluciones desde la perspectiva que ofrece este libro! ¡Lástima que sus luchas no fueron fructíferas y los americanos no recogieron sus banderas!

Perdón la efervescencia. Las venas es un libro reivindicativo e incendiario. No escapo a su discurso. Se los recomiendo y hasta pienso comprar un ejemplar para cada uno de los miembros de mi familia.

Creo que no conocemos suficientemente nuestra historia y esta condición nos hace muy proclives a repetirla. Y, lastimosamente, lo estamos haciendo. Fidel CastroEl actual paradigma de la inversión extranjera y el neoliberalismo, inaugurado por César Gaviria y puesto en marcha rápida por los gobiernos Uribe y Santos, no es otra cosa que la continuación viva del libro. Galeano tendrá que sentarse pronto a escribir una segunda parte muy parecida a la primera si el país y el continente no cambian de rumbo.

Ahh... y con respecto al curso, el día en que se trató el tema de este texto la profesora preguntó quién se lo había leído. Mi mano se alzó sola, en medio de un desierto de desinterés.

jueves, 2 de junio de 2011

Eduardo Galeano habla sobre el movimiento español 15-M

El 25 de mayo de 2011, video de 44 minutos.

"No vale la pena vivir para ganar, vale la pena vivir para seguir tu conciencia"



"El mundo está dividido entre los dignos e indignados"

El Movimiento de indignados 15-M es un movimiento ciudadano surgido en España el día 15 de mayo de 2011 con la intención de promover una democracia más participativa alejada del práctico bipartidismo PSOE-PP. Aglutina a parados, mileuristas, amas de casa, inmigrantes y ciudadanos en general con un lema: «No somos marionetas en manos de políticos y banqueros» o «Democracia real ¡YA! No somos mercancía en manos de políticos y banqueros».


Que tal si deliramos por un ratito (Eduardo Galeano)

Aproximadamente minuto 30 del video

Que tal si deliramos por un ratito.
Que tal si clavamos los ojos más allá de la infamia
para adivinar otro mundo posible.

El aire estará limpio de todo veneno que no provenga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros.
La gente no será manejada por el automóvil ni será programada por el ordenador,
ni será comprada por el supermercado, ni será tampoco mirada por el televisor.
El televisor dejará de ser el miembro mas importante de la familia
y será tratado como la plancha o el lavarropas.
Se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez
que cometen quienes viven por tener o por ganar en vez de vivir por vivir no más,
como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.

En ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar
sino los que quieran cumplirlo.
Nadie vivirá para trabajar pero todos trabajaremos para vivir.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo
ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud.
Y nadie nadie, tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.

La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes.
Y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
La comida no será una mercancía ni la comunicación un negocio
porque la comida y la comunicación son derechos humanos.
Nadie morirá de hambre porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero porque no habrán niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
Ni la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.

La justicia y la libertad, hermanas siamesas, condenadas a vivir separadas,
volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
En Argentina, las locas de plaza de mayo serán un ejemplo de salud mental
porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La santa madre iglesia corregirá algunas erratas de las tablas de Moisés
y el sexto mandamiento ordenará festejar al cuerpo.
La iglesia también dictará otro mandamiento que se le había olvidado a Dios:
Amarás a la naturaleza, de la que formas parte.

Serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados,
porque ellos se desesperaron de tanto esperar y ellos se perdieron por tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan
voluntad de belleza y voluntad de justicia.
Hayan nacido cuando hayan nacido y hayan vivido donde hayan vivido
sin que importe ni un poquito las fronteras del mapa ni del tiempo.

Seremos imperfectos porque la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses
pero en este mundo, en este mundo chambón y jodido,
seremos capaces de vivir cada dia como si fuera el primero
y cada noche como si fuera la última.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
De Colombia para el mundo